Cómo protegerte
cuando ataquen los comunistas

George Washington, padre fundador y primer presidente de los Estados Unidos de América, nació en 1732 y falleció en 1799. Esta es su advertencia:

Si nos despojan de la libertad de expresión, nos podrán conducir, mudos y en silencio, como ovejas al matadero.

A menudo veo nuestra historia en retrospectiva, pienso en la inmensa cantidad de pérdidas humanas que hemos tenido y me pregunto: ¿quién ha matado a más gente?

P: El general George Washington llevó a nuestro país a la victoria sobre Inglaterra en la guerra de Independencia, pero ¿a cuántas personas tuvieron que matar nuestros líderes para establecer la República Constitucional de Estados Unidos?

R: A ninguna.

P: ¿A cuánta gente han matado los socialistas?

R: La historia nos recuerda que, después de que los socialistas asumieron el control en sus países, Marx, Stalin, Lenin, Hitler, Mao y otros tuvieron que matar a por lo menos 130 millones de personas para implementar el socialismo como forma de gobierno. En agosto de 2021 empezaron los asesinatos en Afganistán.

Karl Marx nos advirtió:

Los comunistas de todos los lugares apoyan los movimientos revolucionarios en contra del orden político y social existente… Han declarado sin la menor reserva que, para lograr sus fines, bastará con anular por la fuerza todas las condiciones existentes.

El presidente George Washington declaró:

Prefiero morir de pie… que vivir de rodillas.

Parabellum quiere decir:

Si quieres paz, prepárate para la guerra.

El general Washington estaba de acuerdo, por eso nos advirtió:

No hay nada tan eficaz para crear paz, que estar preparado para enfrentar al enemigo.

P: ¿Cómo nos preparamos para enfrentar al enemigo?

R: Escucha las historias de quienes vivieron las experiencias, ve la serie en video de Manifiesto capitalista.

Preparé estos videos porque conozco mis libertades y sé que dentro de poco mi reputación será blanco de ataques. Tal vez tú sientes lo mismo, que tus libertades están siendo violentadas. Cada uno de estos breves videos es un arma defensiva de conocimiento, es información proveniente de personas que lucharon contra comunistas de verdad. En su país, en la guerra, y también en Estados Unidos.

Sabes que estamos bajo ataque, que nos están robando nuestras libertades. Están obligando a la gente a vacunarse, pero no las instruyen a usar cubrebocas… o a perder su empleo. Están censurando a nuestro presidente. Las noticias están sesgadas, la policía no cuenta con recursos. Las elecciones están en riesgo. Han invadido nuestras fronteras. Están saqueando e incendiando nuestras ciudades. Los salones de clase de nuestros niños ahora son campos de adoctrinamiento en los que a los padres que cuestionan al sistema les llaman “terroristas domésticos”. Estados Unidos está perdiendo guerras en las que nunca debieron vencernos. Les están entregando nuestras armas al enemigo, es decir, a quienes nos odian y a nuestros amigos y aliados.

Nos lo han advertido… durante años

Llegó la hora de parabellum. Si amas la paz, por favor ve la serie que te cité y prepárate para la guerra que ya comenzó. Ve los videos y aprende de la gente que está contraatacando.

Abraham Lincoln, otro de los grandes presidentes de Estados Unidos, luchó en la Guerra Civil para mantener unido al país y dijo:

Nuestros padres hicieron nacer en este continente una nueva nación, la concibieron en libertad y consagraron su vida al principio de que todos los hombres fueron creados iguales.

En su discurso inaugural de 1961, el presidente John F. Kennedy desafió a mi generación:

No pregunten lo que puede hacer su país por ustedes, pregúntense qué pueden hacer ustedes por su país.

Las palabras de Kennedy inspiraron a mi madre y a mi padre a unirse al Cuerpo de Paz y, años después, yo me uní al Cuerpo de Marines. Como verás, nuestra familia luchó por Estados Unidos de distintas maneras.

Recuerda la declaración del presidente George Washington:

Prefiero morir de pie… que vivir de rodillas.

En la serie de lecciones en video de Manifiesto capitalista aparecen personas que continúan luchando contra el comunismo de pie, no de rodillas. En esta serie escucharás historias reales de…

Philip Haslam… y las razones por las que Robert escribió Manifiesto capitalista

Para saber cómo acceder a la

Serie de podcasts y videos de Manifiesto capitalista

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Manifiesto capitalista

INTRODUCCIÓN

Manifiesto capitalista

DEFINICIÓN DE PARABELLUM

Si vis pacem, para bellum
Si quieres paz, prepárate para la guerra

En esta etapa de mi vida, escribir este libro me aporta muy poco y, en cambio, me podría hacer perder muchísimo.

Por eso tuve que preguntarme: ¿Por qué escribir un libro si vivo en un mundo regido por liberales de Silicon Valley? ¿Un mundo dirigido por quienes promueven la censura con la actual cultura de la cancelación?

¿Por qué escribir un libro en un mundo regido por gente a la que muchos catalogan de “racista” y que apoya la enseñanza de la Teoría crítica de la raza?

¿Por qué escribir un libro si la gente cancela a Dr. Seuss y lo acusa de ser hiriente e insensible porque usa imágenes que promueven estereotipos raciales?

¿Por qué escribir un libro en un mundo en que los líderes elegidos no hacen ni dicen nada mientras los manifestantes provocan disturbios, causan incendios y saquean los negocios de los ciudadanos, es decir, de las personas a las que se supone que deberían proteger nuestros líderes blandengues?

¿Por qué escribir un libro en un mundo en que los ciudadanos exigen la liberación de criminales convictos… y luego exigen que se “desfinancie a la policía”?

¿Por qué escribir un libro en un mundo en el que la historia puede ser reescrita y los cobardes ultrajan y derriban las estatuas de los héroes de nuestro país? Un mundo en el que algunas personas consideran que la historia de monumentos nacionales como el Monte Rushmore es racista y divisoria.

¿Por qué escribir un libro en un país en el que las empresas de medios de comunicación pueden “boicotear” a una persona y hacerla desaparecer de las plataformas virtuales si sus ideas o posturas no coincide con las suyas, o pueden boicotear incluso al presidente de Estados Unidos? ¿En un país en el que se pone a prueba de manera permanente el inalienable derecho a la libertad de expresión?

¿Por qué escribir un libro si a los maestros les preocupan mucho más los pronombres de género, las palabras que desencadenan emociones y malentendidos, y sus prestaciones sindicales, que la educación real? Y, en especial, ¿la educación financiera?

Como ya mencioné, durante casi un cuarto de siglo, Padre Rico, Padre Pobre ha sido bestseller y ha vendido decenas de millones de copias desde que fue publicado por primera vez en 1997. Durante casi veinticinco años, mis libros se han publicado en decenas de idiomas, y los ha comprado gente de todo el mundo que aspira a más y ama la libertad, por todo esto, sé que tengo mucho que perder.

