Este libro es más barato que la terapia

Aclamaciones para

ESTE LIBRO ES MÁS BARATO QUE LA TERAPIA

“Este libro es más barato que la terapia es un recurso asombroso para cualquiera que busque mejorar su salud mental y emocional. Liz Kelly creó una guía divertida, accesible y muy práctica que abarca un amplio rango de temas clave y que, sin embargo, está basada por completo en el conocimiento científico. Además, ¡no viene mal que sea también un libro genuinamente divertido, lo cual te inducirá a que quieras saber más! ¡Este es un libro que no puedes dejar de leer!”.

—Jonah Paquette, psicólogo clínico y autor de Happily Even After

“Una estructura sin banalidades ni lugares comunes que te acompañará mientras mejoras tu resiliencia emocional, cultivas relaciones significativas y defines con claridad cómo construir exactamente una vida de la que no quieras salir huyendo. Este libro es más barato que la terapia te hará reír tanto que te llevará hasta las lágrimas, mientras que Liz Kelly se convierte con gran rapidez no solo en tu terapeuta, ¡sino también en tu mejor amiga hilarante y cercana! Es una lectura imperdible si buscas dar tu primer paso hacia sanar tu mente o si ya conoces bien la terapia y necesitas un apoyo como dosis de refuerzo”.

—Kaitlin Harkess, psicóloga clínica, instructora de yoga y anfitriona del pódcast Wisdom for Wellbeing

“Este libro es más barato que la terapia de Liz Kelly es un nuevo libro interesante y accesible que ayuda a cerrar la brecha entre las necesidades de salud mental de las personas y la perspectiva de involucrarse de manera directa con los servicios psicoterapéuticos (a menudo difíciles de localizar, costosos, o ambos). Con ingenio y sabiduría, Liz no solo guía a las personas hacia una mejor comprensión de los servicios de salud mental, sino que también da una muestra de técnicas que pueden resultar benéficas para los lectores, incluso antes de entrar al consultorio de un terapeuta”.

—Mitch Abblett, PhD, psicólogo independiente y autor de Prizeworthy, libro ganador del premio Nautilus Gold, al igual que de The Five Hurdles to Happiness

“¡Ahórrate el copago del seguro médico y ve a comprar este libro! El consejo de Liz es tan inteligente, atrevido y abundante que casi estarás encantado de que, de todos modos, no hayas encontrado a ese terapeuta. Es posible que me deje sin trabajo, pero no podría estar más feliz. Liz va a cambiarte la vida y te hará reír todo el camino hacia tu mejor yo”.

—Michael Alcée, PhD, autor de Therapeutic Improvisation: How to Stop Winging It and Own It as a Therapist

“La lectura de este apasionante libro de Liz Kelly es como tener una conversación esclarecedora y estimulante con una amiga comprensiva, que por casualidad tiene un genial sentido del humor. Es posible que este texto sea más barato que la terapia, pero está repleto de conocimientos de un valor incalculable. Con gran facilidad, Kelly entreteje las ideas de diversas corrientes de psicoterapia con prácticas accesibles que puedes aplicar a tu vida cotidiana. Ya sea que puedas o no acudir a una terapia formal, las palabras de Liz Kelly, tanto muy informadas como entretenidas, te empoderarán para emprender un viaje hacia un autocuidado eficaz y holístico”.

—Mark O’Connell, LCSW-R, autor de The Performing Art of Therapy: Acting Insights and Techniques for Clinicians

Para Judson Richardson, Carol Bartlett,

Stephanie Handel y Amy Cirbus

Soy muy afortunada de haberlos encontrado como mis mentores

Gracias por creer en mí

Mi vida es mejor porque ustedes están en ella

NOTA DE LA AUTORA

Mi posición social

Antes de entrar en materia, me gustaría compartirles mi posición social para darles una imagen más completa de quién soy y qué conforma mi experiencia tanto personal como profesional. Pienso que es importante compartirles esta información para que puedan entender mejor la lente que me guía para resolver mi trayecto por el mundo. Soy una mujer blanca, cisgénero y heterosexual de la generación X (también conocida por ser esa en la que todos crecimos jugando la Ruta de Oregón). Utilizo el pronombre ella. Estoy casada y tengo dos hijos pequeños. Provengo de un pequeño pueblo en Illinois y pasé los últimos 22 años en el área metropolitana de Washington D. C. Tengo una maestría en trabajo social clínico y en la actualidad trabajo por mi cuenta como terapeuta y escritora.

