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13–20

El cruce más concurrido de Corea se encuentra en el distrito de Gangnam, en Seúl, cerca de la estación de Sinsa. Quienes conducen por el puente Hannam sobre el río Han hacia Gangnam pasarán por este cruce antes de dirigirse a diferentes partes del distrito, como Nonhyeon, Cheongdam o Apgujeong. Cuando hay mucho tráfico, los conductores pueden quedarse mirando los semáforos durante decenas de minutos, esperando su turno. Por eso, el metro es probablemente la mejor forma de llegar a la estación de Sinsa, si ese es tu destino.

Sin embargo, si tu destino es algún lugar cercano a la salida 1 de la estación de Sinsa, la cosa ya cambia: por ejemplo, si resulta que vas al edificio Cheonggu, que en 2010 albergaba a Big Hit Entertainment, después conocido como HYBE.

Seúl, Gangnam-gu, Dosandaero 16-gil 13-20. Incluso con la dirección, no es fácil encontrar el edificio Cheonggu si nunca has ido a Gangnam o al cruce de la estación de Sinsa. Según la aplicación KakaoMap, la distancia entre este edificio y la salida 1 es de 568 metros, pero por el mapa es imposible saber que el edificio está cerca del final de una cuesta empinada, ni que hay que dar varias vueltas por el camino para llegar a él. A menos que se conduzca hasta allí con la ayuda de un navegador GPS, encontrar el edificio Cheonggu suponía echarle un poco de esfuerzo y muchas vueltas.

—Estaba perdido.

Ese fue el caso de Jeong Hoseok, que debutaría tres años después como j-hope de BTS. Tras firmar un contrato de trainee con Big Hit Entertainment, en abril de 2010, estaba entrenándose en su ciudad natal de Gwangju cuando la empresa le pidió que se mudara a la residencia de trainees de Big Hit Entertainment, cerca del edificio Cheonggu de Seúl. Llegó el 24 de diciembre de 2010.

—Tenía mucho miedo. Era Nochebuena y las calles estaban llenas de gente animada, pero no conseguía orientarme en absoluto.

Nunca había viajado en el metro de Seúl ni había pasado la Nochebuena en el moderno Sinsa-dong. Era una zona muy transitada, incluso para Seúl, pero la ubicación esquiva de la residencia era tan intimidante para j-hope como el metro lleno de gente o la vista poco familiar del barrio de Sinsa.

—No paraba de decir: «¡Qué frustrante es esto!», y acabé llamando al entonces jefe de A&R [Artistas y Repertorio]. «¿Cómo llego hasta allí?».

Después de llamar, «seguí yendo recto y como pude», en sus palabras, y al final llegó. Así empezaba su vida en la residencia —algo que deseaba desde el día anterior—, de la que todavía tenía nítidos recuerdos diez años después. Ese día, sin embargo, le esperaba una sorpresa.

—SUGA estaba allí en calzoncillos (risas). Había restos de manitas de cerdo en el fregadero, ropa desperdigada por el suelo y todo el mundo iba por ahí en ropa interior. «¿Esta es la vida en la residencia?», pensé.

Big Hit Entertainment

Aproximadamente un mes y medio antes de esto, a principios de noviembre, Min Yoongi —que debutaría como SUGA de BTS—, al igual que j-hope, había llegado a la salida 1 de la estación de Sinsa y buscaba la residencia.

—Mis padres me dejaron allí. Había un estudio de prácticas en el sótano del restaurante Yujeong, cerca del edificio Cheonggu, y ahí estuve esperando hasta que salió Pdogg y me llevó dentro. Después, mis padres me dijeron que parecía que se me llevaran a rastras (risas).

SUGA tenía entonces diecisiete años. Era demasiado joven para dejar Daegu, su ciudad natal, y venir a Seúl porque quería dedicarse a la música, pero en Corea es difícil convertirse en un artista popular si no se está en Seúl.

—Estaba en un grupo de baile en Daegu y trabajaba en un estudio. Pero el lugar era demasiado pequeño. De vez en cuando nos salía algún bolo. A veces nos pagaban las actuaciones con entradas, no con dinero. No lo hacíamos solo por dinero, pero creo que, por lo menos, deberían habernos pagado lo suficiente para comprar algo de comer y muchas veces ni siquiera nos pagaban eso.

Cuando SUGA entró en Big Hit Entertainment, ya era compositor profesional y trabajaba en Daegu. Asistía a hagwons (academias privadas) de música para aprender MIDI, conocía a compositores e iba de estudio en estudio haciendo todo tipo de trabajos. Por aquel entonces, en Daegu no había ningún instituto de arte que impartiera música popular, por lo que durante un tiempo estudió música clásica con la intención de entrar en la escuela superior de arte. Aprendió distintos tipos de música de diferentes músicos, componiendo de todo un poco, desde canciones escolares hasta trot. Sin embargo, para un adolescente que soñaba con una carrera como músico profesional, sobre todo un adolescente obsesionado con el hiphop, las perspectivas fuera de Seúl eran escasas.

—El hiphop no era muy mainstream en Daegu por aquel entonces. Era la época en que la gente se burlaba de los raperos llamándolos «guerreros del hiphop», cuando los hyungs con los que cantaba hacían cyphers[1] en el parque y teníamos a unos veinte espectadores. En el primero hubo solo dos.

En retrospectiva, ir a Seúl fue una elección bastante razonable para SUGA. De hecho, SUGA y j-hope habían tomado deliberadamente la decisión de entrar en el proceso de audiciones para ser idols antes de unirse a Big Hit Entertainment como trainees; j-hope había hecho audiciones con otras compañías y tenía sueños concretos de debutar como cantante cuando desde su hagwon de baile le recomendaron para una audición con Big Hit.

A medida que los grupos de idols coreanos se hacían extraordinariamente populares en la primera década del siglo XXI, no solo a nivel nacional sino también internacional, los adolescentes que aspiraban al estrellato acudían en masa a famosos hagwons de baile que no solo enseñaban a bailar, sino que también presentaban a los estudiantes más prometedores a empresas de entretenimiento de Seúl. Así fue también como la formación inicial de j-hope se externalizó a Gwangju antes de entrar en la residencia de Seúl.

—La gente de A&R de Big Hit vino a Gwangju y asistió personalmente a las audiciones. Bailé para ellos e hice ocho meses de formación externa después de haber superado la prueba. Una vez al mes, me grababa bailando y cantando y enviaba los vídeos a la empresa.

Mientras tanto, SUGA, que ya era compositor profesional, se interesó en una persona en particular en Big Hit Entertainment.

—Siempre me gustó el compositor Bang Si-Hyuk. Me gustó mucho la canción de T-ara «Like the First Time» y me enteré de que Bang había escrito esa canción. Por aquel entonces no salía en televisión ni nada, pero ya era famoso como compositor entre la gente entendida.

Para los adolescentes que no conocían bien la industria del entretenimiento, lo mejor que podían hacer era confiar en la empresa que les hubiera recomendado su hagwon de baile o presentarse a una audición porque su compositor favorito trabajaba allí.

Incluso antes del increíble éxito de los actuales BTS, Big Hit Entertainment ya era una empresa muy respetada en 2010 y más que digna de ser la compañía soñada por un joven músico. Bang Si-Hyuk, el actual presidente de HYBE, fundó Big Hit en 2005 y, cuando firmaron j-hope y SUGA, ya había llevado al estrellato a artistas de éxito como 8Eight, J-Lim y 2AM. En particular, «Can’t Let You Go Even if I Die» de 2AM, compuesta por Bang, fue un exitazo que catapultó al grupo a lo más grande. Big Hit Entertainment no era poca cosa: ya tenía artistas de éxito en plantilla y el propietario y principal productor de la compañía era famoso por su capacidad constante de lanzar éxitos.

Sin embargo, el equipo que Big Hit estaba tratando de construir en aquel momento con trainees como SUGA y j-hope, el grupo que acabaría convirtiéndose en BTS, estaba resultando ser todo un reto para Bang Si-Hyuk.

