
14 | LA MONARQUÍA ROMANAFundada por el hijo de Marte y con un pueblo descendiente de un héroe de la mitología griega, Roma era especial. Al menos, esa fue la historia que contaron los primeros cronistas de la ciudad. Escribiendo mil años después de los sucesos que describían, los primeros historiadores de Roma (según ellos admitieron) mezclaron historia y mito de manera difícil de separar. Sin embargo, lo que emerge es la idea de Roma como un lugar de continuidad y mos maiorum («costumbre de los ancestros»). Igual de poderosa fue su descripción de Roma como la materialización de sus instituciones y organismos públicos, muchos creados bajo el gobierno de los siete primeros reges («reyes») de la ciudad.Separar mito y realidadGran parte del conocimiento sobre cómo funcionaban las estructuras religiosas, políticas y sociales de Roma fue relatado de forma oral, y puede que la narración se haya adaptado para encajar con las necesidades de cada momento. Cuando hacia el siglo a. C. este conocimiento se empezó a poner por escrito, quienes lo hicieron buscaban dar sentido al pasado de la ciudad en consonancia con su presente. Esto pudo implicar que en la época republicana se descalificase el poder monárquico en favor del gobierno del pueblo; y que en la imperial los historiadores romanos desaprobaran bastante menos el gobierno de un solo hombre. De forma similar, a cada uno de los siete reyes de Roma se le atribuyó una personalidad –Numa era filosófico; Tulio Hostilio, belicoso– que explicaba aspectos propiciatorios del carácter romano ideal. Los escritores romanos parecieron tratar esta época de forma diferente de unos periodos a otros. En general, sus relatos eran dramáticos, a menudo improbables, y llenos de detalles imposibles de conocer con certeza para romanos posteriores. Por ejemplo, ¿fue realmente Rómulo el fundador de Roma? ¿Y fue amamantado, junto a su hermano Remo, por una loba? Evaluaciones y entendimiento actualesHoy, la interpretación sobre el periodo monárquico romano ha sido moldeada por la evidencia arqueológica combinada con una perspectiva crítica de las fuentes literarias. Algunas de las tendencias a las que se refieren esas fuentes son creíbles, como el aumento de la complejidad social y política de Roma o las tensiones entre las familias de la élite ciudadana en el siglo a. C.La arqueología apoya la idea de que Roma empezó a surgir como gran centro urbano en el siglo a. C. Es evidente que su historia debe ser entendida en el contexto de una narrativa más amplia de la Italia central en ese periodo. Aunque la literatura se centra en los orígenes de Roma y el crecimiento de su identidad a través de los relatos de Eneas, Rómulo, Tarquinio y Bruto, esto puede reflejar perspectivas posteriores que pretendían buscar para Roma una procedencia «noble». También pudo ser un intento de vincular la historia del pueblo romano con sus ancestros –genuinos o inventados– del mundo mediterráneo más amplio, apropiándose una parte de su herencia y prestigio. En realidad, en esta época de gobierno monárquico, Roma era una entre muchas comunidades en una región con una dinámica de población cambiante. Es posible que una vez que el gobierno pasó de monarquía a república, esas generaciones posteriores buscaran explicar mediante historias que mezclaban mito y metáfora la emergencia de Roma como potencia destacada entre vecinos como Praeneste y las ciudades-estado de Etruria y Caere. Una ciudad nacida de la leyenda
c. 1150 a. C. Según la leyenda, el guerrero troyano Eneas llega a Italia y funda Lavinio775 a. C. Rea Silvia, princesa de Alba Longa, da a luz a Rómulo y Remo, engendrados por el dios Marte1100 a. C. Fecha aproximada de la fundación de Alba Longa por Ascanio, hijo de Eneas753 a. C. Fecha tradicional de la fundación de Roma por Rómulo, su primer rey◁ Rómulo y Remo amamantados por la loba.