Prólogo

Yo también fui un joven lleno de sueños. En el camino tropecé con gente que se burló de mí, menospreció mis aspiraciones y me dijo que no lograría mis propósitos. Pero, sobre todo, encontré personas que me apoyaron, me impulsaron y creyeron en todo lo que tenía para dar. ¿Hubiera podido ser médico sin el aliento que me brindaron mis amigos, mis profesores o mi madre? Tal vez sí, pero hubiese sido más difícil… y, también, más aburrido.

La verdad, nunca he dejado de soñar y aún encuentro personas que me alientan. Ahora tengo muy claro que, cuando uno es joven y está empezando a entender su misión de vida, ese apoyo es invaluable. Por eso, cuando Regina me propuso escribir el prólogo de su primer libro, no lo dudé ni un momento.

Invité a Regina a mi programa de radio internacional Por el placer de vivir y, de inmediato, conquistó a la audiencia con su personalidad encantadora y su carisma. Para ser un líder hay que tener un brillo especial y ella lo posee, pero su crecimiento profesional en el mundo de la motivación, de los emprendedores y conferencistas no se debe solo a eso. Su disciplina y constancia, así como su capacidad para aprender de todas las experiencias, la han llevado a ser una creadora muy auténtica, con miles de seguidores y capaz de influenciar la vida de muchas personas alrededor del mundo.

Sobre esa disciplina y sobre la importancia del fracaso (¡Sí, del fracaso! ¡Ese que tanto nos asusta y que, en realidad, es tan buen maestro!), hablan estas páginas. Aquí encontrarás no solo la historia de Regina, sino también reflexiones y consejos que te ayudarán a convertirte en el más experto de los luchadores y a dar la pelea por tus sueños porque, como si fuera poco, compara la vida con un ring de boxeo y te invita a ponerte los guantes.

Es extraordinario que alguien tan joven nos recuerde que la vida es mucho más, que triunfar no es cosa de un día ni ocurre por arte de magia y que cada triunfo, además, es único, como las huellas digitales. Lo que para otros es un logro, no necesariamente tiene que serlo para ti. Cada quien define y trabaja sus victorias. Para unos, es viajar por todo el mundo; para otros, tener una casa inmensa; para Regina, fue convertirse en una voz que le aporta algo al mundo. Antes de llegar ahí, cayó muchas veces y se levantó más fuerte aún: con eso nos demuestra que todo es posible. En este libro, te enseñará, por experiencia propia, ¡a caer bien y levantarte mejor!

Me alegra y me reconforta saber que hay nuevas generaciones que están tomando el consejo de quienes se preocupan por ayudar a otros a enfrentar la vida con una mejor actitud. Regina es una digna representante de esas personas generosas y alegres que te contagian su deseo de ser mejor cada día. Con sus conferencias y videos, está empoderando a las mujeres y hombres del hoy y del mañana. Para mí, es un honor presentarles el primer libro de esta paisana que realmente sabe lo que significa el éxito y cómo promoverlo en tu vida.

—CÉSAR LOZANO

Conferencista internacional, autor bestseller, conductor de radio y televisión

Introducción

Querido lector:

Probablemente has llegado a este libro buscando ayuda porque la vida no es nada fácil. Créeme, lo sé. Reconozco que a veces está rodeada de negatividad, de situaciones que no podemos controlar y de miedos. Pero te puedo asegurar que, a pesar de todo lo malo, esta vida es una aventura extraordinaria que está rodeada de trucos, trampas, pasadizos y retos que irás descubriendo a medida que transcurre.

Imagínate que es como un juego de mesa donde te dan solo una oportunidad de vivir y con esa vida puedes lograr lo que tú quieras. Es cuestión de elegir a qué te quieres dedicar, en qué te vas a enfocar y desarrollar. Este juego está lleno de alianzas y no necesariamente el más inteligente será el más exitoso, sino el que sabe relacionarse, pensar de manera creativa y ser único para poder resaltar entre tanta gente.

