Introducción. Libera el esplendor cautivo
Capítulo 1. La perspectiva a largo plazo vs. la perspectiva a corto plazo
Capítulo 2. El pensamiento rápido vs. el pensamiento lento
Capítulo 3. El pensamiento informado vs. el pensamiento desinformado
Capítulo 4. El pensamiento enfocado en metas vs. el pensamiento enfocado en reacciones
Capítulo 5. El pensamiento enfocado en los resultados vs. el pensamiento enfocado en la actividad
Capítulo 6. El pensamiento positivo vs. el pensamiento negativo
Capítulo 7. El pensamiento flexible vs. el pensamiento rígido
Capítulo 8. El pensamiento creativo vs. el pensamiento mecánico
Capítulo 9. El pensamiento de emprendedor vs. el pensamiento corporativo
Capítulo 10. La forma de pensar del rico vs. la forma de pensar del pobre
Sobre este libro
Sobre el autor
Créditos
La verdad está en nosotros, no viene de fuera,
de lo exterior, creas lo que creas.
En nosotros hay un centro profundo,
en el que la verdad mora en plenitud y […]
[…]
Saber
consiste en abrir un camino
por el que el esplendor cautivo escape,
por el que entre la luz que
debiera estar afuera.
Robert Browning
William James, de la Universidad de Harvard, escribió: “El mayor descubrimiento de mi generación es que un ser humano puede cambiar su vida cambiando su actitud mental”.
Tú y tu mente son extraordinarios. Tienes 100 000 millones de células cerebrales que, a través de ganglios y neuronas, están conectadas a otras casi 20 000 células. Gracias a esto, puedes llegar a tener una cantidad de pensamientos igual a 100 000 millones a la 20 000a potencia.
De acuerdo con el psicólogo británico Tony Buzan, esto significa que la cantidad de ideas que puedes generar es igual a un 1 seguido de 8 páginas de ceros, es decir, tienes un potencial para una cantidad de ideas mayor al número de moléculas existentes en el universo conocido.
La pregunta es: “¿De qué manera estás usando esta poderosa supercomputadora mental?”.
En este momento tienes la habilidad mental necesaria para establecer cualquier meta y lograr cualquier cosa que hayas deseado o esperado obtener en la vida. Si usas tu cerebro y aplicas con más precisión tu capacidad de pensar, planear y crear, podrás resolver cualquier dificultad, superar todos los obstáculos y lograr cualquier objetivo que te propongas.
Tu supercomputadora mental es tan poderosa, que no podrías aprovechar todo su potencial aunque vivieras 100 vidas.
Cuando tenía 21 años me impresionó mucho escuchar que la persona promedio solo usaba 10% de su habilidad mental. Después aprendí que el verdadero porcentaje es más cercano a 2. La mayoría de la gente tiene una enorme reserva de capacidad mental que no usa, que está guardando por alguna razón desconocida.
Imagina que heredas una cuenta bancaria con un millón de dólares y que crece de manera regular gracias a los intereses, pero que solo tienes acceso a 20 000 dólares porque no cuentas con el número correcto de la cuenta y no puedes liberar todos los recursos.
Esta es la situación en que vive la mayoría de las personas, tienen almacenada una enorme cantidad de habilidad mental que no usan.
En las siguientes páginas aprenderás una serie de métodos sencillos, prácticos y probados para aprovechar la mayor cantidad posible de tus habilidades y talentos mentales. No necesitas ser más de lo que eres ni transformarte en una persona distinta, solo tienes que ser todo lo que ya eres y desatar una mayor cantidad de tus poderes mentales.
La vida es como una cerradura de combinación, la diferencia es que tiene muchos más dígitos que una cerradura simple. Todas las cerraduras funcionan de la misma forma, colocas el primer dígito, luego el segundo y luego el tercero; y si colocas los dígitos correctos, la cerradura se abre, sin importar si se trata del candado de una bicicleta o de la puerta de la bóveda central de un banco internacional.
Imagina que, excepto por uno, conoces todos los dígitos del código que necesitas para tener éxito en todo lo que hagas. Como solo te hace falta uno, podrías pasarte la eternidad girando los discos de la cerradura sin poder acceder a la riqueza existente en tu bóveda mental. Pero si contaras con el dígito faltante y giraras los discos hasta marcar el orden correcto, la bóveda se abriría y podrías lograr cosas extraordinarias en tu vida.
Este libro contiene algunas de las mejores combinaciones que se han descubierto en cuanto a herramientas mentales que te permiten dar saltos cuánticos en la vida. En muchos casos, lo único que te impide lograr lo que quieres es tu perspectiva, tu manera particular de ver las cosas.
El doctor Martin Seligman, de la Universidad de Pennsylvania, le llama “pensamiento rígido” a la manera en que te explicas las cosas o las interpretas para ti mismo.