La creación de un grupo de idols de K-pop es como la producción de una gran película de Hollywood. Todo converge en un único esfuerzo, incluido el capital, la planificación, la publicidad y las relaciones públicas, e incluso el valor de marca de la propia compañía. A pesar de ello, la industria era tan competitiva que solo unos cinco grupos de chicos y cinco de chicas en una década podían considerarse exitosos. La mayoría de estos grupos populares procedían de lo que se conocía como «las tres grandes»: SM Entertainment, YG Entertainment y JYP Entertainment. Estas empresas, al igual que los grandes estudios de Hollywood, tenían la mayor parte del capital y los conocimientos técnicos de la industria.

Big Hit, por supuesto, tenía a 2AM. No obstante, el sello conjunto JYP fue el que se encargó de todo, desde la formación hasta el lanzamiento. Por eso, para Big Hit Entertainment, el proceso de casting, formación y lanzamiento era una empresa totalmente nueva.

Y ni que decir tiene que todo este procedimiento era mucho más difícil y costoso que el simple lanzamiento de un baladista. Los grupos de idols tienen que dominar simultáneamente el canto y el baile en el escenario, y todo ese canto y baile hay que entrenarlo bien, lo que significa que se necesita suficiente espacio de práctica para enseñar canto y baile a decenas de trainees. A los que venían de lejos, como SUGA y j-hope, y a los que muestran un gran potencial y, por tanto, se les considera más cerca de debutar, hay que proporcionarles alojamiento y comida. Preparar a un grupo de idols para su debut no solo requiere oficinas y despachos para la compañía en sí, sino literalmente «espacios» para todo lo anterior.

Por eso, j-hope no pudo más que sorprenderse ante lo que vio aquella Nochebuena cuando entró por primera vez en la residencia. Big Hit Entertainment era una gran empresa de la industria del entretenimiento en la que un artista en ciernes como él podía confiar para cultivar su talento. Sin embargo, en cierto modo, la empresa estaba más cerca de ser una especie de start-up. Las oficinas administrativas y estudios de grabación se encontraban hacinados en la segunda planta.

Bang Si-Hyuk utilizaba una de esas habitaciones diminutas para su trabajo artístico y administrativo, incluidas las reuniones. Era tan pequeña que no cabían más de tres personas y la tercera tenía que sentarse en el suelo. En lugar de reunir a todos los trainees en el mismo edificio, Bang alquiló espacios de prácticas y alojamientos en los alrededores del edificio Cheonggu.

Estos espacios, al igual que los despachos, apenas bastaban para sus funciones más básicas, lo que resulta evidente al contrastar las imágenes de práctica de Jung Kook de febrero de 2013(1) con las imágenes de baile de BTS filmadas en la sede de HYBE.(2) En 2013, Big Hit tenía claramente todo lo que necesitaba y más para una empresa de su tamaño, pero, comparada con «las tres grandes», bien podría parecer que no tenía nada.

Sin embargo, lo que sí tenía Big Hit a espuertas era gente; trainees, por ejemplo. Había unos quince chicos formándose con ahínco para convertirse en BTS. En un momento dado, hubo veinte aspirantes compitiendo por entrar en el grupo de chicas Glam, que debutó un año antes que BTS. Y lo que es más importante, Big Hit también contaba con el productor y creador de contenidos Bang Si-Hyuk, el productor Pdogg y el director de actuaciones Son Sungdeuk.

No obstante, en lo que se refiere a los dos adolescentes que habían llegado a Seúl desde Daegu y Gwangju, lo primero que les causó una gran impresión, como dijo el mismo SUGA al mudarse a la residencia, fue que hubiera un montón de adolescentes de su edad con intereses similares. SUGA recuerda:

—Fui al estudio de grabación y RM y Supreme Boi estaban allí, además de otros trainees, y todos nos emocionamos hablando de música.

Guarida del rap

RM,[2] que más tarde se convertiría en el líder de BTS, pasó su adolescencia como Kim Namjoon en la ciudad de Ilsan, provincia de Gyeonggi. Recuerda el municipio como «una ciudad donde todo era placentero».

—La ciudad se construyó siguiendo una planificación muy buena y todos los espacios verdes tenían un efecto emocionalmente calmante.

La ciudad albergaba el parque del lago Ilsan, de fácil acceso para cualquiera que viviera en los alrededores. En su mayoría, las zonas residenciales eran complejos de apartamentos, y había dos grandes zonas comerciales: La Festa y Western Dom. La ciudad estaba planificada desde su fundación, con unas calles e instalaciones impecables. Toda la ciudad era espaciosa y tranquila durante la mayor parte de la semana, mientras que los dos distritos comerciales se volvían más bulliciosos y festivos desde el viernes por la noche y durante todo el fin de semana.

—Es un lugar con una cierta sensación de comodidad. Hay un poco de ese gris típico de una ciudad y de las caras aburridas de los peatones, pero no hay edificios altos ni grandes oficinas corporativas, lo que facilita ver el cielo. El entorno es excelente para concentrarse en los estudios. No es el campo, pero a mí me lo parece.

Aunque está cerca de Seúl, Ilsan no es tan grande ni bulliciosa como la capital, lo que fue un factor clave para que RM descubriera el hiphop. Empezó a conectarse a internet en primer curso y descubrió el rap por Nas y por las entrevistas y documentales de artistas de hiphop en YouTube. Y, de postre, aprendió inglés por el camino.

Sin embargo, fuera de internet, la vida de Kim Namjoon, estudiante de secundaria, estaba algo alejada del hiphop. Tanto como la distancia que separa Ilsan del barrio universitario Hongik de Seúl.

—Si Ilsan ofrecía alguna ventaja al hiphop era que Sinchon y Hongdae estaban muy cerca, a tan solo un trayecto en autobús. Soñaba con actuar en lugares como Drug o Geek Live House, que ya no existen, y hasta en un lugar más grande como Rollinghall, ya más adelante.[3] Ese lugar podía acoger a quinientas personas.

El trayecto en autobús de Ilsan a Hongdae era de algo menos de una hora. Aun así, si un fin de semana en Ilsan significaba una familia de tres o cuatro miembros paseando alrededor del lago del parque, un fin de semana en Hongdae y Sinchon era sinónimo de raperos y aspirantes a raperos y su público juntándose en los clubes.

Cuando RM tomó la decisión de hacer una prueba para el sello de hiphop Big Deal Records en 2009 a fin de convertirse en rapero profesional, no significaba solo trayectos de ida y vuelta entre Ilsan y Hongdae en autobús. Implicaba saltar a un mundo que solo había visto en internet; un mundo completamente distinto al de la ciudad que amaba tanto que en alguna ocasión ha dicho: «Es un privilegio haber nacido en Ilsan». Y eso no fue todo, el lugar en el que acabó aterrizando no fue Hongdae sino Gangnam.

—Pasé el primer corte, así que en la segunda audición me tocó actuar con artistas que habían debutado ya, pero me equivoqué con la letra. Pensé que se había acabado todo para mí.

Pero, curiosamente, un amigo del rapero Sleepy, del dúo de hiphop Untouchable, acudió por casualidad a la fiesta posterior a la audición y dijo que Sleepy se había interesado por el trabajo de RM hacía poco y se apuntó su número de teléfono.

—Sleepy dijo que me había visto en una audición. Supongo que lo dejé impresionado porque habló de mí y preguntó por mí. Así que le di mi número de teléfono a su amigo para que se lo pasara. Así fue como empezamos a intercambiar correos. Resulta que Sleepy era un viejo amigo de Pdogg. Y, cuando Pdogg le preguntó: «¿Conoces a algún rapero joven?», me recomendó.

Entonces llegó la llamada que aparece en «A Common Trainee’s Christmas»(3) publicada en el blog de BTS[4](4) antes del debut: «Un pueblerino de Ilsan / que llegó al 1 por ciento más alto a nivel nacional / de repente recibe una llamada durante los parciales». Sleepy llamó a RM y le preguntó: «Oye, ¿conoces a un tipo llamado Bang Si-Hyuk?».

RM, que se había situado en el percentil superior en los exámenes nacionales de simulacro. SUGA, que escribía canciones desde los doce años y ya era músico profesional en el instituto. Y los otros trainees de la residencia, que se habían presentado a las audiciones de Big Hit Entertainment como raperos y fans del hiphop. Para todos ellos, la vida en la residencia era crucial para crecer en un sentido musical, máxime si la música resultaba ser hiphop y rap. Según j-hope:

—Era una auténtica guarida del rap.