Ahora que se encuentran bajo ataque tantas de las libertades y derechos que consideramos sagrados, me pregunto: ¿Cómo quedarme callado? Debo hablar y defender los mercados libres, el capitalismo, los derechos que nos concede la Constitución de Estados Unidos, y la noción de que los empresarios pueden salvar, no solo al capitalismo, sino también al Sueño americano y a la economía mundial.

En 1997 escribí Padre Rico, Padre Pobre y, a finales de 2021, Manifiesto capitalista. Este manifiesto lo escribí para que enseñemos el capitalismo en nuestros propios hogares y así luchemos contra los ideales comunistas que se imparten en las escuelas.

Insisto, por todo esto, tuve que preguntarme: ¿Por qué escribir este libro? ¿Por qué escribir un Manifiesto capitalista? ¿Por qué arriesgarme teniendo tan poco que ganar? Luego, me hice otra pregunta y mi decisión fue clara: ¿Qué es más importante que el dinero?

La respuesta es simple: la libertad.

Para ser sincero, y a pesar de que este libro no es sobre política, ni sobre Donald Trump, ni sobre el Partido Republicano, debo admitir que es difícil mantener una postura neutral cuando se escribe sobre el capitalismo, cuando el partido político en el poder impulsa una agenda socialista, y cuando vemos que nuestras libertades están siendo atacadas. Por todo lo anterior, quisiera advertirte algo: si odias a “Donald” y a los republicanos conservadores, tal vez debas analizar más a fondo, con más criterio. Donald Trump y yo escribimos dos libros juntos, y en 2015, cuando anunció que se presentaría como candidato presidencial de Estados Unidos, empezábamos a trabajar en una tercera obra. Fíjate bien, este libro va más allá sobre quién es presidente o qué partido político está en el poder.

Manifiesto capitalista

   

Escucha a tu padre

A menudo, a George Washington le llaman Padre de nuestra patria porque jugó un papel importante como fundador de Estados Unidos. También lideró un ejército estadounidense conformado por el pueblo y lo llevó a la victoria en la guerra de Independencia. Asimismo, dirigió la convención durante la cual se escribió la Constitución de Estados Unidos en 1789, y luego fue electo primer presidente de nuestra nación.

Washington se retiró de la presidencia después de haber servido dos mandatos porque no quería convertirse en el “Rey de Estados Unidos”.

El padre de nuestra nación nos advirtió:

Si nos despojan de la libertad de expresión, nos podrán conducir, mudos y en silencio, como ovejas al matadero.

Es obvio, sin embargo, que Estados Unidos no le prestó atención a su padre fundador.

En 2021 los estadounidenses despiertan a una nueva realidad: nos han despojado de la libertad de expresión. En su lugar, ahora tenemos “corrección política”, pronombres de identidad de género, reescritura de la historia, estatuas derribadas, monitoreo y censura en las redes sociales, y racistas enseñando racismo en nuestras escuelas.

El padre fundador de nuestra nación también nos advirtió:

Contraer nuevas deudas no es la manera de pagar las antiguas.

En 2021 los estadounidenses despiertan a la realidad de que nuestros líderes están pidiendo dinero para pagar nuestras deudas.

Insisto, los estadounidenses no le prestamos atención a George Washington, nuestro padre fundador.

Él nos advirtió sobre la Fed, es decir, sobre un “banco central”:

El papel moneda puede tener en tu estado el efecto, por siempre invariable, de arruinar el comercio, oprimir a los honestos y abrir la puerta a todo tipo de fraudes e injusticias.

Es 2021 y Estados Unidos es uno de los países que más deben en la historia del mundo. Lo dirige un corrupto banco central llamado “La Fed”, el cual no es federal, no es un banco y tampoco tiene reservas.

El 27 de septiembre de 2021 Associated Press reportó lo siguiente:

El lunes, en un peculiar momento de controversia ética para la Reserva Federal, dos funcionarios de alto nivel renunciaron después de que se revelara información respecto a intercambios financieros que realizaron y que exhiben defectos potenciales en las reglas de la Fed sobre las inversiones.

Visión 20/20

Tanto la Fed como el gobierno de Estados Unidos se comprometieron a imprimir 10.5+ billones de dólares en 2020 a través de varios programas de estímulos para contrarrestar la paralización económica mundial provocada por la cuarentena de COVID. Esta cantidad, 10 billones, equivale a alrededor de 27 mil millones por día.

El 22 de mayo de 2021 FinTech News y TechStartups reportaron:

40 % de todos los dólares estadounidenses en existencia fueron impresos en los últimos doce meses: ¿Estados Unidos está repitiendo el mismo error que cometió la República de Weimar alemana en 1921?

En 1933 Adolf Hitler ascendió al poder. Lo logró gracias a la hiperinflación que surgió en Alemania cuando la República de Weimar imprimió dinero para pagar sus facturas y las indemnizaciones de la Primera Guerra Mundial.

El 5 de abril de 2019 en Nueva York, en el marco de la conferencia National Action Network del reverendo Al Sharpton, Kamala Harris, contendiente demócrata a la presidencia de Estados Unidos, les dijo a los activistas negros que cuando fuera elegida como presidenta firmaría una ley que respaldara un análisis de las posibles indemnizaciones para los descendientes de esclavos.

Volvamos al 30 de enero de 1933: el presidente Paul von Hindenburg nombró a Hitler canciller de Alemania. Hindenburg realizó el nombramiento como un esfuerzo por mantener al líder y al partido nazi “bajo control”, pero la decisión tuvo resultados desastrosos para el país y para todo el continente europeo.

En los diecinueve meses siguientes, Hitler logró aprovechar el fallecimiento de Hindenburg y fusionar los puestos de canciller y presidente para crear la figura del Führer: líder supremo de Alemania. La Segunda Guerra Mundial comenzó y millones de personas murieron.

Es 2021, la proporción deuda pública/PIB asciende a más de 140 % y continúa aumentando. Esto significa que la deuda pública crece con cada dólar que se imprime y, sin embargo, la economía sigue estancada.

George Washington, uno de nuestros padres fundadores, nos advirtió:

El último acto oficial de cualquier gobierno consiste en saquear el tesoro.

Estados Unidos alguna vez fue el país más rico del mundo, pero su actual práctica de imprimir y gastar dinero falso nos llevará a la bancarrota.

Un hombre sabio dijo:

Si le das dinero a un adicto a la heroína, lo que lo mata es el dinero, no la droga.

Padre Rico, Padre Pobre

Ya perdí la cuenta de todas las veces que, en los últimos veinticinco años, le he hecho esta pregunta a gente en todo el mundo: ¿Qué te enseñaron en la escuela acerca del dinero?

¿Cuál es la respuesta? Poco o nada. A pesar de ello, el dinero juega un papel en nuestra vida todos los días, en todo el mundo y para todo tipo de gente.

