Introducción

Cada elección que haces influye en tu vida de alguna manera.

Cuando tus elecciones se arraigan en tu rutina diaria, terminan convirtiéndose en hábitos que son difíciles de cambiar. Nuestras elecciones diarias se convierten en una parte importante de cómo nos vemos a nosotros mismos y cómo vivimos nuestra vida.

No siempre nos damos cuenta del poder detrás de estas elecciones, porque comienzan siendo pequeñas e intrascendentes. Sólo se convierten en algo más grande y significante con el tiempo. Un día pruebas tu primera taza de café, por la razón que sea. Tal vez un amigo te la ofrezca, o has visto a tus padres tomar café durante años, o sientes la necesidad de aumentar tu energía antes de ir a la escuela o al trabajo. La razón inicial realmente no importa. Ahora avanza 10 o 20 años, y beber esa taza de café es probablemente algo que haces sin pensar. Es sólo una parte normal de tu rutina matutina, y ni siquiera la cuestionas.

Cada hábito sigue un patrón similar. Cada uno comienza con una decisión consciente (incluso si es sólo “¡Mmm, lo probaré!”), luego se transforma en algo que haces porque se ha convertido en parte de lo que eres. No es consciente. No necesita una razón. Tomas café todas las mañanas porque tomas café todas las mañanas. Es lo que es.

Todos los hábitos eventualmente se convierten en conductas autocumplidas. Es por eso que pueden ser tan poderosos y tan difíciles de cambiar. Por supuesto, un hábito puede ser saludable y constructivo (como ir al gimnasio, leer libros o comer alimentos saludables), o puede ser poco saludable y destructivo (como fumar, discutir o comer comida chatarra).

Saludables o no, los hábitos definen nuestra vida. También determinan hacia dónde vamos y qué nos espera en nuestro futuro. Muéstrame la rutina diaria de una persona y te diré hacia dónde se dirige en su vida futura. No, no porque sea psíquico, sino porque nuestros hábitos siempre tienen consecuencias a largo plazo, positivas o negativas.

Los hábitos son influyentes, pero no son el destino. Tenemos el poder de cambiar nuestros hábitos si estamos armados con la mentalidad y las herramientas adecuadas para ayudarnos a crear un cambio duradero en nuestra vida. Ése es el objetivo detrás de este libro: equiparte con la información y las técnicas para hacer que cambiar los hábitos sea simple, fácil y divertido.

Mi enfoque se centra en hacer pequeños cambios.

POR QUÉ NECESITAS PENSAR EN PEQUEÑO

Cuando las personas piensan en la “superación personal”, pueden imaginar grandes cambios ocurriendo en su vida de la noche a la mañana. Las personas que nunca antes han ido al gimnasio o han visto una verdura en su plato comienzan a establecer metas poco realistas: “¡Voy a comenzar a ir al gimnasio los siete días de la semana y sólo comeré col rizada!”

Pero ¿qué tan probable es que puedan seguir con sus nuevos objetivos?

A menudo, cuando las personas intentan hacer grandes cambios rápidamente, pronto se estresan, se frustran y se hartan. Luego vuelven a sus viejos patrones. Ésta es exactamente la razón por la que tantas personas que intentan perder peso siguiendo una dieta especial tienen dificultades para mantener el peso. Ven su dieta como una solución rápida y temporal a un problema, sin entender la importancia de pensar a largo plazo.

Titulé este libro Pequeños hábitos, grandes cambios porque creo que la clave para la superación personal no es pensar en grande, sino pensar en pequeño. Esto significa encontrar pequeños hábitos que pueden desarrollarse exponencialmente con el tiempo.

El cambio rara vez ocurre en un gran momento. El cambio suele ser lento y gradual.

Las personas fracasan en muchos de sus objetivos porque no pueden pensar a corto y largo plazo. Se enredan tratando de encontrar esa única solución mágica que cambiará todo. Y luego, cuando no lo hace, renuncian por completo a la superación personal. Si alguna vez has renunciado a un objetivo, probablemente sea porque no estabas pensando lo suficientemente pequeño y por lo tanto volviste a tus hábitos anteriores cuando no pudiste hacer el gran cambio que querías.