Confidencialidad y una advertencia

La relación entre un terapeuta y su cliente es una conexión especial. La información que me revelan mis clientes durante sus sesiones es confidencial y está protegida por un estricto código de ética y por la ley. En consecuencia, las historias que aparecen en este libro sobre mis clientes son narraciones ficticias basadas en mi trabajo clínico como profesional de la salud mental y mis propias experiencias personales. Cualquier semejanza o parecido con personas vivas o muertas es pura coincidencia.

La información de este libro tiene solo propósitos explicativos. No tiene el propósito de diagnosticar, tratar o curar cualquier enfermedad mental. A pesar del atrevido título, este libro no sustituye al tratamiento médico o de salud mental. Por favor, discute cualquier preocupación relacionada con tu salud mental con tu médico o profesional de salud mental autorizado. Si estás pasando por una crisis de salud mental y estás preocupado por tu seguridad, no dudes en acudir a la sala de urgencias más cercana o marca al 988 para comunicarte con la National Suicide and Crisis Lifeline.*

Por último, deberías elegir otro libro si te incomodan las palabras soeces. Creo que unas cuantas palabrotas son necesarias para manejar el desorden de la vida.

* N. de la T.: En México se puede llamar a la Línea de la Vida: 800 911 2000.

ÍNDICE

  1. Introducción
  2. 1. El autocuidado es supervivencia
  3. 2. Conoce a tu crítico interior
  4. 3. La conexión entre la mente y el cuerpo
  5. 4. Cómo manejar todos tus sentires
  6. 5. Los límites sanos son lo máximo
  7. 6. La gente necesita de la gente (así que encuentra a los buenos)
  8. 7. Todo el mundo enfrenta el duelo
  9. 8. Vuélvelo significativo
  10. 9. Tu salud mental a largo plazo
  11. Agradecimientos
  12. Notas finales
  13. Sobre este libro
  14. Sobre la autora
  15. Créditos

INTRODUCCIÓN

Si no puedes volar, corre; si no puedes correr, camina; si no puedes caminar, arrástrate; pero, sin importar lo que hagas, tienes que seguir avanzando.

—Martin Luther King Jr.

Al fin decidiste ir a terapia y mejorar tu salud mental. ¡Bien hecho! Sin embargo, luego descubriste lo mucho que cuesta hablar una hora con un terapeuta; más o menos lo mismo que la mitad de un boleto de avión a Chicago o un par de zapatos realmente bonitos en Nordstrom. Pensaste que quizá tu seguro de gastos médicos cubriría el tratamiento, pero averiguaste que tu plan no ofrece ese beneficio.

O tal vez abriste un espacio en tu presupuesto para pagar la terapia. Revisaste los listados en la revista Psychology Today, pediste referencias de terapeutas con tus conocidos y empezaste a llamarlos para ver si tenían un espacio. No obstante, todos tienen una lista de espera de tres meses. Justo cuando lo necesitas, cuando te sientes triste, ansioso y fundido, ¿estoy en lo cierto?

