Cuando trabajamos nuestras relaciones, tanto personales como profesionales, es fundamental reconocer el poder del elogio y la admiración. Por eso quiero aprovechar este espacio para destacar lo que admiro de Nacho.
Una de las cualidades más fascinantes en cualquier ser humano es tener claro lo que se desea —quien no lo tiene claro termina cumpliendo los deseos de otros—, y Nacho siempre ha sabido lo que quiere. Sin embargo, lo que lo distingue realmente es su capacidad para postergar o cancelar planes, ideas o sueños cuando siente que no es el momento adecuado. Este acto, que pocos se atreven a realizar, por falta de coraje, valentía o claridad, es un testimonio del profundo respeto que tiene por su intuición.
Nacho confía plenamente en una de las herramientas más poderosas del ser humano: la intuición. Es auténtico, escucha su intuición y no teme cambiar el rumbo de sus decisiones para evitar arrepentimientos futuros. Es tan coherente con su mensaje, que me pidió este prólogo y, al enviarme el recordatorio, volvió a insistir en que si estaba liada no pasaba nada. Y, ¿sabes?, a él le creo. Otros te dirían lo mismo, pero se quedarían con cierto rencor.
Y ahora, querido lector, te pregunto: ¿cómo esperas que los demás te consideren magnético e influyente si no sabes dónde estás, ni hacia dónde quieres ir o no estás dispuesto a cambiar el rumbo de tus decisiones?
Hay quienes se comparan con los demás, desean profundamente pasar a la acción pero se limitan a observar cómo pasa su vida. Y hay quienes, como Nacho, viven su vida de forma intencional. En este manual encontrarás herramientas únicas y valiosas para que también tú lo hagas. Te darás cuenta de que algunas ya existen dentro de ti, aunque quizá no las hayas utilizado —será como desempolvar herramientas olvidadas en el archivo de tu mente y de tu vida—, y descubrirás otras nuevas que te retarán a implementarlas.
Cuando hablamos de construir nuestra propia definición de éxito, una cosa está clara: el éxito no es un deporte en solitario, sino en equipo. Ninguna persona que ocupe una posición de liderazgo y éxito lo ha conseguido sin colaborar con otros, sin crear alianzas, sin invertir tiempo en sus relaciones.
Las relaciones no son transacciones. Aunque algunas tienen fecha de caducidad —no todas deben perdurar—, están destinadas a ser un intercambio bidireccional de apoyo, progreso y comunicación.
Personalmente, muchas de las puertas que se me han abierto han sido gracias a las relaciones que he cultivado, no solo por quien conozco, sino por quien me conoce a mí. Por eso es fundamental que trabajes en tu marca personal e inviertas en tu capital relacional; nunca sabes quién será la persona que te abrirá la puerta que necesitas.
No obstante, como bien explica Nacho en este libro, no puedes ser un mercenario que solo busque el beneficio personal. Debes adoptar una mentalidad más «misionera», abierta al intercambio genuino. Siempre digo que en los negocios sigo una regla clara: primero doy, luego pido, y después hago el acuerdo. Así ha sido mi relación con Nacho: nos hemos apoyado mutuamente, hemos dado y pedido, y luego hemos sellado pactos valiosos como este; para cualquier autor o líder es un honor escribir un prólogo para una figura de referencia.
Cuando leí el borrador de este libro me di cuenta de que dentro de mí tenía herramientas dormidas que he usado para alcanzar grandes metas, pero también comprendí que mis próximos objetivos requieren que fortalezca aún más mis relaciones. Así que te digo con convicción que las relaciones, tanto personales como profesionales, son una prioridad en mi vida, por lo que debo crearlas, cuidarlas y expandirlas.
Espero que disfrutes con la lectura de estas páginas, en las que Nacho sintetiza y explica, de manera clara y sencilla, todo lo que puedes hacer para rodearte de las personas adecuadas, acercarte a ellas, y convertirte en un líder magnético con el que todos deseen relacionarse, no solo transaccionar.
VILMA NÚÑEZ,
autora, conferenciante
y fundadora del Grupo Convierte Más