existía en la tierra una cosa llamada (mudanza)
Existía en la Tierra una cosa llamada (MUDANZA). Las (MUDANZAS) consistían en llevar cosas de un lado a otro. Cosa que no era nada sencilla teniendo en cuenta que los terrícolas vivían en casas que no eran como las casas en las que vivían los miltons. Para empezar, las casas de los terrícolas no estaban encantadas. Y tampoco podían llevarse de un lado a otro porque no eran diminutas, como las casas de los miltons. El niño Bill vivía en una de esas casas. Una casa terrícola. Y estaba a punto de mudarse. Pero el niño Bill también tenía una casa milton, que también estaba a punto de mudarse. La casa milton era una casa de muñecos, diminuta. Oh, para los miltons no era tan diminuta, por supuesto. Porque ellos eran aún más diminutos. Pero ¿acaso tenían forma de saberlo? No. ¿Y quién piensa contárselo? Oh, nadie. No vamos a contárselo. No no no. Tampoco les diremos lo que ocurre con los fantasmas que viven en sus casas. No les diremos que siempre están buscando un lugar mejor. Que escriben a un concurso para fantasmas llamado (NO TE QUEDES CON ESE ABORRECIBLE MONTÓN DE MILTONS, ¡ELIGE A TU PROPIA FAMILIA!) porque a lo mejor perderían la cabeza.
Y no queremos que pierdan la cabeza como la perdió Mamá Prickle Mainly.
Ajá, Mamá Prickle Mainly perdió la cabeza.
En realidad, no la perdió del todo.
Estuvo a punto de perderla.
Y no fue por culpa de su fantasma, Colper Tom, aquella sábana con máquina de escribir que andaba siempre haciendo las maletas porque iba a acabar, (LO SABÍA), en un lugar (MEJOR), sino por aquel asunto de la (MUDANZA).
El Niño Bill les había dicho a sus miltons, los Prickle Mainly, que iban a tener que mudarse y ¿qué era mudarse?
Mamá Prickle Mainly no lo sabía.
—¿Qué clase de cosa es (MUDARSE)? —quiso saber.
Niño Bill dijo algo de unas cajas. Dijo:
—BLA BLA (UNA CAJA) BLA BLA.
Mamá Prickle Mainly miró a su marido, Papá Prickle Mainly, y sacudió la cabeza porque no entendía (NADA), ¿qué demonios había dicho el niño Bill?
—Está hablando, Papá Prickle, pero no sé lo que dice, ¿qué dice, Papá Prickle?
Papá Prickle Mainly sonrió. A Papá Prickle le gustaba sonreír. Había ganado cientos de concursos de sonrisas en el lejano (MILTON DU DU A), el diminuto planeta del que procedían los miltons, el planeta que proporcionaba (HABITANTES) a algunas (AFORTUNADAS) casas de muñecas, o muñecos, de (LA TIERRA).
—Está diciendo que su madre tiene un nuevo trabajo y que por eso tienen que mudarse —dijo alguien que no era Papá Prickle, o que era una versión aún más diminuta de Papá Prickle.
Ese alguien era un alguien llamado Chicago.
Chicago Prickle Mainly.
La única hija de los Prickle Mainly.
—¿Un trabajo? ¿Qué clase de cosa es un trabajo, Papá Prickle? ¿Y por qué tiene que ver con nosotros, prickelina?
Mamá Prickle seguía sin entender (NADA).
—El trabajo no tiene nada que ver con nosotros, mam. Pero nosotros formamos parte de la habitación de Bill, así que vamos a mudarnos con ella.
Mamá Prickle frunció el ceño.[1]
El ceño de Mamá Prickle prefería haber sido un pequeño pato de competición a ser el ceño de una milton que acostumbraba a no entender (NADA).
Pero a veces las cosas no salen como queremos.
—¿Quieres decir que este sitio va a irse a algún otro sitio? —preguntó.
La niña milton Chicago dijo que (SÍ), dijo, (SÍ) (ESTE SITIO SE IRÁ A ALGÚN OTRO SITIO, MAM). Mamá Prickle le pidió que no la llamase (MAM), porque aborrecía que la llamase (MAM), porque (¿QUÉ DEMONIOS ERA MAM?), (¿ACASO ALGUIEN LO SABÍA?), y luego hizo otra cosa. Luego preguntó:
—¿Quiere eso decir que nuestra dirección va a dejar de ser Habitación del Niño Bill, Rincón Derecho, junto al Enorme Dinosaurio de Peluche?
