Bienvenida
¿Por qué este libro?

“Tania, ¿puedes decirme qué dicen mis ángeles acerca de mi misión de vida? ¿Cuál es? ¿Qué tengo que hacer? ¿Voy bien o me regreso? ¿Cómo ves, me recomiendan seguir con lo que estoy, o me dedico a otra cosa?”

Me han hecho esta o estas preguntas miles de veces a lo largo del tiempo que me he dedicado a dar terapias, cursos y conferencias… también en la radio, la tele, arriba y abajo de un escenario. ¡La pregunta sobre la misión de vida no puede faltar a donde vaya! En mi mente siempre pensaba, “¿cómo le explico tantas cosas de su vida en tan poco tiempo?”, sobre todo cuando sé que tengo tres minutos —o menos— si estoy al aire o si hay una gran fila de gente esperando para hablar conmigo. Deseaba con todo mi corazón tener más tiempo y sentarme con cada uno para tomarnos un tecito y platicar.

Sé lo que es sentir en tu corazón la sed de respuestas, el deseo de encontrar el camino divinamente guiado que sabes que te traerá felicidad. Y sé también que ese camino guiado no sólo te trae felicidad sino muchos retos, y es parte de tu camino espiritual. En mi opinión, un maestro espiritual, o un guerrero de luz, no se hace leyendo libros, éstos ayudan, ¡infinitamente ayudan!, es más, te acompañan; sin embargo superar tus más grandes miedos, tus retos más difíciles, es algo que sólo puedes hacer tú mismo, ya que te hacen darte cuenta de tu gran poder no emergido y te dan la experiencia y la sabiduría que necesitas, para guiarte a ti y a otros.

A lo largo de estos años, cada vez me impresionaba más (y me sigue impresionando todos los días) darme cuenta de esa necesidad y de la tristeza que había en muchas personas por sentirse desconectadas de su camino, de su misión; incluso me decían con tremenda tristeza que les dolía pensar que habían pasado tanto tiempo sin estar seguros o sin saber lo que deberían de estar haciendo con su vida. Lamentaban desconocer si había un propósito adicional mayor a lo que estaban haciendo, como si su vida pudiera ser un fracaso, o bien, resultaba un crucigrama o una adivinanza para otros.

He conocido a muchos otros con gran estrés por no saber cuál es la decisión correcta para su situación personal, sin darse cuenta de que eso también tiene que ver con una misión personal que toca a otros aquí en la Tierra. Tú vienes a tocar a muchas personas con tus decisiones, con lo que haces y con lo que dejas de hacer. Con todo lo que das eres un ejemplo y enseñas con los importantes “no” que dirás. Levantarse sin un propósito de vida, con una incertidumbre constante, es de las cosas que he visto que más duelen a la gente día a día. No por nada la depresión es algo tan común hoy.

Preguntaba a los ángeles sobre cada una de las personas que veía en la fila o escuchaba en el radio, y siempre me daban una respuesta amorosa y contundente que pudiera servirles. Adicionalmente, por las noches oraba por cada persona que Dios había llevado a mí ese día, así fueran cientos, y pedía que sus preguntas fueron contestadas por Ellos. Muchas veces me alegraba saber que me veían en sus sueños y que les llegaban las respuestas a sus preguntas.

En mi deseo de poder darles una respuesta más amplia a todas las personas, les pregunté a mis ángeles cómo podría explicarles mejor el gran tema de la misión de vida. Y como los ángeles siempre nos están guiando desde el nacimiento, su contestación fue clara y contundente, como siempre, Ellos dijeron:

“Habla de tu vida.”

Esta respuesta me hizo sentir ultranerviosa. No soy una persona a la que le resulta fácil hablar de su vida personal, y ellos lo saben. Por eso me pusieron a practicar, ya que en muchas (si no es que en todas) las entrevistas de radio o tele, me preguntaban, “¿Tú cómo te diste cuenta de que podías hablar con ángeles, cómo te diste cuenta de que era tu misión o que tenías este don?”

Y ahí estaba de nuevo la gran pregunta que implica la misión de vida. Pensaba “¿cómo les podría resumir tantas cosas, tantas experiencias, tantos aprendizajes y tantas pruebas de confianza que pasé al aceptar mi misión de vida?” El gran tema no es si tienes o no una misión, sino con cuánta conciencia la vivirás. Entre mayor sea la conciencia que tengas, más la realizarás y más la disfrutarás.