Pero ¿qué crees? Esto no es un juego, es tu vida. Tienes el poder de vivirla al máximo y de realizar los sueños con los que has fantaseado una y otra vez. Lo único que tienes que hacer es dar el primer paso y tomar decisiones. Así que, si has decidido leer este libro, es porque eres una persona que no se va a rendir, que está dispuesta a darlo todo, a trabajar por lo que tanto quiere y a dejar una huella en este mundo tan complicado.

Estas páginas están basadas en las experiencias que he tenido y en cómo he afrontado los desafíos de cada ronda de asaltos que la vida me ha puesto delante. Aquí comparto contigo las grietas que llevo dentro de mí, tanto personales y amorosas como intelectuales y laborales. Deseo que mis vivencias logren despertar tu interés por seguir soñando y luchando para alcanzar todo lo que te propongas, aun cuando sea muy difícil creerlo.

Me he dado cuenta de que todos llevamos a un boxeador de la vida dentro de nosotros. Por eso hago esta comparación, para que logres descubrirlo dentro de ti y puedas fortalecerlo, ya que te ayudará a combatir y sobreponerte en los momentos más difíciles de tu vida.

Gracias por haber comprado este libro y por estar dispuesto a hacer un cambio en tu vida. Nunca es demasiado tarde para empezar y el mundo está listo para verte brillar porque eres único: no hay nadie igual a ti en esta vida. Así que sácale provecho al máximo y recuerda que cualquier duda o comentario siempre contarás conmigo en mis redes sociales.

Te encuentras a punto de subirte a un elevador que te dará un crecimiento acelerado. ¿Estás listo? Sentirás el viento azotar tu cara a mil por hora. Así que… ¡agárrate!

¡Te quiero, carrotino!

@ReginaCarrot

CAPÍTULO 1
Sobre la lona del ring

No lo sabes pero, ahora mismo, estás parado en un ring de boxeo. Sí, un ring de boxeo y quiero que lo visualices muy bien. Seguramente te estás preguntando: “¿Qué? ¿De qué hablas? Pero ¡si no soy boxeador!”. Tranquilo, respira hondo. Inhala y exhala lentamente en cinco, cuatro, tres, dos…

Estás arriba del cuadrilátero porque eres un boxeador profesional y te estás preparando para enfrentar a tu mayor enemigo en este planeta. ¿De quién crees que hablo? Ese enemigo con el que te enfrentarás es nada más y nada menos que tú mismo, pero no la persona a la que estás acostumbrado y que ves todos los días en el espejo. No se trata de tu mejor versión, sino de la más negativa. Esa que siempre te está susurrando al oído que no puedes, que aún te falta mucho por lograr, que eres débil y que mejor te relajes y te tumbes en el sofá a ver la televisión. Llamémosle a este boxeador enemigo el BOXEADOR X y él pertenece al Club de los Merecedores, de los que creen que se lo merecen todo y que no es necesario trabajar para obtener grandes resultados.

El Boxeador X es alto, musculoso, tiene muy buenos reflejos y es experto en propinar knockouts o, en otras palabras, tirarte al piso, a la lona del ring. Por lo regular, gana todos los campeonatos a pesar de que no entrene mucho, porque está acostumbrado a lograr lo que se propone.

Lo que el Boxeador X no sabe es que está a punto de encontrarse cara a cara con el boxeador más peligroso del mundo. Y sí, es correcto, estoy hablando de ti, el púgil más preparado de la historia. A ti te llamaremos BOXEADOR DE HIERRO.

Yo sé que ahora mismo estás pensando que me he equivocado y que no eres el boxeador más peligroso del mundo. Pero estoy en lo correcto. El boxeador de hierro es toda aquella persona que tiene un sueño, un objetivo que al principio parece inalcanzable, pero que ha decidido enfrentar cara a cara. Para poder agarrar al toro por los cuernos, es necesario, primero, verlo de frente, ¿no crees? Mirarlo fijamente a los ojos y no perderle el rastro. Ser el boxeador de hierro no significa que nunca hayas fracasado, se refiere a que te has levantado a pesar de los golpes y caídas y no solo eso, sino que, aun así, sigues aquí: de pie y con la cabeza en alto. Como lo dice el nombre, estás hecho de hierro y no hay cosa con la que no puedas lidiar en tu camino.

