Portadilla
Índice
Dedicatoria
Agradecimientos
Introducción. ¿Por qué recomiendo el mercadeo en red como negocio?
Capítulo 1: ¿Qué hace al rico, rico?
Capítulo 2: Hay más de una forma para hacerse rico
Capítulo 3: Valor # 1: Verdadera oportunidad equitativa
Capítulo 4: Valor # 2: Educación de negocios que cambia la vida
Capítulo 5: Valor # 3: Amigos que lo apoyen en vez de criticarlo
Capítulo 6: Valor # 4: ¿Cuál es el valor de una red?
Capítulo 7: Valor # 5: Desarrollar la habilidad más importante para los negocios
Capítulo 8: Valor # 6: Liderazgo
Capítulo 9: Valor # 7: No trabajar por dinero
Capítulo 10: Valor # 8: Hacer realidad sus sueños
Apéndices
Valor # 9: El matrimonio y los negocios
Valor # 10: El negocio familiar
Valor # 11: ¿Cómo utilizar las mismas exenciones fiscales que los ricos?
Citas seleccionadas de La escuela de negocios
Acerca de los autores
Fuentes de Padre Rico
Créditos
Grupo Santillana
Dedicamos este libro, La escuela de negocios, a las millones de personas, parejas y familias que han iniciado su viaje emprendiendo y creando negocios propios por medio del mercadeo en red. Debido a que hemos dedicado nuestras vidas a enseñar cómo obtener libertad financiera, ha sido realmente gratificante asociarse con una industria dedicada a ayudar a emprender y crear negocios propios. Día con día, usted se educa y comparte su oportunidad de negocios con familiares, amigos, vecinos y compañeros de trabajo, así como con extraños. Por eso, va para usted nuestro reconocimiento y gratitud, pues conoce todo de primera mano y experimenta los beneficios y las libertades de lo que representa tener su propio negocio. Como explican nuestros éxitos de ventas Padre Rico, Padre Pobre y El cuadrante del flujo de dinero, una vez que uno aprende cómo funciona el dinero y las claves importantes para crear riqueza, es fácil darse cuenta de que tener un negocio de mercadeo en red puede ser “el negocio perfecto” para mucha gente.
Nos sentimos honrados por el formidable recibimiento que tuvo este libro desde su publicación en 2001. Sin embargo, esto parece poco comparado con la aceptación que la industria del mercadeo en red le ha dado a nuestro trabajo desde mediados de los noventa. Por haber sido partidario y promotor del mensaje de Padre Rico desde hace mucho tiempo, queremos agradecerle a usted, a quienes están arriba o debajo de usted, a los que están en tu mismo nivel y a las compañías con las que está asociado. Estamos en una búsqueda mutua para ayudar a que la gente tome el control de su vida financiera. Continúe aprendiendo y enseñando. ¡Le damos las gracias!
El siguiente es un ejemplo de un tipo de carta que recibo a menudo.
Querido señor Kiyosaki,
Hola, espero que esté muy bien.
Me llamo Susan y escribo en relación con mi marido, Alan. Él ha leído todos sus libros y tiene mucho potencial para ser un gran empresario y hombre de negocios. Le comenté que iba a escribirle y pedirle su consejo en algo. En lo personal, nunca he leído ninguno de sus libros, así que no sé cuál es su postura en tales temas; pero mi marido está dedicando mucho tiempo a una compañía llamada [omitimos el nombre]. Se trata de una compañía con un esquema de pirámide que vende vitaminas y otros productos relacionados con la salud. La persona a cargo hace que tú vendas por ella y así sigue la cadena. No me molestaría si no sintiera que es una gran pérdida de tiempo para mi marido. De todo su esfuerzo por construir el nombre y la compañía de otra persona, alguien más obtendrá los beneficios del arduo trabajo de mi marido. A él le venden la idea de que está comenzando su propio negocio, pero yo no veo su nombre en la compañía. ¿Cómo puede ser su negocio si su nombre no está en las vitaminas? Aparte, mi esposo ha trabajado medio tiempo durante más de un año y todavía no ha ganado mucho dinero.
