INTRODUCCIÓN

Amarse a uno mismo es el inicio de una aventura que dura toda la vida.

OSCAR WILDE

¿Quieres sacar el mayor provecho a esta experiencia que es la vida? ¿Te gustaría ganar en salud y bienestar de un modo sencillo y eficaz? ¿Estás dispuesto a aprender cómo mantener a raya el sufrimiento, convertirte en tu mejor aliado, y poder ayudar a que lo hagan también tus seres queridos?

Seguro que tu respuesta ha sido un enorme «Sí», una afirmación que no solo te recuerda que estás vivo sino también que buscas el objetivo de todo ser humano, disfrutar de la felicidad.

Todos deseamos tener una vida sin dolor ni sufrimiento, y por ello muchas veces vivimos con el temor de padecer enfermedades o problemas emocionales. No somos conscientes, pero temer a la vida es un planteamiento erróneo, ya que, si aprendemos a cuidarnos, buena parte de eso que en ocasiones dejamos en manos del destino dependerá de nosotros, y así dejaremos de preocuparnos.

En El arte de cuidarte descubrirás un manual contrastado con la ciencia y con años de experiencia, que te ofrece las mejores herramientas para alejar el sufrimiento y desarrollar tus mejores capacidades.

Si estás dispuesto a trabajar en ti, pronto vas a obtener los mayores beneficios de esta experiencia.

Reconocemos y damos forma a nuestra realidad a través de nuestras emociones, un conjunto de sensaciones que nos ayuda a percibir las experiencias vividas y actuar en consecuencia.

Tanto la alegría como la tristeza, el miedo e incluso la ansiedad, son emociones que dan sentido a nuestra vida, herramientas necesarias para que tú y yo, e incluso tu mascota si la tienes, podamos sobrevivir y, lo que es más importante aún, aprender a vivir. Son sensaciones que, desgraciadamente, pueden provocar también un trastorno si no son gestionadas correctamente.

Es por ello que los niveles de estrés elevados, una forma de ser temerosa o hipocondríaca, el descuido personal, los cambios hormonales, o el estar expuestos a situaciones que hacen tambalear nuestra vida, pueden activar la ansiedad y enfermarnos; del mismo modo que la tristeza o un sentimiento de culpa constantes pueden derivar en una depresión. Es importante conocer, reconocer y saber tratar estas dificultades y enfermedades tan habituales en nuestros días.

La vida supone disfrutar de momentos agradables, pero también afrontar los problemas. Este libro te ayudará a conocer cómo funciona el sufrimiento y cuáles son las mejores herramientas para afrontarlo y disfrutar del presente en condiciones óptimas.

En El arte de cuidarte podrás conocer algunos de los experimentos más sorprendentes de la historia, estudios que demuestran cómo un sencillo cambio en tus gestos puede hacer que te sientas mejor, los motivos por los que el amor es un extraordinario antídoto para el dolor y la ansiedad, o cómo el buen descanso y la meditación pueden ayudarte a vivir mejor y durante más años.

Estos y muchos otros beneficios y herramientas te harán comprender que cuidándote no solo mantendrás a raya el dolor, sino que podrás desarrollar habilidades que te ayuden a hacer reales muchos de tus sueños.

Para que puedas disfrutar de esta experiencia de un modo sencillo y agradable, he dividido el libro en tres secciones.

En la primera sección, llamada «Conocimiento», explico cómo funciona, cómo nace y se mantiene un trastorno emocional. Abordaré con detalle la ansiedad, que no solo la he estudiado durante años sino que también la he padecido personalmente. Según estudios científicos, una de cada tres personas la sufre o la sufrirá a lo largo de su vida.

Ya sea para que puedas prevenirla, para que reacciones y actúes ante ella, para que comprendas lo que puede sentir o necesitar un ser querido que la sufra, o simplemente por la similitud entre esta y cualquier otra dificultad emocional, creo que sería estupendo que profundizaras junto a mí en una de las mayores epidemias del siglo.

Una vez que entiendas mejor cómo funcionas y el poco control racional que tenemos a veces sobre este tipo de problemas, en la sección «Habilidades» te mostraré las mejores herramientas para combatir un trastorno de ansiedad, reducir nuestros niveles de estrés, mantener el equilibrio del cuerpo y de la mente, ser más positivos y eficientes, y conseguir activar nuestro particular «modo relajación» cuando lo necesitemos, un mecanismo con el que todos contamos y que nos ayuda a estabilizarnos para tener el control de nuestra vida y vencer las dificultades.

Como necesitarás cultivar y mantener tu voluntad para poner en práctica lo aprendido, en la tercera sección, titulada «Actitud», te mostraré cómo puedes sacar a la luz este increíble poder siempre que lo necesites.