Otra duda que me ha surgido incontables veces es por qué no nos enseñan nada sobre el dinero. ¿Será por accidente… o se tratará de una omisión con un objetivo específico?

Todas las personas que me conocen saben lo que opino al respecto: la omisión de la educación financiera en nuestras escuelas no es un accidente, sino un acto intencional.

En 1997 publiqué Padre Rico, Padre Pobre. Fue un libro autopublicado porque todos los editores en Nueva York a los que les presenté mi idea la rechazaron. Algunos añadieron comentarios en sus cartas como: “Usted no sabe de lo que habla.”

Los editores pusieron objeciones a los tres puntos principales de las lecciones de mi padre rico:

  1. Los ricos no trabajan por dinero.
  2. Tu casa no es un activo.
  3. Los ahorradores son perdedores.

Ve a la escuela, consigue un empleo, trabaja con ahínco, paga tus impuestos, ahorra dinero, sal de deudas, compra una casa e invierte a largo plazo en la bolsa de valores.

Yo no escuché los consejos de mi padre pobre, escuché a mi padre rico y viajé por el camino menos transitado, así que, claro que tuve que enfrentar desafíos.

Kim y yo nos casamos en 1986, y para 1996, diez años después, ya habíamos alcanzado la libertad financiera. Lo logramos sin tener un empleo, sin heredar y sin recibir limosnas del gobierno. Tampoco ganamos la lotería ni invertimos en la bolsa de valores. Alcanzamos la libertad financiera siguiendo los consejos de mi padre rico, no del pobre.

Para 1996 Kim y yo ya habíamos alcanzado la libertad financiera, pero nos costaba trabajo explicar el proceso, por esa razón desarrollamos el juego de mesa CASHFLOW, que luego se convirtió en una herramienta capitalista. Tratar de explicar la verdadera educación financiera, es decir, el capitalismo auténtico, es como tratar de enseñarle a una persona a jugar golf sin utilizar palos ni pelotas, y sin estar en el campo de golf.

El lanzamiento del juego de mesa CASHFLOW en 1996 fue el inicio de nuestro Manifiesto capitalista:

Cómo enfrentar al comunismo que se enseña en nuestras escuelas por medio de la enseñanza del capitalismo… en el hogar.

En 1996, tratamos de hacer llegar esta herramienta a las escuelas. Kim y yo ofrecimos donar mil juegos de CASHFLOW al sistema escolar del estado de Arizona, pero rechazaron nuestra oferta.

Un amigo que conocía a mucha gente se puso en contacto con un grupo de mujeres de Harvard para pedirles que evaluaran el juego. La respuesta de las académicas fue: “Las mujeres no se ocupan de juegos de mesa.”

Nuestro problema era que no sabíamos cómo vender el juego porque era muy costoso y complejo, no sabíamos cómo hacerlo llegar a los hogares. Entonces escribí un “folleto explicativo”, es decir, un “librito” en el que aclaraba la filosofía capitalista y la génesis del juego. Ese folleto se convirtió en… Padre Rico, Padre Pobre.

En 1997 Kim y yo publicamos 1000 copias de Padre Rico, Padre Pobre sin saber si la gente lo compraría. Estábamos conscientes de que, si el libro no se vendía, el suministro de papel para encender la estufa nos duraría años.

Hoy, en su vigésimo quinto aniversario de publicación, Padre Rico, Padre Pobre continúa siendo un best seller internacional como el libro #1 de finanzas personales de la historia.

La primera vez que Padre Rico, Padre Pobre llegó a la lista de best sellers de The New York Times, me denigraron por decir que mi padre pobre era “pobre”. Es cierto que era un individuo muy inteligente y tenía un alto nivel académico. También era un buen esposo, padre y funcionario… incluso fue un hombre que, en algún momento, fungió como Superintendente de Educación del Estado de Hawái. Mi padre pobre se graduó de la Universidad de Hawái en dos años y luego realizó estudios de posgrado en la Universidad Stanford, la Universidad de Chicago y la Universidad del Noroeste.

En 1970 mi padre pobre era un hombre decente, y como estaba harto de la corrupción a la que se enfrentaba como parte del personal del Gobierno de Hawái, se postuló como candidato a vicegobernador como republicano y enfrentó a su jefe, el gobernador de Hawái, quien era demócrata.

Después de que mi padre sufriera una derrota apabullante, el gobernador lo puso en la “lista negra” y con eso se aseguró de que jamás volviera a tener un empleo en el gobierno estatal. Al no encontrar otro trabajo, mi padre pobre por fin descubrió cuán pobre era y luego murió en la miseria.

En 1991, poco antes de su fallecimiento, sus colegas le otorgaron un doctorado honorario por su compromiso con la educación a lo largo de su carrera. Recuerdo que se sintió tan conmovido que lloró y dijo: “No se olvidaron de mí.”

En 1969, tras graduarme de la Academia de la Marina Mercante de Estados Unidos en Kings Point, me uní al Cuerpo de Marina y asistí a la Escuela de vuelo de la armada en Pensacola, Florida. Después de recibir mis alas asistí a la Escuela Superior de Armamento en Camp Pendleton, California, donde pasé un año volando.

En 1972 me encontraba a bordo de un portaaviones, volando un poco más allá de la costa de Vietnam.

En enero de 1973 volví de Vietnam y encontré a mi padre sentado solo en casa, desempleado. Le pregunté: “¿Qué piensas que debería hacer cuando mi contrato con los Marines llegue a su fin en 1974?”, y su paternal respuesta fue:

Vuelve a la escuela, estudia una maestría, quizás un doctorado, consigue un empleo como piloto en alguna aerolínea, trabaja muy duro, paga tus impuestos, ahorra dinero, sal de deudas, compra una casa e invierte a largo plazo en la bolsa de valores.

Al escuchar sus consejos me di cuenta de que me estaba diciendo que hiciera lo mismo que él había hecho, lo mismo que lo llevó a la pobreza.

En enero de 1973 salí de la casa de mi padre pobre y fui a la oficina de mi padre rico en Waikiki para pedirle sus consejos paternos. Me dijo justo lo contrario que mi padre pobre, me hizo ver el otro lado de la moneda. Su paternal consejo fue:

Obtén un empleo donde puedas aprender a vender. Aprende a invertir en bienes raíces. Aprende a usar la deuda como dinero. Aprende a generar millones de dólares pagando pocos impuestos, pero de forma legal. No te conviertas en empleado de nadie. Aprende a ser empresario para que puedas generar empleos para cientos de personas.

En junio de 1973, a los 27 años, hice mi último saludo militar cuando me despedí del guardia al atravesar el portón de salida y abandonar la Base aérea del Cuerpo de Infantería de Marina en la Bahía de Kaneohe, Hawái.

