
En primer lugar, quiero darte la bienvenida. Me alegra muchísimo que tengas este libro entre las manos. En este primer capítulo, quiero comenzar a hablar sobre todo lo que comprende esta grandísima etapa de tu vida conocida como «etapa fértil», aunque es mucho más que eso, ya que es un periodo que va desde nuestra primera regla hasta la última y comienza la menopausia. En cuanto a años, te invito a hacer un viaje para profundizar en el conocimiento sobre ti misma, lo que acontece en tu organismo y cómo influye en tu a día a día.
Por ello, este libro está dirigido a cualquier mujer, ya que profundiza en el conocimiento sobre esa amplia etapa, te encuentres en ella o no.
Además, dentro de este gran periodo, que como ves dura varias décadas, cada mujer se va a encontrar en un punto diferente. Pero todas tenemos algo en común (o al menos deberías tenerlo por todo lo que ello implica): queremos conocer qué ocurre en el cuerpo en el ámbito hormonal durante los diferentes momentos que podemos encontrar en esta etapa. Veremos cómo influye la presencia hormonal en la vivencia emocional, aprenderemos a diferenciar lo que es normal de lo que no lo es y profundizaremos en el conocimiento sobre nosotras mismas y el cuerpo.
La medicina tradicional ha acostumbrado a separarnos por partes. Cada especialización se encarga del estudio de un ámbito concreto, pero no llega a integrar toda esa información entre especializaciones. Sin embargo, en el organismo todo está interconectado. Lo que vivimos diariamente nos afecta hormonalmente. Las hormonas influyen en qué sentimos y en cómo lo sentimos, afectan en mayor o menor medida al comportamiento. Todo ello, además, puede influir en el ciclo menstrual, en el ámbito digestivo, neurológico, nervioso, etc. Por lo que cobra mucha importancia poner en valor que somos un todo que se ve influido tanto por factores externos a nosotras (el trabajo, los problemas familiares y personales, situaciones contextuales…) como por factores internos (la presencia hormonal, neurotransmisores, el funcionamiento de los diferentes sistemas…).
El interés por el estudio de la salud femenina es muy reciente. Antes, la atención científica se redujo a dos etapas: el embarazo (etapa por la que no todas vamos a pasar) y la menopausia (etapa que en otros momentos ha sido considerada una enfermedad y que, por supuesto, no lo es). Como podemos ver a través de este aspecto, a lo largo de la historia, a lo que mayor importancia se le ha dado en medicina ha sido a la característica «fértil» de la mujer, mientras que todo lo relacionado con el propio conocimiento femenino no ha recibido la atención que merecía. Centrarnos en el conocimiento sobre el organismo nos ayuda a poder profundizar en nosotras mismas, en el organismo y en su funcionamiento, en cómo se comunica con nosotras (sí, está en todo momento comunicándose con nosotras con un lenguaje propio: el de los síntomas y signos). Todo ello nos ayuda a comprender mejor lo que ocurre en el cuerpo y a diferenciar qué es normal de lo que no lo es, y qué no debe ser tratado como tal.
Hay muchos síntomas que se han «normalizado»; se nos ha dicho a lo largo de muchos años que es lo habitual y que debemos vivir con ellos. Por ejemplo, es el caso de las mujeres que viven y soportan, ciclo tras ciclo, un dolor menstrual incapacitante. Gran parte de ellas llevan a sus espaldas muchas visitas a diferentes profesionales y, por desgracia, han tenido que oír las siguientes palabras: «Es lo que te ha tocado, es normal tener dolor». Muchas de ellas es posible que se hayan resignado a ello, y después de años de visitas, por fin llega un diagnóstico que explica qué está pasando y, por supuesto, que ese dolor no es lo normal, sino que era un aviso de su organismo, un síntoma de que algo no iba como debía para que pudiera atenderlo.
Así que, a lo largo de los siguientes capítulos, espero poder aportarte información que te ayude a conocerte mucho más, a conocer cómo funciona el organismo y a disfrutar de esta etapa vital y de todos los momentos que engloba. Pero, antes de comenzar este viaje, me gustaría dejarte varias preguntas para que puedas contestar y reflexionar sobre ellas:
• ¿Qué edad tienes?
• ¿Utilizas anticonceptivos hormonales (ACOS)? (Por ejemplo: píldora anticonceptiva combinada, anillo vaginal, minipíldora, dispositivo intrauterino hormonal o DIU…).
• ¿Conoces tu ciclo menstrual? ¿Te suena el moco cervical, la temperatura basal y la posición del cérvix?
• ¿Cómo definirías tu vivencia durante cada ciclo menstrual? ¿Ves cambios en cuanto a sintomatología que te afecten física o psicológicamente?
• ¿Observas pequeñas variaciones en tu vivencia durante emocional según el momento del ciclo menstrual?
• ¿Has advertido cambios en tus ciclos en los últimos seis meses?
Tranquila, estas preguntas van a ayudarte a establecer en qué punto te encuentras y a conocer en qué aspectos te puede ser más interesante profundizar. Te recomiendo que ahondes en los capítulos que toquen estos aspectos y los leas con detenimiento, al detalle, para no perderte nada.
Si te interesa comenzar a conocer las hormonas y cómo influyen en la vivencia emocional, presta atención al capítulo 2.
Si quieres adentrarte en el conocimiento sobre nuestros ciclos menstruales, detente en el capítulo 3.
Si te interesa profundizar en otras hormonas y en cómo influyen en todo lo demás, dirígete al capítulo 4.
Además, en el capítulo 4 también encontrarás más información sobre lo que ocurre en el ámbito hormonal en otras etapas no normativas (como el embarazo, la lactancia y el posparto).
Si te interesa el final de la etapa «fértil» y el comienzo de la menopausia, presta atención al capítulo 5.
Pero, antes de continuar, quiero hacer un pequeño inciso: utilizo la palabra «mujer» para referirme a toda persona menstruante, es decir, toda persona que tiene ovarios. Ya que hay personas que no se identifican con el género de mujer y tienen los ciclos menstruales presentes (como puede ocurrir en las personas transgénero, que no se identifican con su género asignado al nacer; o en las personas no binarias, que no se identifican ni con el género masculino ni con el femenino). No quería comenzar sin hacer referencia a ello, ya que debemos considerar las distintas realidades de género existentes, pues la vivencia de los ciclos menstruales en estas personas puede incrementar la sintomatología ansiosa y depresiva, entre otras.
No te preocupes si hay términos o palabras que no te suenen, pues al final del libro encontrarás un glosario que te ayudará a entender las expresiones más técnicas.
Ahora sí, ¡comenzamos el viaje!