
6INTRODUCCIÓNIntroducciónEl punto tal como lo conocemos hoy tiene una larga historia. Las primeras piezas de punto, halladas en Egipto, datan al menos del siglo v. Hasta la invención de la máquina de tejer prendas de punto por William Lee en 1589, tejer a mano con agujas era habitual en la mayoría de los hogares para hacer prendas de vestir. A partir de ese momento, los tejidos de punto a máquina fueron más fáciles de conseguir y hacer punto pasó a ser un pasatiempo más que una necesidad del día a día. ¿QUÉ ES EL PUNTO?El punto se crea con una hebra de hilo continua, entrelazando lazadas con agujas. El resultado es un tejido elástico, distinto del tejido de telar. Los dos tipos de punto básicos son el punto del derecho y el punto del revés, a partir de los cuales se forma todo tipo de puntos y motivos. Mediante distintas combinaciones de puntos y colores de hilo es posible crear una infinidad de diseños. TEJER POR PLACER O POR EL PRODUCTOLas razones para hacer punto pueden ser muy diversas. Para mí tiene mucho que ver con el hecho de tejer: considero que el ritmo y la creatividad del punto son relajantes, además de estimulantes. Por esta razón me encanta usar hilos y colores confortables y suaves. Me descubro a mí misma tejiendo labores en primer lugar y por encima de todo por amor a un punto o un hilo, y ya encontraré un feliz receptor para ellas después. Para otras personas, el motivo principal es crear una pieza para ellas mismas o para alguien querido, para lucir algo bonito y cálido. Estas personas que tejen por el producto prefieren guiarse por el patrón elegido, aunque nadie encaja claramente en una sola categoría, y lo más probable es estar un poco entre las dos. Sea cual fuere tu motivación, el punto te aportará satisfacción y calidez infinitas. UNA ACTIVIDAD SOCIALHacer punto podría parecer una actividad solitaria: tú te sientas con tu hilo y tus agujas y creas algo bonito. Sin embargo, más allá existe una gran comunidad de tejedores. Las tiendas de lanas pueden actuar a la vez como taller donde aprender nuevas técnicas y como centro social donde tejer y charlar sobre tus últimas labores con personas con las que tienes cosas en común. En todo el mundo se celebran exposiciones en las que diseñadores, fabricantes y tintoreros de hilos comparten artículos e inspiración. Y luego, por supuesto, están las redes sociales. En internet existe