Supongo que la conclusión es que desperdicia su valioso tiempo y me gustaría verlo invertir en sí mismo y en su propio nombre en lugar del de alguien más. En vez de crear un negocio de mercadeo en red, creo que debería comenzar su propia compañía. También pienso que quienes lo hacen vender sólo se están aprovechando de él. Al saber que mi marido ha leído sus libros y valora en gran medida su opinión como hombre de negocios, tal vez escuche los pensamientos que tiene usted al respecto ya que no escuchará los míos. Quién sabe, tal vez estoy mal. Eso podría ser algo bueno, ya que me calmaría saberlo. Si usted contesta esta carta, le agradezco de antemano por su tiempo.
Atentamente,
Susan M.
Mi respuesta
Como muchos de ustedes ya saben, mi oficina está plagada de correo. Desafortunadamente, no tengo tiempo para contestar cada mensaje que recibo.
Comienzo el libro con esta carta porque las preocupaciones y preguntas de esta persona las escucho por lo regular en otras. Son preguntas y preocupaciones válidas. Además, me impresionó su franqueza y su deseo de mantener la mente abierta. En el mundo actual que gira tan rápido, tener una mente abierta es vital.
Una de las razones principales por las que decidí escribir este libro es que por lo regular escucho tales preguntas y tales preocupaciones. Muchas personas quieren saber por qué recomiendo un negocio de mercadeo en red, en especial cuando no estoy afiliado a ninguna compañía, ni gané mi dinero con un negocio de mercadeo en red. Por consiguiente, escribí este libro para expresar mi respuesta de una vez por todas. Como el lector podrá notar por el número de páginas de este libro, mi respuesta a la carta de arriba no es un simple está bien o está mal.
Antes de terminar, no creo que un negocio de mercadeo en red sea para todo mundo. Tras leer este libro, sabrá mejor si un negocio de mercadeo en red es bueno o malo para usted. Si ya tiene un negocio de este tipo, se dará cuenta de que este libro reafirma lo que ya sabe… y siente. Si está pensando iniciarlo, creo que se dará cuenta de algunas de las oportunidades y valores ocultos que un negocio semejante le puede ofrecer, valores que por lo regular muchas personas no ven. En otras palabras, hay cosas mucho más importantes en los negocios de mercadeo en red que sólo ganar dinero extra.
Le agradezco por adelantado leer este libro y mantener una mente abierta.
Atentamente,
Robert T. Kiyosaki
Un día después de asistir a la escuela, estaba trabajando en la oficina de mi padre rico. Yo tenía como quince años y me sentía muy frustrado en la escuela. Quería aprender a ser rico, pero en lugar de estudiar materias como “Dinero 1” o “Cómo convertirse en millonario 2”, disecaba ranas en la clase de ciencias y me preguntaba cómo podía hacerme rico una rana muerta. Al sentirme frustrado con la escuela, le pregunté a mi padre rico: “¿Por qué no nos enseñan acerca de dinero en la escuela?”
Mi padre rico sonrió, levantó la mirada de todo su papeleo y dijo: “No lo sé. También me lo he preguntado.” Hizo una pausa y después preguntó: “¿Por qué lo preguntas?”
“Bien”, dije lentamente, “estoy aburrido en la escuela. No encuentro la relación entre lo que estudiamos y el mundo real. Sólo quiero aprender a ser rico. ¿Así que, cómo una rana muerta me enseñará a comprar un nuevo auto? Si el profesor me dijera de qué manera una rana muerta me puede hacer rico, disecaría miles.”
Mi padre rico se rio a carcajadas y preguntó: “¿Qué es lo que te dicen cuando les preguntas acerca de la relación entre las ranas muertas y el dinero?”
“Todos mis profesores dicen lo mismo”, contesté. “Siempre dicen lo mismo sin importar cuántas veces pregunte de qué manera la escuela es importante para el mundo real.”
“¿Y qué te dicen?”
“Dicen: ‘necesitas sacar buenas calificaciones para que puedas encontrar un buen trabajo seguro’”, contesté.
“Pues eso es lo que la mayoría de la gente quiere”, comentó mi padre rico. “La mayoría va a la escuela para encontrar un trabajo y algún tipo de seguridad financiera.”
“Pero yo no quiero hacer eso. No quiero ser un empleado que trabaja para alguien más. No quiero pasar mi vida teniendo a alguien más que me diga cuánto dinero puedo ganar, cuándo puedo trabajar o cuándo tomar vacaciones. Quiero ser libre. Quiero ser rico. Por eso no quiero un trabajo.”
