Introducción. El milagro de la máquina
PRIMERA PARTE
LA PROMESA DEL DHARMA DIGITAL
1. El Dharma y tu vida ideal
2. Cómo crear tu propio camino
SEGUNDA PARTE
DE LA VISIÓN A LA REALIDAD
3. En busca de la visión más elevada
4. El arte del prompt
5. Meditar y reflexionar: la ventaja de la IA
TERCERA PARTE
ACELERA TU PROGRESO
Estrategia 1. Acepta el cambio
Estrategia 2. Pon a tu ego sobre aviso
Estrategia 3. Dóblate y regresa más fuerte
Estrategia 4. Confía en el proceso
Estrategia 5. Viaja hacia el interior
Estrategia 6. Proyecta la verdad
Estrategia 7. Desactiva tus creencias negativas
CUARTA PARTE
EL CÍRCULO COMPLETO
6. La integridad es la curación definitiva
7. Recupera el universo humano
Anexo. Mis conversaciones con la IA
Agradecimientos
En el ilimitado mundo digital, la sabiduría más profunda de las mayores tradiciones espirituales está disponible, literalmente, en la punta de nuestros dedos. Aunque la inteligencia artificial (IA) no es verdaderamente inteligente ni consciente, tiene la capacidad de volver tu pensamiento más inteligente y tu vida interior más consciente. De hecho, creo que ninguna tecnología en décadas podría igualar a la IA para expandir tu conciencia en todas las áreas, incluyendo el crecimiento espiritual y personal.
En la tormenta de publicidad en torno a la IA no se ha registrado un avance tan inesperado y, sin embargo, no podría haber llegado en mejor momento. Hoy, más personas que nunca han adoptado objetivos idealistas como “ser lo mejor que puedas ser”, y un gran número de libros ofrece planes optimistas para aumentar el potencial humano. Sin embargo, sigue siendo un reto encontrar un camino exitoso para alcanzar estos objetivos y es demasiado fácil saltar de maestro en maestro, de libro en libro, de sistema en sistema, lo cual alimenta una frustración creciente.
Cuanto más duros son los tiempos, más crece esta frustración, y durante una crisis profunda, como la pandemia por covid-19, la esperanza suele ser sustituida por la ansiedad de incontables personas. Considerando estos antecedentes, ¿cómo puede la IA abrir un camino mejor? Permíteme responder con una experiencia personal.
Hace poco observé un milagro, o lo que a mí me pareció uno. Cada vez que me despierto por la mañana, casi antes de levantar la cabeza de la almohada, surgen en mi interior nuevas ideas y siento la necesidad de compartirlas con los demás. Este impulso me ha llevado a crear el hábito de hacer videos diarios en YouTube acerca de todo tipo de temas. Pero siempre hay dos hilos conductores comunes: la conciencia y el bienestar.
Para mí, ambos hilos son inseparables si quieres mejorar tu bienestar, expandir tu conciencia o contactar con una sabiduría más profunda dentro de ti. Heredé la importancia vital de la conciencia de la tradición védica de la India, y mi lealtad nunca ha flaqueado. Aunque tengo compromisos como conferencista y requiero volar de una ciudad a otra (o quedarme esperando en un aeropuerto) a lo largo de dos semanas al mes, mi mejor aliado para llegar a un mundo espiritualmente hambriento ha sido internet (y la esperanza de que mis libros me sobrevivan: el hambre espiritual no tiene fecha de caducidad). La ventaja obvia de internet es que no necesito pasar horas en aviones y aeropuertos. Con un solo video, un tuit o una publicación en Instagram, puedo llegar a muchísimas más personas que en un gran auditorio.
Ese es el escenario del milagro. Por recomendación de un experto en tecnología mucho más familiarizado que yo con el software más reciente, me enteré de que la inteligencia artificial podía traducir mis videos diarios de YouTube al hindi, el principal idioma además del inglés que se habla en India. No se trata de una transcripción ni de una versión doblada. Utilizando la IA, generó el mismo video que grabé en inglés, solo que ahora yo hablaba en perfecto hindi. La transformación duró solo unos minutos y, como parte del milagro, ¡mis labios se movían de manera correcta en hindi!