Y para que todo sea más sencillo y divertido, en las últimas páginas encontrarás un pequeño «Diario», donde podrás plasmar cómo llevas a cabo las acciones que más te interesan, evaluarlas, registrar cómo hacen que te sientas, apuntar premios, dificultades o sensaciones, e incluso indicar el modo en que este arte de cuidarte influye en tu felicidad.

Espero que estas páginas te hagan sentir que, con tu acción, solo existe un artista para esa obra de arte que, si quieres y trabajas en ello, puede ser tu vida.

Nota importante: Del mismo modo que si el cuerpo falla sería una inconsciencia no acudir al médico o hacer rehabilitación, si te está afectando un trastorno o una dificultad complicada de gestionar, no lo dudes, buscar ayuda es la más sabia elección.

Ten en cuenta que este libro no sustituye la terapia, aunque sí puede convertirse en uno de tus más importantes apoyos. Si estás en tratamiento te recomiendo preguntar a tu médico cuáles entre las acciones que aquí encontrarás se adaptan mejor a tu situación y puedes empezar a poner en práctica.

Cómo sacar el máximo partido a este libro

CÓMO SACAR EL MÁXIMO PARTIDO A ESTE LIBRO

Te felicito por estar leyendo El arte de cuidarte ya que no solo has comprendido que buena parte de tu felicidad es responsabilidad tuya, sino que has decidido ponerte manos a la obra. Por todo ello, espero que las próximas páginas te ayuden a disfrutar más y mejor de esta experiencia que es la vida.

Para intentar que consigas ser un auténtico artista te recomiendo seguir estas sugerencias:

1. Cuando leas este libro, párate a reflexionar y reconocer que lo haces porque te estás cuidando y te quieres, recuerda y admite que eres un luchador, alguien consciente que trabaja por sacar a la luz su verdadera esencia, su mejor versión, ese ser que siempre te ha estado esperando.

2. Te aconsejo repasar, subrayar y anotar esas palabras o frases que puedan ayudarte a mantener una actitud positiva, haciendo que el conocimiento se grabe en tu memoria. Podrás así empezar a ver el vaso de la vida cada vez más lleno, cambiando tu perspectiva hasta descubrir esa oportunidad que esconde todo problema.

3. Aprendemos haciendo, no pensando, por ello intenta actuar y sentir los beneficios. En la sección «Habilidades» encontrarás acciones que harán que te sientas mejor. Lee esos capítulos con atención, analízalos y trabaja en los ejercicios que más te interesen y tengan que ver contigo.

4. Te recomiendo leer inicialmente el libro sin demasiadas pausas, para hacerte una idea de lo que te aportará. Luego vuelve a leerlo con más detalle eligiendo las habilidades que más te interesan y trabajando en ellas a diario durante las próximas semanas. Te animo a que apuntes en tu «Diario» el modo en que afectan a tu calidad de vida.

5. Anima también a tus seres queridos a trabajar en El arte de cuidarte. No olvides que ellos forman parte de tu felicidad y tú de la suya.

Si pones en práctica estos consejos y trabajas en ti, estoy seguro de que comenzarás a sentirte mejor al tiempo que reconoces muchos de los ingredientes que pueden potenciar o mantener el malestar y los problemas, aprendiendo a identificar y responder a todo aquello que pueda desestabilizarte.

Recuerda que al final de este libro dispones de un diario donde podrás practicar con lo aprendido. Espero que te resulte divertido descubrir de esta manera cuáles son tus mejores herramientas, ir diseñando tu propia felicidad y poder comunicársela a las personas que más te importan. Pronto podrás a empezar a crear tu particular manual de instrucciones para la vida.

Una historia basada en hechos reales

UNA HISTORIA BASADA EN HECHOS REALES

La vida es una obra teatral en la que lo importante no es cuánto haya durado sino lo bien que haya sido interpretada.

SÉNECA

Antes de empezar voy a contarte una historia bastante triste y, por desgracia, también bastante común. Es la historia de una persona que observaba el mundo como un lugar oscuro y peligroso, una realidad cruel en la que no parecía existir posibilidad de elección. La suerte estaba echada, y de buena parecía no tener nada…

Su protagonista recordaba con nostalgia un pasado lleno de alegría y oportunidades mientras vivía un presente en el que la mala suerte parecía demostrarle que los sueños eran solo imaginaciones inútiles, que debía aceptar las cosas según llegan y disfrutar, como mucho, de las sobras que las «personas afortunadas» han dejado porque no las necesitan.

Es la historia de una persona que desde hacía tiempo vivía en piloto automático, sin esperar mucho del mañana, aceptando tanto a quienes le rodeaban como a las situaciones que se iban sucediendo, que pensaba que poco o nada podía hacer por cambiar su realidad porque todo parecía quedar en manos del destino.