Y fue entonces cuando casi perdió la cabeza.
Porque Chicago respondió:
—No. Lo único que quiere decir, mam, es que van a meternos en una (CAJA).
el niño bill no quería tener una casa de muñecas (encantada) porque tener una casa de muñecas (encantada) era (raro)
El Niño Bill no quería tener una casa de muñecas (ENCANTADA) porque tener una casa de muñecas (ENCANTADA) era (RARO). Y el Niño Bill no quería ser (RARO).
Cuando eras raro los demás decían que eras raro y te quedabas solo.
Pero el Niño Bill ya estaba solo.
Lo había estado desde el principio.
Y sin embargo, un día le preguntó a Colper Tom, el fantasma, si creía que tener una casa de muñecas (ENCANTADA) era (RARO).
—¿Tú crees que es raro, Colp? —le preguntó.
—Yo soy un fantasma, Niño Bill —dijo el fantasma.
Aquella respuesta era una respuesta trampa. Es decir, fingía ser una respuesta pero en realidad era otra. Era una respuesta disfrazada de otra respuesta.
Bajo el disfraz, aquella respuesta decía:
—No hay nada más raro que yo, Niño Bill, así que ¿tú qué crees?
El Niño Bill no sabía qué creer.
¿Qué creéis vosotros?
Apuesto a que creéis que lo verdaderamente (RARO) es esta historia. Porque no ha empezado por el principio, ¿verdad? Oh, a veces es así como funcionan las cosas. Después de todo, habéis abierto (UNA PUERTA). ¿Y qué ocurre a veces cuando abres (PUERTAS)? ¿No te encuentras con cosas que no esperabas? ¿No estás en un lugar distinto?
Oh, ¿que esto no es exactamente (UNA PUERTA)?
Mamá Prickle Mainly diría que un libro se abre exactamente como una puerta así que podría perfectamente ser una (PUERTA). También diría que (DENTRO) se está en (OTRO) lugar, ¿y no es para eso para lo que se abren las puertas?
Imaginemos que el libro es una (PUERTA).
Probad a cerrarla.
Ajá. Uh, no, ¡EH!, un momento.
Cuando la cerréis no tardéis en volver a abrirla porque no quiero quedarme aquí (SOLA), ¿de acuerdo? Vale. Esperaré. Sí. ¿Ya?
¡EH!, ¿eso no es hacer (TRAMPAS)?
Está bien.
Hasta la vista, amigos.
¡AJÁ!
¡Ahí estáis OTRA VEZ!
¿Verdad que (FUERA) se está en un sitio (DISTINTO)?
Para empezar, fuera estáis solos y dentro no, porque estáis conmigo y el Niño Bill y el fantasma Colper y los Prickle Mainly y el principio de esta historia, que viene justo ahora, así que ¡ni se os ocurra (CERRAR) la (PUERTA)![2]
Oh, aquí viene, sí,
EL PRINCIPIO
érase una vez niño bill y érase una vez su madre, la buscadora de huesos de dinosaurio, ¡(oh), érase una vez (el principio)!
El Niño Bill era un niño terrícola y se llamaba Bill, aunque a veces no se llamaba sólo Bill, a veces se llamaba también Matson Willetts porque su nombre completo era William George Matson Lee Parmly Seabert Willetts. A su madre le gustaban los nombres y no le gustaba tomar decisiones pero había decidido que dejarían su ciudad, Sean Robin Pecknold, y a todos los amigos que aún no tenían, y se mudarían a aquel otro sitio.
El maléfico Penny Cuthbertson Hellaby.
—No puedo decirle que no a ese museo, cariño.
Así fue cómo el Niño Bill aprendió que no decir que (NO) era también tomar una decisión.
—Está cuidando él solo de todos esos dinosaurios, y yo podría echarle una mano, ¿no te gustaría que te echara una mano si fueras tú ese museo, dientecitos?
—Pero yo no soy un museo, mamá.
—Oh, lo sé, pero ¿no te gustaría no estar solo si lo fueras?
La madre de Bill era una madre (FAMOSA).
La madre de Bill era la (FAMOSA) paleontóloga Willa Sammy Willetts.[3]
Y el museo en el que iba a trabajar, el museo al que no había dicho (NO), era el Museo de Historia Natural de Penny Cuthbertson Hellaby, también conocido como el Museo de los Dinosaurios, o el Museo de Todos Los Descubrimientos de la (FAMOSA) Doctora Willa S. Willetts.[4]
Mamá Willetts era (FAMOSA) porque había hecho muchos descubrimientos. Todos eran descubrimientos relacionados con huesos de dinosaurio.
