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México antes de ser México. Tomo II El Preclásico mesoamericano. Rocanrol dedicado a los olmecas y amigos que los acompañan Primera edición digital: marzo, 2020 D. R. © 2020, Patricio Ortiz GonzálezEste libro se realizó conel apoyo del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes a través del programa del Sistema Nacional de Creadores. D. R. © 2020, derechos de ediciónmundiales en lengua castellana:Penguin Random House GrupoEditorial, S. A. de C. V.Blvd. Miguel de Cervantes Saavedra núm. 301, 1er piso, colonia Granada, alcaldía Miguel Hidalgo, C. P. 11520, Ciudad de México www.megustaleer.mx D. R. © Javier Urcid, por el prólogoPenguin Random House GrupoEditorial apoya la proteccióndel copyright. El copyright estimula la creatividad, defiende la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, promueve la libre expresióny favoreceuna cultura viva. Gracias por comprar una ediciónautorizada de este libro y por respetar las leyes del Derechode Autor y copyright. Al hacerlo está respaldando a los autoresy permitiendo que PRHGE continúe publicando libros para todos los lectores. Queda prohibido bajo las sanciones establecidas por las leyes escanear, reproducir total o parcialmente esta obra por cualquier medio o procedimiento así como la distribuciónde ejemplares mediante alquiler o préstamo público sin previa autorización. Si necesita fotocopiar o escanear algún fragmento de esta obra diríjase a CemPro (Centro Mexicanode Proteccióny Fomento de los Derechos de Autor, https://cempro.com.mx). ISBN: 978-607-319-068-8megustaleermexico@megustaleermex
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7Dedicatoria A la memoria de los maestros Rius, Francisco Toledo y Miguel León-Portilla, que se nos adelantaron en el viaje al Mictlán.
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9ÍNDICEPRESENTACIÓNpor PatricioPRÓLOGOpor Javier UrcidCAPÍTULO IEl Preclásico mesoamericanoCAPÍTULO IILa escritura, el calendario y la numeración en Mesoamérica (Capítulo de pilón)CAPÍTULO IIILa vida de los pueblos del Preclásico en las diferentes regiones de MesoaméricaEl Golfo en el Preclásico medioCAPÍTULO IVLa vida de los pueblos del Preclásico en las diferentes regiones de MesoaméricaEl Altiplano central del PreclásicoCAPÍTULO VLa vida de los pueblos del Preclásico en las diferentes regiones de MesoaméricaOaxacaCAPÍTULO VIEl sureste en el Preclásico112114439711713967
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11Más de tres años me llevó concluir este segundo tomo de México antes de ser México. Primero que nada, debo comentar que me costó mucho trabajo encontrar in-formación sobre algunos de los temas incluidos en este volumen; segundo quenada, me costó todavía más trabajo entender mucha de esa información, comolo relacionado con los calendarios, la escritura y la numeración. Y tercero quenada, encontrar imágenes para ilustrar el Preclásico estuvo en chino, pues nohay mucho material sobre este periodo; algunos de los libros que necesitabaconsultar no fueron fáciles de encontrar y otros, de plano, están agotados. PRESENTACIÓNpor Patricio
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12Afortunadamente, conté con mucha ayuda. Para empezar, he tenido el apoyo y la guía de Alfredo López Austin quien, con generosidad sin límites, paciencia, firmeza y un agudo y refinado sentido del humor, me ayudó a comprender asuntos peliagudos y a descubrir cómo se debían explicar, además de com-partir conmigo materiales e, incluso, dibujos que encontrarán en el libro. Después, tuve la fortuna de conocer a Javier Urcid, un eminente arqueólogo mexicano, maestro de la Universidad de Brandeis (de Boston), a quien primero le pedí que me prestara unos de sus fantásticos dibujos zapotecos y más tarde invité a que me escribiera el prólogo del libro. Sus observaciones, correcciones y críticas me permitieron precisar conceptos y corregir errores.Agradezco a Aída, mi esposa, quien me acompañó entusiasta a todas mis co-rrerías arqueológicas y, además, se hizo cargo de ordenar y capturar la biblio-grafía; y también a Érika Cárdenas, que desde el comienzo del proyecto me ha ayudado en todo