Te entiendo. Encontrar un buen terapeuta es difícil y, además, encontrar un buen terapeuta con el que te entiendas es incluso más complicado. Como terapeuta que ejerce en el área de Washington D. C., en lo personal no puedo dar espacio a la cantidad de clientes que me refieren cada mes. Es muy desalentador cuando no tengo la capacidad profesional para tratar a alguien que busca apoyo. Este libro es más barato que la terapia es mi manera de respaldar a los individuos que no puedo aceptar como clientes. Aunque no sustituye el tratamiento con un profesional autorizado en servicios de salud mental, sí puede proporcionarte las mismas estrategias y herramientas que comparto con mis clientes en mi práctica psicoterapéutica.

Mereces sentirte mejor y eso es posible. Sé que esto es cierto después de atestiguar el increíble progreso de mis clientes. Me asombra el valor que traen consigo al consultorio todos los días. También sé que el cambio es posible debido a mis propias experiencias personales. Llegué a Washington D. C. desde los maizales del sur de Illinois luego de la universidad para hacerla en grande. Pensaba trabajar en la política o provocar un impacto en políticas internacionales, pero ni siquiera sabía cómo funcionaba una fotocopiadora o cómo hacer un café decente. Luché contra una depresión no diagnosticada y contra el duelo no resuelto. No podía sostener una conversación difícil o decir lo que pensaba sin que me temblara la voz o los ojos se me llenaran de lágrimas. Me refugié en las botellas de cabernet sauvignon corriente de Trader Joe’s y en las rebanadas gigantes de pizza con salchicha italiana para poder afrontarlo.

Este es el libro que me hubiera gustado tener entonces y está dirigido a mi yo más joven: la persona que no sabía que las cosas podían mejorar con la terapia, la educación, la compasión por uno mismo, unos cuantos amigos y una receta del antidepresivo bupropión.

En todo caso, ¿qué es la terapia?

A pesar de lo que algunos piensan, la terapia no es alguna forma de hechicería mística. Los terapeutas no tienen una varita mágica o cualquier cosa por el estilo; usualmente, tienen mucho café. Más bien, la terapia es una herramienta que te permite ver qué funciona bien y no tan bien en tu vida, y que te ayuda a identificar tus fortalezas y vulnerabilidades. Representa un espacio seguro para que te comportes como humano. Te permite aclarar cuáles son tus inseguridades, tus pensamientos negativos y tus patrones poco sanos de comportamiento sin juicios ni críticas. A partir de ello, puedes dar los pasos que te lleven a realizar cambios positivos.

La terapia también te da cierto sentido de responsabilidad a medida que emprendes esos primeros pasos hacia un cambio positivo. El cambio es difícil y no siempre es lineal. A nuestro cerebro le encanta inclinarse hacia la comodidad y la familiaridad, aunque eso que es cómodo y familiar no sea lo mejor para nosotros. Esa es la razón por la que como caramelos de chocolate con nueces en lugar de salir a caminar. La terapia te da un espacio para averiguar estos obstáculos contra el cambio positivo. Como solía decir la señora Swickard, mi glamorosa maestra de coro en la preparatoria: “Afrontar y adaptarte”. Eso es lo que hace la terapia: te ayuda a afrontar y a adaptarte a medida que descifras cómo resolver de mejor manera los retos que la vida lanza en tu camino.

En una sesión típica, un terapeuta te hará preguntas, te ayudará a identificar tus metas personales, te ofrecerá apoyo sin críticas, reflexionará acerca de los patrones y los temas que se derivan de sus conversaciones y te dará retroalimentación. La terapia es un sitio que te permite comunicar los detalles de tu vida sin que se te juzgue como una persona extraña, loca, fuera de control o molesta. Es cien por ciento para ti. Tu sesión se refiere por completo a tus necesidades y a tus metas. Es una hora semanal en la que te enfocas exclusivamente en tu bienestar mental.

