9•dieta moderna basada en alimentos procesados y deficitaria en fibras vegetales, el sedentarismo, el déficit de exposición a la luz solar, la química de síntesis y la medicación como estilo de vida. Pero, además, hay un factor muy relevante a la hora de comprender la patología frecuente en los humanos actuales y es que estamos alejados de nuestra vida natural y, como consecuencia, de todos aquellos microbios que nutrían nuestra microbiota y nos dotaban de una mejor salud. Como consecuencia, existe una notable pérdida de especies microbianas, las cuales han tenido un papel muy importante en nuestro organismo.Desde el siglo XX, grandes avances para el mundo han supuesto al mismo tiempo un ataque directo a la microbiota humana. Con la aparición de los antibióticos, se desató la guerra antimicrobiana, y nos hemos enfocado durante décadas en matar, desinfectar, esterilizar, higienizar y limpiar. Así, vivimos con un exceso de higiene desde que nacemos, erradicando microbios de nuestro entorno a diario y, en muchos casos, tomando medicamentos antimicrobianos sin necesidad, como prevención o por error de diagnóstico. Entre todas las herramientas que hoy tenemos para mejorar la salud de la microbiota humana y dotarla de una mayor variedad de especies y de vida, se encuentran el hecho de llevar una dieta muy variada y rica en alimentos vegetales, tocar la tierra, las plantas y los animales, evitar la higiene extrema, limpiar el hogar con productos más naturales y pasar más tiempo cerca de la naturaleza. Pero, si existe una herramienta por excelencia, esa es el consumo de alimentos fermentados. Hace miles de años decidimos dejarnos llevar por la magia de la fermentación y permitir que organismos microscópicos se encargaran de modificar nuestros alimentos, haciéndolos más digeribles y más palatables y dotándolos de sustancias muy beneficiosas para nosotros. No es casualidad que en los diferentes rincones del mundo los fermentados se convirtieran en alimentos curativos y que su consumo siempre se haya asociado al bienestar. En estos tiempos de inflamación, de sintomatología y de medicación como estilo de vida, el consumo de este tipo de alimentos transformados por la vida microscópica se convierte en la mejor estrategia a la hora de mejorar nuestra salud digestiva y la salud en general, de mantener una microbiota mucho más diversa y rica, y de estar mejor adaptados al entorno. Porque la supervivencia de una especie depende de su capacidad de adaptación, y los humanos necesitamos a nuestros aliados microscópicos para conseguirlo.En este libro encontrarás magia, porque Nerea es una maga que deja hacer, que enseña a hacer y que crea las combinaciones más coloridas, nutritivas y maravillosas del mundo. Es una domesticadora nata de microbios y, a la vez, su mejor aliada. Una gran directora de orquesta que coordina este mundo microbiano para transformar los alimentos y convertirlos en vida. Mariana Aróstegui Solomkawww.organicallym.com @organicallym