
INTRODUCCIÓN
Bienvenidos al más terrible de los futurosEstamos en el 41.º milenio. Durante más de cien siglos, el Emperador de la Humanidad ha permanecido inmóvil en el Trono Dorado de la Tierra. Con el poder de sus inagotables ejércitos, un millón de mundos resisten a la oscuridad. Sin embargo, él es un cadáver putrefacto; es el Señor Carroñero del Imperio que sigue con vida solo gracias a las maravillas de la Edad Oscura de la Tecnología y las mil almas que se sacrifican cada día para que la suya siga ardiendo. En esta era oscura y terrible apenas hay consuelo y esperanza. Olvida el poder de la tecnología y la ciencia. Olvida la promesa del progreso y el avance. Olvida toda noción de humanidad y empatía. No hay paz entre las estrellas. Este es el mundo de Warhammer 40,000, uno de los mayores universos de ficción jamás concebidos. Creado en la Gran Bretaña de los años 80, está impregnado de la sátira, el humor negro y la ironía habituales de su nación. La oscuridad de Warhammer 40,000 contrasta con la ambientación optimista de otros universos, pero este sabor singular ha cautivado la imaginación de millones de personas. Warhammer 40,000 (o 40K, como lo llaman los fans) se ha hecho popular en todo el mundo y su impacto cultural es innegable: dio origen al género «grimdark» y se ha convertido en el juego por antonomasia.No hay tiempo ni espacio aquí para analizar a fondo las influencias y circunstancias que llevaron a la creación de Warhammer 40,000. Tiene sus raíces en la revolución de los juegos de los 70, y su antecesor y compañero, Warhammer, era una fusión de los temas populares de la fantasía de los juegos de rol y los juegos de guerra de mesa. En 1987, Warhammer 40,000 trasladó muchos de estos temas a un futuro lejano. Desde entonces, ha madurado hasta convertirse en un escenario de