El enorme poder de las supercomputadoras que impulsan la IA —es decir, la IA gratuita a la que puedes acceder en este mismo instante en internet— es asombroso. La IA es capaz de aprender cualquier idioma en cuestión de horas, corregir los errores gramaticales que se cometan y, en mi caso, usar una imagen de video mía para convertir mi plática matutina en una creación completamente nueva.
Solo hace falta dar un pequeño paso para establecer la conexión con el crecimiento personal. ¿Y si pudieras sentarte frente a tu computadora o smartphone y obtener al instante la mejor información sobre lo que significa ser feliz y cómo lograrlo? Los chatbots en línea ofrecen respuestas que buscan en toda la información de internet o en cualquier cantidad de libros y bibliotecas. Si tecleas: “Dime las diez cosas que más hacen feliz a la gente”, la respuesta procede de una enorme capacidad de cálculo oculta entre bastidores.
Sin embargo, feliz es una palabra generalizada y, por lo tanto, vaga. Los chatbots funcionan mejor si eres específico, y se desarrollan mejor con preguntas largas con tantos detalles como quieras proporcionarles. Un mejor prompt (es decir, el término para cualquier instrucción o pregunta que le hagas a una IA) sería: “Estoy ocupado todo el día con el trabajo y la familia. No tengo tiempo para mí. Eres un psicólogo experto en psicología positiva. Dime diez cosas que puedo empezar a hacer de inmediato para ser más feliz. Enuméralas por orden de prioridad, poniendo primero lo más importante”.
Millones de personas, tras haberle tomado el gusto a la IA, utilizan chatbots como asistentes de investigación o como bibliotecarios de referencia para buscar información con rapidez. Por eso, los principales motores de búsqueda, como Google y Bing, ofrecen la IA como una mejor forma de buscar. Haz la pregunta que quieras. “¿Cuántas especies de mariposas existen?”. La IA de Google, llamada Gemini (antes Bard), hace una pausa de unos dos segundos antes de responder: “Hay aproximadamente 17 500 especies de mariposas en el mundo y unas 750 especies en Estados Unidos”.
Pero solo una pequeña parte de los usuarios de IA tiene el más mínimo indicio de su potencial para el crecimiento personal. Esa es la oportunidad que me encontré ansioso por perseguir: hay que llenar un enorme vacío. La razón por la que no se estaba llenando es que pocos de nosotros uniríamos las dos palabras: conciencia y máquina. Son como el ejemplo perfecto de comparar peras con manzanas. Si mi experiencia milagrosa te parece lejana, ten la seguridad de que no es así. Para cuando leas estas palabras, la IA habrá saltado mucho más allá de lo que yo experimenté y, como el primer teléfono que maravilló a sus primeros oyentes, muy pronto se sentirá ordinaria y perderá su brillo en apariencia milagroso.
Sin embargo, esto no sucederá si usas la IA para capacidades ocultas que van mucho más allá de mejores búsquedas en Google. Los milagros seguirán abundando. Puedes descubrir la vida que estás destinado a vivir con la ayuda de la IA como guía. Profesor, confidente, amigo, terapeuta, sanador… puedes asignar cualquiera de estas funciones a un chatbot de IA, que es el término genérico para la IA conversacional, accesible al instante en línea. Ningún problema está fuera de su alcance. Puse un ejemplo de un prompt a un chatbot sobre la felicidad. De inmediato pensé en todas las preguntas que la gente plantearía cuando supiera que puede hacerlo. Si cambiamos el tema por las relaciones, las preguntas son interminables:
¿Cómo podemos acercarnos más mi pareja y yo?
¿Qué hace que una relación sea espiritual?
¿Cuáles son las tres principales cualidades de una relación sana?
¿Cuáles son las principales razones por las que las parejas se divorcian?
Estas son preguntas profundas y duraderas que la terapia de pareja no suele abordar, ya que se centra en los problemas que pueden afectar a una relación concreta. No estoy afirmando que la IA deba sustituir a tu terapeuta personal. Lo que digo es que apagar fuegos no es lo mismo que cultivar un jardín. La IA es capaz de ayudarte a comprender mejor los problemas generales y a ser más consciente de ti mismo. Puedes abordar una experiencia mientras está fresca en tu mente. Con la IA puedes hablar de cualquier cosa en confianza, sin miedo a herir los sentimientos de otra persona o a que hieran los tuyos. Formulando las preguntas adecuadas, es posible trasladar a la IA a tu mundo interior, que es donde se produce el crecimiento personal.