En junio de 1974 decidí no escuchar a mi padre pobre y seguir los consejos de mi padre rico.

Manifiesto capitalista

En 1997, tras la publicación de Padre Rico, Padre Pobre, empecé a recibir cartas acosándome por haber dicho que mi padre biológico era “pobre”. Sé que cuando se publique Manifiesto capitalista, los socialistas, la élite académica y la gente en redes sociales me atacarán y denigrarán, y que seré “cancelado” por la cultura “Woke”, por decir que mi padre era socialista, marxista, comunista: todo aquello que fue sin saberlo.

George Washington nos advirtió:

Debemos desaprobar el peligro que asiste a las mentes ardientes y susceptibles, y les permite fortalecerse y predisponerse en favor de otros sistemas políticos antes de ser capaces de apreciar el suyo.

¿Cómo puede alguien entender la diferencia entre un capitalista, un socialista, un fascista, un marxista o un comunista si no estudia estas filosofías socioeconómicas?

En 2021 millones de padres de la cultura woke “despertaron” y se dieron cuenta de que en nuestras escuelas se está enseñando la Teoría crítica de la raza derivada del movimiento BLM (Black Lives Matter) que, a su vez, se deriva de la educación posmoderna y que, como todo lo anterior, se deriva del marxismo.

El 2 de noviembre de 2021, en el marco de una victoria incómoda, los republicanos barrieron en la elección de gobernador, vicegobernador y procurador general del estado de Virginia. La cuestión no fue la política sino la educación. Los padres despertaron y comprendieron lo que les estaban enseñando a sus niños, así que ejercieron presión a su vez y usaron el poder de su voto para expresar su sentir.

Como George Washington nos advirtió que sucedería, en 2021 los padres han empezado a despertar y descubrir que a sus hijos les están enseñando socialismo marxista, fascismo, comunismo y racismo. Pero cero capitalismo.

Con frecuencia le pregunto a la gente:

¿Qué te enseñaron en la escuela respecto al dinero?

¿Cómo puede alguien entender la diferencia entre los comunistas y los capitalistas si no estudia el fenómeno del dinero?

Manifiesto comunista es un libro sobre la revolución, una revolución desencadenada por el hecho de que la brecha entre los pobres y los ricos ha aumentado demasiado.

En 2021 la sociedad estaba consciente del enorme vacío que formaba la brecha entre ricos y pobres, y a pesar de ello, en lugar de solucionar el problema “enseñándole a la gente a pescar”, nuestro gobierno fortaleció la noción de un Estados Unidos del bienestar “dándole a la gente pescado listo” y haciéndole pensar que “tenía derecho” a muchas cosas.

Este libro, Manifiesto capitalista, es sobre la educación, sobre cómo enseñarle a la gente a pescar y cómo enseñar el capitalismo en nuestros hogares para hacer frente al comunismo que se imparte en las escuelas.

En 1965 me gradué de la preparatoria y dejé Hawái para asistir a la Academia de la Marina Mercante de Estados Unidos en Kings Point, una de las cinco academias federales de los Estados Unidos:

Academia Militar West Point, Nueva York

Academia Naval Annapolis, Maryland

Academia de la Fuerza Aérea Colorado Springs, Colorado

Academia de la Guardia Costera New London, Connecticut

Academia de la Marina Mercante Kings Point, Nueva York

Para ingresar a estas academias federales se necesita obtener un nombramiento del congreso por parte de un congresista o senador, o del vicepresidente o presidente de Estados Unidos.

El senador estadounidense Danil K. Inouye me nominó para ingresar a la Academia Naval y a la Academia de la Marina mercante. Inouye fue soldado en la Segunda Guerra Mundial y recibió muchas condecoraciones.

El Manifiesto comunista de Marx

En 1965 entré a la universidad y me convertí en cadete de primer año. Mi maestro de Inglés y Economía nos pidió leer para nuestra clase el Manifiesto comunista y El capital de Karl Marx; Mi lucha de Hitler y el Libro rojo de Mao.

Obviamente, el programa de estudios de la academia militar es distinto al de las universidades con agendas académicas liberales donde la Teoría crítica de la raza de Marx es más importante que la educación financiera y donde se educa a los estudiantes hipersensibles, también conocidos como “copos de nieve” o snowflakes.

En 1965, mientras leía, estudiaba y discutía las obras de Marx, Hitler y Mao, empecé a comprender que mi padre pobre era comunista y mi padre rico, capitalista.

Hasta que dejé Hawái para asistir a la academia militar en Nueva York, donde estudié a Marx, Hitler, Stalin, Lenin y Mao, comprendí mejor la animadversión y las tensiones entre mi padre rico y mi padre pobre. El primero era un genio financiero que no terminó sus estudios, en tanto que el segundo era un genio que progresó en el entorno académico y llegó a ser Superintendente de Educación del Estado de Hawái.

Asimismo, en 1972, mientras sobrevolaba Vietnam como piloto de los Marines, comprendí que las advertencias de Marx, Hitler y Mao se estaban volviendo realidad. Me entristeció ver a los norvietnamitas desplazarse hacia Vietnam del sur a toda velocidad sin que nosotros pudiéramos detenerlos. Me entristeció ver cómo bombardearon, mancillaron y abandonaron los hermosos castillos de la Riviera de la Indochina francesa.

En 2020 pasé manejando frente a una tienda Polo Ralph Lauren cerca de mi casa en Phoenix, Arizona, y noté que los aparadores estaban tapiados. Entonces empecé a comprender que las lecciones que me impartieron cuando estaba en la academia y sobrevolaba Vietnam se estaban volviendo una realidad en Estados Unidos.

¿Las palabras de George Washington serán aún más ciertas en la actualidad?

Señor, permítame preguntarle algo: ¿En qué otro momento deberían los valientes ejercer su autoridad para defender la libertad y a su patria si no es ahora?

El cumpleaños del Cuerpo de Infantería de Marina

El 10 de noviembre se celebra el cumpleaños oficial del Cuerpo de Infantería de Marina de Estados Unidos, institución fundada en 1975.

El 11 de junio de 2021 le llamé a mi compañero de cuarto y colega piloto del portaaviones en Vietnam. Nos conocemos desde 1972, cuando ambos éramos tenientes. El primer subteniente Jack Bergman se convirtió en el teniente general Jack Bergman y yo salí del Cuerpo siendo teniente porque nunca me ascendieron a capitán.

Ahora, mi amigo, el teniente general Jack Bergman, es el congresista Bergman de Michigan.

Le llamé para hacerle saber que publicaría un nuevo libro: el Manifiesto capitalista que tienes entre las manos. Le pedí que me apoyara con su presencia en el lanzamiento, el 10 de noviembre de 2021, día del cumpleaños del Cuerpo de Infantería de Marina.

Solo le pregunté:

¿Llegó el momento de volver a luchar por la libertad?

Su respuesta fue:

Semper fi.

