
22 | LA MONARQUÍA ROMANAFundación mítica de Roma
De Eneas a RómuloAunque es improbable que los relatos sobre la fundación de Roma se basaran en personajes o sucesos reales, revelan lo que pensaban los romanos sobre ellos mismos y su relación con otros italianos y los pueblos mediterráneos.Después de abandonar Troya y antes de llegar a Italia, los viajes de Eneas por el Mediterráneo fueron famosos, y hay muchos mitos locales que lo conectan en particular con Sicilia y el norte de África. En la República tardía, los romanos empezaron a usar esos mitos para explicar el origen de su gran conflicto con Cartago: las guerras púnicas (pp. 82–85). En la reformulación de Virgilio, Eneas visitó Cartago y se enamoró de su reina, Dido, para luego dejarla y perseguir su destino en Italia (como describe esta pintura de Guido Reni, c. 1630). Devastada por su traición, Dido maldijo a Eneas y sentó las bases del conflicto posterior.ORÍGENES DE LAS GUERRAS PÚNICASTradicionalmente, Roma tuvo dos fundadores míticos, Eneas y Rómulo, cada uno de los cuales desempeñó un papel importante en la concepción de los romanos sobre sus orígenes e identidad. Eneas puede encontrarse en los poemas épicos escritos por el griego Homero hacia el siglo a. C. y aparece en el arte itálico desde los siglos – a. C. Sin embargo, la primera prueba sólida de su asociación con la ciudad de Roma es relativamente tardía (siglos – a. C.) y procede de escritos de autores romanos tempranos como Ennio y Catón el Viejo.Venerado en toda la región, Eneas fue un héroe panmediterráneo. Según el mito, tras una guerra con los griegos, este príncipe troyano escapó a la destrucción de su ciudad cargando mientras huía con su padre Anquises. Se supone que antes de llegar a Italia hizo un largo viaje (cuadro inferior). Aunque Eneas fue descrito a menudo como fundador de Roma, en los relatos solo tuvo una conexión efímera con la ciudad. En la Eneida, del poeta romano Virgilio, era el fundador de un asentamiento precursor en la costa e hizo una sola visita al enclave de Roma, que ya estaba habitado por griegos. Quienes fundarían la ciudad serían sus descendientes, los gemelos Rómulo y Remo. Pese a △ El hijo dedicadoEste aureus de oro del emperador Antonino Pío (siglo ii d. C.) muestra a Eneas en su huida de la ciudad de Troya portando a su padre, Anquises, y llevando de la mano a su hijo Ascanio.△ La intervención de las sabinas (1799)Rómulo y sus hombres raptaron a mujeres de Sabinia, lo que provocó una guerra que, como muestra esta pintura de Jacques-Louis David, solo sería resuelta por la intervención de las propias mujeres.esta conexión en apariencia débil, Eneas era una figura de vital importancia para los romanos, pues vinculaba Roma al más amplio mundo mediterráneo. Muchas ciudades antiguas y numerosas familias de las élites, en especial las de Italia, se declaraban descendientes de varios héroes griegos como forma tanto de aumentar su prestigio como de conectar sus comunidades con otras. Además, la descendencia troyana de Eneas permitía a los romanos relacionarse con los rivales de los griegos, mientras que su extendida popularidad les ofrecía un héroe compartido con otros grupos.El mito de RómuloPese a ser descendiente de Eneas, Rómulo parece haber sido un héroe más local. Según la versión de su historia de Tito Livio (c. siglo a. C.), Rómulo y su hermano Remo eran hijos de la virgen vestal (pp. 32–33) Rea Silvia, hija de Numitor, rey de Alba Longa (un pueblo al sur de lo que luego sería Roma). Cuando su tío Amulio derrocó a su padre, Rea Silvia fue obligada a convertirse en virgen vestal. A pesar de ello, aparentemente fue fecundada por Marte, dios de la guerra, y dio a luz a