Para quienes no hayan leído Padre Rico, Padre Pobre, mi padre rico era el mejor amigo de mi padre. Aunque fue un hombre que comenzó sin nada y no tuvo educación formal, a la larga se convirtió en uno de los hombres más ricos del estado de Hawaii. Mi padre pobre, mi padre biológico, fue un hombre con mucha educación, un funcionario del gobierno con muy buen ingreso, pero sin importar cuánto dinero ganara, al terminar cada mes estaba en quiebra y murió en quiebra con muy poco que demostrar por una vida de arduo trabajo.
Una de las razones por las cuales comencé a estudiar con mi padre rico después de la escuela y los fines de semana es porque sabía que ahí no recibía la educación que yo quería. Sabía que la escuela no tenía las respuestas que yo buscaba porque mi padre biológico, mi padre pobre, era el jefe de educación del estado de Hawaii. Sabía que mi padre real, el maestro destacado, no sabía mucho acerca de dinero. Por lo mismo, el sistema escolar no podía enseñarme lo que yo quería. A la edad de quince años, yo quería saber cómo ser rico, en lugar de cómo ser un empleado que trabaja para los ricos.
Comencé a buscar a un adulto que me enseñara acerca del dinero, después de ver cómo mis padres peleaban constantemente por no tener suficiente dinero. Así comencé a estudiar con mi padre rico, desde los nueve años, hasta los 38. Estaba buscando mi propia educación. Para mí era mi “escuela de negocios”, la escuela de negocios para la vida real. Gracias al entrenamiento de mi padre rico pude retirarme a los 47 años, libre financieramente para el resto de mi vida. Si hubiera seguido el consejo de mi padre pobre, ser un buen empleado hasta que tuviera 65 años, todavía estaría trabajando, preocupado por la seguridad de mi trabajo y por mi plan de pensión cargado con fondos de inversión que seguirían disminuyendo de valor. La diferencia entre el consejo de mi padre rico y el de mi padre pobre era simple. Mi padre pobre siempre decía: “Ve a la escuela y saca buenas calificaciones para que puedas encontrar un trabajo seguro con prestaciones.” El consejo de mi padre rico era: “Si quieres ser rico, necesitas ser dueño de un negocio e inversionista.”
“Si quieres ser rico, necesitas ser dueño de un negocio e inversionista.”
“¿Así que, qué estudiaste hoy en la escuela?”, preguntó padre rico.
Pensando en mi día durante un momento, finalmente contesté: “Hemos estudiado la vida de Thomas Edison.”
“Es una persona importante que vale la pena estudiar”, dijo mi padre rico. “¿Y hablaron sobre cómo se volvió rico y famoso?”
“No”, contesté. “Sólo hablamos sobre sus inventos, como la bombilla de luz.”
Mi padre rico sonrió y dijo: “Pues la verdad, odio contradecir a tu profesor: Thomas Edison no descubrió la bombilla de luz… pero sí la perfeccionó.” Después, mi padre rico explicó por qué Thomas Edison era uno de sus héroes, cuya vida había estudiado.
“¿Entonces por qué tiene el crédito de haberla inventado?”, pregunté.
“Otras bombillas de luz ya se habían inventado antes que la suya, pero no eran prácticas. Las primeras bombillas no se mantenían encendidas lo suficiente. También sucedía que los otros inventores no podían explicar cómo la bombilla tendría algún valor comercial.”
“¿Valor comercial?”, pregunté un poco confundido.
“En otras palabras, los otros inventores no sabían cómo producir dinero con su invento… y Thomas Edison sí”, añadió mi padre rico.
“Así que inventó la primera bombilla útil y también supo cómo convertirla en un negocio.”
Mi padre rico asintió y dijo: “Y fue su sentido de negocios lo que hizo que muchos de sus inventos fueran tan útiles para millones de personas. Thomas Edison fue más que un inventor. Fue el fundador de General Electric y muchas otras grandes compañías. ¿Te explicaron eso tus profesores?”
“No”, contesté. “Me gustaría que lo hubieran hecho. Me hubiera interesado en el tema. En lugar de eso, estaba aburrido y me preguntaba de qué manera Thomas Edison podía ser relevante en la vida real. Si me hubieran dicho que se hizo tan rico, me hubiera interesado y puesto más atención.”