El Niño Bill no quería oír hablar de ellos.
Porque el Niño Bill odiaba a los dinosaurios.
Creía que ellos tenían la culpa de todo.
La culpa, principalmente, de que su madre no fuese exactamente su madre sino aquella otra cosa, la (FAMOSA) (DOCTORA) Willa S. Willetts.
Se decía, y era cierto, que las primeras palabras del Niño Bill no habían sido (PAPÁ) ni (MAMÁ) ni (GUGUTATA) ni (A-BBA). Sus primeras palabras habían sido:
—TINOMADDO TINOMUEDTO ¡DA! ¡DA! ¡DAAAAAAA!
Es decir:
—¡DINO MALO! ¡DINO MUERTO! ¡YA! ¡YA! ¡YAAAAAAA!
También se decía que cuando el Niño Bill había dicho aquello la pequeña casa se había (SACUDIDO) como si en vez de una casa fuese un enorme (PELUCHE) de (DINOSAURIO) en manos de un (BEBÉ) muy pero que muy (ENFADADO).
Pero eso no era cierto, claro.
Aunque al Niño Bill le hubiera gustado que lo fuera para que todos aquellos dinosaurios de peluche que había por todas partes en su casa acabaran como había acabado aquel (PRIMER) dinosaurio.
(MUERTO).
Oh, aquello tampoco era cierto.
Porque los dinosaurios de peluche no pueden morirse.
Sólo pueden romperse.
Como se había roto aquel (PRIMER) dinosaurio.
Había sido él, el Niño Bill, quien lo había roto.
El nombre de aquel dinosaurio era Harper Benjamin.
permitidme que os presente a (harper benjamin)
Permitidme que os presente a Harper Benjamin. Harper Benjamin no era un mal dinosaurio. Sólo era un dinosaurio desafortunado. Vivía en una horrible tienda de peluches. En ella, todos los animales eran perfectos.
¿Y qué quería decir eso?
Que todos eran exactamente como se esperaba que fuesen.
Todos menos él.
Bueno, todos menos él y (JERRY DELUMBA).
Oh, ¿que quién era (JERRY DELUMBA)?
(JERRY DELUMBA) era una ballena de peluche enorme y (RARA).
Era (RARA) porque tenía bigote, y un sombrero y lucía un pañuelo al cuello. Parecía una ballena que hubiera salido a recorrer una isla al volante de un coche descapotable.
No parecía una ballena (NORMAL).
Cuando los niños y las niñas la veían, fruncían sus pequeños ceños y se preguntaban qué (DEMONIOS) era eso.
Y entonces Jerry Delumba susurraba:
—¡SOY EL GENIO DE LA LÁMPARA!
Oh, me temo que he olvidado decir que (JERRY DELUMBA) era un (GENIO DE LA LÁMPARA). O eso decía ser aunque no había salido de ninguna lámpara.[5]
Lo que hacía era fingir que alguien frotaba una lámpara y le hacía aparecer aunque ya estaba allí. La lámpara era una lámpara imaginaria porque no había ninguna lámpara en aquella tienda de peluches.
—OH JO JO —decía cuando fingía aparecer—. ¿Es esto el (MUNDO)?[6]
Un día lo hizo delante de Harper Benjamin.
Y Harper Benjamin dijo que lo suponía.
Dijo:
—Supongo.
También dijo que si aquello era el mundo no le gustaba demasiado.
La razón por la que a Harper Benjamin no le gustaba el mundo tenía que ver con su mala suerte. Y su mala suerte tenía que ver con su aspecto no perfecto.
Se suponía que Harper Benjamin era un dinosaurio. En concreto, se suponía que era un braquiosaurio.[7] Pero Harper Benjamin no parecía un braquiosaurio. Y no lo parecía porque estaba sentado, como un perro, un gato, o una ardilla yeti. ¿Y acaso podían los braquiosaurios sentarse como se sentaría un perro, un gato, o una ardilla yeti?
Nah.
Y por eso el resto de los animales se reían de él.
Le llamaban (EL PERRITO DINOSAURIO).
El resto de los peluches eran peluches de animales que los niños y las niñas adoraban porque tenían el aspecto exacto que unos y otras esperaban que tuviesen.
Pero Harper Benjamin no lo tenía.
Y por eso creía que jamás saldría de aquella tienda.
Nadie iba a quererlo nunca.
—¿NO? —había dicho Jerry Delumba aquel día.