Ahora voy a contarte otra historia, más alegre y tal vez menos común, pero que también es una historia real. Su protagonista observaba la vida como un espacio lleno de extraordinarias oportunidades, una experiencia en la que se podía hacer real cualquier sueño, incluso el de disfrutar de la tan ansiada y, al parecer, escasa felicidad. Confiaba en la vida, en la fortuna e incluso en la alineación planetaria, pero sobre todo comprendía que, mucho de eso que se considera fruto del destino o de la buena suerte, dependía muy directamente de sus propias acciones e intenciones. Sabía que era posible continuar observando el mundo con la ingenuidad de un niño, ya que podía demostrarse a sí mismo, y también a su destino, que la vida no estaba hecha únicamente para aceptarla tal como llegaba.

El personaje de esta historia reconocía que existía una manera más inteligente y sana de vivir: ir en busca de aquello que se desea, ese conjunto de experiencias que dan sentido al hecho de estar vivo. Y así conseguía disfrutar de las mejores compañías y situaciones, y comprendía que era posible hacer realidad algunos deseos que parecían imposibles. Debido a esta actitud, se levantaba cada mañana animado y con energía, daba gracias a la vida y era consciente de que buena parte de su salud física y mental dependía de sus acciones, de aquello que decidía hacer cada nuevo día.

Seguramente has conocido a muchas personas como el protagonista del primer relato y también a otras, tal vez menos, como el del segundo. Quizá en ambas realidades encuentres puntos en común con tu propia existencia, experiencias que marcan la diferencia entre una vida sin sentido —probablemente triste y complicada en la que aceptamos cuanto sucede de manera pasiva— y otra en la que damos sentido al presente, convirtiéndonos en protagonistas de nuestra vida.

Una posibilidad, la de convertirnos en seres que mueven las piezas de su realidad, que siempre ha sido posible.

Ambas realidades al final se unen en una bonita aventura que todavía hoy, y esperemos que durante muchos años más, sigue siendo posible vivirla.

Y es que ambas son la historia de una misma persona, el relato de quien ha escrito esto, mi propia historia.

Yo viví ambas realidades, y, en mi caso, el duelo y el dolor supusieron ese punto de inflexión que me ayudó a abrir los ojos, una dificultad llamada «trastorno de ansiedad», una situación que todo ser humano puede sufrir, en mayor o menor medida, en su vida.

Ante aquel conflicto, solo tenía dos opciones, lamentarme y esperar que fuera la suerte o el tiempo los que cambiaran mi realidad, o luchar y actuar para ser yo quien hiciera que mi universo cambiara. Actuando me daría cuenta de que yo podía cambiar mi presente, yo era capaz de dar forma a mi propia historia.

Cuando comprendí que debía activar la mejor versión de mí mismo, me propuse luchar por mantenerla. Así nacería una práctica diaria que me ayudaría a disfrutar del equilibrio y redirigir mi vida cuando lo necesitase, consiguiendo desarrollar potentes herramientas que me animaran a combatir también las adversidades e incluso a saber prevenirlas y hacer frente a la vida con más seguridad y alegría.

De esto trata El arte de cuidarte, de mostrar que de ti depende que un día puedas contarles a tus nietos, familiares o amigos cómo ha sido tu historia, la historia que tú mismo elegiste protagonizar. Puedes elegir aceptar todo cuanto llegue, o mejor aún, actuar y hacer de ella una maravillosa realidad en la que serás leyenda.

Conocimiento: El trastorno emocional

CONOCIMIENTO

El trastorno emocional

No se puede desatar un nudo sin saber cómo está hecho.

ARISTÓTELES

En esta sección profundizaré en cómo funciona el desequilibrio emocional. Una situación en la que son las emociones, su intensidad y frecuencia las que provocan que el cerebro límbico (y no el racional) tome el control de la situación, condicionando y limitando en gran medida nuestra vida.

Profundizaré en el trastorno de ansiedad, pero entenderás que más importante que el tipo de problema en sí es comprender qué es y cómo nace un trastorno, y el modo en que relajándonos podemos recuperar el equilibrio para volver a tomar el control de la situación.

El enemigo silencioso…

El enemigo silencioso…

Y así va el mundo. Hay veces en que deseo sinceramente que Noé y su comitiva hubiesen perdido el barco.

MARK TWAIN

Como sabes, tu vida o la de cualquier ser humano es muy parecida a la trama de una novela, una experiencia con una introducción, un nudo y un desenlace, una realidad en la que todo protagonista busca disfrutar del mismo objetivo, una meta a la que se le ha dado el nombre de «felicidad».

No existen manuales que nos aseguren cuál es el mejor camino para conseguirla, y, además, cada persona es única y lo que a una puede servirle, es probable que a otra no le ayude en absoluto. Por ello no pretendo generalizar ni engañarte con falsas esperanzas, sino ayudarte a comprender y escoger las acciones que harán que tu camino sea más fácil y agradable.