En el momento de su audición, j-hope no sabía rapear lo más mínimo. Versionó «Black Happiness» de Yoonmirae para la parte de rap, pero se quedó tan insatisfecho que tuvo miedo de haber suspendido la prueba. Para j-hope, lo que ocurría en aquella residencia debió de ser un auténtico choque cultural. Así lo recuerda:

—Vaya, en cuanto entrabas en esa residencia, los chicos empezaban a rapearte en plan freestyle. ¡Yo no sabía hacer nada de eso! Cada fin de semana, la compañía nos filmaba rapeando al estilo libre. Pero luego volvían a la residencia y seguían con los ritmos y dándole al rap.

La residencia rezumaba hiphop, con versiones improvisadas de canciones como «Black and Yellow» de Wiz Khalifa en mitad de la noche.

Aquellos días en la residencia en que el hiphop era trabajo, diversión y vida todo en uno para un puñado de adolescentes tendrían un gran protagonismo a la hora de formar la identidad de BTS en los años venideros. Sobre el hiphop y el vínculo especial entre el grupo, j-hope ha dicho:

—No podías no rapear en aquel ambiente. Además, todo el mundo me animaba muchísimo. Les preguntaba todo tipo de cosas sobre el rap, lo estudiaba y aprendí un montón.

Aunque j-hope era un novato en el rap, la vida llena de ritmos de la residencia lo hizo enamorarse rápidamente del género, lo que también le permitió trabar nuevas amistades con sus compañeros de formación. Un lugar donde los raperos y este bailarín que ahora también rapeaba se habían reunido para formarse como músicos profesionales: j-hope bautizó esta etapa como la «primera temporada» de su vida en la residencia.

La «segunda temporada» comenzó con la llegada de Jung Kook.[5]

Segunda temporada

Cuando empezó a perfilarse el debut de BTS, los trainees de Big Hit Entertainment se dividieron en dos grupos. Uno era el grupo de aspirantes de gran potencial que parecían listos para debutar, y el otro grupo estaba formado por los trainees cuyo debut aún no estaba confirmado. RM, SUGA y j-hope estaban en el primer grupo.

—Pensé: «Anda, yo también quiero estar ahí». Porque había venido por Rap Monster.

Es un dato muy conocido que Jung Kook fue contratado por Big Hit Entertainment en 2011 en uno de los castings para Superstar K3, un programa de audiciones televisivas de Mnet. Sin embargo, la historia de cómo un estudiante de secundaria de Busan llamado Jeon Jung Kook decidió ir al edificio Cheonggu de Seúl es un poco más compleja. Jung Kook ya había recibido tarjetas de visita de siete compañías de entretenimiento distintas durante las audiciones de Superstar K3.

—Ninguna de ellas me dijo de verdad por qué querían contratarme. Recuerdo que una de las compañías quería que fuera a una habitación de hotel cerca de donde se grababa Superstar K3 para hacerme una prueba. Querían grabarme cantando.

La primera razón por la que, contra todo pronóstico, Big Hit consiguió imponerse y adjudicarse a Jung Kook fue, curiosamente, el programa de la MBC Star Audition: The Great Birth, competidor directo de Superstar K. En ese programa, Bang Si-Hyuk aparecía como mentor de los aspirantes a las audiciones. Jung Kook ha comentado:

—Según mi padre, Bang Si-Hyuk era famoso y me sugirió que intentara entrar en su compañía.

Del mismo modo que RM utilizaba internet para informarse sobre los raperos, Jung Kook buscó más información sobre Big Hit Entertainment y se enteró de que tenían a trainees raperos que se preparaban para debutar, incluido RM, cuyos vídeos rapeando estaban en YouTube. Jung Kook ha dicho:

—El rap del hyung era genial y tenía un inglés tan bueno que me dije: «¡Ahí quiero ir yo también!».

Sin embargo, cuando hizo la audición para Superstar K3, Jung Kook no estaba seguro de querer ser cantante necesariamente.

—Deportes, arte, música … Se me daban bastante bien las artes y los deportes, lo que me hizo pensar: «Quizá sea aquí donde encuentre mi talento». Así que, mientras me planteaba si decantarme por el deporte o por el arte, me dije: «¿Y por qué no pruebo a ser cantante?». Es un trabajo que suele gustar a la gente, así que fui a la prueba. No es que no me lo tomara en serio, pero tampoco me preocupaba mucho la posibilidad de fracasar.

Conocer en persona a Rap Monster, de quien Jung Kook sabía ya algunas cosas por haberlo buscado en internet, así como a muchos otros raperos en la residencia en la que entró al final, fue como si se desplegara un nuevo mundo ante él. Desde que puso un pie en la residencia en junio de 2011, fue como tener a muchos hermanos mayores a la vez. Jung Kook recuerda:

—j-hope volvía a la residencia muy tarde y sacaba algo de comer de la nevera y se lo zampaba. Mientras, me decía: «¿Quieres un poco?».

Y los hyungs se llevaban a su nuevo hermanito a todas partes. Jung Kook se ríe al recordar:

—Poco después de entrar en la residencia, uno de los hyungs me gastó una broma. Me dijo que los recién llegados tenían que comprar bingsu para todos. Así que eso hice, y nos lo comimos todos juntos.

Los tres hyungs que habían hecho pruebas para alcanzar sus sueños. El hermano pequeño que había ido a un programa de audiciones y se convirtió en trainee tras inspirarse en esos hyungs. Esta ligera diferencia generacional presagiaba que el mundo estaba a punto de cambiar no solo para Jung Kook, sino también para los aspirantes a rapero.

Esta «segunda temporada», como la llamaba j-hope, era un preludio de la «temporada idol». Para los futuros miembros de BTS, los idols —junto con el hiphop y el vínculo que los unía— fueron otra pieza clave de su identidad.

Cada uno en su puesto

V también tuvo un viaje poco apacible desde su ciudad natal, Daegu, hasta el edificio Cheonggu en otoño de 2011.

—El taxista nos estafó. Mi padre y yo nos subimos y pagamos 38.000 wones para ir de la terminal de autobuses a la estación de Sinsa. Recuerdo claramente que pasamos por tres túneles.[6] Aún recuerdo lo que nos dijo el taxista al bajarnos: «Tened cuidado, aquí hay muchos que intentan obligar a los clientes a subirse a taxis prémium para timarlos».

En el momento en que V entró por primera vez en la residencia fue como llegar a un mundo nuevo y misterioso. V recuerda:

—Jung Kook se había ido a clase, así que no estaba en casa, pero j-hope, RM y SUGA sí.

V no creía que fueran a cambiar sus expectativas de antes de llegar a Seúl. Ha comentado:

—Supuse que no estaría en el mismo equipo que ellos. «A los tres les encanta la música y hacer hiphop, y yo solo soy alguien que vive aquí con ellos».

V, en primer curso de bachillerato, se había convertido en trainee de Big Hit solo seis meses después de empezar a tomar clases de baile. Desde que se subió al escenario a cantar en el concurso de talentos de su escuela había soñado con ser artista, y tocaba el saxofón desde el colegio con el objetivo de entrar en un instituto superior de arte. Sin embargo, solo llevaba seis meses aprendiendo a bailar K-pop en un hagwon. Por eso no hizo amago siquiera de presentarse a la audición cuando el equipo de A&R de Big Hit fue a Daegu, a su hagwon de baile, en busca de nuevos trainees.

—El mero hecho de que una compañía de entretenimiento viniera desde Seúl era una novedad para mí, así que solo fui a mirar. Únicamente les hacían la prueba a los chicos que habían ido al hagwon durante dos o tres años, pero resulta que, al final, uno de los responsables de A&R me señaló y dijo: «¿Podemos ver bailar también a ese chico?», y así fue como entré.