Semper fi significa “Siempre fiel.”

George Washington, padre fundador de nuestro país, dijo:

Señor, permítame preguntarle algo: ¿en qué otro momento deberían los valientes ejercer su autoridad para defender la libertad y a su patria si no es ahora?

En cuanto mi amigo, el teniente general y congresista Bergman, dijo “sí”, supe que solo tendría entre el 11 de junio de 2021 y el 10 de noviembre de 2021 para escribir y, en ocasiones, reescribir este libro.

El lanzamiento oficial se realizó el 10 de noviembre de 2021, en el 246 aniversario de los Marines. A la celebración asistieron Marines de todos tipos y rangos acompañados de sus cónyuges. Incluso asistieron los Generales de tres y cuatro estrellas.

Elegí para el lanzamiento la fecha del aniversario del Cuerpo de Infantería de Marina porque sabía que yo y el libro seríamos atacados. Sabía que los socialistas y los detractores en las redes sociales me criticarían, me denigrarían y me cancelarían. La izquierda liberal acometería en mi contra por haber llamado marxistas a personas con alto nivel académico como mi padre pobre.

Pero insisto, si la mayoría de la gente no ha leído lo que escribieron Marx, Hitler o Mao, ¿cómo puede entender la diferencia entre el capitalismo y el comunismo?

¿Quiénes son marxistas?

En 2021 mucha gente ha despertado y comprendido que BLM (Black Lives Matter) y la educación posmoderna forman parte de organizaciones cuyas raíces se pueden rastrear hasta el Manifiesto comunista de Karl Marx. Los líderes de BLM admiten sin reserva que son estudiantes de Marx y yo les aplaudo por ser honestos y francos.

Les aplaudo porque Estados Unidos es un país libre y en un país libre tenemos derecho a ser comunistas o capitalistas. En un país libre tenemos libertad y el derecho de ser cristianos, musulmanes, judíos, budistas o ateos. En un país libre tenemos la libertad de elegir ser liberales o conservadores, republicanos, demócratas, libertarios o ecologistas.

Este libro lo escribo en nombre de la libertad. Lo escribo para exponer a las poderosas organizaciones cuyos miembros son discípulos de Marx, pero se esconden como ratas entre las sombras para mordisquear la esencia de la nación y roer nuestras libertades.

En este libro expondré a tres organizaciones.

Estas tres poderosas organizaciones tienen sus raíces en la esencia del marxismo, y llegó la hora de que salgan de entre las sombras del sospechoso sistema bancario.

Insisto, este libro es sobre la libertad, no tiene nada que ver con política, partidos, géneros ni religiones.

Cuando éramos Marines y sobrevolábamos Vietnam, estábamos luchando por nuestra libertad de elegir ser republicanos o demócratas; capitalistas o comunistas; gays o heterosexuales; cristianos, judíos, musulmanes o ateos.

George Washington nos advirtió de esta manera:

Si nos despojan de la libertad de expresión, nos podrán conducir, mudos y en silencio, como ovejas al matadero.

Y así:

Señor, permítame preguntarle algo: ¿en qué otro momento deberían los valientes ejercer su autoridad para defender la libertad y a su patria si no es ahora?

Llegó el momento de escuchar a nuestro padre fundador… ¿a nuestro padre de la libertad?

Manifiesto capitalista

   

¿Qué eres?

¿Eres socialista, marxista, fascista, comunista o capitalista?

Una buena manera de empezar es definiendo nuestros términos. A continuación, te presento los que encontrarás a lo largo de este libro.

Socialismo:

Sustantivo: Teoría política y económica de organización social que promueve que los medios de producción, distribución e intercambio le pertenezcan al estado y sean regulados por el mismo.

Políticas o prácticas basadas en la teoría política y económica socialista.

En la teoría marxista: estado social de transición entre el derrocamiento del capitalismo y la implantación del comunismo.

Marxismo:

Sustantivo: teorías económicas y políticas de Karl Marx y Friedrich Engels. Más adelante, sus seguidores las desarrollaron y así se convirtieron en la base de la teoría y práctica del comunismo.

Filosofía: Como esencia de la teoría marxista encontramos una explicación sobre el cambio social en términos de factores económicos, según la cual, los medios de producción ofrecen la base económica que influye o determina la superestructura política e ideológica.

Marx y Engels pronosticaron que el proletariado derrocaría al capitalismo a través de la revolución y que con el tiempo nos convertiríamos en una sociedad comunista sin clases sociales.

Comunismo:

Sustantivo: teoría política derivada del pensamiento de Karl Marx, la cual defiende la guerra de clases y conduce a una sociedad en la que toda la propiedad es pública y todas las personas trabajan y reciben un salario acorde con sus habilidades y necesidades.

La forma más conocida de comunismo es la que establecieron los bolcheviques después de la Revolución rusa de 1917 y, en general, ha sido entendida como el sistema implantado en la antigua Unión Soviética, en sus países aliados en Europa del Este, en China desde 1949 y en algunos países en vías de desarrollo como Cuba, Vietnam y Corea del Norte.

El comunismo en Europa del Este colapsó entre finales de la década de los ochenta y principios de los noventa en el marco de un intento infructífero por cumplir las expectativas económicas de la gente, un cambio a una vida política más democrática y un aumento en el nacionalismo, como el que condujo a la disolución de la Unión Soviética.

El comunismo aceptó de buena gana la ideología revolucionaria en que el estado se marchitaría tras el derrocamiento del sistema capitalista. En la práctica, sin embargo, el estado creció y llegó a controlar todos los aspectos de la sociedad comunista.

Fascismo:

Sustantivo: sistema autoritario nacionalista de derecha implantado en el gobierno y la organización social. Autoritario, dictatorial e intolerante respecto a otras perspectivas y prácticas.

Ejercido por primera vez en el régimen nacionalista de derecha de Mussolini en Italia, de Hitler en Alemania y de Franco en España.

El fascismo suele promover la idea de la supremacía de un grupo nacional, étnico o racial; el desprecio por la democracia; la insistencia en la obediencia a un líder poderoso, y un intenso enfoque demagógico.

Democracia:

Sustantivo: sistema de gobierno en el que el poder lo ejerce toda la población o miembros elegibles del estado, usualmente a través de representantes elegidos.

Capitalismo:

Sustantivo: sistema político y económico en el que el comercio y la industria de un país son controlados por propietarios independientes a cambio de una ganancia, en lugar de que los maneje el estado.

El manifiesto capitalista frente al manifiesto comunista

La propiedad privada es un rasgo fundamental del capitalismo. En su Manifiesto comunista, Karl Marx y Friedrich Engels advirtieron:

La teoría del comunismo puede resumirse en una frase: abolición de la propiedad privada.

Marx y Engels también dijeron:

La democracia es el camino al socialismo.

Y:

Las revoluciones son las locomotoras de la historia.