En mi deseo por darles respuestas más amplias a este tema, fui guiada a escribir este libro, que hoy es una realidad. Hoy me doy cuenta de que este libro se escribía a medida que vivía mi vida. Y mi intención es que como una semilla de mostaza, la más pequeña de todas las semillas, te sirva para encontrar una gran inspiración y te ayude a crecer. A pesar de mi timidez, te comparto lo que he aprendido de este tema de la mano de los ángeles y lo que ahora considero una prueba del testimonio que es mi vida.

Que cada una de las lecciones que yo aprendí te traigan luz, que los retos por los que pasé te traigan fuerza, que sepas que aun cuando creas que renuncias a algo, estás ganando lo que hoy no ves. Ésa es mi oración por ti. Que te sientas pleno cada uno de los días de tu vida, que cuando nadie —ni tú mismo— crea en ti, recuerdes que el Amor no olvida a nadie.

En este instante tus ángeles te abren todos los caminos, te toman de la mano y te dicen: “Deja que te muestre la vida, que con gran propósito se ha elegido para ti, que has aceptado y que has vivido.”

Con gran amor y bendiciones a tu camino,
firma

Título

falsa1
Título

1. Cree en ti y creerás en un mundo mejor

“Cada paso que has dado, cada inhalación
que has exhalado, cualquier pensamiento
que hayas o no expresado, tuvo su origen en el Amor.
No importa la imagen que hoy tengas de ti,
tú sólo puedes ser y eres amor.”

Canalización del Arcángel Jofiel

De parte de tus ángeles te doy la más cordial bienvenida a este libro, el cual fue redactado con su amor y con su inspiración. Hoy te hacen la invitación para que te dejes llevar por un recorrido a lo largo de tu vida, para que te des cuenta de tu gran propósito… año tras año.

Entender tu misión de vida de la mano de los ángeles ¡es un viaje fascinante! Y que ahora dediques tiempo a comprenderlo te traerá alegría y una sensación de paz desde el principio, y todavía será mayor en la medida que descubras de manera más clara qué experiencias y vocación(es) elegiste como el camino para realizarte. Dios siempre ha tenido un propósito para ti y para tu significativa vida.

Mi intención es que al explicarte lo que he experimentado a lo largo de mi vida, con el amor y la guía de los ángeles, aprendas a llevar una relación más cercana con Ellos. Este libro es un testimonio de vida en el que puedes ver, de manera muy natural, su amor y su ayuda incondicional hacia nosotros con muchos ejemplos que te daré. De ahí mi deseo de compartírtelo. Espero que te sea útil y te llene de inspiración en muchos sentidos.

Desde que era niña he tenido la dicha de sentir a los ángeles, de sentir su amor, su paz y su guía divina. ¡No siempre lo entendí así de claro! Todo en la vida tiene sus procesos, y hasta reconocer tus dones o talentos implica que te voltees a ver con honestidad, con tu deseo de cobrar conciencia.

Y hablando de honestidad, también crecí percibiendo seres fallecidos, los cuales fueron mi “tor-tu-ra” en la infancia. ¡Mmh..., sí!, no por que sean “malos” —no hay tal cosa—, sino sólo porque no había nadie que me explicara. Y siendo tan sólo una niña, me tomó algunos años entender y dominar esta última comunicación sin sentir miedo y darme cuenta de cómo sus mensajes pueden traer una inmensa paz a sus familiares y ayudar a limpiar así tantos prejuicios que hay al respecto.

Desde que era pequeña —me contó una tía— observaba cómo repentinamente yo me podía quedar en silencio y ver fijamente hacia “alguien” cuando en apariencia no había nadie ahí; o incluso jugando me detenía de súbito para observar “algo”… mis ojos recorrían fijamente un caminar imperceptible para los otros que no entendían qué pasaba, sólo sabían que “eso” me sucedía.

Muchas veces los ángeles sólo se presentan en forma discreta para no distraer tanto tu atención; lo pueden hacer en forma de luces que se acercan, con un hermoso e impresionante color blanco —un blanco que no hay en esta Tierra— o luces de varios colores como destellos, que parecen jugar al acercarse, irradiando incluso calidez, como si tuvieran vida propia.

También tienen la capacidad de hacerte sentir ¡una alegría repentina! Se muestran como luces al principio, cuando no estás acostumbrado y no quieren causarte miedo, sino darte señales de su presencia y de su amor. ¡Estoy segura de que han buscado esta forma de manifestarse ante ti!