Para cuando V llegó a la residencia, RM, SUGA y j-hope ya estaban trabajando en un estudio de grabación que les había facilitado Big Hit Entertainment. Los tres ya estaban publicando canciones en el blog de BTS antes de debutar y habían acumulado suficiente experiencia en rap, composición y baile como para mantener largos debates sobre estos temas. SUGA, en concreto, estaba deseando debutar:

—Mi padre aborrecía a la gente de la música. Sin embargo … cuando pasé la prueba y empecé a aparecer en los carteles, comenzó a presumir de mí. Eso me hizo pensar que más me valía debutar pronto. Puede que no consiguiera dejar huella, pero quería debutar.

Por el contrario, Jung Kook y V solo empezaron a formarse en canto y baile concienzudamente cuando entraron en la residencia en 2011. Para V, el trío RM, SUGA y j-hope ya eran artistas. V lo recuerda así:

—A los tres hyungs se les daba muy bien la música, se dedicaban en cuerpo y alma al trabajo y me parecían expertos. Yo me conformaba con ser un trainee y estar a su lado.

Como V acababa de empezar como trainee, la perspectiva de un debut le parecía muy lejana.

Supuse que no estaría en el mismo

equipo que ellos. «A los tres les

encanta la música y hacer hiphop,

y yo solo soy alguien que vive

aquí con ellos».

—V

Sin embargo, seis meses después, cuando Jimin llegó de Busan en mayo de 2012, tuvo la sensación de que los demás —V incluido— estaban preparados para debutar de inmediato. Jimin recuerda:

—Soy muy tímido y estaba nervioso… Temblaba como un flan. Llegué a la residencia y vi un montón de zapatos en el vestíbulo… Los zapatos inundaban hasta el piso. Pero incluso eso era genial. Entonces salieron los hyungs, y aunque eran trainees, a mí ya me parecieron famosos. RM, sobre todo, tenía el mismo aspecto de una celebridad. Y V era un idol de los clásicos, muy guapo y con una gorra roja.

Los chicos mayores que hacían hiphop y el chico que tenía la misma edad y era guapo como cualquier idol que se preciara. Tal como los veía Jimin, los trainees ya estaban entrando en su «temporada de idols». Raperos que vivían y morían por el hiphop, el bailarín que se inspiraba en ellos para escribir sus letras de rap, el vocalista que estaba aprendiendo a bailar, y el más joven, que mostraba un gran potencial tanto en canto como en baile. A Jimin le costaba imaginar que unos talentos tan dispares llegaran a reunirse en un solo equipo.

—Estaba convencido de que los hyungs debutarían primero como grupo de hiphop.

No obstante, la llegada de Jimin fue un preludio de que la planificación de su grupo tomaría otra dirección. Si llegasen a convertirse en un grupo de idols, Jimin se uniría a j-hope como uno de los bailarines principales, pero le aportaría un estilo completamente diferente al grupo.

Antes de llegar a Seúl, Jimin ya había dedicado su adolescencia al baile.

—Teníamos un club de breakdance extraescolar, y recuerdo que se juntaron varios y me preguntaron: «Oye, ¿quieres probarlo?». Mi respuesta fue: «¿En serio?». Quedábamos para practicar los sábados cuando no había clase y llegamos a actuar de verdad … Fue entonces cuando sentí la emoción. Me enamoré completamente del baile.

El principal criterio de Jimin para elegir un instituto fue también «un lugar donde pudiera aprender a bailar» y, con la esperanza de familiarizarse con una mayor variedad de tipos de danza, se especializó en baile contemporáneo en la Escuela Superior de Arte de Busan. A sus padres les explicó que su objetivo era aprender a bailar en Busan, presentarse a castings y mudarse a Seúl. Así recuerda sus primeras impresiones de la capital:

—Pensé: «Bueno, Seúl es igualita a Busan», en el sentido de «¿Ya está? ¿Eso es todo?» (risas). Había venido con mi padre porque me cambiaba de escuela.

Por desgracia, Jimin, como V, también fue víctima de un taxista estafador.[7]

—Ir de la terminal de autobuses a las oficinas de la empresa eran quince minutos, pero tardé más de media hora. Me había subido a un taxi porque no conocía las líneas de metro… y la broma me salió cara. Mi padre me había acompañado a Busan, pero, el día que entré en la residencia, llegué solo a Seúl. Y fue entonces cuando conocí a j-hope, que había salido a buscarme.

—¿El señor Park Jimin? (risas).

j-hope aún recuerda el momento en que conoció a Jimin.

—Así fue como nos saludamos por primera vez. «¿Jimin? ¿El señor Park Jimin?». Así, tal cual. Nos saludamos y estuvimos charlando de camino a la residencia. Le pregunté si bailaba y me dijo: «Sí, he hecho algo de popping», y yo: «Anda, pues yo también he estudiado baile urbano». «A ver si podemos ayudarnos mutuamente». Cosas de ese estilo. Fue una conversación un pelín incómoda (risas).

No es fácil imaginar a un rapero de la escena de Hongdae y a un experto en baile contemporáneo que empezó como bailarín de breakdance haciendo música en un mismo equipo. Sin embargo, unos ocho años después, a principios de 2020, BTS combinaría elementos de ambas disciplinas en «Black Swan». Esta fusión de talentos tan dispares se da algunas veces en la industria del K-pop, cuyos grupos de idols se componen normalmente de una gran variedad de perfiles, como rapero, bailarín y vocalista. Y las personalidades y orígenes aún más diversos de los miembros se convierten en una piedra angular que permite a los fans empaparse emocionalmente de sus personajes y de su música… siempre y cuando, de entrada, se forme un equipo armonioso.

Un equipo encabezado por un grupo de raperos underground que tenía en sus filas a un estudiante de secundaria que acababa de empezar a formarse necesitaba algo más que la mera convivencia para convertirse en un grupo cohesionado: hacía falta algo de alquimia.

La vida en la residencia de los trainees

—Me engañaron (risas).

Jin se ríe pensando en su casting en Big Hit Entertainment allá por la primavera de 2011. Lo que el empleado encargado de ficharle le había prometido entonces no se ha cumplido, técnicamente. Jin continúa:

—«Ya habrás visto que los idols de hoy se dedican a la interpretación. Con el tiempo, dejaremos que seas actor». Así es como me convencieron. Fueron muy persuasivos.

De hecho, en aquella época, no era infrecuente que un miembro de un grupo de idols trabajara a la par como actor. Mientras que algunos integrantes se especializaban en canto y baile, a otros se les conocía más por aparecer en programas de variedades o dramas de televisión, que atraían a un público ajeno al mercado de los idols.

A medida que el mercado coreano de los idols se expandió con el aumento de la popularidad de BTS y más artistas empezaron a actuar en el extranjero, menos idols se aventuraron a actuar. Jin, por ejemplo, estaba demasiado ocupado haciendo giras por estadios de todo el mundo con BTS, lo que lógicamente hizo que se centrara en su labor como músico.

Sin embargo, son muchos los idols que, a día de hoy, siguen compaginando la música con la actuación. Jin había entrado en la universidad para estudiar interpretación. Su interés por la música surgió de su curiosidad por las actividades artísticas en general.

—Me gusta probar cosas diferentes. Pensé que podría probar una gran variedad de experiencias si era idol y actor al mismo tiempo.

Riendo, añade:

—La realidad tenía otros planes para mí.

Hasta que se convirtió en trainee de Big Hit Entertainment, Jin tuvo una infancia feliz y bastante tranquila. El propio Jin describe así su niñez en Gwacheon, provincia de Gyeonggi:

—Bajaba al parque y siempre encontraba a algún amigo por ahí, y si alguna vez quería hablar con alguien solo tenía que llamar y decirle: «Hola, soy tal y tal». Todos los niños del barrio éramos colegas, y nuestros padres acabaron haciéndose amigos también. Ibas por la calle y te cruzabas con algún conocido cada cinco o diez minutos.

Ni siquiera la mudanza de Gwacheon a Seúl le supuso un gran cambio. En una ocasión, los padres de Jin le aconsejaron que se fuera al campo y probara la vida granjera.

—Mis padres dijeron: «¿Y si probamos varias cosas para ver en qué tienes aptitudes?». Mi abuelo, mi abuela y mi tío eran granjeros, así que ¿por qué no probar la agricultura durante un tiempo? Y así fue como acabé cultivando fresas y melones durante un mes. Tuve que podar tanta planta que no quise comer melones durante mucho tiempo después de aquello (risas).

