INTRODUCCIÓN

Este libro en realidad nació de la desesperación y la curiosidad.

Era el año 2004. Tras dejar atrás casi todo lo que me resultaba familiar, vivía en una casa rodante y viajaba con mi pareja de aquel entonces, Raven.

De cierta forma, la decisión de dejar nuestra cómoda casa y salir a la carretera fue una autointervención. Sentía mi vida abrumadora, fuera de control y llena de ajetreo. El resultado era un caos interior y exterior. Como pareja, buscábamos alcanzar una sensación de libertad y tranquilidad, pero para mí lo primero era recuperar la cordura. Comprendí que mi vida se había vuelto ingobernable: aunque amaba lo que estaba creando en el mundo, también sentía que la empresa de mantenerlo en funcionamiento me estaba comiendo viva.

Unos años antes fundé un centro espiritual en Berkeley, California. Lo que empezó como un pequeño grupo de personas que querían marcar la diferencia en el mundo, pronto floreció hasta convertirse en numerosas iniciativas de aprendizaje, un programa
de enseñanza, diez círculos a lo largo de todo el país, una plantilla de empleados, nóminas por pagar, reuniones de la junta directiva y programas de divulgación. Sentí una gran alegría por hacer mi sueño realidad, aunque con el tiempo lo que empezó como una bendición espiritual consumió mi energía interior, disolvió mi entusiasmo y dejó a todo nuestro personal agotado y frustrado. Mi feliz sueño de que todo funcionara a la perfección se había convertido en una frustrante lucha de resentimiento interpersonal y energía mal administrada, para mí y para mi exhausto equipo.

Yo tenía gran parte de la culpa.

Al principio me resistí a esa idea. Me dije que el equipo simplemente no daba lo mejor de sí, que los profesores estaban siendo demasiado emocionales y que el personal administrativo estaba tirando la toalla. Hacía lo que podía para mantener todo unido, pero se estaba fragmentando por el descontento, el incumplimiento de los plazos, la irritación, el malestar y otras cuestiones emocionales. Así que, aunque mi primera reacción fue culpar a la apretada agenda, al personal o a la cantidad de trabajo que teníamos por delante, cuando lo analicé a profundidad pude ver que eran mis propias creencias y hábitos inconscientes los que se habían entretejido en la organización y estaban drenando la energía colectiva. Aunque esta comprensión fue humillante, porque sabía que yo había creado este caos, también fue liberadora, pues si yo lo había provocado, también era yo quien podía hacer algo para remediarlo.

Quizá no hayas experimentado el mismo nivel de agitación y caos en tu vida. Pero en nuestro jardín emocional todos hemos tenido que lidiar con los mismos “voluntarios” no deseados en varios momentos: miedo, ansiedad, agobio. Estas plántulas se manifiestan como pensamientos y sentimientos de no tener suficiente tiempo, suficientes recursos, suficiente creatividad, suficiente inteligencia o no lograr lo que realmente quieres hacer en tu vida. ¿Te suena alguna de estas cosas?

Si miras más a fondo encontrarás que debajo de todas estas manifestaciones de “no es suficiente” está el motivo subyacente de “no hay suficiente de esto o aquello porque no soy lo bastante inteligente o bonita, o suficiente… (inserte aquí su complejo)”. Puedes rellenar el espacio en blanco con lo que te preocupe, pero en el fondo yace la falsa creencia de que “no soy suficiente”. Al principio me resistía a examinar esta idea, pero cuando lo analicé, descubrí que esta sensación interna de carencia estaba en el fondo de todos los casos en los que me sentía estresada, abrumada o temerosa. Lo que he aprendido desde entonces es que, hasta que no te enfrentes a esa crítica, inevitablemente pasarás por periodos en los que tendrás miedo, te sentirás abrumado, te castigarás, dejarás de cuidarte y pondrás las necesidades de los demás por delante de las tuyas. Eso es un gran coctel de frustración y, en última instancia, de agotamiento.

Al final de mi estancia en Berkeley, los duendecillos del pensamiento “no es suficiente” se habían manifestado en cada aspecto de mi vida, desde el amanecer hasta el anochecer. Me di cuenta de que cuando me despertaba, con frecuencia me sentía ansiosa debido al día que tenía por delante. A veces, incluso antes de abrir los ojos, me sentía derrotada por la cantidad de trabajo que tenía que hacer. Luego, al final del día, rara vez me sentía en paz con lo que había logrado y, por el contrario, agotada, me preguntaba en qué se me habían ido las horas. Como puedes imaginar, me resultaba difícil experimentar la paz y la felicidad mientras vivía en este estado constante de malestar.