Ser feliz es disfrutar de experiencias y, para poder encontrar más instantes alegres, es indispensable vivir en armonía, saber apreciar las cosas buenas, pero también aceptar las complicadas y aprender de ellas. Ser feliz es un arte, y espero que te conviertas en todo un artista.

Antes de indicar lo que puede proporcionarnos alegría, empezaré por lo contrario, identificando algunos elementos de la infelicidad. Realidades como la muerte, la pérdida, la culpa o el sinsentido son ingredientes que pueden derivar en una realidad que se nutre del dolor, la enfermedad mental.

Las estadísticas indican que este tipo de problemas se halla entre las principales causas de visita al médico hoy en día, y entre ellos el estrés, la ansiedad y la depresión son los más comunes.

Nuestro frenético ritmo de vida, el consumismo, la escasa educación emocional, el poco tiempo libre, la insatisfacción personal y profesional, o la manera en que experimentamos los avances tecnológicos, entre otros factores, son un peligroso caldo de cultivo para este tipo de patologías, y lo peor de todo es que no estamos preparados para afrontarlas.

Es muy importante saber cómo funcionan y se desarrollan este tipo de enfermedades, a la vez que aprendemos a conocernos y cuidarnos mejor, cultivando herramientas que nos ayuden a no temer las dificultades.

Todo desequilibrio emocional puede tener sus orígenes en el descuido personal, como en el caso del consumo de drogas, o de la exposición reiterada a emociones que nos afectan, aunque también puede deberse a complicadas experiencias e incluso a cambios hormonales que pueden ocurrir sin motivo aparente, como sucede en la menopausia o la depresión endógena. Esta situación provoca que sea nuestro cerebro emocional y no el racional el que tome el control de la situación, una realidad muy difícil de gestionar ante la que nuestro mundo se tambalea.

Superar estas situaciones requerirá recuperar la estabilidad orgánica mejorando nuestra química, cuidándonos tanto física como emocionalmente y viviendo experiencias positivas a la vez que devolvemos el control a nuestra razón desde la calma, para no seguir dominados por nuestras emociones. Esta necesidad exigirá mucho esfuerzo, conocimiento y voluntad por nuestra parte.

En la actualidad, el ejemplo más extendido de este tipo de patologías es el trastorno de ansiedad, una plaga que según la Organización Mundial de la Salud (OMS), entre otras instituciones, tiende a seguir creciendo debido a nuestro vertiginoso ritmo de vida. Se trata de un problema que cerca de un tercio de la población mundial ha padecido o padecerá en los próximos años.

En las siguientes páginas vas a conocer en detalle cómo se activa esta emoción que limita y condiciona nuestra vida, una realidad que puede parecer peligrosa si no la entendemos, pero que no reviste ningún peligro real si sabemos qué es y cómo funciona. Conocer este trastorno te ayudará a aceptar la necesidad vital que tienes de cuidarte, mientras aprendes también a reconocer cómo surgen este tipo de situaciones y, sobre todo, a tratarlas si ahora te están afectando o si en un futuro se presentan en tu vida.

Si nos hubieran enseñado desde pequeños cómo funcionamos y cuáles son las acciones que nos alejan del dolor y la enfermedad, ¿acaso no hubiéramos mantenido y transmitido este conocimiento en nuestra vida? Por desgracia, hasta hace poco apenas se daba importancia a las emociones, y en buena medida debido a este estigma muchos hemos sufrido o seguimos sufriendo este tipo de problemas.

En el pasado reciente se primaba el conocimiento, la idea de «pienso, luego existo» parecía ser más importante que cualquier otra teoría. Por fortuna poco a poco se va pasando del «pienso, luego existo» a un más interesante «siento, luego existo», que hace primar el sentir y la emoción, dando más importancia a la capacidad de ser y de mostrarse que a esa otra que consiste solo en tener o demostrar.

Pero la experiencia me dice que aún más importante que sentir es ser consciente de aquello que se siente, ya que solo podremos sentirnos vivos si sabemos apreciarlo.

El conocimiento y los pensamientos ayudan a formar ideas y todo ello hace que nos sintamos de una u otra manera, pero no siempre lo llevamos a cabo como deberíamos y aquí nace el problema. Creencias equivocadas o limitantes, duelos o malas experiencias, pueden atraer a nuestra vida situaciones o recuerdos muy difíciles de digerir, más aún dependiendo de la personalidad y genética de cada persona. Es por ello que, para comenzar a trabajar en ese cambio que nos ayude a disfrutar mejor de la vida, el primer paso es aprender a tratar no solo con la alegría sino también con el dolor.