Jin es el miembro más veterano de BTS. Cuando fichó por Big Hit Entertainment, estaba en primer año de universidad y tenía dieciocho años, la edad en la que la mayoría de los jóvenes coreanos empiezan a pensar qué quieren hacer con su vida. Jin dice:

—Desde que me convertí en trainee, trabajé con ahínco durante las horas de entrenamiento. Pero no me jugaba exactamente la vida, como suele decirse.

El futuro que más o menos había imaginado para sí era seguir formándose, debutar como idol y, en algún momento, incorporar la actuación a su carrera. Y así, Jin siguió yendo y viniendo de su casa a las prácticas y los ensayos en Big Hit.

Pero en el verano de 2012, cuando entró en la residencia, no tuvo más remedio que cambiar por completo su estilo de vida. Cuando se incorporó a la residencia con los demás chicos, la formación de BTS ya estaba decidida, y eso significaba que el contenido y la cantidad de sus entrenamientos cambiarían de forma drástica. Jin piensa en aquellos días:

—La compañía no nos dijo que íbamos a debutar con esas palabras exactas, vaya. Pero en aquel momento éramos casi los únicos trainees que quedaban en la residencia, lo que me hizo pensar: «Supongo que ocurrirá pronto».

Jin también recuerda sus primeras impresiones de la residencia.

—(Suspiro) … Ropa desperdigada por todas partes, cereales esparcidos por el suelo, los platos sin fregar…

El 27 de enero de 2013, Jin colgó un post en el blog de BTS titulado «Cómo preparan tteokgguk los trainees».(5) Su afán había sido hacer una comida en condiciones que pudiera compartir con los demás miembros.

—Por ejemplo, SUGA básicamente comía para subsistir y ya. Cenaba pechugas de pollo por las proteínas, pero incluso comerlas le era demasiado engorroso, así que las trituraba con un poco de zumo de uva y un plátano y se lo tragaba directamente de la batidora. Yo lo probé una vez y pensé: «Va a ser que no; paso», así que me preparaba cosas que luego regaba con salsa picante o salsa para carne.

Antes de que contrataran a personal unos meses más tarde para las tareas de cocina y limpieza, Jin consiguió coordinar a los demás miembros para que se turnaran en los quehaceres de la residencia. Como para muchas otras personas, cocinar y limpiar eran actividades primordiales para que Jin sintiera que su vida seguía siendo normal. El caso era que, como él mismo tenía que reconocer, cada vez estaban más ocupados para mantener esa normalidad.

—Después de unos tres meses allí … por fin me di cuenta de por qué habían llegado a vivir de aquella manera. Los días que teníamos muchos ensayos, trabajábamos catorce horas.

Escuela de hiphop

Dewey Finn (interpretado por Jack Black), el protagonista de la película Escuela de rock, es un músico desconocido que, bajo falsos pretextos, consigue un puesto como docente en una escuela primaria en lugar de su compañero de piso, que sí es profesor de verdad. Cuando se da cuenta del talento que tienen los alumnos, prueba a juntarlos en una banda de rock. Los alumnos, sin embargo, no saben nada de ese tipo de música, y Dewey acaba enseñándoles la historia del rock and roll en clase en lugar de seguir el plan de estudios habitual.

Si cambiáramos la música rock por el hiphop, esta «Escuela de hiphop» sería lo que encontraríamos en la residencia de BTS. RM creó una lista de reproducción con artistas como Drake, Nas, Notorious B.I.G. y Tupac Shakur para sus compañeros, que estaban menos familiarizados con el género. RM dice:

—Preparé una lista con unos cincuenta artistas para escuchar juntos. Luego, rapeábamos en círculo para desarrollar la sensibilidad musical y veíamos vídeos juntos sobre el tema.

Que RM se hubiera encargado de ser el Jack Black de la residencia se debía a que BTS se encontraba en una situación particularmente terrible en el mundo de los idols.

Big Hit Entertainment había debutado con un grupo de chicas llamado Glam un año antes que BTS, con una docuserie de su formación que se emitía por aquel entonces en SBS MTV (ahora conocida como SBS M). También subieron a YouTube los avances de su debut.

Por desgracia, Glam nunca alcanzó la popularidad y Big Hit Entertainment tuvo que hacer frente a una importante carga financiera. Cuando una pequeña o mediana empresa de entretenimiento fracasa en un proyecto de idols, las consecuencias son terriblemente nefastas. SUGA describe el ambiente de entonces:

—Pensé que la empresa se iba a pique.

Sin embargo, para RM, el mayor problema al que se enfrentaban era que su grupo, que estaba a punto de debutar, no parecía saber qué dirección tomar musicalmente. RM dice:

—Bang Si-Hyuk y yo les poníamos música de artistas como A$AP Rocky o Lil Wayne. Pero los miembros que se unieron más tarde conocían Big Hit como una empresa creada por el Bang Si-Hyuk que había lanzado a 2AM y 8Eight y había trabajado en JYP Entertainment. Y ahora se les pedía que hicieran rap y hiphop, lo que debió de generarles cierta confusión.

Lo mejor que podía hacer RM era hablar con el grupo sobre hiphop tanto como fuera posible. Hasta que debutaron, las clases en la «Escuela de hiphop» de RM, SUGA y j-hope se sucedían sin descanso. Algunas noches, volvían a casa después de terminar los ensayos a las once de la noche y se pasaban hablando de música hasta las seis de la mañana, sin pegar ojo siquiera.

Por suerte, los alumnos de esta escuela eran muy aplicados. V recuerda:

—Hubo un tiempo en que RM, SUGA y j-hope nos sentaban a los cuatro vocalistas y nos decían muy seriamente: «De verdad, tenéis que escuchar esta canción» u «Os voy a enseñar una cosa». RM ponía tanto esmero en componer las mejores canciones de la historia del hiphop que era imposible decirle que no. Su dedicación era tan palpable que sentí que tenía que escuchar esas canciones a fondo, aunque no me gustaran.

Las clases estaban dando sus frutos poco a poco. V dice:

—Desde entonces, he llegado a un punto en el que estoy orgulloso de decir que soy el que más música escucha de todos los miembros. Escuchar todo ese hiphop de entonces hizo que me enamorara de él. Les pedía a los hyungs que me recomendaran más música, y yo también encontraba mis propios temas para escuchar.

La respuesta de V guarda relación con la forma en que se impartían las clases. Así es como Jimin recuerda las clases de RM, SUGA y j-hope:

—Los hyungs decían cosas como «¿A que mola?» y nos enseñaban todos los gestos que hacían los propios artistas mientras nos ponían las canciones. Al principio, nos reíamos y todo era diversión, pero llegó un momento en el que comprobé que sí, que molaba mucho. Pensé: «Esta música que les gusta a los hyungs es música de verdad».

Jimin añade:

—Así es como nos adoctrinaron en la mentalidad del hiphop (risas).

La batalla por el baile supersincronizado

—¡Arrrgh!

Cuando se le pregunta a j-hope por el proceso de entrenamiento de BTS previo al debut, este suelta un gemido exagerado antes de explayarse.

—La alarma suena a las diez de la mañana, pillamos una ensalada, pan y pechuga de pollo y nos vamos al estudio de ensayo. Luego practicamos y repasamos sin dejar de gritar «¡Argh!» y volvemos a empezar; luego otra vez «¡Arrrgh!» y, de repente, son las diez de la noche. Entonces volvemos a la residencia y dormimos. Ad nauseam.

Como ya se ha apuntado, Big Hit Entertainment tenía más trainees de los que cabría esperar de una empresa de su tamaño. Cualquier empresa de entretenimiento que acabara de empezar con treinta trainees necesitaría, de forma inevitable, priorizar recursos. Los estudios de prácticas estaban siempre abarrotados y los chicos tenían que turnarse en las clases. Jin dice:

—Cuando llegaba a los ensayos después del instituto, había cuatro estudios y los chicos estaban apiñados en uno de ellos. Los otros estudios se utilizaban para preparar el debut de Glam.

No obstante, con la tibia acogida de Glam por parte del público general, la compañía reasignó los recursos a BTS. Solo que, esta vez, dichos recursos se reasignaron en unas condiciones de mayor presión financiera.