Mi padre rico se rio y me contó de qué manera el inventor Thomas Edison también se convirtió en multimillonario y en fundador de una corporación multimillonaria. Añadió que Edison se salió de la escuela pues sus profesores pensaban que no era suficientemente inteligente para estudiar. De joven, trabajó vendiendo dulces y revistas en los trenes. Pronto comenzó a imprimir su propio periódico en la parte trasera del tren y después contrató a un grupo de niños para que vendieran no sólo sus dulces, sino también su periódico. Aunque seguía siendo un niño, en alrededor de un año pasó de empleado a dueño de un negocio, empleando a otros doce niños.
“Entonces, ¿así fue como empezó Thomas Edison su carrera de negocios?”, pregunté.
Mi padre rico asintió y sonrió.
“¿Por qué los profesores no me dijeron eso?”, pregunté. “Me hubiera gustado escuchar esa historia.”
“Hay mucho más”, dijo mi padre rico mientras continuaba con la historia. Explicó la forma en que Edison, quien se aburrió pronto de su negocio en el tren, aprendió cómo enviar y recibir código Morse para conseguir trabajo como operador de telégrafo. Pronto, fue uno de los mejores operadores de telégrafo en la zona y viajó de ciudad en ciudad utilizando sus habilidades como operador. “Fue lo que aprendió como joven empresario y operador de telégrafo lo que le dio ventaja como negociante e inventor de la bombilla de luz.”
“¿De qué manera ser operador de telégrafo le ayudó a convertirse en mejor negociante?”, pregunté confundido. “¿Qué tiene que ver esta historia con hacerse rico?”
“Dame tiempo para explicarte”, dijo mi padre rico. “Verás, Thomas Edison fue mucho más que un simple inventor. Cuando era joven, se convirtió en dueño de un negocio. Por eso se volvió tan rico y famoso. En lugar de ir a la escuela, obtenía las habilidades necesarias para tener éxito en el mundo real. Me preguntaste por qué los ricos se volvían ricos, ¿o no?”
“Sí”, contesté sintiéndome un poco avergonzado por interrumpir a mi padre rico.
“Lo que lo hizo famoso en relación con la bombilla de luz fue su experiencia como negociante y operador de telégrafo”, comentó mi padre rico. “Al ser operador de telégrafo comprendió que lo que le dio tanto éxito al inventor del telégrafo fue que era un sistema de negocio, un sistema de líneas, postes, gente con aptitudes y estaciones de transmisión. Cuando era joven, Thomas Edison entendió el poder de un sistema.”
Lo interrumpí: “Es decir, que por ser un hombre de negocios se dio cuenta de la importancia del sistema. El sistema era más importante que el invento.”
Mi padre rico asintió. “Verás, la mayoría de la gente va a la escuela para aprender cómo ser empleado de un sistema, por lo cual muchos no ven lo que realmente importa. La mayoría sólo ve el valor de su trabajo porque es lo único que pueden ver. Ven los árboles y no el bosque.”
“Así que la mayoría de la gente trabaja para el sistema en lugar de ser dueños de éste”, añadí.
Asintiendo, mi padre rico dijo: “Lo único que ellos ven es el invento o el producto, pero no el sistema. La mayoría de la gente no puede ver lo que realmente hace al rico, rico.”
“¿Entonces cómo se aplica esto a Thomas Edison y la bombilla de luz eléctrica?”, pregunté.
“Lo que hizo poderosa a la bombilla no fue ésta como tal, sino el sistema de líneas eléctricas y estaciones de transmisión que la impulsaban”, dijo mi padre rico. “Lo que hizo rico y famoso a Thomas Edison fue que podía ver a gran escala, mientras los demás sólo veían la bombilla de luz.”
“Y pudo ver a gran escala gracias a su experiencia en el tren y como operador de telégrafo”, contesté.
Mi padre rico asintió. “Otra palabra para sistema es ‘red’. Si realmente quieres aprender cómo ser rico, debes comenzar por saber y comprender el poder que se encuentra en las redes. Las personas más ricas del mundo construyen redes. Todos los demás están entrenados para buscar trabajo.”
“Las personas más ricas del mundo construyen redes. Todos los demás están entrenados para buscar trabajo.”
“Sin la red eléctrica, la bombilla de luz hubiera tenido un valor muy bajo para las personas”, comenté.
“Comienzas a entender”, sonrió mi padre rico. “Así que lo que hace rico al rico es que ellos construyen y son dueños del sistema… la red. Poseer la red los hace ricos.”
“¿Una red? ¿Entonces si quiero hacerme rico, necesito saber cómo construir una red de negocios?”, pregunté.
