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Edición en formato digital: noviembre de 2020© 2020, María Hesse© 2020, Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. U.Travessera de Gràcia, 47-49. 08021 BarcelonaCitas procedentes del libro Fragments: Poems, Intimate Notes, Letters,de Marilyn Monroe (Nueva York, Farrar, Straus & Giroux, 2010), reproducidas por cortesía de Editions Seuil.Penguin Random House Grupo Editorial apoya la protección del copyright.El copyrightestimula la creatividad, defiende la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, promueve la libre expresión y favorece una cultura viva. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y por respetar las leyes del copyrightal no reproducir ni distribuir ninguna parte de esta obra por ningún medio sin permiso. Al hacerlo está respaldando a los autores y permitiendo que PRHGE continúe publicando libros para todos los lectores.Diríjase a CEDRO (Centro Español de Derechos Reprográficos, http://www.cedro.org) si necesita reproducir algún fragmento de esta obra.ISBN: 978-84-264-0778-8Compuesto por Fernando de SantiagoComposición digital: Newcomlab S.L.L.www.megustaleer.com

11INTRODUCCIÓN¿Qué puede ser una mujer? Debería ser todo lo que quisiera; sin embargo, al final es lo que la sociedad y su contexto le permiten. Haceapenas sesenta años, esa presión era mucho más feroz, y algunas mujeres, como Anne Sexton o Sylvia Plath, no lo soportaron. Enlosaños sesenta, Betty Friedan publicaba La mística de la feminidady sacabaa las mujeres de sus hogares para transformarlas de objetos en sujetos.Tras ella llegarían Gloria Steinem, Shirley Chisholm y otras muchasque impulsarían una segunda ola feminista en Estados Unidos.Lamentablemente, esta revolución llegó tarde para Norma Jeane Baker.Nacida en la Gran Depresión, Norma Jeane encarnó como nadie el gran sueño americano. Ella, que provenía de familia humilde y pasó por distintas casas de acogida, logró convertirse en una de las estrellasmás importantes de su generación. A cambio, tuvo que cargar con todoel peso de la sociedad de su tiempo. Porque Marilyn, como todo el mundo la conoce, fue bastante más que una cara y un cuerpo bonitos. Marilyn ansió, por encima de todo, convertirse en una buena actriz y trabajó ferozmente para conseguirlo.Acude a clases de interpretación, de canto, de baile, de dicción, de equitación y de todo cuanto le parece necesario para mejorar, incluso una vez alcanzado el éxito. Adapta su cuerpo, su pelo, su vestimenta, su manera de hablar y de caminar al personaje que está moldeando. Sigue varias escuelas interpretativas, incluida la del Actors Studio, que implica un trabajo emocional con su infancia profundamentedoloroso. Ensaya las escenas de sus películas hasta la extenuación, en un estéril afán de perfeccionismo que agrava su inseguridad compulsiva. En paralelo, lee, se interesa por el arte y la cultura, se comprometeexplícitamente con los derechos civiles. Quiere tomar las riendasde su futuro y tener voz y voto en él, y lucha por mejorar sus condicio
12nes laborales. Y por si fuera poco, vive libremente su sexualidad. En definitiva, Marilyn es peligrosa, así que resulta preferible ocultar todolo que es y convertirla en un objeto de deseo hueco. Es mejor que sea frívola, es mejor que parezca tonta.Quienes la rodearon propiciaron esa imagen, y, lo que es peor, se la hicieron creer a ella misma, porque de este modo podrían sacar tajada,ya fuera en forma de dinero, fama o pasaporte.Es curioso que tratándose de un sex symbol haya más fotos de ella leyendo que desnuda, y que tras su muerte encontraran una biblioteca personal de más de cuatrocientos libros, con autores que iban desde Federico García Lorca hasta Walt Whitman. También hallaron libretas llenas de textos y poemas personales que plasman una inquietudintrospectiva y literaria y una singular madurez desde muy tempranaedad. A menudo me he preguntado cómo habría sido su vida de haber nacidocuarenta años más tarde, pero lo más terrible es que a día de hoy a lasmujeres a menudo se nos sigue cuestionando por lo mismo: la talla, lamaternidad o cómo compaginar una carrera profesional con la familia.Cuando comencé a documentarme sobre la vida de Marilyn, me enfadé al leer tantas biografías escritas por hombres que perpetuaban unaimagen tremendamente machista de ella. Por suerte, no siempre es así, como demuestran las semblanzas de Donald Spoto, documentadísima, y de Joyce Carol Oates, más ficcionada pero muy emotiva. Poco a poco fui enriqueciendo mi propia visión con documentales, conlas numerosas entrevistas que concedió, con el inapreciable testimonio que ella misma dio en sus memorias, My Story, transcritas por BenHecht, o con el imprescindible volumen que recoge sus propios Frag-mentos. Poemas, notas personales, cartas. Es difícil distinguir qué hay de realidad y qué de ficción en las múltiples versiones que dio Marilyn de su vida, pero no puede negarse que todos esos testimonios revelan una verdad muy distinta y que posee los mimbres de las memorables tragedias griegas.
13En 2016 estuve a punto de iniciar este proyecto, pero se paralizó, yfue una suerte, porque cuatro años después yo no soy la misma; mi visión del mundo, de las mujeres y por supuesto de Norma Jeane es diferente. Mi empeño en este libro ha sido recopilar esa otra verdad, la menos conocida. Sin juzgarla e intentando comprender todo su ser, hasta el rincón más oscuro. Jugar con lo que ella inventaba, con el relato que ella quiso ofrecer. Y con mi propia verdad, porque no olvidemos que este es un libro de ficción, aunque tal vez el que menos lo es de todos los míos, y sin duda el que más ha dolido.Desearía que, tras la lectura, volváis a sus películas y, quizá desde otra óptica, encontréis a la verdadera Marilyn.


Mi nombre es Norma Jeane Baker. Mi primer nacimiento fueel 1 de junio de 1926 en Los Ángeles. El segundo ocurrió en1945,cuando la Fox me bautizó como Marilyn Monroe. Lasdos convivieron en mí, pero el mundo solo supo ver partes de una de ellas. Tras una breve temporada viviendocon mi ella, a mi madre, Gladys PearlMonroe, la internan en un psiquiátrico. Empieza así mi peregrinaje pordistintascasadeacogidayorfanatos.A los dieciséis años me caso con James Dougherty para no volver a losorfanatos. Dos años después, él se enrola para luchar en la Segunda GuerraMundial.Empiezo a trabajar en una fábrica demuniciones, donde me hacen mis primeras fotos, y así comienza mi trabajo como modelo. El divorcio con James no tarda en llegar.Tras muchas pruebas para ser actriz,consigo entrar en la Fox. Norma Jeane comienza a desdibujarse. Tengo la certeza de que Marilyn Monroe salvará mi vida.Al fin consigo mis primeros papeles.Todos de poca importancia. Siento queZanuck, jefe de producción y vicepresidente, me odia. Para él nunca seré buena actriz.