Con el tiempo, cuando vamos creciendo como adultos, dejamos de poner atención a algo tan inocente, o el mismo miedo evade esa comunicación. En mi caso, esa comunicación tenía que continuar porque es parte de mi misión de vida, hablar y enseñar acerca de los ángeles, de la conciencia que traen sus mensajes y del mundo espiritual.

Los ángeles se comunican contigo

La palabra ángel significa “mensajero de Dios”, y como su nombre lo dice, un ángel te transmite un mensaje directamente de la fuente divina. Lejos de que creas que tener estos mensajes es algo difícil, es la voluntad de Dios que los recibas, recuerda eso, es tu derecho divino. Los ángeles fueron creados para que obtengas todos los regalos que mereces, ellos pueden darte toda la ayuda que necesitas, y mira que sus recursos son infinitos.

Tus ángeles de la guarda han estado y estarán contigo de manera permanente toda tu vida, haya personas que crean en ellos o no, y tengan la religión que tengan las personas. El amor supremo no es exclusivo de ninguna religión, no necesitas tener una creencia en particular para que respondan amorosamente a tu llamado. Confía en ellos, pide su ayuda y te sorprenderán. Empezarás a notar sus manifestaciones y sus respuestas creativas. ¡Pide y se te dará!

Para los ángeles no hay grados de dificultad

No hay cosas más difíciles que otras para ellos, eso sólo es así para una mente humana; para ellos, es lo mismo que les pidas ayuda para salir de un resfriado o que les pidas que un familiar querido salga bien de una operación complejísima. Tampoco tiene que ver con el grado de anhelo que tengas, pues ellos conocen cada uno de tus pensamientos. Es decir, que les pidas ayuda para encontrar un lugar de estacionamiento no es menos importante que cuando les pides encontrar a la pareja que tanto anhelas y con quien deseas formar un hogar. Su deseo es ayudarte por encima de todo, son puro amor incondicional, ellos toman nota de todas tus peticiones, las chiquitas y las grandotas por igual.

Los ángeles no son cajeros automáticos

Aclaración: en mi experiencia, me he dado cuenta de que algo que crea mucha confusión en las personas es pensar que al pedirles a sus ángeles, como por arte de magia se manifestará frente a sus ojos. Que no suceda así no es una desilusión, es una bendición, de hecho, sería un caos si así fuera. Si funcionara así, tendrías muchas manifestaciones que tampoco te traerían paz, su labor es llevarte a la paz verdadera.

Su comprensión es superior a la tuya, nosotros los humanos no alcanzamos a ver la película completa, vemos escenas aisladas, pedacitos de la película. Ellos pueden ver “desde arriba” —como una vista área— una situación. Ven todo nuestro pasado, presente y futuro, por eso saben lo que es mejor para ti. Ellos sí recuerdan lo que realmente es benéfico para ti, y por encima de todo velan y velarán por ti, lo comprendas totalmente o no.

Por ejemplo, una mujer puede pedir al amor de su vida, el hombre de sus sueños más fantásticos, sólo para después decir: “¡No comprendo por qué no ha llegado! Lo pedí hace tres años, quince días y treinta y ocho minutos. ¿Qué pasa con mis ángeles? ¿No existen, no me escuchan o hice mal mi lista?” Ya que tus ángeles saben que lo que quieres es experimentar un amor real, sentirte profundamente amada y amar recíprocamente, entonces tus ángeles te están enseñando primero lo que es el verdadero amor, lo cual sí va a traerte beneficios verdaderos. Amorosamente te están ayudando a sanar tus heridas, a aumentar tu autoestima y todo lo que necesites vivir para que tú y la tan anhelada pareja se reúnan, si eso es en tu beneficio. Así, serías una mujer más completa y plena que llamaría la atención de cualquier hombre el día que te conociera.

Y lo mismo de su lado. Eso significa que también a él lo están ayudando a sanar y a crecer; ése va a ser, sin duda, un hombre con el que también preferirías estar. Aprender lo que es el verdadero amor será un proceso de toda la vida, y ellos no nos sueltan de la mano.

En vez de que funcione como un cajero automático, donde picas un botón, pides y obtienes algo, digamos que es más como un restaurante gourmet, en lugar de uno de comida rápida. Haces tu pedido, toman nota y preparan la orden de acuerdo con tus más grandes anhelos. Y si ahora no lo ves, no significa que no seas escuchado, sino que se está realizando de la mejor manera para ti y para todos los involucrados.

