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Hacer suposicionesEn términos económicos, la racionalidad es un modelo teórico que se basa en una serie de suposiciones sobre cómo las personas toman decisiones racionales que les reportan el máximo beneficio. Estas suposiciones no son descripciones de la realidad, sino premisas que permiten analizar matemáticamente las economías. Este marco matemático sustenta el uso creciente de las predicciones informáticas de los resultados económicos en las que muchos Gobiernos confían hoy en día.Suposición 1Las personas saben lo que quieren, que puede ser más dinero o más calidad.Suposición 4Las personas buscan la máxima utilidad (el mayor bien o beneficio) para ellas mismas.cuestionan por razones éticas, alegando que el propio interés no es el principal motivador del comportamiento humano. Otros afirman que no refleja la realidad, porque las personas no siempre actúan «de forma racional». La economía del comportamiento (véanse las págs. 146–47) es un campo desarrollado en parte para corregir estas limitaciones.
Elección racional
En economía, el concepto de racionalidad está estrechamente relacionado con el del propio interés: la elección de una persona es racional, ya sea como consumidor o en los negocios, cuando le reporta el mayor beneficio.El propio interésLa mayor parte de las primeras teorías económicas se basaba en la idea de que las economías pueden explicarse como el efecto combinado de personas que toman decisiones lógicas en su propio interés. Un comprador puede comprar en una tienda en vez de en otra basándose en el precio. Por otra parte, alguien que busca trabajo puede elegir uno que priorice el tiempo de ocio por encima de la remuneración. Adam Smith (1723–90), en su libro La riqueza de las naciones de 1776, sostenía que, tomadas en conjunto, las decisiones racionales y basadas en el propio interés de todas las personas actúan como una mano invisible que dirige la economía hacia el mejor resultado posible (véanse las págs.126–27). Esta idea se convirtió en la «teoría de la elección racional».Muchos economistas del siglo xx utilizaron la teoría de la elección racional no solo para explicar el funcionamiento de las economías, sino también para crear «modelos» que predijeran los resultados. En estos modelos, las decisiones económicas las toman «impulsores de la utilidad individual» (personas que buscan el mayor beneficio para sí mismos), o lo que algunos economistas denominaron Homo economicus («hombre económico»), una persona ideal que toma decisiones económicas de forma racional.¿Se actúa siempre de forma racional?En los últimos años, la teoría de la elección racional ha sido criticada por muchos motivos. Algunos teóricos la €€€€