La realidad es que a todos nos vendría bien un poco de terapia después de lidiar con las turbulencias sociales, políticas y económicas de estos últimos años. Y eso sin contar cosas como manejarnos en una pandemia mundial, vestir pants, tener una cita romántica, evitar que se acumule la ropa sucia y tratar de atravesar por la vigésima séptima junta por Zoom en un solo día. Eso es mucho. Todos necesitamos que nos apoyen y validen, y eso incluye también a los terapeutas, igualito que tú, que también luchan contra sus propios desafíos. Si necesitas pruebas de que los terapeutas no siempre tienen todo resuelto, te cuento que temprano esta mañana me corté al pelar un huevo cocido. El estado actual de la sala de mi casa solo podría describirse como “parece que aquí hubo una pelea” y mi hija de cuatro años se estuvo negando a cepillarse el pelo desde hace ocho días y está empezando a parecer una niña salvaje salida del bosque. Los terapeutas no somos perfectos, pero sí estudiamos la resiliencia y tenemos algunas estrategias para lidiar con esto que llamamos vida.

Cómo te puede ayudar este libro

Quizá haya estado viendo demasiadas historias de crímenes reales a últimas fechas, pero me gusta considerarme como alguien parecido a un detective cuando empiezo a trabajar con un cliente. En mi primera sesión, tomaré en cuenta los muchos factores que pueden afectar el bienestar mental de una persona, incluyendo su nivel de actividad física, relaciones, uso de tecnología, equilibrio en su vida laboral, experiencias vitales previas, salud física y estilo de vida en general. Dentro de mi cabeza giran los engranes mientras trato de identificar qué podría estar aumentando la ansiedad y los niveles de estrés de esa persona, o minando su estado de ánimo y energía.

La buena noticia es que no tienes que acudir con un terapeuta para llevar a cabo este tipo de evaluación en ti mismo. Puedes hacerlo si realizas una introspección, atiendes a la conexión entre la mente y el cuerpo, aprendes a controlar tus emociones, estableces límites y creas sentido en tu vida a través de las herramientas que aparecen en este libro. De hecho, existe un dato poco conocido acerca de la terapia: el verdadero trabajo ocurre fuera de la sesión. El cambio sucede cuando obtienes un insight, o entendimiento, acerca de ti mismo, y practicas nuevas formas de ser en el mundo.

Aunque no puedo quitarte tus problemas o tu dolor, sí puedo ofrecerte sugerencias para ayudarte a escapar con mayor rapidez del agujero de conejo del sufrimiento. Sin embargo, te ruego que tengas en mente que no todas las sugerencias le funcionarán a todo el mundo. Una persona podría beneficiarse de la práctica de la meditación, en tanto que otra podría beneficiarse de levantar pesas mientras escucha música estridente en el gimnasio. Como eres una persona única, tu receta específica para la salud mental óptima también será única. En consecuencia, a medida que leas este libro, te aliento a que elijas unas cuantas estrategias diferentes y que hagas un intento sincero con ellas para ver qué te funciona. Si tratas con una técnica y no es para ti, ¡está bien! Siéntete en libertad de dejarla de lado y tratar con otra cosa. Esta es tu vida. Sé fiel a ti mismo en cuanto a qué te funciona, no a lo que le sirve a tu madre, a tu hermana, a tu amigo, a tu jefe, al influencer de redes sociales al que sigues o a la celebridad sobre la que leíste en la revista People.

También sé que el cambio puede parecer desafiante cuando te sientes atrapado, agotado o exhausto en un sentido emocional. No estás solo en cuanto a sentirte de ese modo. Debes saber que las pequeñas acciones a lo largo del tiempo conducen a un cambio importante. No necesitas hacer cambios de gran alcance en tu vida de la noche a la mañana. Celebra cada pequeña decisión que tomes y que te lleve a un cambio positivo. Tu valía no depende en ninguna forma de tu productividad o tus logros. Tú eres suficiente en este momento. Tampoco creo que encontrarte a ti mismo sea un proceso de una sola vez y ya. Todos nos descarriamos a veces y tus prioridades de hoy podrían ser diferentes en el futuro, y eso está bien. Siempre puedes volverte a encontrar y aprender algo en el proceso. Espero que este libro te ayude a hacer precisamente eso.