Digamos que una de las cosas que quieres cambiar es tu dieta. Podrías reestructurar completamente tu dieta actual: deshacerte de todo en tu cocina y comprar alimentos “saludables” que nunca antes has comido. O podrías empezar mucho más pequeño. Tal vez en lugar de intentar cambiarte completamente de la noche a la mañana, te concentres en un pequeño cambio, como alguno de éstos:

Éstos son pequeños hábitos que constituyen un excelente punto de partida para una alimentación más saludable.

Hay buenas razones por las que enfocarse en pequeños cambios es mucho más efectivo que enfocarse en grandes cambios instantáneos. Primero, es más fácil hacer un pequeño cambio. Requiere menos fuerza de voluntad y menos energía, por lo que es más alcanzable. En segundo lugar, lograr ese pequeño cambio aumentará tu confianza y te demostrará que el cambio es posible.

Finalmente, el éxito en hacer un pequeño cambio modifica la forma en que piensas de ti mismo. Una vez que ese cambio se convierte en un hábito constante, has comenzado a cambiar tu identidad y cómo te ves a ti mismo. Ahora ya no eres esa persona que toma refrescos en cada comida, come papas fritas todos los días o come dulces mientras ve televisión. Ahora eres la persona que bebe agua con cada comida, come una ensalada saludable o puede sentarse y mirar televisión sin necesidad de algo dulce en la boca.

Cuando ese pequeño cambio te influye para verte de una manera nueva, abre nuevas oportunidades para el cambio. Empiezas a pensar: “Oye, dejé de tomar refresco, ¿por qué no podría dejar de comer comida chatarra también?” Poco a poco empiezas a verte como una persona saludable que hace cosas saludables. Eso es lo que eres ahora.

Te sorprenderás de lo mucho que puedes cambiar en tu vida a través de pequeños cambios graduales. A lo largo de este libro encontrarás colecciones de pequeños hábitos para considerar agregar a tu rutina diaria, junto con consejos y herramientas para probar. Piensa en éstos como los elementos básicos que puedes usar para desarrollar tu rutina diaria, las acciones más pequeñas que puedes realizar cada día para promover el crecimiento y el bienestar. Considera que son sugerencias, no tienes que hacerlas todas, pero quiero que tengas muchas opciones entre las cuales elegir.

Un gran tema detrás de la superación personal es que requiere autoexperimentación. Encontrarás que algunos consejos funcionan para ti y otros no tienen ningún sentido. Eso está completamente bien. Diferentes cosas funcionan para diferentes personas. Lo más importante es estar dispuesto a probar cosas nuevas, porque ésa es la única manera de descubrir qué funciona mejor para ti.

Anímate a empujar tus límites un poco. Despacio. Cada día. Sólo un poco.

TOMAR ACCIÓN VS. SER UN ADICTO A LA INFORMACIÓN

Una de las trampas más grandes en el esfuerzo de superación personal es convertirse en un “adicto a la información”.

Un adicto a la información es alguien que pasa mucho tiempo leyendo libros, mirando videos y escuchando podcasts sobre superación personal, pero pasa poco tiempo poniendo en práctica lo que aprende. Éste es un problema común. Rellenamos nuestro cerebro con información, luego nos encontramos sin saber qué hacer con eso. Esto es especialmente cierto en nuestra era actual, donde estamos constantemente consumiendo información en internet y en las redes sociales.

Por supuesto, es positivo querer aprender tanto como sea posible y hacer tu propia investigación sobre diversos temas. Incluso la navegación ocasional en Google y Wikipedia puede ser divertida e informativa. Claramente, si creyera que aprender cosas nuevas no tiene sentido, no me molestaría en escribir este libro. Pero llega un momento en el que, si no eres capaz de aplicar la información a tu vida cotidiana, te debes preguntar: ¿Qué tan útil es realmente? La búsqueda sin fin de nueva información puede convertirse en una distracción. Creemos que no estamos listos para hacer un cambio, así que pensamos: “Bueno, realmente debería leer más sobre esto antes de decidir cuál es el mejor curso de acción”.

Pero esto puede convertirse en una tarea interminable. Nunca sabrás todo sobre un tema. Tener éxito para alcanzar tus metas significa aprender a actuar, incluso cuando te das cuenta de que no tienes un conocimiento completo.