Estoy segura de que eres una persona con un gran potencial y que estás por descubrirlo en este libro. No te preocupes, me tienes a mí. Soy la mejor entrenadora del momento: eso te lo puedo asegurar. He ganado grandes campeonatos gracias a una mentalidad positiva. Sigo siendo una boxeadora de la vida y no hay persona que me diga que no puedo lograrlo. Por eso pude llegar de cero a un millón de seguidores en YouTube en un año.

Te revelo mi secreto: todo está en la mente. Por eso yo relaciono toda batalla o reto que se me presenta con la práctica del box, ya que es una disciplina que te forja y te fortalece porque, aunque no lo creas, también es un deporte mental. Las personalidades más grandes de la historia siempre terminan ganando debido a la mentalidad indestructible que entrenan a lo largo de su vida. Y eso es lo que voy a hacer contigo. Te voy a poner a prueba porque quiero sacar lo mejor de ti, es decir, tu mejor versión.

Si estás leyendo este libro, es porque deseas hacer un compromiso contigo mismo y obtener lo mejor de ti. Voy a ayudarte con eso.

Conoce a tu boxeador de hierro

Las características de mi boxeador interno son:

Determinada

Luchadora

Fuerte

Resiliente

Persistente

Enfocada

Optimista

¿Y las del tuyo, cuáles son?

@reginacarrot

CAPÍTULO 2
Fracasar será tu boleto al éxito

Bienvenido al club de los que se sienten fracasados. ¿No me crees? ¿Piensas que no perteneces a este club? ¿Te parece un lugar horrible y consideras que el fracaso es lo peor que te ha pasado o podría pasarte? Dame la oportunidad de probarte que te equivocas y después me dirás si quieres pertenecer, o no, a este selecto grupo.

Nos han enseñado que fracasar es algo malo y que llegar al éxito no deja cicatrices, pero los fracasos indican que has vivido. Fracasar es una forma de aprender a no darse por vencido, de intentar hacer algo que va más allá de ti y que, con esfuerzo, dedicación y constancia, quizá lo consigas.

Te invito a conocer a algunos de los integrantes del club de los que se han sentido fracasados. Grandes personalidades de la historia nos enseñan que la teoría es correcta: fracaso tras fracaso es igual al éxito.

No pudo hablar hasta los cuatro años y sus maestras decían que “nunca haría mucho”:

ALBERT EINSTEIN (Premio Nobel de Física, formuló la teoría de la relatividad)

Fue despedido del periódico donde trabajaba por “falta de imaginación” y por no tener “ideas originales”:

WALT DISNEY (creador de Mickey Mouse y ganador de veintidós premios de la Academia)

La echaron de su puesto como conductora de noticias porque decían que no era apta para la televisión:

OPRAH WINFREY (conductora del programa The Oprah Winfrey Show y la mujer más influyente del mundo)

A los once años, lo sacaron de su equipo después de haber sido diagnosticado con una deficiencia de la hormona de crecimiento, una condición que lo hacía más pequeño que la mayoría de los niños de su edad:

LIONEL MESSI (seis veces ganador del Balón de Oro, que premia al mejor futbolista del año)

A los 30 años cayó en un estado de depresión al ser públicamente despedido por la empresa que él había creado:

STEVE JOBS (cofundador de Apple Inc. y Pixar Animation Studios)

Fueron rechazados por Decca Studios con el argumento: “No nos gusta su sonido, no tienen futuro en el mundo de la música”:

LOS BEATLES (considerado el grupo musical más exitoso del mundo)

Te dije que te lo iba a demostrar. ¿Sigues dudando entre pertenecer o no a este grupo de “fracasados”? Piénsalo bien. Ten presente siempre que un fracasado es un ganador. Todos tenemos que fracasar en esta vida y no lo harás una vez, sino millones de veces. ¿Por qué? Porque el fracaso es el escalón para aprender y mejorar. Si no nos salieran las cosas mal, no aprenderíamos nunca.

