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Prólogo

PLEGARIAS ATENDIDAS

Todas las personas mayores

fueron al principio niños,

aunque pocas de ellas lo recuerdan.

ANTOINE DE SAINT-EXUPÉRY

Durante el tiempo en que vivieron en Georgia, cada vez que Ilia y Aleksandre Topuria se dirigían al gimnasio en el que practicaban lucha grecorromana, pasaban por la puerta de una iglesia. Ante su fachada, los hermanos se detenían unos instantes, los suficientes para inclinar la cabeza como signo de respeto y para rezar una breve oración.

Uno de esos días, los niños habían estado fantaseando con comerse una pizza, algo que era todo un lujo —habida cuenta de la difícil situación económica por la que atravesaba la familia en ese momento—, además de una imprudencia —porque se encontraban en la fase de «recorte de peso» de cara a una competición—. Cuando, finalizada la oración, el pequeño Ilia abrió los ojos, encontró a sus pies un billete de veinte laris, cantidad suficiente para comprar la deseada pizza.

El hecho, que impactó enormemente al joven Ilia, hasta el punto de llegar a considerar que era la prueba fehaciente de la existencia de Dios, fue todavía más asombroso a causa del comportamiento de los dos hermanos. A pesar de poder comprar la pizza en ese mismo instante, prefirieron cumplir con la palabra que les habían dado a sus preparadores y continuar con la dieta impuesta. Solo después del combate, Ilia aprovechó aquel regalo divino. Tenía nueve años.

La anécdota ejemplifica la determinación, el sacrificio, la disciplina y el talento demostrados por el flamante campeón del peso pluma de la Ultimate Fighting Championship (UFC) a lo largo de su vida. No solo sirve para que aquellos que se acerquen a este libro puedan conocer con más detalle el camino recorrido por Topuria hasta la cima, sino para que cualquiera obtenga inspiración y enseñanzas útiles para sus propias vidas.

Ese y no otro es el objetivo de lo que se puede leer a continuación.

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¿QUIÉN ES

ILIA TOPURIA?

Lo que importa no es lo que te ocurre,

sino cómo reaccionas a ello.

EPÍCTETO

En España, hasta principios de 2024, el hispanogeorgiano Ilia Topuria era prácticamente un desconocido para el gran público. En febrero de ese año, todo cambió.

Con tan solo veintisiete años, Topuria se convirtió en el primer luchador español en conseguir el cinturón de la Ultimate Fighting Championship (UFC), el más importante galardón mundial en el ámbito de las artes marciales mixtas. A partir de ese momento, se desató la locura.

Para que nos hagamos una idea de la dimensión del fenómeno, en el momento de enviar a imprenta este libro, el hashtag IliaTopuria supera los setecientos millones de visualizaciones en los casi cuarenta mil vídeos de TikTok en los que se ha utilizado. Unas cifras espectaculares que lo son aún más cuando se piensa que tan solo se circunscriben a España. Igual camino llevan los términos MMA (siglas en inglés de artes marciales mixtas) y UFC. Por si esto no fuera suficiente, según Google Trends —la herramienta que muestra los términos de búsqueda más populares en internet—, el 17 de febrero de 2024, fecha de la ya legendaria victoria contra Alexander Volkanovski, Topuria dio un cien sobre cien en España, es decir, el valor máximo, durante el combate del Honda Center de Anaheim, California, así como en las horas previas y en las posteriores.

En declaraciones a la Agencia EFE, Fernando Ruiz, director de Eurosport, canal que ofreció en exclusiva el evento bajo suscripción, aseguró que la retransmisión del combate se convirtió en un evento comparable por impacto mediático, repercusión en redes y visitas a la web a un Grand Slam de tenis.

A pesar de practicar un deporte aún minoritario, Ilia Topuria estuvo a la altura de los Rafael Nadal, Novak Djokovic, Carlos Alcaraz, Iga Swiatek o Aryna Sabalenka del mundo en lo que a cifras e impacto global se refiere.

Tal popularidad pudo comprobarse cuando el luchador regresó a España tras proclamarse campeón y fue recibido como si de una figura del fútbol o una estrella del rock se tratase. Miles de admiradores lo esperaron a su llegada a Alicante, ciudad en la que Topuria se estableció a los quince años y donde las autoridades locales lo homenajearon.

También el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, lo recibió en la Moncloa. Tras escuchar las quejas de Topuria por haberse visto obligado a entrar al país a través de inmigración —y todo ello a pesar de haber luchado defendiendo el pabellón español—, Sánchez le garantizó que se encargaría personalmente de agilizar los trámites para que obtuviera la nacionalidad española.

Conscientes del irresistible efecto Topuria, los programas y los pódcast de máxima audiencia de nuestro país empezaron a pedir turno para poder contar con su presencia; normal, si se tiene en cuenta los índices de share y la viralidad de sus intervenciones en programas como La resistencia, con David Broncano, The Wild Project, con Jordi Wild, o El hormiguero, con Pablo Motos.