Por este motivo, cuando se confirmó el debut de los miembros de BTS, Big Hit Entertainment se vio obligada a rescindir los contratos de los demás trainees. Así fue como consiguieron el tiempo y el espacio para formar a los siete chicos que se convertirían en BTS. También aumentaron el tiempo de ensayo de forma considerable.

Si RM, SUGA y j-hope dirigían una escuela de hiphop en la residencia a deshora, los estudios de prácticas eran como zonas de guerra del baile. Podría decirse que a los integrantes les costaba más acostumbrarse al baile que al hiphop.

Con el hiphop, el trío formado por RM, SUGA y j-hope al menos tenía sensibilidades similares y los miembros más jóvenes solo tenían que seguir el ejemplo de los mayores. Pero los únicos miembros que por aquel entonces estaban acostumbrados a bailar eran j-hope y Jimin. RM y SUGA ni siquiera habían imaginado que tendrían que aprender a bailar. j-hope explica:

—SUGA y RM me dijeron una vez que pensaban que íbamos a ser un grupo como 1TYM y que no tendríamos que bailar nada de nada.

1TYM era un grupo de hiphop que incluía a Teddy, que también había producido a BIGBANG, 2NE1 y BLACKPINK. Se hicieron populares a finales de los noventa y principios de los 2000 durante el auge del hiphop en Corea y, al parecer, RM y SUGA habían dado por hecho que BTS seguiría sus pasos como grupo de hiphop con tirón en el gran público.

Por supuesto, 1TYM, al igual que BTS, destacaba el papel de los vocalistas así como el de los raperos, y tenían algunos movimientos coreografiados en sus actuaciones. Pero según Jin, BTS reajustó su consigna para convertirse en un «grupo de gran rendimiento». Sobre el estado de ánimo en las sesiones de ensayo de aquella época, Jin dice:

—A decir verdad, la proporción del entrenamiento que ocupaba el baile no era tan grande al principio. Pero, de repente, el baile cobró importancia y el tiempo que empezamos a dedicarle aumentó enormemente. Entrenábamos a fondo, sobre todo los dos meses anteriores al debut, y había días en los que nos pasábamos doce horas bailando.

Cualquiera que lea este libro seguro que entiende lo que significa ese «gran rendimiento». Poco después, en sus actuaciones para su canción de debut «No More Dream», Jimin hacía un movimiento en el que, con un impulso de Jung Kook, volaba por los aires y luego caminaba por la espalda de los demás componentes colocados en fila.

Pero las acrobacias no eran lo único que hacía tan arduos aquellos ensayos de gran rendimiento. Jin añade:

—Bang Si-Hyuk pedía demasiado por aquel entonces (risas). Veía la reproducción de nuestras actuaciones en un PC y pulsaba la barra espaciadora para ponerlo en pausa. Entonces, criticaba hasta el último ángulo de nuestro cuerpo e incluso la colocación de los dedos. Repasaba el baile fotograma a fotograma. Nos pasamos dos meses bailando la misma coreografía.

Como describió Jin, BTS practicó la coreografía de «No More Dream» hasta el punto de estar sincronizados fotograma a fotograma.

Entre 2AM, Glam y los cuatro años que tardó Big Hit Entertainment en hacer debutar a BTS, la empresa se puso básicamente al día con los últimos veinte años de la industria. Fue un cometido que requirió mucha investigación. La compañía analizaba los factores que llevaban al estrellato a los grupos de idols y consultaba regularmente a los expertos del sector para pedirles consejo. De vez en cuando, Big Hit publicaba alguna recompensa para cualquiera de la empresa que presentara una buena propuesta para producir un artista de éxito.

Lo que Bang Si-Hyuk aprendió en este proceso fue que los idols se movían a un ritmo completamente distinto en comparación con la industria musical que les precedía. La música idol irrumpió en escena con el debut de Seo Taiji and Boys en 1992, y con el debut de H.O.T. en 1996 se puso en marcha un sistema de producción industrializado. BTS debutó cuando el sistema de idols se acercaba al vigésimo año de su edad de oro. Sus primeros fans adolescentes rondaban ya la treintena, y a medida que la cultura del fandom se desarrollaba con los años, el contenido y los cánones que exigían también se volvían más definidos.

El kalgunmu, que significa literalmente «baile afilado como una cuchilla», era uno de esos contenidos. Los fans querían que sus grupos favoritos ofrecieran momentos impresionantes de baile sincronizado perfecto. Tal perfección no solo brindaba alegría visual a sus fans, sino que también servía como prueba de lo duro que habían trabajado en equipo los componentes del grupo para lograrlo. Pero Bang Si-Hyuk, que formaba parte de la primera generación de productores coreanos de hiphop y R&B en JYP Entertainment, no se planteaba siquiera el kalgunmu. En el hiphop, el baile consistía más en enfatizar las personalidades de cada intérprete, lo que suponía menor presión para lograr unos movimientos perfectamente sincronizados.

Sin embargo, en el mundo de la música idol, el kalgunmu era la regla. Y, aunque era absolutamente necesario seguir esta regla a rajatabla, Jin recuerda que, incluso para los cantantes, BTS había acabado en la categoría de artistas de «gran rendimiento».

—El baile en grupo es esencial para los idols, desde luego, pero nuestro baile era más intenso de lo habitual.

Conforme se hacía más claro su empeño por combinar las peculiaridades del hiphop y la música de los idols, los chicos de BTS se vieron obligados a practicar aún más. Por la noche asistían a la «Escuela de hiphop» de RM y SUGA, que a su vez, durante el día, se convertían en alumnos de la «Escuela de baile» junto a los demás que no estaban acostumbrados a bailar. j-hope era el profesor de esta última escuela. Habla así de aquellos días:

—Jimin y yo éramos los únicos miembros que habíamos aprendido a bailar antes de entrar en la compañía. Sentí que lo primero que debíamos hacer era ayudar a los demás a disfrutar del baile. Además de las sesiones regulares de entrenamiento, de vez en cuando practicábamos al amanecer. Era algo así como la «guarida del rap», donde poníamos un ritmo, una base, e intentábamos hacer freestyle. Durante aquellas sesiones, el rap se convirtió en algo divertido para mí, y quería que a los demás les ocurriera lo mismo con el baile. Ponía música y les decía: «Ahora bailad, bailad como queráis», y ese tipo de cosas.

Por suerte, los miembros eran muy aplicados con sus estudios en esta escuela. j-hope continúa:

—Cuando ensayábamos, nos compenetramos mucho mejor de lo esperado. Cuando SUGA se obsesionó con el baile, incluso bromeaba: «Ya no quiero rapear más, vamos a bailar». Seguro que es difícil de creer, pero él y yo fuimos una vez a Hongdae para aprender a hacer break (risas).

Colisión de mundos

Sin embargo, incluso j-hope, que había abierto su propia escuela de danza improvisada en los estudios de ensayo, estaba totalmente agotado seis meses antes del debut. Recuerda:

—Sería a principios de enero de 2013. Estábamos agotadísimos, a pesar de que tendríamos que haber estado supermotivados. Había un estudio de ensayo donde filmaban nuestros pasos de baile y básicamente vivíamos allí. Por eso dejábamos de hablar cuando entrábamos allí, nos poníamos muy irritables por algunas cosas…

En su empeño por convertirse en un «grupo de gran rendimiento», los componentes practicaban las coreografías y recibían clases al mismo tiempo. En medio de todo eso, también empezaron a seguir una dieta específica para estar en su óptimo estado físico en el escenario, hasta el punto de que se obsesionaban con la cantidad de sal que echaban a las pechugas de pollo que comían como fuente de proteínas.

Pero el sufrimiento y la preocupación tenían más que ver con su estado mental que con su condición física. Pertenecer a Big Hit Entertainment, que no era tan conocida como SM Entertainment, suscitaba una especie de mirada que a j-hope se le antojaba abrumadora.