Si deseas ayuda en cualquier área de tu vida —salud, abundancia, pareja, ser una persona más feliz, menos temerosa, bienestar para las personas que amas o ayudar a otras—, en lo que te imagines, ellos pueden ayudarte, sólo recuerda y confía que todo llegará a ti de la mejor manera y en los mejores tiempos.

Los ángeles nos ayudan a vibrar en la frecuencia más alta, en la paz y en el amor. Por lo tanto, dentro de sus tareas fundamentales nos ayudan a eliminar la vibración de miedo en nosotros, nos ayudan en las formas más sabias para traernos respuestas, seguridad y su guía divina. Pueden hacer varias cosas, lo pueden hacer por medio de:

A algunas personas les da miedo pensar en estos encuentros con sus ángeles. Mientras a ti te atemorice verlos, ellos evitarán causarte cualquier temor, por lo que te ayudarán sin que te des cuenta, como amigos invisibles. Aunque tal vez no puedas verlos, siguen a tu lado hasta el día de hoy. Te aseguro que hicieron de las suyas para que este libro llegara a ti de la mejor manera y en el mejor momento. Más adelante explicaré más de las habilidades psíquicas y la forma en cómo se comunican contigo en particular.

Los ángeles y la madrugada

Para los ángeles, todo momento, pero en particular la madrugada, es una excelente oportunidad para entrar en contacto contigo. Muchas veces he explicado cómo nos despiertan, alrededor de las 3:00, 3:30, 3:33, 4:00 o 4:44 para darnos sus mensajes, ¿por qué a esa hora? Porque a esa hora estás en SI-LEN-CIO… es más fácil acceder a ti sin tantos pensamientos en tu mente en hora pico de tráfico. En la madrugada no necesitas estar enfocado en algo en particular, como trabajar o manejar, no estás distraído, ni estás metido en el celular, por ejemplo.

Libreta o diario de mensajes angelicales

Te recomiendo tener siempre una libretita al lado de tu cama, para poder tomar nota de sus mensajes cuando despiertas sin razón en la madrugada. Los ángeles usan sonidos y palabras para llamar tu atención. Pueden susurrar tu nombre; tal vez has oído que llaman tu nombre a lo lejos, o en la madrugada, y te despiertas sin saber para qué, es que tus ángeles quieren darte un mensaje. Si quieres recibir su mensaje, sigue estos cinco pasos:

  1. Siéntate (o ponte de pie) en muestra de respeto.
  2. Diles que deseas recibir el mensaje que tienen para ti.
  3. Observa las imágenes, escucha, siente o escribe lo que llegue a ti.
  4. Diles que te abres a seguir entendiendo ese mensaje de aquí en adelante: “Me abro a recibir señales e indicaciones para continuar entendiendo el mensaje recibido.”
  5. Da gracias a Dios, a Ellos, y de regreso a la camita (o bien continúa con lo que hacías si estabas despierto).

En las noches antes de ir a dormir, sobre todo si eres una persona sensible, o si tienes hijos sensibles (al final todos los niños lo son, sólo que hay algunos más sensibles que otros), sé que puede ser todo un tema ir a dormir, que sienten mucho miedo y no saben ni a qué. Sentir ángeles no es algo que cause miedo, sin embargo, los ángeles han explicado que nosotros los humanos sentimos miedo incluso al amor.

Con este ejemplo vas a entender cómo sí tenemos miedo al amor.

Recuerdo una linda mujer que asistía a mis cursos. Un día se acercó a contarme que ahora sí había hecho el ejercicio que yo les había recomendado. En una sesión les había explicado la importancia de darles permiso a sus ángeles para que se manifestaran. Ella lo hizo. Se preparó, dio permiso a sus ángeles de que se mostraran antes de que ella fuera a dormir, dejó su libretita a lado y les pidió un mensaje.

En efecto, en la madrugada fue despertada. Volteó a ver el reloj, eran las 3:00 a.m. (el encuentro puede ser a otras horas, pero es como un símbolo que los ángeles utilizan para que sepas que son ellos). Ella se emocionó muchísimo, empezó a ver mucha luz debajo de la puerta al fondo. No supo ni por qué, pero le dio miedo. Y mientras se tapaba con las cobijas, les gritó: “¡¡¡Lo siento, todavía no estoy lista!!!” Me lo contaba mientras moría de risa. Lo bueno es que tendremos toda una vida de oportunidades.