lo relacionado con el diseño de los libros. La portada de este segundo tomo surgió de la asociación libre —inconsciente,diría Freud— que hice de los carnosos labios de las cabezas olmecas, con elfamoso logo de los Rolling Stones. En un principio, lo confieso, pensé que estamezcla de imágenes era una herejía —cosa que me entusiasmó todavía más—,pero al comenzar a trabajar el dibujo, múltiples conexiones entre los olmecas ylos Rolling Stones se hicieron evidentes, así que ya no me pude detener. Durante mucho tiempo, los olmecas han sido considerados como los rockstars del Preclásico mesoamericano y, aunque en este mismo libro esa romántica idea es puesta en tela de juicio, la fama mundial de los habitantes de la región del hule es innegable. Es un hecho que una de las especialidades artísticas de los olmecas fue la es-cultura en piedra, y las enormes cabezas que nos heredaron fueron elaboradas en rocas enormes que trajeron de lugares lejanos. O sea que, literalmente, las cabezas olmecas fueron esculpidas en piedras rodantes. Así pues, aunque todavía no se ha encontrado, en Veracruz o Tabasco, algún retrato monumental de Mick Jagger o de Keith Richards, la conexión entre los olmecas y los Rolling Stones ha quedado firmemente establecida en mi imaginación. Deseo que disfruten este segundo tomo de México antes de ser Méxicoy, so-bre todo, espero que sea de utilidad.
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15PRÓLOGOpor Dicru ReivajSe ha propuesto que una de las razones por las que el público lector se siente fuertemente atraído hacia las explicaciones fabulosas del pasado sea la llega-da de seres extraterrestres o la existencia de civilizaciones perdidas —como la legendaria Atlántida— es mera culpa de los arqueolocos. Como miembro del gremio, en ocasiones yo mismo encuentro harto aburrido leer publicaciones llenas de conceptos enredados y tecnicismos grandilocuentes. Yo y muchos de mis colegas tenemos el fastidioso afán de escribir sólo para los arqueólo-gos, dejando un gran vacío entre el quehacer de una disciplina inherente-mente fascinante y un publico ávido de conocimiento. La obra de Patricio Ortiz,ahora ya en su segundo tomo, llena ese vacío de una forma novedosa y muy entretenida.
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16Libre de palabras rebuscadas y de marcos de referencia complicados, su prosaprovee una narración llana de lo que los arqueólogos creemos saber sobre elpasado, y proyecta una idea clara del quehacer arqueológico, incluyendo el ame-no relato de las personalidades que han contribuido al conocimiento delpasado mesoamericano. Lo innovador de su enfoque es el uso del humor y los chistes para explicar en forma directaideas clave que permitan vislum-brar y cuestionar el devenir his-tórico de lo que ahora es México. Es innegable que el humor, como facultad humana, es universal, pero a la vez es culturalmente constituido. Patricio, bien versado en el caricaturis-mo, toma ventaja de una larga tradición humorística mexicana para yuxtaponer el pasado y el presente, y así hacer más inteligibles las posibilidades de lo que pudo haber pasado en tiempos remotos. El experimento mismo permite preguntarnos: ¿cómo fue el humor, la broma y la jocosidad en tiempos prehispánicos?, ¿cómo se po-drían haber manifestado materialmente? Y de ser así, ¿cómo podríamos identificar y entender el antiguo juego lúdico? Tal vez esto último quede ya fuera de nues-tro alcance, pero al menos podemos considerar la importancia que la bufona-da y el pitorreo debieron tener en fomen-tar relaciones sociales, en resistir a la opresión, en persuadir a seguidores, o en insultar a los enemigos. La obra de Patricio logra también convencernos de que hay dos elementos clave para hacer arqueología: el poder de nuestro razonamiento y la adheren-cia a nuestros sentidos sensoriales, es decir, lo que podemos ver, sentir, oler y escuchar. Así, la arqueología NO resulta ser una disciplina esotérica que sola-mente ciertos elegidos pueden practicar, sino un campo de conocimiento al alcance de todos. Y no sólo me refiero al consumo de ese conocimiento sino a la producción de nuevos saberes. Patricio, por ejemplo, no tuvo que realizar