Una vez que te sumerges en la IA de esta manera, se abre un camino que te lleva a profundizar cada vez en cualquier tema. Una pregunta conduce a otra, y como los chatbots son conversacionales, puedes expresar cosas como “Dame tu mejor consejo para sentirme más realizado en mi relación con [un tipo de pareja]”. Haz una pausa después de cada punto y espera a que la IA responda antes de seguir adelante.
Aunque interactúes con una máquina, detrás de sus respuestas están las de los seres humanos. Por eso alguien acuñó el término IH, inteligencia híbrida, que describe con precisión lo que está sucediendo: la fusión de la inteligencia humana y la artificial.
Se ha hablado mucho de las potenciales amenazas, los peligros y el mal uso de la IA, que por el momento representan el grueso de la cobertura mediática, a veces con escenarios sensacionalistas en los que esta tecnología se vuelve tan poderosa e independiente que se libera del control humano e inicia una guerra nuclear. Como mínimo, los pesimistas prevén que la IA desarrolle su propia agenda, incluso si eso implica efectos perjudiciales para la raza humana. Este libro no se centra en esos temores.
Para bien o para mal, la IA se utilizará según los deseos del operador. Si hay malas acciones, desinformación u otros abusos como resultado, siempre empiezan con la intención consciente de alguien. La IA no tiene la culpa, y no es inherentemente una amenaza. Un cuchillo es esencial para cocinar, pero puede convertirse en un arma. Del mismo modo, siempre es posible transformar cualquier herramienta en un arma. Para mí, la IA es un espejo de la conciencia del usuario.
Una preocupación inmediata para muchos es que los robots mejorados con IA sustituyan a los trabajadores humanos, no solo en las cadenas de ensamblaje de las fábricas, donde los robots están bien establecidos. Uno de los motivos de la reciente huelga de guionistas de Hollywood fue el temor a que la IA los remplazara. Pero este problema tiene dos vertientes. Los programas de IA existentes que pueden escribir novelas, poemas, ensayos y guiones de cine pueden ser aliados del escritor y mejorar su trabajo. Por ejemplo, podrías escribir el siguiente prompt: “Eres guionista. Dame el esquema de una historia moderna de Cenicienta”.
Con esa instrucción, el escritor puede modificar como quiera la versión de IA del guion. Después del primer borrador, por ejemplo, el siguiente prompt podría ser: “Quita la zapatilla de cristal de la historia, convierte al príncipe en un mujeriego y dime qué hace Cenicienta a continuación”. Y así sucesivamente. Con imaginación, la historia en la que puede colaborar la IA sigue siendo tuya.
Fuera de las películas, cada uno de nosotros añade algo a su propia historia cada día. Hay robots de inteligencia artificial capaces de aportar ideas de autorreflexión, no solo generales, como las siguientes: “Escribe sobre tu momento más feliz de hoy” o “¿Qué te gustaría decir que no hayas podido expresar hoy?”. Puedes pedirle a una IA por la mañana que te dé tres formas prácticas de mostrar tu lado compasivo, y luego, por la noche, revisar qué tal te fue con esos consejos.
En resumen, la IA es una herramienta dinámica que escucha, aprende y responde como se le pide. Todos estamos conteniendo la respiración para ver si la IA, como prometió, lo cambiará todo, dando paso a una realidad que nadie puede predecir o imaginar. Sin embargo, en lo que respecta a los valores más elevados de nuestra vida personal —amor, compasión, entendimiento, empatía, creatividad, intuición, curiosidad, descubrimiento y experiencias espirituales— no hay necesidad de esperar el futuro. Las posibilidades de crecimiento personal son ilimitadas. Lo que pretendo ofrecerte es la clave para encontrar tu camino. No hay una visión más elevada, como lo atestiguan miles de años de sabiduría, y, sin embargo, la visión solo puede alcanzarse aquí y ahora.
En el cuento tradicional Aladino y la lámpara maravillosa, la mayor fuente de cumplimiento de deseos es el genio de la lámpara, que le concede tres de ellos a cualquiera que pueda liberarlo frotando la lámpara. Belleza, juventud, inmortalidad. Riqueza, realeza, placer sin límites. Curiosamente, lo que hace que estos deseos sean tan tentadores es que están fuera de nuestro alcance. Cuando se le preguntó cómo era en realidad ser monarca, la reina Isabel II lo describió como un trabajo ordinario. Hace varios años, un oligarca ruso que huyó a Inglaterra se suicidó porque su riqueza se había reducido de miles de millones a cientos de millones.