Durante su visita a la casa de Trancas y Barrancas, Topuria superó los cinco millones de espectadores, una audiencia que mejoraba los índices obtenidos, por ejemplo, por figuras como Isabel Pantoja (4,8 millones de espectadores), Jorge Lorenzo (3,88 millones de espectadores) o Isabel Preysler (3,85 millones de espectadores).

BUSCANDO RESPUESTAS

¿Cómo es posible que un deportista anónimo de una disciplina minoritaria haya alcanzado las dimensiones de un verdadero fenómeno social? Responder a esta y otras preguntas relacionadas con el nuevo campeón es el objetivo de este libro, que pretende hacer algo más que ser la primera biografía de El Matador —el sobrenombre por el que el luchador hispanogeorgiano es conocido en la UFC—, reconocer su impresionante historial deportivo e imaginar cuál puede ser el futuro de un hombre que aún no conoce la derrota.

El propósito de estas páginas es, sobre todo, analizar las herramientas, estrategias y fórmulas que han convertido a Ilia Topuria en lo que es, para que, en la medida de lo posible, el lector pueda aplicarlas a su propia vida.

Generoso hasta el extremo en las numerosas entrevistas que concede, en los mensajes que comparte con sus seguidores en las redes sociales y en las conversaciones de su propio pódcast, el campeón ha ido desvelando algunos detalles de lo que podría denominarse «mentalidad Topuria». Con semejante exposición, es altamente probable que incluso a la persona menos interesada en artes marciales mixtas le haya llegado alguno de los clips de vídeo en los que El Matador deja entrever su psicología orientada al éxito.

Si bien algunas de las claves más importantes de este fenómeno se basan en rasgos que comparte con otros miembros y deportistas de su generación, otras lo acercan más a ciertas figuras de leyenda.

Aunque un elemento relevante que tener en cuenta es que muchos de sus logros son resultado de una personalidad, una genética y una ascendencia únicas, lo cierto es que cualquiera puede sentirse interpelado por los distintos engranajes que lo mueven, porque, en muchos casos, no se diferencian demasiado de los valores contenidos en tratados filosóficos clásicos sobre lo que debe ser una vida admirable.

La mentalidad Topuria en 6 claves

1. Disciplina

Topuria ha hecho suya una de las máximas de otro portento del deporte, Cristiano Ronaldo, que afirmó que «sin disciplina, el talento no sirve de nada». Las rutinas de ejercicio, la draconiana dieta previa a los combates y, en definitiva, un férreo compromiso con sus propias metas son clave en el éxito de Ilia.

2. Psicología

Los más jóvenes lo llaman «manifestación», sus padres «ley de la atracción» y los estadounidenses «Fake it till you make it» o «Fake it until you make it» (que se puede traducir como «Finge hasta lograrlo» o «Finge hasta que lo consigas»). Más allá de definiciones y traducciones, lo importante es que, entre otros mecanismos psicológicos, Topuria crea en su mente un escenario que, posteriormente, acaba convirtiéndose en realidad.

3. Espiritualidad

Ilia Topuria ha confesado que su único miedo es perder la bendición de Dios. En una época en la que cada vez más jóvenes se declaran ateos, el protagonista de estas páginas habla sin pudor de la importancia de la religiosidad en su vida. A pesar de que esa fe capaz de mover montañas puede ser un recurso esquivo, casi cualquier persona puede encontrar una definición de Dios con la que sentirse cómoda y a través de la cual conectar con el sentimiento de Topuria.

4. Vínculos

Desde su carismático hermano mayor, el también luchador Aleksandre Topuria, hasta Giorgina Uzcategui Badell, la empresaria venezolana con la que comparte su vida, pasando por sus dos hijos, sus padres y un completísimo equipo de entrenadores y amigos, la red de apoyo es, como para cualquier ser humano, vital para Topuria.

5. Comunicación

Un factor clave en la viralidad del fenómeno Topuria ha sido su capacidad de crear una marca personal única acompañada de un discurso arrollador. La particular mezcla entre la seguridad en sí mismo y su humildad son ingredientes esenciales en el éxito de El Matador; como sucedía con los demás puntos anteriores, son unas herramientas que cualquiera puede aprender e implementar en su propia vida.

6. Futuro

¿Qué pasará cuando Topuria conozca la derrota? ¿Y cuando los combates queden atrás? El Matador ha anunciado su temprana retirada en 2029 (imitando así a Quentin Tarantino o a Arthur Rimbaud, talentos que acotaron en el tiempo sus brillantes trayectorias), lo que indica que también ha pensado a largo plazo. La capacidad de proyección es un componente indispensable en la psicología del éxito.

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BUSCANDO

SU DESTINO