Los dueños de capital alentarán a la clase trabajadora a comprar más y más productos onerosos, casas y tecnología, y esto la forzará a comprometerse con créditos más costosos hasta que la deuda se vuelva inmanejable. La deuda impagada conducirá a la quiebra de los bancos, los cuales tendrán que ser nacionalizados y, de esa manera, el estado deberá tomar el camino que, con el tiempo, llevará al comunismo.

Padre rico usó una pregunta para alertarnos:

¿Por qué no se imparte educación financiera en nuestras escuelas?

Vladimir Lenin advirtió:

Permítannos cuidar a un niño ocho años y será un bolchevique para toda la vida.

Joseph Stalin también advirtió:

La que cuenta no es la gente que vota, sino la que cuenta los votos.

Adolf Hitler declaró:

La educación universal es el veneno más corrosivo y disolvente que ha inventado el liberalismo para destruirse.

Mao Tse-tung dijo:

La gente dice que la pobreza es mala, pero en realidad es buena. Entre más pobre es la gente, más revolucionaria se vuelve.

Una encuesta de 2020

Los resultados de una encuesta organizada en 2020 por la Fundación para la Memoria de las Víctimas del Comunismo nos ofrecen una visión del panorama estadounidense en relación con el socialismo.

El estudio reportó que 40 % de los estadounidenses tenía una opinión favorable del socialismo, pero en 2019 solo 36 % estaba a favor, lo que quiere decir que hubo un aumento. Este es el desglose demográfico de quiénes tienen una buena opinión de este sistema:

47 % de millennials y 49 % de Gen Z, cifra que en 2019 ascendía a 40 %.

La opinión sobre el capitalismo entre los estadounidenses tuvo una ligera caída entre 2019 y 2020 —de 58 % a 55 %—, y 53 % dijo que pensaba que un buen gobierno debería privilegiar la libertad de sus ciudadanos por encima de su seguridad.

¿Y tú? ¿Cómo te sientes en cuanto a este espectro? ¿Qué eres? ¿Socialista, marxista, fascista, comunista o capitalista?

El propósito del
MANIFIESTO CAPITALISTA DE PADRE RICO

La mejor manera de hacer frente al comunismo que se imparte en las escuelas es enseñando el capitalismo… en nuestro hogar.

Manifiesto capitalista

PRIMERA PARTE

Panorama del capitalismo
frente al comunismo

Manifiesto capitalista

Capítulo 1

Nos lo advirtieron

El 29 de septiembre de 1959 Nikita Jrushchov, líder de la Unión Soviética, nos advirtió:

Los hijos de sus hijos vivirán bajo el régimen comunista. Ustedes, los estadounidenses, son muy ingenuos. No, no aceptarán el comunismo de inmediato, pero nosotros los seguiremos alimentando con ligeras dosis de socialismo hasta que un día despierten y se den cuenta de que el comunismo llegó a su país. No tendremos que luchar contra ustedes. Debilitaremos tanto su economía, que en algún momento caerán en nuestras manos como fruto maduro. [Mi énfasis.]

El 3 de enero de 1973 el avión militar en el que me encontraba se deslizó sobre la pista hasta llegar a la terminal de pasajeros de la Base Norton de la Fuerza Aérea en el norte de California.

A bordo había unos 250 soldados del Ejército, la Fuerza Naval y el Cuerpo de Infantería de Marina que regresaban de la guerra de Vietnam.

¿Por qué recuerdo con tanta precisión la fecha? Porque al día que volvíamos a casa solíamos llamarle “fecha de rotación” y era muy importante, ya que todos estábamos conscientes de que muchos de los que partían a luchar por nuestro país no regresaban.

Cuando la aeronave se acercó a la terminal, el oficial a cargo habló por el intercomunicador:

Estados Unidos ha cambiado. Les sugiero que se cambien el uniforme y se pongan ropa de civiles en cuanto les entreguen su equipaje. No salgan de la base en uniforme. Hay miles de manifestantes esperándolos. Estados Unidos ha cambiado. Buena suerte y gracias por su servicio. Bienvenidos a casa.

A mí nadie fue a recogerme, pero a la mayoría de los soldados los esperaba su esposa, sus niños, su madre, su padre, la familia o la novia. La gente saludaba agitando la mano desde la terminal militar de la base.

Afuera había miles de manifestantes, la mayoría eran jóvenes como los hombres que viajábamos en el avión. Respiré hondo y me preparé para descender. Entonces escuché las advertencias de Jrushchov en mi cabeza:

Sus hijos vivirán bajo el régimen comunista.

Yo era Primer teniente y estaba a cargo de dieciséis Marines, algunos de los cuales aún eran adolescentes. Habíamos viajado juntos y, ahora, también estábamos “rotando” juntos a casa.

Después de recuperar nuestro equipaje nos despedimos agradeciéndonos y abrazándonos unos a otros, luego todos corrimos a la terminal militar para quitarnos el uniforme y vestirnos de civiles.

A la mayoría de aquellos jóvenes los esperaba su familia. Fue conmovedor ver a sus madres, padres, esposas y niños abrazándolos y llorando.

A otros, en cambio, en lugar de sus respectivas esposas, vinieron a recibirlos abogados para entregarles documentos de divorcio. Y me rompió el corazón verlos llorar.

Uno de los Marines a los que les entregaron estos documentos se llamaba John y era amigo mío. Ambos éramos pilotos de aeronaves de combate y habíamos volado juntos todo el año. Cuando me fui, seguía sollozando y escuchando al abogado de su esposa darle la noticia. Pat se había mudado con otro hombre y ahora quería el divorcio. Bienvenido a casa.

La siguiente etapa peligrosa de la guerra vino a continuación… cuando tuvimos que pasar por entre miles de manifestantes. En cuanto me acerqué me lanzaron un huevo crudo y luego me escupió una mujer sosteniendo una pancarta en la que había escrito con trazos furiosos: “Asesinos de bebés”.

Me tomó casi veinte minutos conseguir un taxi. Fueron veinte minutos muy largos porque estuve ahí parado solo mientras la gente me insultaba y me atacaba físicamente. Los “hippies”, hombres y mujeres de mi edad, me dieron empellones. Por fin apareció un taxi entre la multitud, lo abordé y me dirigí al aeropuerto de San Francisco para tomar mi vuelo a Hawái.

Mientras el avión de United Airlines sobrevolaba el Océano Pacífico, en mi cabeza retumbaba la advertencia que hizo Nikita Jrushchov en 1959:

Ustedes, los estadounidenses, son muy ingenuos. No, no aceptarán el comunismo de inmediato, pero nosotros los seguiremos alimentando con ligeras dosis de socialismo hasta que un día despierten y se den cuenta de que el comunismo llegó a su país.

