Introducción

INTRODUCCIÓN

Ilustración de una puerta. Bienvenido al lugar en el que aprenderás a gestionar, aprovechar y valorar tu tiempo para después poder utilizarlo y disfrutarlo haciendo lo que de verdad te importa. Nací dramática

¡Te doy la bienvenida a Tiempo para vivir. Me llamo Ana y soy psicóloga. Mucha gente me conoce como @nacídramática, mi cuenta en la que comparto reflexiones relacionadas con la psicología. Quizá me conozcas por mis dos otros libros, Terapia para llevar y Cuídate para crecer. ¡Si ya sabes quién soy, hola otra vez! Qué bien que hayas vuelto en busca de más truquitos para estar mejor contigo mismo. Y, si por lo contrario, no me conocías, ¡encantada de saludarte! Espero que disfrutes mucho de este libro y sobre todo que te sea muy útil en tu día a día.

Antes de nada, déjame preguntarte: ¿cuántas veces has dicho «No tengo tiempo» o su variante más dramática «¡No me da la vida!»? No hace falta que me lo digas, ya sé que muchas. Por eso estamos aquí. En este libro vamos a hablar de una de las relaciones más importantes de nuestra vida: la que tenemos con nuestro tiempo.

Estamos rodeados de mensajes que nos recuerdan que el tiempo es el bien más preciado que tenemos, más incluso que el dinero. Por eso, deberíamos sacarle el máximo provecho, ya que cuando se va, lo hace para siempre. Qué aterrador, ¿verdad? Precisamente esto provoca que, a menudo, sintamos ansiedad porque no controlamos la forma en la que lo invertimos, que nos preocupemos por no aprovecharlo al máximo y nos culpemos cuando creemos que no hacemos nada productivo. Sin embargo, a la vez estamos cansados constantemente y arrastramos una sensación de no parar y no llegar a nada.

Gestionar nuestro tiempo de manera que podamos sacarle el máximo partido es algo vital para gozar de una buena salud mental: nos permite trabajar o estudiar de manera más fácil, sin tanta presión ni ansiedad y, por lo tanto, mejorar nuestros resultados y ser más productivos. Ser más eficaces en nuestras obligaciones y organizarnos bien provoca que tengamos más tiempo. Y tenerlo nos da la libertad de hacer lo que realmente queremos y disfrutar de nuestra vida más allá de las obligaciones. Contamos con la posibilidad de utilizarlo para pasar un rato de calidad con nuestros seres queridos y con nosotros mismos, y disfrutar de ello al cien por cien. En definitiva, nos da la oportunidad de echar la vista atrás y sentirnos orgullosos, valorar el presente como se merece y mirar hacia el futuro sin miedo.

Sé que los conceptos como «optimización del tiempo», «productividad», «procrastinación», «concentración» y «hábitos» pueden ser abrumadores: actualmente, vivimos en la era de la velocidad y de la inmediatez, donde todo tiene que ser para ayer y la urgencia está en el orden del día. Esto nos deja agotados, tanto física como psicológicamente, y en cuanto creemos que tenemos diez minutos libres, intentamos escapar de esta sensación, ya sea mirando el móvil, descansando un rato o escogiendo una película en Netflix durante media hora. Y entonces ¡bam! Un inmenso sentimiento de culpa nos invade y nos sentimos mal porque creemos que hemos perdido un tiempo precioso, con el que podríamos haber sido más productivos. Vivimos en el día de la Marmota: este bucle se repite día tras día y semana tras semana.

Pero no te preocupes, no estás solo. Esta lucha interna entre la productividad, la procrastinación, el ocio y nuestro descanso la compartimos todos. Con las herramientas que descubrirás en estos capítulos podrás tomar las riendas de tu tiempo y disfrutar de él de una manera consciente, sana y sin presiones. A partir del momento en el que abras este libro y empieces a leer, serás capaz de conocer tus distracciones y ponerles freno, adoptar hábitos sanos que se mantengan, gestionar tu tiempo para ser más productivo, controlar la procrastinación, identificar si pasas demasiado tiempo delante de las pantallas, optimizar los ratos de estudio y trabajo, tener momentos para el descanso y para el ocio y, sobre todo, ser consciente de qué significa el tiempo y cómo has vivido, vives y vivirás su paso en tu vida. Estas páginas, de una forma u otra, van a hacer que seas mucho más consciente de lo que realizas con tu tiempo y te ayudarán a despedirte de todo lo que haces por inercia que te roba mucho y te da muy poco.