¡Adiós al miedo en la noche!

Yo pasé una infancia percibiendo amorosos ángeles y seres fallecidos, por ello te puedo decir que los entiendo, entiendo a los niños que temen a la noche (ok, y a algunos adultos también). Yo no entendía por qué sentía o veía personas en mi cuarto, ¿quién los había invitado? Escuchaba sonidos que nadie más percibía, infinitas veces desperté a mi hermana, me pasaba a su cama o le pedía que se pasara ella a la mía. (“¡Taaaaaaniaaa, ooootra vez!”) No es que sucediera algo malo, sino simplemente temía lo que no comprendía. Como niño, necesitas ayuda para entender estos procesos y saber que todo está bien.

Por eso yo no quería o ¡no podía quedarme dormida! Me molestaba sentirme observada, por lo general, se ponían a los pies de mi cama. Prefería no voltear por el miedo que me daba en ese entonces. Así que, por mis malas noches, mis padres optaron por dejar una pequeña lamparita (era una calabaza anaranjada y redonda con un gusanito que salía a saludar) prendida toda la noche al lado de mi cama. ¡Qué alivio sentía! ¡La luz estaba conmigo todo el tiempo! ¡Y podía leer en vez de dormir!, hasta que mis ojos se cansaban y me quedaba dormida de cansancio. Así fue como me hice una asidua lectora por las noches.

Sé que muchos padres entienden de qué les hablo, por el temor que la hora de dormir les da a sus hijos. En mis cursos muchas personas me preguntan acerca de esto. Yo les digo que aunque sus hijos no sepan si sienten ángeles o seres fallecidos o lo que les asusta con exactitud, lo mejor es preguntarles qué sienten. Y siempre abrir el diálogo, recordarles que nada de lo que les atemoriza puede lastimarlos y que sus ángeles de la guarda ¡siempre están a su lado!, también a la hora de dormir. Puedes repetir con ellos esta oración:

Esta noche te pido poderoso Arcángel Miguel

que te quedes en este cuarto haciéndome compañía,

que quites mi miedo y que dejes a un ángel

protector en cada esquina de mi cama.

Acepto que los ángeles me protejan mientras duermo.

Arcángel Miguel te pido que cuides a mis papás,

la entrada de mi cuarto y de mi casa.

Así sea, así ya es.

Esta oración está en un lenguaje para niños; si ellos desean agregar algo más, permíteselos, hasta que se acostumbren a esta oración o a una que se amolde más a ellos. Lo importante es que sientan que cuentan contigo y con sus hermanos mayores invisibles, los ángeles. Habla con tus hijos, mantén el diálogo abierto a cualquier cosa que quieran expresar, en vez de hacerlos menos, eso no ayudará.

Para mí fue diferente, transité por un camino muy callado. Por alguna razón, nadie hablaba de esto, nadie contaba que veía luces o que hablaba con ángeles, ¡ni llevaba en la escuela una materia que explicara a qué se debía, ni cómo se solucionaba! Peor aún, ¡en ese entonces no había caricaturas al respecto! (Digo, al menos para sentirme más normal.) ¡Mi escuela ideal hubiera sido algo así como Hogwarts, de Harry Potter!

Sin embargo, uno siempre tiene lo que necesita, no lo que cree necesitar. Guardé silencio lo más que pude a mi alrededor acerca del tema, sobre todo porque en ese entonces no lo entendía y porque cuando somos niños estamos aprendiendo lo que es “normal”. No piensas que tienes que hacer algo con eso, pues simplemente sucede. Uno piensa que no ha de ser tan importante porque ¿cómo algo que me ocurre a mí todos los días puede ser un tema del que nadie habla?

Intentas acoplarte a “lo normal”, pero es inevitable que seas lo que eres y que des lo que vienes a dar.

El proceso de creer en ti es importante
para tu misión de vida

Yo no creía en mí, no me veía como una persona que tuviera algo que enseñar. Para mí, todo lo que me sucedía era natural. Al sentir que no terminaba de encajar, o al no percibir lo mismo que los demás, aprendí a ser muy reservada en ese tema. Muchas veces me daba pena y eso me hacía sentir insegura o tímida en cuanto a lo que veía, sentía, escuchaba o sabía, sin saber cómo, todas estas son formas mediante las cuales se comunican los ángeles.