—Cuando eres trainee, que la gente te pregunte cuándo vas a debutar es muy… Esa pregunta es como una puñalada en el corazón.

j-hope estaba desesperado de verdad. El azaroso viaje hasta su debut puede leerse como una sucesión de momentos desesperados. Recuerda así la historia de su vida hasta su traslado a Seúl:

—No aprendí mucho en el hagwon donde iba a bailar por culpa de las tasas académicas. Por lo tanto, me quedaba sentado en el sofá la mayor parte de las clases. Porque me encantaba el baile … Después de las sesiones, seguía practicando por mi cuenta en los estudios de práctica. Los hyungs me enseñaban y hubo uno en particular, un bailarín llamado Bangster,[8] que se convirtió en mi maestro. Bangster me dijo: «Oye, ¿quieres venir a nuestro estudio a practicar con nosotros?». Y así fue como me uní al equipo de danza Neuron.[9] Y ahí fue donde entré en contacto por primera vez con la danza urbana. Más tarde, cuando firmé el contrato con Big Hit Entertainment como trainee, no tenía ningún lugar para practicar. Por eso, a pesar de firmar el contrato, me quedé en el hagwon de Gwangju, donde subcontrataron mi formación de baile. Fue entonces cuando el equipo de A&R se puso en contacto conmigo y me dijo que era el momento de venir a Seúl.

j-hope, RM y SUGA tuvieron que esperar dos años hasta su debut, y Big Hit Entertainment apenas conseguía subsistir en aquel momento por el fracaso de Glam. Los espacios de ensayo estaban tan apretados que, si alguien cantaba en una habitación, lo oían los trainees tres puertas más abajo. Para los siete chicos que estaban a punto de debutar, estas condiciones eran una fuente de gran ansiedad.

SUGA, en particular, tenía motivos para estar nervioso. Se estaba preparando para su debut a pesar de las secuelas de una lesión en el hombro ocasionada por un accidente de tráfico. Él mismo lo explica:

—Hacía todo tipo de trabajos a tiempo parcial en 2012, justo antes de que se programara nuestro debut. Mi familia necesitaba dinero, así que daba clases de MIDI, trabajaba en una tienda de alimentación y hacía repartos, y fue en un reparto donde me hice daño con la moto.

SUGA baja un pelín la voz al relatar la vorágine de aquellos días:

—La empresa estaba en una situación muy grave y me preocupaba mucho no saber si podría continuar mi vida como aprendiz. El simple hecho de vivir era durísimo para mí. Había salido de casa depositando todas mis esperanzas en debutar, había conseguido entrar en esta empresa … Era desesperante.

Jimin también tuvo sus reservas con respecto a su debut. Recuerda:

—Había renunciado a una vida estupenda aprendiendo a bailar en el instituto para venir a Seúl, pero no le importaba a nadie … Podían eliminarte después de cualquiera de las pruebas a las que te sometían de vez en cuando, y eso daba mucho miedo. Por aquel entonces iba siempre pisando el acelerador a fondo.

A medida que Big Hit Entertainment dejaba marchar a todos sus trainees salvo a los destinados a BTS, a Jimin le preocupaba cada vez más que la compañía pudiera prescindir de él en cualquier momento. A diferencia de RM, SUGA y j-hope, los vocalistas, incluido Jimin, no tenían ninguna garantía de que se les permitiera debutar en BTS. La falta de tiempo para una formación adecuada y la obligación de entrenar aún más duro después de que se decidiera su debut supusieron una mayor presión para Jimin.

—Quería saber el motivo por el que me encontraba en esta situación. Quería cerciorarme de que no me hallaba aquí solo porque lo estuviera forzando o por pura suerte. Por eso intentaba gustarle a la gente y demostrar lo bien que me iba … Tal vez era un poco impaciente.

La desesperación de Jimin en ese momento resultó en el capítulo siguiente, un capítulo serio en aquel momento pero tierno echando la vista atrás.

—No sabía bailar como un miembro de un grupo de idols. Nunca me había enfrentado a un baile así hasta que fui trainee. Así que cada vez que cambiaban los movimientos, hacía una pausa y memorizaba la posición. ¿Sabes ese personaje de Zolaman, ese muñeco de palo con la cabeza grande y el cuerpo hecho de palillos? Pues dibujé todos y cada uno de los movimientos y posiciones por medio de aquel personaje y los memoricé. Hacía reír a todos los que me rodeaban.

Mientras tanto, Jung Kook, que aún era bastante joven, estaba aprendiendo sobre sí mismo a la vez que vivía la vida de la residencia por primera vez y se sometía a muchísimas sesiones de entrenamiento.

—Mi personalidad cambió por completo. Acabar en un lugar lleno de desconocidos me volvió vergonzoso de repente. Intentaba no entrar en el baño cuando se duchaban los demás, por ejemplo. También dormía en la litera de arriba, y aunque sudaba por el calor que hacía de noche, no bajaba de la cama por si despertaba al hyung que dormía en la litera de abajo … Entonces caí en la cuenta: «Ah, es que soy muy tímido».

Su situación particular era una tormenta perfecta de las realidades combinadas del K-pop, el inminente debut de BTS y la situación empresarial de Big Hit Entertainment.

Los idols coreanos debutan normalmente al final de la adolescencia o, como muy tarde, a los veintipocos. Muchos de ellos comienzan como trainees desde la adolescencia firmando un contrato con empresas de entretenimiento. Jung Kook, que debutaría a los quince años, se considera un caso más joven tanto en lo que se refiere a entrar en la residencia de una compañía de entretenimiento como a debutar como idol. Además de su edad, también estaba la cuestión de debutar con chicos mayores como RM y SUGA, que ya habían estado involucrados en la escena del hiphop y estaban obsesionados con ese género musical. Esto significaba que, además de toda la preparación y las preocupaciones previas a su debut, Jung Kook tenía que descubrir qué tipo de persona era en realidad. Dice:

—Para que te hagas una idea de lo mal que lo pasé, sabes que cuando llegas a secundaria aprendes a utilizar el registro formal con los alumnos de cursos superiores, ¿verdad? Pues yo ni siquiera sabía hacer eso. El coreano informal me parecía lo más natural y no prestaba mucha atención a la gente que me rodeaba. Pero entonces entré en la residencia y me percaté de cómo me desenvolvía. Fue en ese momento cuando empecé a utilizar el coreano formal. ¿Cómo decirlo…? Creo que me faltaba actitud hacia los demás, carecía de capacidad de comprensión, cortesía y empatía. Y entonces conocí a los otros miembros y pensé: «Ah, ya veo, así es como se debe actuar con los demás» o «yo también debería hablar así», y aprendí a expresar mis sentimientos viendo cómo se hacía.

Para Jung Kook, RM en concreto fue el motivo por el que decidió firmar con Big Hit Entertainment, y j-hope y SUGA eran sus modelos. Jung Kook añade:

—Esos hyungs estaban a un nivel superior entre los trainees, lo que me hizo pensar: «Guau, yo también quiero ser como ellos», o «los hyungs visten muy guay» y me compraba la misma ropa (risas). Por aquel entonces, creo que tenía pensamientos banales de este tipo y no me preocupaba tanto por si iba a debutar o no.

Por otro lado, los tres hyungs a los que admiraba bullían de nerviosismo cuanto más se posponía el debut. El día en que por fin conseguirían subirse a un escenario parecía más lejano que nunca, y daba la impresión que el grupo iba en una dirección que ellos no habían esperado. Por si fuera poco, tenían que enseñar hiphop a los demás en la residencia y marcar la pauta a los miembros más jóvenes con los que convivían.

Además, RM, que se había convertido en el líder, era el encargado de recibir de Bang Si-Hyuk la visión general de la banda. RM rememora:

—La empresa nunca me presionó para que hiciera cosas, pero sí me recordaba que incluso aquello más pequeño podía entrañar grandes riesgos y me decía cosas como: «Tienes que hacerlo bien como líder», o incluso: «Tienes que espabilar a los miembros de tu grupo».