Aquel día era el día en que Harper Benjamin había dicho que suponía que aquello era el mundo, sí, pero que no le gustaba.
(JERRY DELUMBA) le había dicho entonces que podía concederle un deseo que a lo mejor haría que el mundo le gustase porque era el (GENIO DE LA LÁMPARA) ¿y no quería él un deseo del (GENIO DE LA LÁMPARA)?
(CLARO), había dicho Harper Benjamin, convencido de que no iba a funcionar. Dijo (LO QUE QUIERO ES SALIR DE AQUÍ, GENIO DELUMBA), y (¡ABRACADABRA!) (¡ALETA DE BALLENA CHIFLADA!), ocurrió que, al día siguiente, Mamá Willetts entró en aquella tienda de peluches y se llevó a Harper Benjamin a casa.
¡JA!
¡Su mala suerte era (HISTORIA)!
Pero ¿lo era, en realidad?
Oh, no.
Porque cuando llegó a casa se encontró con un niño que lo aborrecía y no porque pareciese un (DINOSAURIO PERRITO) sino porque era un (DINOSAURIO).
¿Cómo era aquello posible?
Aquello era posible porque el niño era, claro, el Niño Bill y el Niño Bill odiaba a los dinosaurios.
he aquí el lejano (milton du du a), el diminuto planeta del que procedían los miltons, es decir, el planeta que proporcionaba (habitantes) a algunas (afortunadas) casas de muñecas de (la tierra)
Si había algo en lo que era experta la madre de Bill, la (FAMOSA) (DOCTORA) Willa S. Willetts, era en (OTRO TIEMPO). Porque, cuando no estaba desenterrando (COSAS), es decir, (HUESOS DE DINOSAURIO), estaba tratando de encontrar objetos de todo tipo en tiendas de antigüedades, es decir, tiendas con cosas llegadas de (OTRO TIEMPO). Lo que ocurría con las tiendas que visitaba su madre era que no eran exactamente tiendas. Pero ella no lo sabía. ¿Y por qué no eran exactamente tiendas?
Oh, muy sencillo.
Porque no siempre estaban en el mismo sitio.
Aparecían, y desaparecían, como si en vez de tiendas fuesen naves espaciales.
AJAJÁ.
NAVES. ESPACIALES.
Es decir, aquellas tiendas eran algo que llegaba a la Tierra, aterrizaba, abría su única puerta chirriante, dejaba que su madre, y quién sabía quién más, entrase y, una vez dentro, diese con algo que ni siquiera sabía que estaba buscando, y luego, simplemente, se marchaba. Porque todas aquellas tiendas y sus dependientes eran tiendas y dependientes de otro planeta.
El Niño Bill no sabía cómo se llamaba aquel otro planeta.
Pero sabía cómo se llamaba una de las ciudades de aquel otro planeta.
Su nombre estaba por todas partes en la Mansión Prickle Mainly.
Porque la Mansión Prickle Mainly era, en realidad, una (DIMINUTA CASA ENCANTADA FABRICADA EN LA ABURRIDA WYOMING PETE).
Su madre la había comprado en una de aquellas tiendas. Al principio, al Niño Bill sólo le había parecido una casa de muñecas vieja.
Luego se dio cuenta de que estaba habitada.
Estaba habitada por una familia de miltons.[8]
A simple vista, los miltons podían parecer muñecos.
Pero eran muñecos que se movían y hablaban y te exigían que les dieses algo que hacer. Porque lo que ocurría con los miltons era que no sabían qué hacer.
¿Y por qué no sabían qué hacer?
Porque eran muñecos. Oh, eso ya lo he dicho, ¿verdad? Pero no he dicho que ellos supiesen que eran muñecos. Porque estaban vivos. Podría decirse que aquel lejano planeta llamado (MILTON DU DU A), tan pequeño que ninguno de los planetas grandes podía verlo,[9] fabricaba habitantes de casas encantadas. Las casas encantadas eran diminutas y procedían de aquel otro sitio que, creía el Niño Bill, debía de ser una ciudad de otro planeta, la (ABURRIDA WYOMING PETE).
Lo cierto es que lo era.
Lo cierto también es que nadie sabía exactamente dónde se encontraba.
Lo más probable es que se encontrase en un planeta mayor que (MILTON DU DU A), un planeta fabricante de aquellas diminutas casas.
Por supuesto, no todas las casas de muñecas de (LA TIERRA) estaban habitadas por miltons. Sólo las (AFORTUNADAS) lo estaban. Y además de una familia milton, a cada una de ellas le correspondía un fantasma.