Bienvenido a casa

Mi padre biológico, es decir, mi padre pobre, fue al aeropuerto de Honolulu para recibirme. Mamá había fallecido en 1970 cuando yo estaba en la escuela de aviación naval en Pensacola, Florida. Papá manejó de vuelta a casa y casi no conversamos en el camino.

Fue un recorrido silencioso porque la guerra de Vietnam no era un tema muy popular en casa. Cuando yo estaba en la preparatoria, papá y mamá se tomaron dos años sabáticos para unirse al Cuerpo de paz, así que no estuvieron nada contentos cuando yo me uní al Cuerpo de Infantería de Marina.

Después de algunos días de estar en casa, me llamaron de un periódico local para entrevistarme. ¿Qué tenía el reportero en mente?: “El hijo de Ralph Kiyosaki vuelve de Vietnam.” Mi padre era un hombre importante en Hawái, era el Superintendente de educación y también se postuló como candidato al puesto de vicegobernador del estado por parte del Partido Republicano, pero perdió la elección por mucho. El gobernador lo puso en la “lista negra”, lo cual le impidió volver a trabajar para el gobierno, así que quedó desempleado de forma permanente.

La revista Forbes describe a Hawái como la República popular hawaiana, tal vez por eso mi padre no tuvo oportunidad de ganar como republicano. Hawái se inclina tanto a la izquierda demócrata liberal, que la gente bromea y dice que le sorprende que no se haya votado a favor de ser anexados a China.

Papá también fue líder del sindicato de maestros del estado, HSTA, por sus siglas en inglés.

Cualquiera que haya estudiado a Marx y su Manifiesto comunista sabe que los sindicatos son marxistas y, como Marx mismo dijo:

Trabajadores del mundo, uníos. Lo único que pueden perder son sus cadenas.

En 2020, cuando el presidente Donald Trump fue depuesto de la presidencia, la Asociación Nacional de la Educación o NEA, es decir, el sindicato más poderoso de Estados Unidos, estuvo a cargo de la elección.

En 1993, Forbes, la revista que ha declarado ser una “herramienta capitalista”, publicó una serie de artículos. Uno de ellos se intitula: “Que sufran los pequeños: cómo la Asociación Nacional de la Educación corrompe nuestras escuelas públicas.” (“Suffer the Little Children — How the National Education Association Corrupts our Public Schools.”)

En el artículo publicado por Forbes en 1993, se describe a la NEA de esta forma:

La “Asociación Nacional de la Extorsión”: un sindicato que pelea rudo, dispuesto a defraudar y extorsionar para servir a sus intereses de forma exclusiva.

En el artículo también se afirma:

El ascenso de la NEA se relaciona de forma directa con la simultánea decadencia de la educación estadounidense de los últimos treinta años, no solo en cuanto a la calidad, sino, en especial, a la cantidad. Nos referimos a su apabullante costo y su aumento permanente.

El 15 de febrero de 2021 la revista bimensual The American Conservative publicó un artículo intitulado “Los sindicatos de maestros siempre han sido terribles” (“Teachers Unions Have Always Been Terrible”).

En el artículo se afirma lo siguiente:

El comportamiento de los sindicatos de maestros durante esta pandemia confirma el sobrenombre que la revista Forbes le puso a la NEA en la década de los noventa: “La Asociación Nacional de la Extorsión”. La más reciente traición a los estudiantes estadounidenses no resulta sorprendente si tomamos en cuenta la larga historia de sabotaje a la enseñanza que ha perpetrado este sindicato. Desde los setenta, la Asociación Nacional de la Educación ha sido la principal defensora de la enseñanza “sin culpa”: sin importar lo que pase, el maestro nunca es el responsable. Asimismo, los sindicatos han organizado huelgas para evitar la “interferencia de los padres” en la educación pública. En 1988 The Chicago Tribune llegó a la conclusión de que la Asociación de Maestros de Chicago ejercía “el mismo nivel de control sobre la operación de las escuelas públicas de Chicago que el Consejo de Educación de Chicago” y “más control del que pueden ejercer los directores, los padres, los contribuyentes y los votantes”.

La NEA representa a los maestros y a otros profesionales de la educación, y cuenta con casi tres millones de miembros, lo que lo hace el sindicato laboral más grande de Estados Unidos. La NEA afirma defender a los profesionales de la educación y ser una fuerza que une a sus miembros para cumplir la promesa de la educación pública.

Pero eso no es lo que yo he visto. Cuando estaba en la preparatoria, mi padre organizaba para los líderes reuniones del sindicato de maestros en nuestra casa. Aunque yo solo era un adolescente, sabía que el objetivo del sindicato de maestros no era mejorar la educación. Por experiencia sé que lo único que le importa a la NEA es el dinero, el poder y respaldar la proclama de Marx:

Trabajadores del mundo, uníos. Lo único que pueden perder son sus cadenas.

En 1963, cuando aún estaba en la preparatoria, los trabajadores del hotel y el restaurante de padre rico organizaron una huelga. Exigían que les permitieran unirse a un sindicato. Padre rico me llamó y me preguntó si podría ir al hotel y trabajar en el mostrador de recepción, necesitaba que supliera al recepcionista y que registrara la entrada y salida de los turistas. Trabajé en la recepción tres días continuos y solo dormí algunas siestas en un clóset.

Cuando regresé a casa, mi padre pobre estaba tan molesto que me llamó “esquirol”, es decir, “rompehuelgas”. Dijo que era un traidor porque había caminado entre los huelguistas para entrar a trabajar en el hotel.

En 1969, año en que me gradué de la Academia de la Marina Mercante de los Estados Unidos en Kings Point, me negué a unirme al sindicato laboral de oficiales, capitanes y pilotos de los buques mercantes. Me negué porque no soy marxista.

En 1969 me uní al Cuerpo de Infantería de Marina para luchar en Vietnam contra los marxistas.

En 1973, cuando regresé de Vietnam, tuve que abrirme paso entre miles de hippies y personas que se manifestaban contra la guerra, y de pronto recordé el momento en que pasé por entre los huelguistas para trabajar en el hotel de mi padre rico. Luego, en el trayecto del aeropuerto a casa, papá y yo no conversamos porque teníamos opiniones contrarias respecto a la guerra de Vietnam y la filosofía marxista. Nunca olvidaré ese día.

Mi papá, mi mamá y mis dos hermanas estaban en contra de la guerra. Mi hermano más chico, en cambio, se unió a la Fuerza Aérea y ambos combatimos en Vietnam. En 2020, ambos apoyamos a Trump. Mis hermanas lo odian, así que votaron por Biden.

En noviembre de 2020, la empresa Dominion Voting Systems fue objeto de una controversia, ya que se alegó que hubo fraude electoral en la elección presidencial de Estados Unidos.

A menudo se le atribuye a Joseph Stalin la siguiente frase:

La que cuenta no es la gente que vota, sino la que cuenta los votos.

Asimismo, Hitler declaró:

Lo que importa no es la verdad… sino la victoria.

