Introducción

INTRODUCCIÓN

Querida lectora:

Si este diario ha llegado a tus manos, tal vez ya me conozcas, y puede que incluso hayas leído Abraza a la niña que fuiste o Querida mamá: me dueles, dos libros que he escrito con mucho cariño para ayudar a sanar heridas emocionales de la infancia. Tanto si estás familiarizada con mi trabajo como si no, te doy la bienvenida a este espacio seguro y de apoyo donde, juntas, trabajaremos para que puedas conocerte mejor, reconectar con tu niña interior y transformar tu presente.

Antes de ir a terapia y trabajar con mi niña interior estaba enfadada y triste conmigo misma. No me sentía una «buena adulta»: que para mí significaba hacerlo todo bien, no tener dudas en el camino, no abrumarme por ninguna situación, saber muy bien cómo gestionar las emociones… y no sentir nunca incomodidad. Esta imagen tan poco realista es, en realidad, la que construimos a partir de las experiencias que hemos vivido con algunos adultos que conocimos durante nuestra infancia, personas que pocas veces mostraban sus emociones, sus miedos, sus temores, como tampoco celebraban sus logros o reían a carcajadas… A veces, quizá por protegernos, nos ocultaban sus emociones, pero al no tener ninguna información de su mundo interior, nosotras creíamos que el motivo de su distancia emocional tenía que ver con nosotras. Así, hemos aprendido a negar, reprimir o minimizar desde pequeñas muchas muestras de expresión emocional, sintiendo que es mejor no darles espacio.

Este diario es un cuaderno de autoexploración, reflexión y recursos prácticos que busca ofrecerte herramientas para explorar tu pasado y permitirte sentir. Cuando hay situaciones que nos han sobrepasado y las hemos vivido en soledad, se quedan dentro de nosotras, como en pausa, y para integrarlas, avanzar y sanar, necesitamos sentirnos seguras. Espero de corazón que estas páginas sean un refugio al que puedas acudir cuando y siempre que lo consideres oportuno.

Aunque soy consciente de que ningún libro puede sustituir una terapia con un profesional de la salud, espero que este diario te ayude a expresar tus emociones tal y como merecías y mereces sentirlas; que te ofrezca consuelo y sea una ventana a esa parte de ti que ha vivido las experiencias más agradables y también desagradables de tu infancia. Para que puedas mirar a esa que niña que todavía vive en ti con ojos amorosos y la cuides sin condiciones ni juicios, y alcanzar así el bienestar emocional que tanto anhelas.

Porque nunca hubo nada malo en ti. Empecemos juntas.

Te abrazo,

Marta

Las lectoras de Abraza a la niña que fuiste y yo creamos una playlist en Spotify con canciones que suenan como un abrazo en el que imaginas muchas personas sosteniéndote mientras las escuchas.

Te recomiendo que recurras a ella si necesitas conectar con tus emociones o darles voz. Espero que te acompañen cuando lo necesites.

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