“Ya estás entendiendo”, dijo mi padre rico. “Existe más de una forma de hacerse rico, pero los ultra ricos siempre han construido redes. Sólo recuerda la forma en que John D. Rockefeller se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo. Hizo mucho más que taladrar para obtener petróleo. John D. Rockefeller se convirtió en uno de los hombres más ricos del mundo porque construyó una red de gasolineras, camiones de entrega, barcos y pipas. Se volvió tan rico y poderoso gracias a su red que el gobierno de Estados Unidos lo forzó a romperla, llamándola monopolio.”
“Y Alexander Graham Bell inventó el teléfono, el cual con el tiempo se convirtió en una red telefónica llamada AT&T”, añadí.
Mi padre rico asintió. “Y después se convirtió en redes de radio y luego en redes de televisión. Cada vez que se inventaba algo nuevo, las personas que se enriquecían eran quienes construían y poseían la red que sostenía al nuevo invento. Muchos actores y atletas muy bien pagados son ricos sólo porque las redes de radio y televisión los hacen ricos y famosos.”
“¿Entonces, por qué nuestro sistema escolar no nos enseña cómo construir redes?”, pregunté.
Mi padre rico se encogió de hombros. “No lo sé”, contestó. “Creo que es porque la mayoría de la gente está feliz con encontrar un trabajo y trabajar para una red grande… una red que hace más rico al rico. Yo no quería trabajar para los ricos. Es por eso que construí mi propia red. No gané mucho dinero cuando era joven, ya que toma bastante tiempo construir una red. Durante cinco años, gané mucho menos que todos mis amigos. No obstante, después de diez años era mucho más rico que la mayoría de mis compañeros de clase, incluso de quienes se convirtieron en doctores y abogados. Hoy en día, gano mucho más de lo que ellos pueden soñar. Una red de negocios bien diseñada y administrada exponencialmente ganará mucho más que un individuo muy trabajador.”
Padre rico continuó explicando que la historia está llena de gente rica y famosa que ha construido redes. Cuando se inventaron los trenes, muchas personas se hicieron ricas. Lo mismo sucedió con aviones, barcos, automóviles y comercios de ventas al menudeo, como Wal-Mart, Gap y Radio Shack. Actualmente, el poder de las supercomputadoras y de las PC permite a muchos individuos obtener una gran riqueza si trabajan para construir sus propias redes. Este libro y mi compañía, richdad.com, están dedicados a quienes desean construir sus propias redes de negocio.
Hoy en día tenemos a Bill Gates, el hombre más rico del mundo, que se hizo rico al conectar un sistema operativo en la red de IBM. Los Beatles se hicieron famosos en todo el mundo gracias al poder de las redes de la radio, televisión y tiendas de discos. Las estrellas del deporte ganan millones de dólares gracias al poder de las redes de televisión y radio. Internet, lo más reciente en las redes mundiales, ha convertido a algunas personas en millonarias, incluso a unos pocos en multimillonarios. Mis habilidades para escribir han hecho millones de dólares no porque yo sea un gran escritor, sino por mi sociedad de negocios con la red AOL Time Warner. En el sitio richdad.com trabajamos en conjunto con Time Warner Books y AOL en internet. Son grandes compañías y es gente con quien es maravilloso trabajar. El sitio richdad.com también está en red con otras compañías de todo el mundo en Japón, China, Australia, Reino Unido, Europa, África, América del Sur, Canadá, India, Singapur, Malasia, Indonesia, México, Filipinas y Taiwán. Como decía mi padre rico: “Los ricos construyen las redes y todos los demás buscan trabajo.”
La mayoría hemos escuchado el dicho: “Dios los cría y ellos se juntan.” Pues es cierto para todos, para la gente rica, pobre y de clase media. En otras palabras, los ricos se conectan con los ricos, la red de pobres con otros pobres y los de clase media con los de clase media. Mi padre rico decía a menudo: “Si quieres hacerte rico, debes conectarte con quienes son ricos o pueden ayudarte a serlo”. También decía: “Muchos pasan su vida relacionándose con personas que los mantienen detenidos económicamente”. Una de las ideas que intenta transmitir este libro es que un negocio de mercadeo en red se forma con personas que están ahí para ayudarlo a hacerse rico. Una pregunta que tal vez se haga es la siguiente: “¿La compañía para la que trabajo y la gente con la que paso tiempo están dedicadas a hacerme rico? O, ¿tanto la gente como la compañía están más interesadas en que continúe siendo un trabajador?”