Aún más importante, gran parte de lo que aprendemos a lo largo de nuestra vida no proviene de libros o videos, sino de experiencias personales y de probar cosas nuevas. Al centrarte en la información y no en la acción, en realidad estás limitando tu educación y crecimiento personal al ignorar la importancia de la experiencia práctica. Es como leer libros acerca de cómo jugar beisbol sin nunca levantar una pelota, o ver videos de personas que andan en bicicleta sin subirse a una. ¿Qué tan bueno puedes llegar a ser realmente sin ninguna experiencia? Cuando caemos en la trampa de convertirnos en adictos a la información, pasamos demasiado tiempo “aprendiendo” y no lo suficiente “haciendo”.

Esto nos devuelve al tema principal de este libro: pequeños hábitos y pequeños cambios. Los pequeños cambios son pequeñas acciones. De esta manera es como empezamos a transformar “información → acción”, pensando en pequeño e identificando las cosas que podemos comenzar a hacer hoy para cambiar la forma en que vivimos nuestra vida.

SÉ PACIENTE CONTIGO

Es esencial abordar la superación personal con la actitud correcta. Antes de poner en práctica cualquiera de los consejos de este libro, quiero asegurarme de que abordas todo este esfuerzo de superación personal con las intenciones y expectativas correctas.

Primero, quiero resaltar la importancia de tener paciencia.

Nuestra paciencia es más fuerte cuando tenemos una expectativa saludable de futuras dificultades y obstáculos. Prepárate para ser desafiado. Prepárate para cometer errores. Prepárate para fallar. Y asegúrate de estar listo para seguir avanzando sin importar lo que suceda.

Si bien este libro pretende hacer que el cambio personal sea lo más fácil posible, no es realista esperar que no experimentes un poco de frustración y fracaso. Estoy diciendo esto porque quiero que estés preparado. La paciencia viene con aceptar que las luchas y las dificultades son parte de la vida, y por lo tanto nos prepara para enfrentar estas luchas y dificultades cuando realmente ocurran.

No importa dónde estés en la vida, nunca vas a llegar a un punto en el que todos tus problemas se vayan mágicamente. Nuevos obstáculos siempre se presentarán. Por lo tanto, la mejor actitud que se debe tener es no ignorar estos obstáculos futuros o tratar de vivir tu vida evitándolos, sino estar preparados para aceptarlos y enfrentarlos.

Lo sorprendente y poderoso es que cuanto más aceptes la posibilidad de futuros obstáculos en tu vida, menos intensos y dramáticos parecerán cuando realmente ocurran. Con paciencia, los eventos negativos parecen menos sorprendentes o impactantes. Y esto te permite responder de una manera más firme, tranquila y comprensiva.

Sé paciente con tu vida. Y sé paciente contigo mismo.

No te castigues por tus errores. No te rindas a primera vista del fracaso. En su lugar, ten una buena expectativa de que cometerás errores de vez en cuando. Y fallarás de vez en cuando. ¿Por qué? Porque es verdad. Siempre habrá altibajos, y son parte del proceso.

Lo creas o no, la paciencia es una parte importante de una autoestima saludable. La paciencia consiste en establecer estándares y metas realistas para ti mismo, y no ahogarte con la esperanza de alcanzar el objetivo imposible de la perfección. Si crees que tienes que ser perfecto para sentirte bien contigo mismo, entonces nunca te sentirás bien contigo mismo.

¡Ahora comencemos!

Pequeños hábitos, grandes cambios

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Tu rutina diaria

Lo que haces a diario es lo que crea la vida que vives.

Tendemos a dar nuestras actividades diarias por sentado. Se convierten en una rutina que repetimos una y otra vez sin pensar en ello, y rara vez nos tomamos el tiempo para pensar en nuestros patrones diarios y en cómo podrían estar influyéndonos.

Pero tu rutina diaria es, en última instancia, lo que influye en tu vida y en lo que te depara el futuro. Entonces, cuando piensas en “cambiar tu vida”, en lo que realmente debes pensar es en “cambiar tu rutina”.

Sin embargo, antes de centrarte en hacer cambios, sugiero hacer un poco de introspección. El objetivo es escribir cómo se ve un día típico en tu vida. Este ejercicio simple te ayudará a reflexionar sobre tu rutina diaria actual e identificar las áreas en las que quizá desees comenzar a hacer cambios.