Eso me ha hecho comprender la importancia de creer en uno mismo, principalmente si quieres ayudar a otros, a los que más amas —a tus hijos, hermanos, amigos—, los más cercanos o lejanos, a extraños… ¡da igual! Tienes que empezar por creer en ti mismo para poder ayudar y transmitir tus talentos a otros. Sea cual sea tu don, úsalo, disfrútalo porque te fue dado para traer regalos importantes a ti y a los demás.

Que nadie —ni TÚ mismo— haga menos tus sueños, por más raros que parezcan. Si aún no encuentras tu don o dones, y no te ves como alguien poderoso desde dentro, no te apures, el plan perfecto que realizaste antes de encarnar, el plan de la mano de tus arcángeles y ángeles para tu MISIÓN DE VIDA te ayudará a despertar.

Aunque nadie lo entienda —tal vez ni tus familiares o ¡ni TÚ termines de entenderte!—, todos nacemos con la misión de encontrarnos, de expresarnos, cada quien con sus regalos y con su canción que trae bajo el brazo, por más rara, original, romántica, común o trillada que parezca, ¡es muy importante tu aportación! El punto es que hay veces que tratamos de ignorar esa canción, ese llamado, pero recuerda que entre menos te expreses de la manera única que eres, más frustración puedes acumular.

Es como hacer un mal casting, te aferras por estar en un papel que no es el que mejor haces o el que te hará sentir mejor, y para colmo es en una película en la que no terminas de encajar, pero quieres acomodarte. Como cuando estás en un trabajo que tiene que ver con cierta parte de tus talentos, pero no con el más importante y natural.

Tus ángeles te quieren ayudar a ver eso. Como en todo, hay partes que son más agradables de un trabajo que otras, pero en algunos casos tienes que atreverte y pensar en proponerte cosas nuevas. En momentos muy específicos tus ángeles te insisten: “¡Es momento de un cambio!” Puede ser dentro de esa misma profesión, casa o empresa, sólo que ellos te ayudan a utilizar tu creatividad y tus talentos no explotados.

Los ángeles siempre nos ayudan a crecer de la manera más amorosa posible. Háblales desde el anhelo de tu corazón, antes de dormir y cada día al levantarte pregúntales:

¿Cómo puedo ayudar hoy?

¿Cómo puedo divertirme más?

Para ayudar a otros, necesitas utilizar tus talentos. Una vez que te acercas a la vibración de alegría, divirtiéndote, entonces todo lo haces mejor. Tus talentos están en lo que más alegría te da hacer. Lo más naturales y los que pulirás con estudios. ¿Qué necesitas hacer para divertirte más?, ¿qué puedes hacer para ayudar a crecer tus talentos? Tal vez sumar una actividad o dejar alguna que drene tu alegría o tu energía, o bien, cambiar algo en tu manera de trabajar por un hábito más sano.

Los ángeles, a pesar de que te guíen en todo momento, o te hayan repetido muchas veces un mensaje o una intuición, necesitaremos sus mensajes una y otra vez, ya que hay en nosotros mucha resistencia al cambio. Si además crees que eres de los que te lo tienen que decir y escucharlo un día sí y el otro… ¡también! Mantente mentalmente abierto a las personas que lleguen a ti con nuevas opciones, nuevas propuestas, y observa lo que se te repite.

Los ángeles siempre te hablan en tres

Te repetirán tres veces el mismo mensaje o te darán señales de su presencia tres veces, para que comprendas su guía divina, y que de esta manera tomes las decisiones que más te convengan, que son las que te traerán más paz. Toda oración o petición a Ellos es siempre respondida. Si crees que no te contestaron, es sólo porque no te diste cuenta de la respuesta.

Un ejemplo de cómo te dan tri-mensajes angelicales es como cuando llevan diciéndote en tu mente que descanses, que necesitas voltearte a ver y dedicarte a ti mismo. Y si no haces caso, se manifestarán mediante personas en la Tierra, por ejemplo, personas que te digan que te ves cansado, y una segunda persona te sugerirá ir de vacaciones porque te lo mereces y una tercera te preguntará si dormiste bien porque te ves cansado… Te están repitiendo te ves cansado, ¡es momento de tomarte en serio la idea de descansar! Así lo harán los ángeles si eres una persona más auditiva.