Esto puede ser tan simple como la diferencia entre el optimismo y el pesimismo, como ver el vaso medio lleno o medio vacío. Mientras el optimista busca lo bueno, lo que se puede ganar en cada situación, el pesimista busca el problema o las desventajas de todo.
Josh Billings, el humorista estadounidense, dijo en una ocasión: “Lo que le hace daño a un hombre no es lo que sabe, sino lo que sabe que no es verdad”.
La ignorancia no es la gloria. No poder usar las herramientas y los estilos del pensamiento adecuados en un área o situación en particular puede ser desastroso y, con frecuencia, conduce al fracaso rotundo.
Muy a menudo, cuando cambias de perspectiva ves las cosas de manera distinta, tomas otras decisiones y obtienes resultados que no esperabas. Napoleon Hill, autor del exitoso clásico Piense y hágase rico, dijo: “En todos los problemas y dificultades hay una semilla que trae consigo beneficios o ventajas iguales, o incluso mayores”.
Después de entrevistar a más de 500 multimillonarios estadounidenses que amasaron sus fortunas por sí mismos, Hill descubrió que tenían ciertas cualidades en común. Uno de los denominadores comunes de las personas que participaron en esta investigación era que habían desarrollado el hábito de siempre buscar una lección valiosa en los contratiempos o dificultades que enfrentaban, y que siempre la encontraban.
En la mayoría de los casos, los multimillonarios lograron amasar sus fortunas porque aplicaron las lecciones aprendidas a través de los fracasos y las dificultades que enfrentaron mientras desarrollaban los innovadores productos y servicios que más adelante los volvieron ricos. De no ser por los fracasos pasajeros y las lecciones en ellos contenidas, esas personas seguirían trabajando como asalariadas.
Aquí te mostraré una manera sencilla de transformar tu pensamiento para que sea como el de la gente más positiva y exitosa de nuestra sociedad. Piensa en el problema más grande que tengas en tu vida en este momento, luego imagina que ese problema te fue enviado, como si fuera un regalo, para enseñarte algo. Pregúntate: “¿Qué lección o lecciones puedo aprender de esta situación para ser más feliz y exitoso en el futuro?”.
Tal vez tu mayor problema actual no sea un problema en absoluto, quizá se trate de una oportunidad. Henry Ford solía decir: “El fracaso es solo una oportunidad para empezar de nuevo de una manera más inteligente”.
Seguro has escuchado la historia de los seis hombres sabios y ciegos que trataron de describirse entre sí a un elefante. Todos lo tocan y lo describen de manera distinta y, aunque ninguno se equivoca, cada uno lo retrata de acuerdo con su perspectiva individual.
Uno toca la oreja y dice que el elefante es como una cobija gruesa, otro toca un colmillo y describe al elefante como puntiagudo y afilado. Otro más siente la pierna y dice que se trata del tronco de un árbol. Uno toca uno de sus costados y lo describe como un muro, mientras que el quinto toca la cola y dice que es una soga. El sexto sabio toca la cabeza y la describe como una roca. Cada uno tiene razón a partir de su perspectiva, pero todos se equivocan de muchas maneras más porque no logran ver al elefante ni la situación de manera total, integral.
¿Cuál es tu perspectiva, tu actitud respecto a ti mismo y tu mundo? Anaïs Nin escribió: “No vemos el mundo como es, sino como somos nosotros”.
Tal vez el mayor descubrimiento en la historia de la humanidad sea que “te conviertes en aquello en lo que piensas la mayor parte del tiempo”. Tus creencias, sean positivas o negativas, útiles o hirientes, determinan en gran medida todo lo que haces y la manera en que lo haces.
¿En qué piensas la mayor parte del tiempo y cómo piensas en ello?
Wayne Dyer escribió: “No crees lo que ves, ves aquello en lo que ya crees”.
Jim Rohn, por su parte, dijo: “Todo lo que tienes en tu vida lo has atraído tú mismo a ella siendo la persona que eres. Y dado que puedes cambiar tu manera de pensar, puedes cambiar tu vida y también esa persona que eres”.
El mensaje en el título de mi bestseller Change Your Thinking, Change Your Life (Cambia tu forma de pensar, cambia tu vida) no miente: a medida que aprendas y apliques estas distintas maneras de pensar, empezará a evolucionar la persona que eres por dentro.
Gracias a la ley de la correspondencia, “Lo que sucede dentro, sucede fuera”, tu vida exterior comenzará a corresponder con tu vida interior y a reflejarla. A medida que esta cambie, tu vida exterior revelará tu nueva manera de pensar. Shakespeare escribió: “No existe nada malo ni bueno, lo único que lo hace malo o bueno es el pensamiento”.
Ahora, empecemos a aprender de qué manera piensa la gente más exitosa y feliz para que tú también hagas lo que ella y obtengas los mismos resultados y recompensas.