Aquí fue donde colisionaron los mundos en la residencia. Para RM, SUGA y j-hope, debutar era un problema inmediato, mientras que los cuatro vocalistas que iban a debutar más rápido de lo que habían previsto aún estaban asimilando lo que significaba lanzarse al mundo. Jin dice:

—No había entendido del todo lo que significaba ser un idol. Si lo hubiera sabido de antemano, me habría sido más fácil acostumbrarme a esa realidad. Pero, en cuanto debuté, estaba tan ocupado y también tan feliz…

Una vez concretado el debut, Jin tuvo que readaptarse a una vida de trainee muy distinta a la que estaba acostumbrado hasta entonces. Jin y RM llegaron a tener una conversación seria sobre esto en un momento dado. Jin dice:

—Los dos estábamos de acuerdo en que el equipo tenía que ascender. Pero la diferencia entre nosotros era que yo me preguntaba si podíamos perseguir un poco nuestra felicidad primero y luego pensar en lo que iba a suceder, mientras que él creía que teníamos que darlo todo ahora para conseguir la felicidad después.

Aunque pensaba en una dirección ligeramente distinta, V también dice que opinaba de forma diferente a los tres hyungs raperos.

—La mayoría de los artistas practican durante años antes de debutar, así que ni siquiera me había planteado que mi momento llegaría tras unos meses de formación. Procuraba asistir a todos los ensayos, pero fuera de las horas de práctica, salía mucho con mis amigos del instituto.

Para V, debutar aún estaba lejos, y quería experimentar cómo ser un adolescente propiamente dicho, además de trabajar como trainee.

Pero la vida de V cambió abruptamente cuando oyó lo siguiente de la compañía:

«Ha llegado la hora del debut. Ahora sois BTS».

¿Y vosotros qué?

Cuanto más se repasa la preparación de BTS para su debut, más sorprende que ninguno de ellos abandonara en el camino, a pesar de ser siete chicos de diferentes ciudades natales y con distintos valores, gustos musicales y tiempo de formación, reunidos para preparar en menos de un año su debut como banda.

A este respecto, j-hope habla sin tapujos:

—Al principio no nos compenetrábamos bien. Nuestros orígenes eran muy diferentes y queríamos cosas distintas. Uno decía: «Quiero ser músico», y otro: «Yo solo aspiro a subirme a un escenario». Era difícil calibrar nuestros objetivos hacia una única meta.

Pero, curiosamente, que se decidiera su debut como BTS también fue un factor decisivo para que estrecharan lazos. V recuerda:

—Aunque discutía mucho con Jimin, que tiene mi edad, y también con los demás miembros, trabajábamos tanto juntos y hablábamos tantísimo entre nosotros que, poco a poco, sentimos de verdad que nos estábamos convirtiendo en un equipo.

En cuanto se acordó que los siete

debutaríamos como grupo, nuestro

planteamiento como banda cobró

sentido. Sabíamos lo que teníamos

que hacer, qué tipo de baile y qué

canciones haríamos.

Y hablábamos mucho entre nosotros.

«Tenemos…, tengo este objetivo. ¿Qué

os parece a vosotros? ¿Lo hacemos

juntos?». Ese tipo de cosas.

—j-hope

Que RM hiciera listas de reproducción de hiphop y que j-hope los enseñara a bailar fueron gestos nacidos de su desesperación por debutar. j-hope explica cómo les afectó este objetivo:

—En cuanto se acordó que los siete debutaríamos como grupo, nuestro planteamiento como banda cobró sentido. Sabíamos lo que teníamos que hacer, qué tipo de baile y qué canciones haríamos. Y hablábamos mucho entre nosotros. «Tenemos…, tengo este objetivo. ¿Qué os parece a vosotros? ¿Lo hacemos juntos?». Ese tipo de cosas.

Su cohesión iba más allá de las conversaciones sinceras y se extendía a todos los aspectos de la vida. V dice que se acercó más a los otros integrantes por las cosas en común de su día a día:

—Todos teníamos que estar a dieta, pero a RM y a mí no se nos daba muy bien. Y como ser un «alma gemela» es cosa seria, RM y yo nos íbamos a menudo a comer algo rico juntos. O escondíamos comida y la compartíamos después en secreto…

Los métodos de trabajo en equipo de V también eran útiles en lo relativo a los miembros más jóvenes.

—Me escabullía de la residencia con Jimin, y comíamos juntos y hablábamos. O iba al jjimjilbang con Jung Kook o montábamos en trineo cuando nevaba. Y luego, cuando el director nos visitaba en la residencia, hacíamos como si no hubiera pasado nada (risas).

Mientras tanto, Jin se acercaba a V buscando puntos en común.

—Para cuando V y más tarde Jimin entraron en la empresa, todos los trainees con los que había entablado amistad se habían marchado. Salvo unos diez que se pensaba que tenían potencial … Me parecía muy triste que se fueran otros trainees, lo que me hizo preguntarme en serio si debía hacer el esfuerzo de acercarme a los demás. Sin embargo, a V le gustaba el manhwa antiguo y el anime, igual que a mí. Así que me acercaba a él y le decía: «Oye, ¿has visto este?», y así fue como nos hicimos amigos.

RM y SUGA enseñaba hiphop a los demás miembros, j-hope enseñaba baile y Jin utilizaba cualquier ingrediente disponible en la residencia para hacer la comida para todos. Durante este proceso, los miembros más veteranos empezaron a entender a los más jóvenes y los más jóvenes aprendieron de los más veteranos.

Jin habla de las influencias musicales y los ánimos que recibió de los demás componentes:

—Los hyungs me parecieron muy «brutos». La forma en que decían: «A mí solo me gusta escuchar música», así, sin pretensiones. SUGA es un poco estoico y decía las cosas con sencillez y firmeza, pero luego también se acercaba a mí y me decía algo del tipo: «Espero que trabajes mucho y te vaya bien…». Era imposible que no me cayeran bien los hyungs, y así fue como empecé a interesarme por su música.

SUGA, por su parte, estaba aprendiendo a comunicarse con el mundo con las conversaciones que mantenía con los demás miembros.

—Fue difícil respetar el hecho de que todos éramos personas distintas. Yo era muy de extremos y lo veía todo en blanco y negro. Mi mente inmadura se preguntaba: «¿Por qué piensa este así? ¿Un ser humano normal no debería pensar asá?». Y, con el tiempo, dejé de pensar «ese chico es diferente a mí» a aceptar que «esa persona solo está siendo ella misma y ya». Me costó un poco de tiempo.

La respuesta a la pregunta de por qué ninguno de los miembros de BTS renunció durante aquella época puede encontrarse en las palabras de algunos componentes.

Jin resume la situación de entonces:

—Me parece que la palabra más adecuada es «adaptarse». Porque, cuando entré en la residencia, me di cuenta: «Ah, supongo que así es como debo vivir a partir de ahora».

SUGA habla de su orgullo como músico:

—Si no hubiera sido por la música, quizá lo habría dejado a medias. O tal vez si hubiera sido en otra compañía con una cultura diferente… Descargué muchas cosas de mi interior haciendo música. No sé cómo tenía tanta confianza entonces al hacer todas aquellas canciones. Al escucharlas ahora, muchas me dan vergüenza. Pero la gente que está obsesionada con el hiphop tiene esa actitud de «¡Soy el mejor del mundo!», ¿sabes? (risas).

Y, por supuesto, escuchemos al líder del grupo:

—Los miembros eran buena gente. Muy buena gente…

RM continúa:

—Solo sé hacer música. Entré en esta compañía para hacer música y porque creía que mi trabajo consistía esencialmente en hacer música. Y, como era el que más tiempo llevaba, era el que más podía opinar. A decir verdad, esto me facilitó mucho las cosas como líder. Y recibí mucho respeto de los demás miembros. Creo que han sabido reconocerse y aceptarse muy bien. Me han tratado muy bien.

Durante el largo tiempo que tardaron en debutar, se emplearon a fondo en formarse y en reforzar su confianza mutua a base de muchas conversaciones e interacciones. Y, así, los siete miembros, que tan distintos eran en todos los sentidos, empezaron a convertirse en un equipo. Esto queda patente en la letra de la canción «Paldo Gangsan» desvelada cuatro meses después de su debut, en el vídeo(6) grabado en ese mismo estudio de ensayo donde habían cantado y bailado sin cesar.

Al final, todo es coreano

Mirad hacia arriba, todos vemos el mismo cielo

Puede que parezca cursi, pero somos los mejores

Nos entendemos los unos a los otros, ¿verdad?