Si eres más visual, te podrías topar con un gran espectacular que diga “Haga usted un viaje único en crucero y logre descansar”; o leerás un artículo con buenas opciones para vacacionar, o te llegará por mail una invitación a un nuevo spa. Estos mensajes te harán tomar en serio los tri-mensajes angelicales, necesitas observar que sus mensajes se repiten.

Visualmente lo harán por medio de números repetitivos, como el 11:11, mediante el cual los ángeles te piden que te enfoques en lo que deseas, en vez de estar sólo en tus preocupaciones. Te dicen: “Enfócate en ver el lado luminoso de la situación, nosotros te ayudaremos a verlo.”

O también dejan señales como las conocidas plumitas que dejan en tu camino, para hacerte saber que están a tu lado, amándote y protegiéndote. Así que ¡a estar muy alerta!, pon atención a lo que te late y a lo que no, en cada decisión pide su ayuda.

Los ángeles saben que los cambios que nos generan miedo e inseguridad serán los que nos tomarán más tiempo para que hagamos caso a su voz, a través de la intuición y sus señales. ¡Pero ellos tienen una paciencia in-fi-ni-ta! Y lo harán hasta que entiendas y desees lo mejor para ti. La buena noticia es que ellos siempre están presentes, te des cuenta o no.

Tu misión de vida

Digamos que tal vez te aferras a quedarte en un negocio familiar porque sientes la necesidad de ayudar a tu familia, de seguir la tradición, pero no se parece ni tantito a tu sueño más lejano de realización; además no tiene nada ver con tus habilidades naturales. Créeme, no necesitas sacrificarte, nadie en el mundo espiritual te está pidiendo eso. Detente y piensa por un segundo, si hubieras hecho un casting desde niño, de acuerdo con tus talentos más naturales:

¿en qué papel, trabajo o rol, te hubieran colocado?

Tal vez digas “bueeeeno, eso no me iba a dar de comer, o sólo aplica para cuando era niño”, y ¿para qué crees que te fueron dados esos talentos entonces? Tal vez no has visto la manera de aplicarlos de una forma más creativa.

Date cuenta, si hoy te dedicas a hacer eso que resultaba tan natural en ti y te divertía o te llamaba la atención tanto. ¡Eso tiene que ver con lo que vienes a hacer POR MISIÓN! Regálale tiempo a ese pensamiento. Te lo explicaré ampliamente en los siguientes capítulos. La infancia da muchas pistas de tu misión.

Ángeles en la infancia
Su protección y los primeros milagros

La esencia de los ángeles es amor y ese amor se nota en la práctica, es algo que se manifiesta al estar ellos protegiéndote. Recuerda, su principal trabajo consiste en quitar todo aquello que te genere temor, o inseguridad e intercambiarlo por amor, seguridad y certeza. Con ellos aprendí que ningún temor era real y que ellos tienen el poder de eliminar esos pensamientos de miedo.

Puedes estar consciente o no de esos pensamientos de miedo, o vivir atemorizado y que te parezca normal. Pero al presentarse una situación de emergencia que dispara el miedo, o un momento donde te observas, si te detienes a pedirles ayuda a ellos, incluso con un pensamiento, podrás ver la manifestación de los milagros de inmediato.

No necesitas haberlo hecho antes, puede ser que en tu vida jamás los hayas invocado, ni tengas práctica en cómo hablarles. Recuerda que tampoco es un requisito que hayas sido educado religiosamente, ya que Dios está presente y listo en cualquier instante en el que tú decidas invocar al amor supremo.

Te puedes dar idea del poder de su protección con uno de los ejemplos que experimenté de niña. Tenía alrededor de ocho años, estaba jugando con mi hermana en el área de la cocina. Como todos los niños, encontrábamos diversión en las cosas más pequeñas. En esa ocasión ella y yo nos perseguíamos la una a la otra en círculos, habíamos formado un circuito que recorríamos, la que fuera más veloz y alcanzara a la otra ganaba.

Al empezar el juego salí disparada y detrás de mí iba mi hermana. Entré por la cocina corriendo, trepé por una silla para alcanzar la barra (porque éramos muy pequeñas para alcanzarla), gateábamos sobre la barra para cruzarla y bajábamos del otro lado, pisando otra silla para alcanzar el suelo y de nuevo corríamos a la cocina a empezar de nuevo.