Esto no debería tomar más de 10 a 15 minutos. No lo pienses demasiado, no estás siendo calificado. Ésta es sólo una oportunidad para dar un paso atrás y reflexionar un poco.

Ejercicio

Enlista todas tus actividades diarias

PASO 1. Toma una hoja de papel y una pluma (o abre un documento de Word en tu computadora) y escribe “Mi rutina diaria” como título.

PASO 2. Comienza desde el principio de tu día. El primer elemento de tu lista será “Despertar”.

PASO 3. Escribe todo lo que haces durante el día, aproximadamente en el orden en que lo haces. Por ejemplo, los siguientes elementos pueden ser “Hacer mi cama”, “Ir al baño”, “Bañarme”, “Vestirme”, etcétera. El orden no tiene que ser perfecto, todos tenemos variaciones de un día a otro, pero trata de elaborar un resumen aproximado de tu día promedio, de principio a fin.

PASO 4. Repite las actividades que realizas más de una vez al día (como “Comer”). Es repetitivo, pero hará que tu esquema sea más preciso y te dará una imagen más completa.

PASO 5. También puedes incluir actividades semanales regulares (“Ir al supermercado”, “Lavandería”, “Limpieza”). No necesitas enumerar todo o llenar cada hora, pero deja espacio y flexibilidad para las cosas que haces con frecuencia, aunque no necesariamente todos los días.

PASO 6. Para el final de tu día, el último elemento de tu lista debe ser “Ir a dormir”.

PASO 7. Una vez que hayas completado tu línea de tiempo, regresa y categoriza cada actividad en función del área de tu vida que influye. Si sientes que una actividad cumple con múltiples áreas puedes enumerarla en más de una categoría. Éstas podrían ser algunas de las categorías:

PASO 8. Ahora regresa y marca cada actividad según el tipo de influencia que creas que tiene en tu vida:

PASO 9. Decide si cada actividad es algo que necesitas hacer más de (+), menos de (-), o casi lo mismo que estás haciendo ahora (=), y marca con el símbolo correspondiente cada una.

PASO 10. Revisa tu rutina completa y piensa en una o tres actividades que no están en la lista pero que te gustaría hacer más a menudo. Anótala debajo de tu rutina y marca “+” al lado de ellas.

PASO 11. Guarda el documento en una carpeta llamada “Superación personal”.

Ahora pregúntate: “¿Es éste el tipo de rutina que podría seguir todos los días hasta que muera?” Esto puede aportar una perspectiva, porque tu objetivo es desarrollar una rutina sostenible a largo plazo. Si te resulta difícil imaginar vivir así, una y otra vez, para siempre (o por un periodo prolongado de tiempo), podría ser una señal de que necesitas hacer algunos cambios. Tu camino actual es insostenible.

Siempre habrá cambios y variaciones de un día para otro. No queremos que todos los días sean exactamente iguales, o que tengamos que seguir la misma rutina como un robot sin mente. Ése no es el objetivo de desarrollar una rutina.

Nada de tu rutina diaria está escrito en piedra. El punto es comenzar a pensar a largo plazo en las cosas que estás haciendo cada día y cómo influyen en tu vida. Recuerda: incluso las acciones más pequeñas, realizadas durante un largo periodo de tiempo, pueden convertirse en algo enorme. Un par de cigarros en un día no te matarán, pero si sigues ese patrón el tiempo suficiente, te estás preparando para graves consecuencias. Del mismo modo, ir al gimnasio una vez no cambiará tu salud o apariencia, pero ir al gimnasio constantemente durante un año hará una gran diferencia.

Este principio es cierto para casi todos los hábitos que tenemos. A menudo, no es un solo acto lo que cambiará completamente tu vida, sino la consistencia y la persistencia de un hábito que conduce a consecuencias reales con el tiempo. Es por eso que prestar atención a tu rutina diaria es esencial para el crecimiento y la superación personales.

Regresa a este ejercicio de vez en cuando para tener una idea de cómo estás gastando tu tiempo todos los días. Esta conciencia es un primer paso para hacer cambios de vida positivos.