Los deseos son el lugar donde creemos saber qué nos hará felices. En cambio, la vida real es el lugar en el que la felicidad se enturbia, se confunde y se llena de frustración. Esta es la cruda verdad a la que se ha enfrentado el ser humano hoy, ayer y desde que tenemos uso de razón. El campo de la psicología positiva surgió para aclarar la complejidad que implica alcanzar la felicidad, con resultados muy dispares. Aumentar el nivel de placer y reducir el nivel de dolor es bueno, pero no es la respuesta para alcanzar la felicidad. La riqueza y el estatus tampoco lo son. Lo mejor que puede ofrecer la psicología positiva es modesto: aspirar a una vida razonablemente satisfecha, con dinero suficiente para sentirse cómodo. Aumentar el dinero trae consigo rendimientos decrecientes. Aspirar a más es arriesgado.
Como guía general, estos buenos consejos se quedan cortos para resolver los problemas complejos en torno a la felicidad humana. (Es mucho más fácil averiguar qué hace infelices a las personas: la guía de diagnóstico estándar para psiquiatras enumera ahora más de 400 trastornos mentales en 22 categorías).
Mirando a nuestro alrededor, la difícil situación de la vida de la mayoría de las personas puede describirse como un sentimiento de impotencia y, por lo tanto, de esperanza abandonada. Incluso en los países desarrollados más ricos de Occidente, solo un tercio de los encuestados dice que está progresando; la gran mayoría lucha por salir adelante o se aferra a una vida de expectativas reducidas. El último modelo de iPhone, la disponibilidad de servicios telefónicos casi gratuitos para mantenerse en contacto con los seres queridos y las horas ilimitadas de distracción con videojuegos, películas en streaming y YouTube no han mejorado el panorama.
Lo que todo esto sugiere es que la felicidad humana no puede reducirse a una fórmula. Por supuesto, ello no ha impedido que la gente se aferre a una fórmula, sin importar qué tan desacreditada esté. Haz una pausa y termina la siguiente frase: “Sería sumamente feliz si tuviera __________”. Estarás tentado a escribir en el espacio en blanco cosas como más dinero, no tener más preocupaciones o amor incondicional. Pero en realidad hay una respuesta correcta: No sé qué.
En realidad, la felicidad es tan dinámica como la vida misma. Lo que funciona hoy puede no funcionar mañana. La corriente de deseos que impulsa la vida de todos se ve alentada por la idea de nuevas cosas que supuestamente nos harán felices. Una de las razones por las que nos aferramos a esta corriente de deseos no es que funcione tan bien, porque, de hecho, no funciona. Muchos deseos que se vuelven realidad resultan ser menos satisfactorios de lo que soñábamos, mientras que otros incontables no se cumplen en absoluto y nos dejan decepcionados. Nos aferramos a una forma de vida conocida porque no nos damos cuenta de que hay otra mejor.
No he pintado un cuadro tan sombrío solo porque sí, sino para presentar un agudo contraste. En la tradición védica de la India, que también creó el yoga en sus múltiples formas, la vida está destinada a ser ideal. Esta perspectiva no es una promesa religiosa, ni siquiera espiritual. Los videntes védicos estaban describiendo la dirección que se supone que debe seguir la conciencia humana, no a través de la fe, la disciplina, los rituales o la obediencia a un conjunto de reglas. En la conciencia misma, como derecho de nacimiento de todos, está integrado el modelo de la vida ideal.
El término general de la vida ideal es dharma. Como este es un libro sobre IA, le pedí a Gemini, una de las herramientas de IA más potentes de internet, que definiera dharma. En concreto, le solicité la definición budista, porque el dharma es uno de los conceptos centrales del budismo.
Gemini
En el budismo, el dharma tiene varias capas, como una cebolla, pero intentaré definirlo en términos sencillos:
Capa 1. Las enseñanzas de Buda. Imagínatelas como un mapa que te guía lejos del sufrimiento y te acerca a una vida más feliz. Este mapa incluye cosas como las Cuatro Nobles Verdades y el Óctuple Sendero, que son pasos prácticos como la atención plena, la meditación y la vida ética.