Cuando tenía quince años, sabía que una forma de ser rico y financieramente libre era aprender cómo conectarme con personas que me ayudaran a hacerme rico y financieramente libre. Para mí, todo eso tenía mucho sentido, aunque para muchos de mis compañeros en secundaria lo que tenía sentido era sacar buenas calificaciones y tener un trabajo seguro. A los quince años decidí buscar la amistad de personas interesadas en volverme rico en lugar de empleado leal que trabajara para los ricos. En retrospectiva, la decisión que tomé a esa edad cambió mi vida. No fue una decisión fácil ya que debí ser muy cuidadoso para saber con quién pasaba el tiempo y a qué profesores debía escuchar. Esta idea, la idea de estar consciente de con quién pasa uno su tiempo y de quiénes son tus maestros es, para todos aquellos que estén considerando construir su propio negocio, un factor muy importante. Cuando era un joven de secundaria, comencé a escoger a mis amigos y maestros con mucho cuidado, ya que la familia, los amigos y maestros son un elemento muy, muy importante de su red.
En lo personal estoy emocionado por escribir este libro y apoyar a la industria del mercadeo en red. Muchas empresas en esta industria ofrecen a millones de personas la misma educación en materia de negocios que mi padre rico me enseñó, la oportunidad de construir su propia red en lugar de pasar su vida trabajando para una.
No es una tarea fácil enseñar a la gente a entender el poder de construir su propio negocio, su propia red. La razón por la que no resulta fácil es que la mayoría aprendieron a ser empleados leales y trabajadores en lugar de ser dueños de negocios que construyen sus propias redes.
Tras regresar de Vietnam, donde fui oficial de infantería de la Marina de Estados Unidos y piloto de helicóptero, pensé en regresar a la escuela para obtener mi maestría en administración de empresas. Mi padre rico me convenció de no hacerlo. Me dijo: “Si obtienes el título de una escuela tradicional, seguirás entrenado para ser empleado de los ricos. Si quieres ser rico, en lugar de ser un empleado bien remunerado de los ricos, necesitas ir a una escuela de negocios que te enseñe cómo ser empresario. Ése es el tipo de escuela de negocios que yo te he dado.” Mi padre rico también dijo: “El problema con la mayoría de las escuelas de negocios es que toman a los niños más listos y los entrenan para ser ejecutivos para los ricos, en lugar de ejecutivos para los empleados.” Si usted siguió las noticias de Enron y WorldCom, los ejecutivos con muchos estudios eran acusados de pensar sólo en ellos y no en los empleados o inversionistas que les habían confiado su vida y dinero. Muchos ejecutivos con buenos salarios y estudios les decían a sus empleados que compraran más acciones de la empresa mientras ellos vendían las suyas. Aunque World-Com y Enron son casos extremos, ese tipo de comportamiento egoísta sucede a diario en el mundo corporativo y la bolsa de valores.
Una razón importante por la que apoyo a la industria del mercadeo en red es que muchas compañías en el ramo son realmente escuelas de negocios para la gente, en lugar de escuelas que toman a los niños inteligentes y los entrenan para ser empleados de los ricos. Muchas compañías de mercadeo en red son realmente escuelas de negocios que enseñan valores ausentes en las escuelas tradicionales, valores como que la mejor forma de hacerse rico es enseñarse a usted mismo y a otras personas a convertirse en dueños de negocios… en lugar de enseñarlos a ser empleados leales que trabajan para los ricos.
Mucha gente ha adquirido gran riqueza al construir un negocio de mercadeo en red. De hecho, algunos de mis amigos más ricos han creado su fortuna al construir un negocio de este tipo. Aunque hay que ser justos y aclarar que hay otras formas en las que una persona puede adquirir gran riqueza. Por eso, en el siguiente capítulo ahondaré en las demás formas en las que la gente se ha hecho rica y, de forma mucho más importante, se ha vuelto financieramente libre… libre de la monótona tarea de ganar un sueldo, ser poco independiente en cuanto a seguridad en el trabajo y libre de vivir al día. Después de leer el siguiente capítulo, usted tendrá una mejor idea sobre si construir un negocio de mercadeo en red es la mejor forma de crear su fortuna personal… y como un vehículo para seguir sus sueños y pasiones.