El fantasma de la casa del Niño Bill, la Mansión de los Prickle Mainly, se llamaba Colper Tom. Todo lo que Colper Tom hacía era escribir cartas.
A veces también las recibía.
¿Que cómo lo hacía?
Oh, tenía una pequeña cajita con la palabra (CORREO) junto a la mesita de noche que permitía a aquellas cartas teletransportarse.
Veamos cómo funciona.
he aquí (algo) que deberías (saber) y es (algo) que tiene que ver con los (fantasmas) pero sobre todo es (algo) que tiene que ver (contigo)
He aquí (ALGO) que deberías (SABER). Creo que los fantasmas que encantan las casas milton son familia. ¿Que por qué lo creo? Porque todos se apellidan Tom. ¿Y eso importa? No lo sé, pero es probable que te preguntes a qué viene tanto Tom cuando te conviertas en espía de cartas. Porque en eso es en lo que te vas convertir.
En ESPÍA DE CARTAS.
A veces ocurre. Cruzas una puerta como esta y te conviertes en otra cosa por un rato. ¿Y no es estupendo? A mí me parece estupendo.
Aquí puedes hasta elegir un nombre nuevo.
Yo creo que si fuese una ESPÍA DE CARTAS me llamaría Laurie Flynn Munson, o Mickey Phileas Passepartout, o Bethany Bee Sawyer Grimes.
Pero yo no soy tú.
Así que no puedo elegir tu nombre.
Pero puedo prestarte uno.
Elige el que quieras.
¿Lo tienes?
¿No?[10]
Uhm, ¿sabes? No tenemos mucho tiempo porque, bueno, la historia debe continuar, así que, ¿y si te das un poco de prisa?
Estupendo.
¿LO TIENES? ¿Y AHORA? ¿Y AHORA?
¡AJÁ! ¡ESO ES!
Puedes apuntarlo aquí:
ESPÍA DE CARTAS
Yo no voy a poder leerlo, pero ¿sabes quién sí?
Tú.
Así que cada vez que te topes con espía de cartas, puedes escribir tu nombre encima, porque, después de todo, es de ti de quien pienso hablar.
Señorito, o señorita, ESPÍA DE CARTAS.
Y ahora, dejemos que la historia continúe.
¿Y qué va hacer la historia a continuación?
Contar cómo funciona el asunto de las cartas.
El teletransporte.
Así que, ahora sí, (VEAMOS CÓMO FUNCIONA).
colper tom escribe cartas que se (teletransportan) porque tiene una pequeña cajita con la palabra (correo) junto a la mesita de noche, ¿y tiene algo más? uhm, sí, también tiene un (plan)
Lo que ocurría con las cartas entre los fantasmas de la familia Tom era lo siguiente. Primero, los fantasmas las escribían en sus máquinas de escribir fantasmas y luego las dejaban en la pequeña cajita con la palabra (CORREO) que tenían junto a la mesita de noche. Al hacerlo, le indicaban a aquella cajita el nombre del destinatario.
O la manera en que ese destinatario era conocido.
Por ejemplo, la madre del fantasma Colper Tom le decía a la cajita de (CORREO) que tenía junto a su mesita de noche que hiciese llegar aquella carta a su (HIJITO).
Decía (HIJITO) y la carta aparecía instantáneamente en la cajita con la palabra (CORREO) que Colper Tom, su hijito, tenía junto a su mesita de noche, allá, lejos, en la Tierra, en la diminuta casa encantada de los milton Prickle Mainly.
En la última carta que Colper había recibido, su madre había hecho una cosa que a Colper Tom no le gustaba nada: había escrito la palabra (DREMENDAMENTE) justo antes de la palabra (ORGULLOSA).
Colper Tom sabía que la palabra (DREMENDAMENTE) no existía.
Pero era así como la había escrito su madre.
La señora Tom, Susie Clipton Tom, había escrito:
(HIJITO, MAMÁ ESTÁ DREMENDAMENTE ORGULLOSA DE TI).
Y a su hijito no le había parecido nada bien.
¿Por qué?
Porque no estaba nada bien.
Aunque tampoco estaba nada bien planear escapar de la Mansión Prickle Mainly y eso era justo lo que Colper Tom estaba haciendo.[11]
¿La Mansión Prickle Mainly?
Así era como era conocida la (DIMINUTA CASA ENCANTADA FABRICADA EN LA ABURRIDA WYOMING PETE) en la que vivían los Prickle Mainly, que, en aquel preciso instante, estaba mudándose en una (CAJA).