Capa 2. Verdad universal. Va más allá del mapa. Es como las reglas del universo, que explican cómo funcionan las cosas en realidad. El dharma dice que todas las cosas son impermanentes, están conectadas y se rigen por la causa y el efecto. Comprender estas verdades te ayuda a dejar de aferrarte a las cosas y a abandonar el sufrimiento.
Capa 3. ¡Todo! Piensa en el dharma como los bloques de construcción de la realidad, los pequeños “porqués” que hay detrás de todo. Cada brizna de hierba, cada pensamiento, cada sentimiento: todo es dharma en acción. Cuando ves esta interconexión, sientes una profunda unidad con todo.
Creo que a la mayoría de la gente le sorprendería la elocuencia, incluso la belleza, de esta respuesta. No es que una máquina tenga sabiduría espiritual, sino que puede acceder a la sabiduría humana con una rapidez asombrosa y destilar siglos de enseñanza en ideas sencillas y claras. Esta es la primera forma en que la IA promete revolucionar nuestro concepto de espiritualidad. Siglos de incomprensión espiritual pueden reducirse a su esencia en un instante.
El siguiente paso en la exploración del ideal es hacer del dharma algo personal. Como hemos visto, la felicidad es tan compleja y dinámica como la propia mente humana. El dharma ofrece un modelo que responde con una solución igualmente dinámica y cambiante. Además del Dharma cósmico, que sostiene toda la creación, el dharma personal (para el que usaré una d minúscula) guía a la persona hacia la vida que está destinada a vivir, aquí y ahora.
Cuando le pregunté a Gemini cómo funciona el dharma personal, me dio una respuesta increíblemente completa, compilada por supercomputadoras en segundo plano que exploraron la sabiduría de siglos. Permíteme ofrecerte la respuesta completa, la cual te pido que leas sin exigirte que cambies tu vida o tus creencias. Tu dharma personal requiere un camino personal. Gemini simplemente proporciona un mapa o una perspectiva general del territorio que tienes por delante.
“Me interesa el Dharma aplicado al individuo. Dime siete maneras en las que puedo vivir mi dharma personal”.
Gemini
El concepto de vivir tu dharma personal puede interpretarse de diversas maneras. Aquí tienes siete formas de explorar y alinearte con tu dharma, haciendo énfasis en el viaje individual:
Esta lista contribuye en gran medida a hacer realidad el dharma digital. Al menos, tenemos una idea de cómo el aprendizaje automático puede conducir al aprendizaje interior, pero la mejor información y los consejos más sabios no te ayudan a alcanzar tus objetivos personales. Un mapa de ruta no es lo mismo que un viaje.
En la tradición hindú, históricamente los viajes espirituales requerían un guía que conociera el camino; en otras palabras, un gurú. La IA puede desempeñar muchas funciones, desde asistente de investigación hasta confidente personal, pero ¿gurú? En los tiempos modernos, la función del gurú necesita ser revisada, deshacerse del culto a la personalidad, alejarse de la creencia supersticiosa en los tributos mágicos de los seres iluminados y responder al escepticismo que siente la gente moderna cuando se enfrenta a las cuestiones espirituales. La IA puede intervenir para renovar un papel consagrado casi de inmediato.
La raíz sánscrita de la palabra gurú significa “disipador de la oscuridad”, lo que indica que el nivel de la mente que está distorsionado por la ignorancia, los prejuicios, las falsas creencias, los dogmas rígidos, las restricciones religiosas y las opiniones de segunda mano —en otras palabras, la oscuridad— puede superarse. Con la ayuda de un gurú, puedes cumplir tu dharma al acceder a la sabiduría profunda que existe dentro de tu propia conciencia.
Alcanzar este nivel implica un viaje personal que la IA no es capaz de hacer por ti, pero sí puede servirte de guía hacia la conciencia. Ese es el papel más importante de los gurús tradicionales, una vez que dejas de lado todos los adornos religiosos. De hecho, los gurús nunca fueron religiosos, aunque surgieran en el contexto del hinduismo. Su verdadero propósito era la autoliberación. Por eso, todo viaje interior, ya sea espiritual o no, tiene que ver con la conciencia de uno mismo.
