background image
background image
Dr. NetasAisladosPrimera edición (digital): mayo, 2020Segunda edición (digital): diciembre, 2020D. R. © 2020, Francisco AlmarazD. R. © 2020, derechos de edición mundiales en lengua castellana:Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. de C. V.Blvd. Miguel de Cervantes Saavedra núm. 301, 1er piso,colonia Granada, alcaldía Miguel Hidalgo, C. P. 11520,Ciudad de Méxicowww.megustaleer.mxPenguin Random House Grupo Editorial apoya la protección del copyright.El copyright estimula la creatividad, de iende la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, promueve la libre expresión y favorece una cultura viva. Gracias por comprar una edición autorizadade este libro y por respetar las leyes del Derecho de Autor y copyright. Al hacerlo está respaldando a los autores y permitiendo que PRHGE continúe publicando libros para todos los lectores.Queda prohibido bajo las sanciones establecidas por las leyes escanear, reproducir total o parcialmente esta obra por cualquier medio o procedimiento así como la distribución de ejemplaresmediante alquiler o préstamo público sin previa autorización.Si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra diríjase a CemPro(Centro Mexicano de Protección y Fomento de los Derechos de Autor, https://cempro.com.mx).ISBN: 978-607-319-628-4Composición digital: Newcomlab S.L.L./megustaleermexico@megustaleermex
Page 5 of 200
background image
background image
l
os personajes de Pacasso funcionan porque nos llevan de regreso a la infancia. La primera vez que dibujamos un “monito” —un círculo con dos puntos para la cabeza y los ojos, una raya vertical para el torso, cruzada por una horizontal más corta para los brazos y no mucho más— vimos que parecía un ser humano y fuimos como dioses chiquitos.No estoy tratando de ser hereje, lo que quiero decir es que a Dios también se le conoce como el Creador, el que hace que de la nada surja algo. Y la creación es un acto artístico. Dios es un artista y nosotros somos su obra de arte. Del mismo modo, todos los niños son artistas al dibujar a sus pequeños Adanes y Evas, pero lo son aún más cuando su imaginación vuela.La imaginación de un niño es ilimitada. Un gran director de teatro me dijo que la aspiración de todo actor es ser como una niña de seis años jugando con su muñeca. Cuando juega, la niña no “hace como que”; la muñeca es su hija y tiene vida, llora, tiene sueño y hambre. Y la niña es su madre, se trans-forma en una mujer adulta que arrulla a su pequeña y la alimenta. De pronto se escucha un grito anunciando que es hora de comer. En ese instante, la niña vuelve a tener seis años y su hija vuelve a ser una muñeca.Los niños entran y salen de las ficciones que inventan con una facilidad pasmosa gracias a su imaginación desbordante. Luego, la vida les va ordenando que pongan trabas a su ima-MANUAL DE USO DE LA IMAGINACIÓN
Page 6 of 200
background image
background image
ginación hasta que ésta los abandona. Dejan de ser creadores y se vuelven adultos. Pero el hambre de imaginación nunca nos abandona. Por eso vamos al teatro, vemos películas y leemos novelas: necesitamos escuchar historias que nos recuerden que alguna vez fuimos creadores, que fuimos como dioses, y que esa parte de nuestro ser, representada por el héroe de la historia, no está perdida.Justamente a esa parte de nuestro ser le gustan los dibujos de Pacasso. Piénsenlo: en Terapia intensiva, un paciente regresaba de un coma de una semana y el Dr. Netas y su equipo lo ponían al tanto de la realidad. El paciente moría de inmediato, porque la realidad es insoportable. Pero al ver al Dr. Netas uno no se identificaba con el paciente, sino con esos doctores y enfermeros imaginarios que viven en un mundo mucho más simple y feliz.En la Unidad de Quemados, todos queríamos ser como el Dr. Netas: tener frente a nosotros a un político demagogo y decirle todas y cada una de sus verdades, con nuestra cabeza fría y nuestra memoria privilegiada. La realidad es que cuando tene-mos frente a nosotros a alguien que nos ha hecho daño, se nos olvida lo más importante, porque el enojo nubla la razón y la memoria. “¿Cómo no le dije esto al maldito?”, nos hemos reprochado miles de veces.Al Dr. Netas eso no le pasa, porque es el héroe que creó Pacasso con su imaginación, y en su imaginación él manda. Y qué bue-no, porque existen el baboso de Cevallos, la regañona Almanza, la señorita de la recepción (cuya belleza es del tamaño de la imaginación de cada uno de nosotros) y el genial Nicasio, un formidable crítico de cine y chef Cordon Bleu, pero con acento cantadito y sin vanidad pretenciosa.