En este libro no encontrarás mensajes culpabilizadores que te dirán que te levantes a las cinco de la mañana, que debes tener una agenda milimétricamente organizada o que te aísles de tu círculo durante meses. No es un catálogo de técnicas sin más. Es un conjunto de herramientas que se exponen para que tú elijas las que mejor encajan contigo. Porque el objetivo no es que hagas más cosas, sino que las hagas de una forma más eficaz. Y, sobre todo, que las actividades que llenan tus días realmente sean importantes para ti y te sientas bien dedicándoles tiempo.

Si a partir de ahora alguien te dice que el tiempo es oro, no te lo creas de primeras: el tiempo, por sí solo, no vale nada. Importa lo que hacemos con él y para lo que lo utilizamos. Un tiempo mal gestionado, que genera ansiedad y malestar, no vale nada. Pero, si empiezas a gestionar tu tiempo de manera consciente, a tomar decisiones, adoptar hábitos de optimización del tiempo saludables y entender el tiempo como la herramienta para hacer brillar tu vida al máximo, entonces serás la persona más rica del mundo. No se trata de tener más tiempo, sino de usarlo bien.

Ahora sí, empezamos: acompáñame en este viaje y toma el control de tu tiempo para vivir tu vida exprimiendo cada minuto sin agobios, sin culpas y conseguir, así, el bienestar que mereces.

Parte 1

Tu tiempo

El tiempo es nuestro recurso más valioso; sin embargo, muchas veces sentimos que se nos escapa de las manos. La sensación de que los días son demasiado cortos para hacer todo lo que queremos es común en un mundo donde las distracciones nos esperan a un clic de distancia y las responsabilidades parecen multiplicarse sin aviso. Pese a esto, la clave no está en trabajar más, sino en gestionar mejor nuestro tiempo y nuestra energía.

Para lograrlo es fundamental desarrollar una buena atención y concentración. Nuestra mente tiende a dispersarse con facilidad y a saltar de una tarea a otra sin llegar a completarlas del todo. Aprender a enfocar nuestros recursos mentales en lo verdaderamente importante nos permitirá ser más productivos en menos tiempo. La atención plena y el control de los estímulos externos son herramientas poderosas que evitan que las distracciones nos roben minutos valiosos.

Pero la organización del tiempo no depende solo de nuestra capacidad de concentrarnos en el momento presente. Los hábitos juegan un papel crucial en la manera en que estructuramos nuestras jornadas. Las personas más eficientes no trabajan necesariamente más que los demás, sino que han desarrollado rutinas que les permiten avanzar con menos esfuerzo. Incorporar pequeños cambios en la rutina, como establecer horarios fijos para ciertas actividades o crear listas de tareas, puede marcar una gran diferencia en cómo aprovechamos cada día.

Una buena gestión del tiempo implica también reconocer cómo distribuimos nuestras energías a lo largo de la jornada. No todas las horas son igual de productivas, por lo que forzarnos a realizar tareas complejas cuando nuestra concentración es baja puede ser contraproducente. Identificar los momentos de mayor rendimiento y reservarlos para las tareas más exigentes es una estrategia clave para optimizar nuestra productividad.

Por otro lado, la procrastinación es uno de los principales enemigos de la eficiencia. Postergar tareas importantes nos genera estrés, disminuye nuestro rendimiento y nos deja con la sensación de no haber aprovechado el tiempo. Combatirla requiere establecer objetivos claros, dividir grandes proyectos en pasos pequeños y eliminar las tentaciones que nos alejan de nuestras responsabilidades. La disciplina y la automotivación son fundamentales para no desviarnos del camino correcto.

El estudio es otra área en la que la optimización del tiempo es esencial. Aprender de manera efectiva no significa pasar horas y horas sentado frente a los libros, sino utilizar estrategias que faciliten la retención y comprensión de la información. Técnicas como la repetición espaciada, la elaboración de resúmenes o el uso de mapas mentales pueden hacer que el tiempo de estudio sea más eficiente y menos agotador.

Por suerte, existen trucos sencillos que pueden ayudarnos a ganar tiempo en el día a día: delegar tareas, organizar tus meses, semanas y días en calendarios, establecer pequeños hábitos y trucos para evitar distracciones o marcarnos horarios fijos para atender interrupciones pueden parecer pequeños cambios, pero tienen un gran impacto. Estas son algunas de las herramientas que aparecen en este libro y que te van a ayudar a optimizar tu tiempo y a ser más productivo.

La clave para aprovechar mejor nuestras horas no está en hacer más cosas, sino en hacerlas de manera más inteligente. Adoptar rutinas para ser más eficaces y organizar nuestro tiempo nos permitirá sacarle el máximo provecho a nuestro día a día.

¡Porque, cuando el tiempo administra bien, la vida es

mucho más fácil!