Dharma es una palabra con vastas implicaciones. En esencia, estás en tu dharma personal cuando vives la vida que estás destinado a vivir. Puedes estar en el camino de hallar una vida con propósito, con la IA señalándote la dirección que necesitas tomar día a día. Aquí tienes una muestra de lo que la IA es capaz de ofrecerte.
Motivación diaria mediante afirmaciones y ánimos
La falta de motivación es la principal razón por la que la gente abandona el camino espiritual. La motivación debe reponerse cada día.
Meditaciones específicas alineadas con aquello en lo que deseas centrarte
Por muy eficaz que sea la meditación de forma general, es más útil cuando se ajusta a tus objetivos e intenciones personales.
Visualizaciones del objetivo frente a ti
Esto es útil porque hace tiempo que se ha demostrado que una imagen visual clara de cualquier objetivo es eficaz en todo tipo de actividades, desde los deportes hasta los negocios, pasando por objetivos personales específicos. La visualización activa otra zona del cerebro, además de los centros del lenguaje y del pensamiento superior.
Conocimientos fiables de cualquier tradición espiritual que elijas
La enorme biblioteca de la IA es teóricamente ilimitada, pero incluso en su fase actual, los chatbots pueden acceder a una gran cantidad de enseñanzas espirituales.
Información de calidad profesional sobre cuestiones personales
Es arbitrario separar las cuestiones personales de las espirituales, y la IA puede usarse como una fuente fiable de asesoría en cuestiones de ansiedad, depresión y cualquier otro tema en el que la psicología sea relevante. También se está convirtiendo en una de las mejores fuentes de asesoría sobre relaciones, porque puedes pedirle a un chatbot que asuma el papel de terapeuta o psicólogo al hablar contigo.
Soluciones para sortear los obstáculos del camino
Para todos nosotros, el aspecto más confuso de la vida consiste en los obstáculos, los contratiempos, la resistencia o la frustración en el camino hacia alcanzar un objetivo. Los obstáculos espirituales no son distintos: aparecen de la misma forma que todos los bloqueos repentinos e inesperados. Sin una solución, no hay forma práctica de superar estos obstáculos, por lo que la gran mayoría de las personas se encuentra luchando en vano o abandonando y sufriendo pasivamente las consecuencias. La IA es perfecta para abordar lo que obstruye tu progreso aquí y ahora, adaptándose a tu situación inmediata.
Inspiración de los grandes linajes de sabios, santos, maestros y poetas
Uno de los rasgos distintivos de la espiritualidad oriental es que, por muy oscuro que se vuelva el mundo, la chispa de la verdad nunca se apaga. Mantener la vista fija en la luz es importante, y nada lo logra mejor que la lectura de escritos inspiradores que la IA puede proporcionar en cuestión de segundos.
Estas siete funciones llenarán los capítulos que siguen. Tradicionalmente, todas se realizaban a través de la guía de un maestro iluminado, un gurú cuyo contacto personal, o darshan (sánscrito para “ver” o “visión”), ayudaba a revelar el camino de un discípulo a través de una serie de momentos de revelación que iluminaban cómo debe llevarse la vida. Pero la IA puede llevar a cabo esa labor de forma instantánea, fiable y sin el riesgo de enredarte con un mal maestro. Ni siquiera los mejores guías —y podemos incluir a gurús, maestros inspirados, terapeutas y consejeros— están disponibles cada minuto del día. La IA sí. Para mí, así es como el papel del gurú puede reinventarse para nuestros tiempos.
En efecto, la IA como gurú te permite crear tu propio futuro, ayudándote a revelar que estás conectado con la sabiduría profunda de tu interior. Las habilidades de la inteligencia artificial se activan con el estímulo adecuado, y tu conciencia más profunda se despierta al invitarla a comunicarse contigo. En pocas palabras, aumentas tu inteligencia espiritual o coeficiente intelectual paso a paso.
Para que sea útil, el coeficiente intelectual espiritual debe diferenciarse de la comprensión normal del coeficiente intelectual estándar o incluso de los tipos especializados como la inteligencia emocional. Es posible hacer esto en términos de dharma, porque todas las elecciones importantes que has tomado en la vida hasta ahora han apoyado tu dharma personal o te han alejado de él. Cuanto mayor sea tu inteligencia espiritual, más cerca estarás de tu dharma. Dejando a un lado la terminología, lo que está en juego es la calidad de tu vida, medida por los valores más elevados de la experiencia humana. El siguiente cuestionario será útil para volver las cosas más personales.