Incluso cuando identificaba un nuevo camino o una acción que hacía que mi corazón cantara, sufría por la procrastinación y la resistencia a intentar algo nuevo, ambas cosas arraigadas en el miedo a que no funcionara, que era en el fondo una sensación de que yo no era suficiente.

Cuando dejé de resistirme a esta revelación y vi cómo la mentalidad de “no es suficiente” operaba en mi vida, decidí poner manos a la obra. Me embarqué en la búsqueda para descubrir cómo cambiar la relación conmigo misma. Durante dos años, después de cerrar el centro y dejar Berkeley, estudié con curiosidad mis acciones, mis pensamientos, mis fracasos y mis éxitos. Anoté en un papel todos mis altibajos y seguí conscientemente mis propios hábitos. En este viaje aprendí el concepto de nuestra energía interior (lo explicaré con más detalle en la Lección 1) y permítanme decir que lo que descubrí fue una revelación. Empecé a ver mis interacciones con el mundo de forma totalmente nueva, basada en la energía. Descubrí que si cambiaba mi perspectiva para tener en cuenta mi energía interior a lo largo del día, mi experiencia en el mundo cambiaba de manera drástica. Tomé lo que descubrí en mi propio viaje y desarrollé estos principios para que tú también aprendas a nutrir, proteger y dirigir el recurso más precioso que tienes: lo que yo llamo tu fuego interior.

Qué esperar de este libro

Debo advertirte que Despierta tu fuego interior va más allá de todo lo que he escrito antes. En las páginas que siguen, veremos cómo los principales aspectos de nuestro ser —las partes mental, espiritual, emocional y física— interactúan con nuestra energía interior.

Este libro explica cómo puedes crear un cambio radical en tu forma de ver e interactuar con el mundo, y te invita a tomar decisiones desde tu esencia y no a partir de tu antigua programación, miedos o estrategias egocéntricas. Te invita a vivir desde tu centro energético, en lugar de en la periferia. Vivir desde tu periferia significa seguir hábitos y patrones inconscientes que son modelos de aquello que todo el mundo hace. Cuando vives desde tu centro energético, empiezas a tomar conciencia de tus comportamientos. Una vez que eres consciente de estos comportamientos y los has sacado a la luz puedes empezar a tomar decisiones intencionadas sobre lo que deseas cambiar y cómo quieres vivir tu vida.

El profundo trabajo de transformación que supone cambiar nuestra perspectiva y eliminar las viejas formas de ser es un proceso. Y no es para los débiles de corazón. La buena noticia es que en este libro hay herramientas que darán resultados inmediatos. En cada lección combino un enfoque a largo plazo con tareas fáciles de realizar. Al final de cada lección encontrarás prácticas, meditaciones y exploraciones para poner los conceptos en práctica en tu vida.

Cuidar tu fuego interior es una práctica diaria que consiste en volver a tu centro, evitar el agobio, aparecer con el corazón abierto y encontrar la facilidad y la fluidez. Creo que nunca terminaremos de hacerlo, pero sin duda sé que nuestros días se despliegan y florecen cuando sustituimos las viejas semillas del miedo por las chispas de la creatividad, el amor, la emoción y la curiosidad. Entonces nuestro fuego interior brilla con fuerza y nos guía hacia adelante con su luz.

Despierta tu fuego interior te mostrará cómo atender conscientemente tu energía interior en un mundo enloquecido y ajetreado que intenta constantemente captar tu atención. Exploraremos la idea de cómo utilizar cualquier trabajo que estés haciendo —ya sea algo que amas o algo que haces solo para pagar la renta— como una forma de construir más valor, fuerza, poder y paz dentro de ti. No se trata de reconstruir lo que haces, sino la forma en que lo haces.

Recuerda que debes ir a tu ritmo. Este pequeño libro contiene mucha información. No lo puedes leer en un día o en un fin de semana; de lo contrario, no experimentarás todo el impacto esperado de los ejercicios y, lo que es más importante, no comprenderás a cabalidad las muchas oportunidades que hay cada día para practicar estas herramientas y cambiar tu relación con el mundo. Personalmente, he tardado años en desentrañar e integrar estas enseñanzas, algo que todavía sigo aprendiendo. Así que mantente firme y disfruta del viaje. Eres un aventurero en un nuevo territorio de intimidad con tu fuego interior y el mundo entero. Ahora, el primer paso en este camino es empezar a entendernos a nosotros mismos. Así que nos dedicaremos a responder una pregunta muy importante: ¿cuál es tu fuego interior?

Despierta tu fuego interior

– LECCIÓN 1 –

¿CUÁL ES TU FUEGO INTERIOR?

La energía no se crea ni se destruye,
solo se transforma de una forma a otra.

ALBERT EINSTEIN