Sin embargo, JAMÁS ME IMAGINÉ que por mi prisa para no ser alcanzada, en una de las vueltas, al momento de gatear en la barra, ¡alcé la cabeza antes de tiempo! y provoqué que se soltaran unas cubiertas de vidrio, que sostenían unas copas de vidrio colgadas en la parte superior. Mi cabeza levantó esas cubiertas, con todas las copas que se desprendieron. Eso era en total… ¡muchos vidrios desplomándose encima de mí! Al instante pensé que terminaría cortada y lastimada (¿Ves? ¡Un pensamiento de miedo!).

La única reacción de protección que tuve tiempo de hacer ¡fue encorvarme y cerrar los ojos!, pero para mi sorpresa, con mis ojos cerrados pude ver una luz blanca radiante inmensa, veía la luz protegiendo mi espalda, como un caparazón en forma de tortuga que me rodeaba y se extendía por encima de mí. Me pareció como si se hubiera detenido el tiempo en el momento del accidente.

Cuando volví a sentir que estaba de nuevo en el tiempo, terminé de escuchar ¡el inmenso ruido que había hecho al romperse todo! Es como si esa pausa fuera del tiempo sólo sucediera para que me diera cuenta del arcángel que me protegía y me diera cuenta de su luz; esa luz tenía mucho más fuerza de lo que hubiera creído de niña.

Al abrir los ojos, mi mayor sorpresa fue ¡ver los vidrios hechos trizas alrededor y encima de todo mi cuerpo! Los vidrios rodeaban incluso las manos que tenía apoyadas en la barra y habían dibujado el contorno de mis dedos. A pesar de estar salpicada por los vidrios —empanizada, diría yo— LO INEXPLICABLE era que no tenía absolutamente ¡NI UNA SOLA CORTADA!, no estaba herida, ni de un solo dedo, a mi cara no había rebotado ni un pedacito. Parecía que algo los había roto antes de llegar a mí, o que había amortiguado el golpe. ¡Estaba verdaderamente sorprendida!, y aún más cuando al preguntarme ¿CÓMO ERA POSIBLE QUE SUCEDIERA ESTO? En mi mente, al instante escuché una voz que me dijo:

“Siempre estás protegida.”

¡Sentí muchísima paz! Esas palabras fueron dichas de una manera sumamente amorosa. En ese momento no entendía, pero este hecho me dejó marcada de por vida. Después de eso sentí una inmensa alegría y de mi boca sonriente salió, quizás por primera vez en mi vida, la palabra “¡¡MILAGRO!!” Mi hermana me volteó a ver confundida y asustada (tal vez había pensado que algún vidrio ¡me había entrado a la cabeza!) “¡Esto es un MILAGRO!” Qué sorpresa… Lo dije sin sospechar que muchos años después me dedicaría a hablar en público sobre los milagros, que daría clases de Un curso de milagros, un libro canalizado por el maestro Jesús.

Aunque estés en peligro o en problemas debido a decisiones equivocadas que hayas tomado, ¡ellos encuentran la manera de resolverlo o te protegen mucho mejor de lo que nosotros pudiéramos siquiera imaginar! Los arcángeles y ángeles tienen las ideas más creativas para resolver tus problemas, pues su creatividad proviene de Dios. Estoy convencida de que Dios sabe cómo cuidarnos mejor que nadie.

Al preguntar a tus ángeles permites que
respondan tu duda

Cuando has hecho una pregunta al aire, de la cual no tienes respuesta, o si sucedió algo que no sabes explicar, como el accidente que te conté, al formular la pregunta abres un canal de comunicación con tus ángeles. ¡Lo importante es que preguntes!, pues en ese momento habrás abierto tu mente a la respuesta de tus ángeles.

Ahora estás en camino de construir y recibir muchos mensajes más que te guiarán toda tu vida. Entonces, cuando miras hacia atrás tiene sentido, todo se conecta, hasta lo que crees que son accidentes, lo que te pasa de niño es parte de lo que se revelará como tu misión de vida a medida que vas creciendo.

En los siguientes capítulos te darás cuenta de los MAESTROS que pediste para tu despertar, de las ideas equivocadas que tienes sobre tu misión de vida, de cómo tu niñez es un mapa de pistas clave, y de lo que pasa espiritualmente en nuestras vidas en cada edad en particular, de cuándo tocas tu misión de vida, y cómo todo es perfecto bajo la vista de Dios.

Mantente con esta idea: TU VIDA es un perfecto ejemplo de la perfección de Dios, y en este momento tú ya estás siendo guiado para recibir los frutos de su amor.