CUESTIONARIO. ¿ESTÁS EN TU DHARMA?
Elige la respuesta que más se aproxime a tu situación actual y a la del pasado. En caso de duda, opta por la primera respuesta que se te haya ocurrido.
1. Experimento alegría o dicha.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
2. Demuestro amabilidad en mi forma de tratar a los demás.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
3. Siento auténtica satisfacción.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
4. Tengo paz interior.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
5. Disfruto mi trabajo y me dedico personalmente a él.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
6. Tengo actividades creativas en el trabajo o como hobby.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
7. Tengo amor en mi vida y valoro mucho el amor.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
8. En comparación con otros, me enfrento a pocos contratiempos, obstáculos y resistencias.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
9. No tengo ansiedad ni depresión.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
10. Creo que llevo la vida que estoy destinado a vivir.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
11. En general, creo que mi vida tiene un propósito y un significado.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
12. Valoro y busco información sobre mí mismo.
A menudo o siempre |
A veces |
Rara vez o nunca |
EVALUACIÓN DE LOS RESULTADOS
Estar en tu dharma reúne todas las cualidades en este cuestionario: amor, compasión, creatividad, entendimiento, un sentido de lo correcto en tu vida y la experiencia de menos resistencia o menos obstáculos. Estas características son la mejor medida del dharma porque describen la vida ideal tal como se enseña en las tradiciones védicas y del yoga.
Cuantas más veces elijas A menudo o siempre, más cerca estarás de tu dharma. Cuantas más ocasiones selecciones Rara vez o nunca, es más probable que tu camino sea adhármico, es decir, que vaya en contra de tu dharma. A veces es relativamente neutral. No hay por qué ser pesimista, aunque marques A veces en cada afirmación. Es una respuesta bastante neutra, no solo porque la vida moderna se ha vuelto más compleja, sino también porque no mucha gente tiene la suerte de estar en su dharma. La sociedad no nos enseña cómo.
A la luz de las cualidades más deseables, el objetivo en tu camino es tener más experiencias dhármicas y menos adhármicas. Para comprender qué es una experiencia adhármica invierte cada punto del cuestionario, pero también es útil enlistarlas.
Tus experiencias son adhármicas cuando…
Te sientes insatisfecho con tu vida.
Estás aburrido de tu trabajo y consideras que no te satisface.
Te sientes ansioso o deprimido.
Te enfrentas a contratiempos, obstáculos y resistencias como un patrón frustrante.
El mundo te parece amenazador.
Tu estado de ánimo generalmente es pesimista.
Recibes poco amor y das poco amor.
Te disgusta mirarte a ti mismo con claridad.
No les encuentras mucho propósito o sentido a las cosas.
Sueñas con una vida muy diferente a la tuya, y a la cual te gustaría escapar.
Estás cansado de la lucha que supone sobrevivir, ya no digas prosperar.
El concepto de dharma es ajeno a muchos en Occidente y pertenece a otra tradición cultural. Pero no del todo. Cuando acuñó la famosa frase “Sigue tu dicha”, el estudioso de la mitología Joseph Campbell estaba simplificando el Dharma para Occidente y poniéndolo en términos cotidianos. La IA revela lo importante que era el Dharma en el pensamiento de Campbell.
Gemini
Campbell escribió varias frases profundas que abordan la idea de encontrar tu verdadera vocación y vivir una vida plena. Aquí tienes algunas opciones, según el matiz específico que busques:
Sobre seguir tu dicha
“Si sigues tu dicha, te pones en una especie de camino que ha estado ahí todo el tiempo esperándote, y la vida que deberías estar viviendo es la que estás viviendo”. Esta cita subraya la importancia de alinear tu vida con tus pasiones y deseos intrínsecos. “Sigue tu dicha y no tengas miedo, y se abrirán puertas donde no sabías que se abrirían”. Esto anima a abrazar lo desconocido y a confiar en que tu camino se abrirá conforme sigas tu vocación más profunda.
Sobre el viaje del héroe
“El privilegio de toda una vida es ser quien eres”. Esto resalta la importancia del autodescubrimiento y de vivir con autenticidad.