Permíteme contarte una historia: Desde que yo era niña, tenía el sueño de subirme a un escenario y poder contar historias, ya sea a través del canto, el baile o la actuación. Sin embargo, era tan tímida que dudaba de mí misma todo el tiempo. Dudaba porque no poseía el físico más codiciado: era bajita, usaba lentes, tenía uniceja y las orejas un poco grandes. La verdad es que siempre tuve amigos; sin embargo, no era la más popular en la escuela. Como sacaba muy buenas calificaciones y estaba en el equipo representativo de básquetbol, mis compañeros siempre me escogían para formar parte de sus grupos.

Un día fui a hacer una audición para una obra de la escuela. Con todo y miedo, decidí lanzarme. Me pidieron que cantara y que recitara algunos párrafos. Mis amigos constantemente me decían que yo estaba preparada para ese papel y que tenía muchas probabilidades de obtenerlo. ¿Qué crees que sucedió? Pues el día de los resultados llegó y pusieron un papel afuera de la biblioteca central para anunciar quién ocuparía cada uno de los roles en la obra. Veía la lista una y otra vez y no encontraba mi nombre. Se me hacía raro porque mucha gente me había apoyado y asegurado que me iban a dar el papel. Finalmente, decidí ir a ver a la maestra de teatro. Me comentó que no me habían escogido para el protagónico, pero que entraría con un papel de extra en la obra, que era El Mago de Oz. Cuando la maestra dijo extra, se refería a ser un arbusto del bosque, gente de pueblo o ayudante dentro de la obra.

Aunque hoy en día es probable que nadie se acuerde de que yo estuve ahí, para mí fue importante porque fue la primera vez que me di cuenta de que, si trabajaba mucho por algo y me preparaba, tenía la posibilidad de lograr mis sueños. Aprendí que no hay papel que sea muy chico: tú puedes hacerlo tan grande como quieras y tu imaginación es el límite.

No obtener el papel protagónico de la obra pudiera verse como un pequeño fracaso, pero si te das cuenta, va mucho más allá de eso. Haber interpretado ese rol me ayudó a prepararme para el siguiente desafío, pues al año siguiente audicioné para la obra José el Soñador y obtuve el papel de una de las protagonistas: la narradora. Si nunca hubiera intentado audicionar, probablemente no estaría ni siquiera aquí escribiendo este libro.

Habrá días en que no te sentirás bien, el mundo se te vendrá encima y pensarás que no vales nada. Pero, ¿sabes? no tengas miedo a cometer errores: los errores son los que nos forman y nuestras cicatrices cuentan historias muy poderosas. Todos, en algún momento, nos hemos sentido fracasados. Todos somos humanos. Si no has fracasado, no has vivido. El fracaso es simplemente el primer paso para lograr el éxito, ¿recuerdas? Fracasa mil veces, pero nunca te des por vencido. Sigue fracasando y vas a tener éxito. Te lo prometo.

La próxima vez que dudes en hacer algo, acuérdate del club formado por aquellos que se sintieron en algún momento fracasados. Y si fracasas, felicidades. Eso solo significa que estás vivo y luchando por lo que quieres, y demuestra que te estás volviendo más fuerte.

Te pregunto una vez más: ¿Estás en el Club de los Fracasados? Piénsalo.

Bienvenido al club

A continuación, te quiero invitar formalmente a ser parte de este club. Lo hago con todo el amor y cariño del mundo porque sé que tienes todo para poder convertirte en un gran boxeador de hierro y de la vida. Este es el boleto de admisión que te permitirá avanzar a los próximos capítulos, solo tienes que atreverte a tomarlo.

@reginacarrot