En 2020, a la gente que votó por Biden no le importó que la elección no hubiese sido justa.

En 2020, a poca gente le importó que Hitler hubiera dicho:

Repite una mentira con suficiente fuerza y frecuencia…
y la gente la creerá.

Hitler también dijo:

Qué afortunado es para el gobierno que la gente bajo su gestión… no piense.

En 2021 los republicanos ordenaron un recuento de los votos de la elección presidencial en Arizona y que se realizara una investigación bajo los cargos de fraude electoral. La investigación continúa.

En 1973, cuando volví a casa de Vietnam, me entrevistaron en una estación local de radio de Hawái. Fue la primera vez que me propusieron ser entrevistado.

Cuando el reportero preguntó: “¿Qué aprendió en Vietnam?”, contesté: “Que si hubiera querido asesinar rojillos, habría podido quedarme en casa y disparar unas cuantas veces en el Ayuntamiento”. Ahora me alegro mucho de que nunca hayan transmitido esa entrevista.

En la película Cuestión de Honor (A Few Good Men), el actor Jack Nicholson personificó al coronel Frank Jessup del Cuerpo de la Marina Mercante y dijo: “¿Quiere la verdad? Usted no puede con la verdad.”

La frase se convirtió en un clásico de inmediato y quedó plasmada en la cultura estadounidense.

P: ¿Quieres decir que el Manifiesto comunista de Marx se está infiltrando en Estados Unidos a través de nuestro sistema educativo… por medio de nuestros maestros? ¿Estás diciendo que “no podemos con la verdad”?

R: Esa es una pregunta que debes responder tú mismo, pero debes saberlo, por el momento, el debate sobre lo que se enseña en nuestras escuelas es un asunto candente y controvertido. Muchos padres están preocupados, hacen preguntas profundas y exigen respuestas. Albert Einstein dijo:

Quien es descuidado con la verdad en asuntos menores, no es digno de confianza en asuntos relevantes.

Vale la pena repetir la advertencia que hizo Nikita Jrushchov en 1959:

Los hijos de sus hijos vivirán bajo el régimen comunista. Ustedes, los estadounidenses, son muy ingenuos. No, no aceptarán el comunismo de inmediato, pero nosotros los seguiremos alimentando con ligeras dosis de socialismo hasta que un día despierten y se den cuenta de que el comunismo llegó a su país. No tendremos que luchar contra ustedes, debilitaremos tanto su economía, que en algún momento caerán en nuestras manos como fruto maduro. [Mi énfasis.]

En 2020, la economía se cerró por completo debido a la COVID 19, fue como apretar el botón de “pausa”. Este cierre nos dio la oportunidad de desacelerar, dar un paso atrás y hacernos muchas preguntas. En mi opinión, estas son algunas de las más importantes:

¿Los estadounidenses son ingenuos?

¿Nos han estado alimentando con ligeras dosis de socialismo y por fin despertamos y descubrimos que el comunismo ya echó raíces?

¿La libre empresa estadounidense y el sistema capitalista están a punto de caer como “fruto demasiado maduro”?

¿Se ha estado enseñando marxismo en nuestras escuelas?

¿Ya “despertamos”? Y, citando una definición publicada, ¿estamos “conscientes y atentos a los hechos y problemáticas importantes, en especial las raciales y las relacionadas con la justicia social”?

Si en nuestras escuelas se está enseñando el Manifiesto comunista de Marx, y si la Asociación Nacional de la Educación, el sindicato laboral más poderoso de Estados Unidos, lo está inyectando directo en las venas de nuestros niños como un opioide, ¿qué podemos hacer al respecto? Esa es la pregunta: ¿Qué podemos hacer?

En 2021 los padres dan un paso al frente para expresar su descontento, y por eso los han llamado “terroristas domésticos”.

El 6 de octubre de 2021, la revista The New American reportó lo siguiente:

Hasta hace muy poco habría sido inimaginable que el gobierno de Estados Unidos considerara siquiera que los padres que se atreven a protestar contra las numerosas políticas destructivas de los comités escolares locales fueran terroristas domésticos. Sin embargo, lo que hasta hace poco era inimaginable, se ha vuelto realidad en la administración de Biden, y no resulta sorprendente que su extravagante postura provoque una enorme indignación entre la gente.

De acuerdo con un memorándum dado a conocer el lunes, el procurador general Merrick Garland le ordenó al FBI movilizarse en contra de los padres que se oponen a la Teoría crítica de la raza (CRT, por sus siglas en inglés) en las escuelas públicas, haciendo referencia a “amenazas” en contra los miembros del comité escolar y maestros que “participan en la labor vital de dirigir las escuelas públicas de nuestra nación”.

Garland escribe: “El Departamento toma estos incidentes en serio y está comprometido con ejercer su autoridad y sus recursos para desalentar dichas amenazas, identificar el momento en que ocurran y ejercer acciones legales cuando sea pertinente.”

El 5 de octubre de 2021 la revista National Review reportó:

El procurador general Merrick Garland ha ordenado al FBI y a las oficinas de los Fiscales estadounidenses investigar las supuestas amenazas en contra de funcionarios de comités escolares por parte de una creciente coalición de padres indignados por la imposición de programas de estudio racializados y cierres impuestos por la COVID, así como por la obligación de usar cubrebocas en los salones de clase locales.

La orden, anunciada en un memorándum comunicado el lunes, se produce después de que un grupo que representa a los comités escolares instara a la administración de Biden a analizar si las confrontaciones provocadas por los padres indignados por las restricciones impuestas por la COVID y la Teoría crítica de la raza violaban la Ley Patriótica.

Herramientas capitalistas

En 1996 Kim y yo produjimos el juego de mesa CASHFLOW y en 1997 se publicó el libro Padre Rico, Padre Pobre de forma autónoma debido a que todos los editores de Nueva York lo rechazaron.

El juego de mesa CASHFLOW y el libro Padre Rico, Padre Pobre fueron nuestras primeras herramientas capitalistas, fueron creados para combatir el comunismo que se imparte en nuestras escuelas, por medio de la enseñanza del capitalismo en los hogares.

Marx dijo:

Desde el momento en que los niños pueden manejarse sin que su madre los cuide, su educación se lleva a cabo en las instituciones estatales.

Lenin advirtió:

Denme a sus niños de cuatro años y, en una generación, construiré un estado socialista.

Stalin señaló:

La educación es un arma cuyos efectos dependen de quién la tiene en sus manos y de a quién le apunta.

Hitler advirtió:

La educación universal es el veneno más corrosivo y disolvente que ha inventado el liberalismo para destruirse.

También se le atribuye esta frase:

Permítanme controlar los libros de texto y controlaré al estado.

Este libro, Manifiesto capitalista, es sobre cómo recuperar el control de la educación, la economía, el país y, lo más importante, nuestras libertades.