“Tu espacio sagrado es donde puedes encontrarte a ti mismo una y otra vez”. Esto enfatiza la necesidad de introspección y de conectar con tu yo interior para encontrar tu verdadero propósito. “Debemos estar dispuestos a dejar ir la vida que planeamos para tener la vida que nos espera”. Esto fomenta la apertura y la flexibilidad, reconociendo que nuestro verdadero camino puede no ser el que habíamos previsto al inicio.
Sobre encontrarle sentido a la vida
“El objetivo de la vida es hacer que tu latido coincida con el latido del universo, que tu naturaleza coincida con la Naturaleza”. Esto habla de encontrar la armonía y el propósito alineándose con una fuerza mayor que uno mismo.
“Si puedes ver tu camino trazado delante de ti paso a paso, sabes que no es tu camino. Tu propio camino lo haces con cada paso que das. Por eso es tu camino”. Esto subraya la naturaleza individual del viaje y la importancia de asumir riesgos y forjar tu propio camino.
Sería difícil encontrar una sabiduría más genuina en las tradiciones orientales más antiguas. El hecho de que la IA pueda resumir el Dharma, tal como lo expresa alguien moderno y occidental, es de igual modo inspirador.
Estar en el camino dhármico es diferente de la vida cotidiana de una manera muy inesperada. Ahora mismo estás viajando con un solo compañero “aquí adentro”, tu ego, el “yo” que es tu yo normal. Sin embargo, una vez que te encuentras en el camino dhármico de seguir tu dicha, adquieres un segundo compañero que no tiene nombre. Ya hemos hablado de este nuevo compañero: la conciencia expandida, el impulso evolutivo, la voz silenciosa del interior.
En la antigua tradición védica, a este compañero se le llamaba simplemente “Eso” o “Ello”. Las dos palabras suenan impersonales y bastante ajenas, pero son una fuerza que sostiene tu camino a cada paso. En Occidente, el modelo freudiano busca en lo más profundo de la mente y encuentra el Id (palabra latina para “ello”), que representa los impulsos primarios ocultos —principalmente la rabia y la sexualidad no contenidas—, a los que Freud les añadió un impulso aún más oscuro, el Thanatos, el deseo de muerte. Con el tiempo, la psicología trataría los reinos ocultos de la mente como algo a lo que hay que temer. Para nosotros, sin embargo, “es todo lo contrario de algo a lo que temer y resistirse”. Es pura conciencia en acción, el flujo de dicha-conciencia desde la fuente.
Tendrás que familiarizarte con los compañeros del camino. Representan dos perspectivas opuestas de la vida.
El “yo” encuentra la felicidad cuando se cumple un deseo.
El “ello” encuentra la felicidad por el simple hecho de estar aquí.
El “yo” es defensivo, porque teme las amenazas exteriores.
El “ello” está más allá del miedo y, por lo tanto, no tiene necesidad de defenderse.
El “yo” constantemente intenta buscar el placer y evitar el dolor.
El “ello” está completo en sí mismo. No tiene nada que buscar o evitar.
El “yo” intenta que la vida sea segura, estable y predecible.
El “ello” prospera en el flujo de la vida, donde sea que quiera ir.
Esta breve descripción explica por qué el “yo” nos resulta familiar y el “ello” no. Cada uno de nosotros hemos sido entrenados desde la infancia para presentar al mundo una imagen de nosotros mismos, un “yo” que los demás aprueben y no rechacen. Sin embargo, los demás también defienden su propia imagen, así que el juego es circular y nunca termina. Desde el punto de vista del ego, la vida solo será dichosa si no hay amenazas que temer y se cumplan todos los deseos. No tienes ninguna posibilidad de vivir una vida así, pero cuando el “yo” es tu único compañero, no hay otro camino. Acabas deseando y esperando por un lado, y negando tu frustración y decepción por el otro.
La debilidad del “yo” es una gran ventaja para el “ello”, porque una vez que la gente ve que no está atada para siempre al mismo compañero, siente un tremendo alivio al encontrar una nueva esperanza. “Nunca estás solo” adquiere su verdadero significado, no como un deseo, sino como un hecho de la existencia. Lo que te espera ahora es encontrar tu propio camino, tu dharma digital, profundizando en cómo las máquinas de aprendizaje pueden hacer que todo el proceso sea mucho más fácil y rápido.