Antes de empezar

«El único lugar donde el “éxito” aparece antes que el “trabajo” es en el diccionario».

Vidal Sassoon

ENCUENTRA TU TESORO

Las fábulas de Esopo eran mis favoritas cuando era pequeño. Mi padre solía contarnos a mi hermano y a mí una antes de ir a dormir. Hay una en especial sobre un labrador y sus hijos que he recordado siempre.

Dice así:

A punto de acabar su vida, quiso un labrador dejar experimentados a sus hijos en la agricultura. Así, los llamó y les dijo:

—Hijos míos, voy a dejar este mundo. Busquen lo que he escondido en la viña y lo hallarán todo.

Creyendo sus descendientes que había enterrado un tesoro, después de la muerte de su padre removieron con gran afán el suelo de la viña y, aunque no hallaron tesoro alguno, la viña quedó tan bien removida que multiplicó sus frutos.

Mi padre concluyó la fábula diciendo: «Si buscas un tesoro, ponte a trabajar».

Muchas personas intentan encontrar sus tesoros evitando trabajar duro y esto, lejos de ayudarles, les aleja de sus objetivos. No se dan cuenta de que al evitar el esfuerzo evitan la recompensa.

UN TESORO LLENO DE RIQUEZA

El objetivo de Diario emprendedor es sacar lo mejor de ti para los demás. Con él aprenderás a preguntarte por qué quieres conseguir un objetivo antes de plantearte cómo hacerlo.

El porqué siempre debe ser lo más importante para cualquier emprendedor, porque es el punto de partida y lo que te permitirá entender qué te motiva a seguir tus deseos: si realmente son razones convincentes, estarás preparado para conseguirlos, y si son un simple capricho, estarás en condiciones de replantearte tus metas.

A medida que vayas avanzando en los capítulos aprenderás qué significa realmente para un emprendedor ser rico y pobre y por qué es importante que escojas ser rico. Al pasar las páginas de tu Diario emprendedor estarás removiendo la tierra en busca de tu tesoro y, cuando menos te lo esperes, verás cómo todo ese trabajo duro te habrá conducido a descubrir esa recompensa de posibilidades que siempre ha estado ahí pero no veías.

—Quiero crear una empresa —le dije a Luis mientras estudiábamos en la biblioteca de la universidad.

—¿Qué dices, amigo? Ponte a estudiar, que mañana tenemos el examen más difícil de todos —me contestó, y luego volvió la mirada hacia su libro.

—Es que tengo una buena idea. Esta vez sí que es una buena idea —insistí.

Luis retiró los ojos del libro y me contestó:

—¿De qué sirven las buenas ideas si no tienes dinero? Creo que es prácticamente imposible que consigas dinero para tu proyecto. Ya sabes, los bancos no prestan dinero.

—¿Dinero? El dinero es lo de menos; es más, no lo necesito por ahora. Ya lo conseguiré cuando haga falta, y seguro que no es tan difícil conseguirlo —le dije.

—Está bien, inténtalo, pero recuerda mis palabras cuando falles: ¡Te lo dije!

La universidad ya ha quedado atrás y Luis aún no ha podido decirme: «¡Te lo dije!». Su actitud negativa no le permitió ver más allá y extender su visión.

Lo cierto es que si pretendes tener la aprobación de los demás, es probable que nunca des ningún paso hacia adelante.

SALTANDO ALTO

Un grupo de ranas viajaba por el bosque cuando, de repente, una de ellas cayó en un pozo profundo. Las demás se reunieron alrededor del agujero y, cuando vieron lo hondo que era, le dijeron que a efectos prácticos podía darse por muerta. Sin embargo, ella siguió tratando de salir del hoyo con todas sus fuerzas. Las otras le decían que los esfuerzos serían inútiles, pero la ranita continuó saltando con tanta energía como le era posible. La multitud le gritaba que era inútil pero la ranita seguía saltando, cada vez con más fuerza, hasta que finalmente salió del hoyo. Cuando estuvo fuera las otras le preguntaron si escuchaba lo que le gritaban y la ranita les explicó que era sorda, y creía que las demás la estaban animando a esforzarse más y más desde el borde.

Si yo hubiera escuchado a las ranitas que me gritaban que era inútil, que no lo intentara, jamás estarías leyendo este libro. Si quieres conseguir tus sueños necesitas relacionarte con personas optimistas, con metas, que se esfuerzan, que quieren ser mejores cada día. No existe una forma más eficaz para crecer que tener amigos así. De quién te rodeas y qué escuchas influirá en tus resultados. Y si por el camino te encuentras con un pesimista, ya sabes: ¡vacúnalo con este libro!

APRENDE A ESCUCHAR

La primera década del siglo XXI ha sido especialmente dura en cuanto a lo económico se refiere para muchas familias. Cada día los pobres son más pobres y los ricos son más ricos, mientras que la clase media se reparte en uno de los dos bandos y corre el peligro de extinguirse. Pero debes ser consciente de que las crisis económicas no son nuevas; tus padres, abuelos y antepasados vivieron tiempos aún más difíciles, de modo que tú llevas dentro un código de campeón que, si haces uso de él, te permitirá salir victorioso de tus adversidades.

Aunque es evidente que existe una crisis económica, hay una mucho peor que está afectando a miles de personas en el mundo: la crisis del pesimismo. Este libro pretende ser un instrumento útil para los optimistas y una vacuna para los pesimistas. Aquellos que deseen llegar a ver sus sueños cumplidos deben adquirir la capacidad de escuchar las palabras correctas, las que edifican y construyen. Es curioso, pero, cuando decides cambiar tu realidad, por arte de magia aparecen personas que nunca han hecho nada en sus vidas queriendo darte sus pésimos consejos; seguir sus consejos puede salirte muy caro. Te recomiendo que aprendas a escuchar los consejos de las personas que ya han vivido lo que tú quieres vivir. Recuerda: aunque el mundo, los medios de comunicación e incluso tus amigos te pinten un panorama terrible, sé como la ranita intrépida, sordo a palabras necias.

ENCUENTRA TU PASIÓN

Algunas personas dentro del mundo empresarial se preguntan si los emprendedores nacen o se hacen. ¡Por supuesto que nacen! Si no es así, no se me ocurre otra manera de cómo llegaron a la tierra. Lo cierto es que todo el mundo puede hacerlo, todos podemos ser emprendedores. De la misma manera que aprendiste a leer y a escribir, puedes también aprender a usar las habilidades que necesitas para poner en marcha tus ideas. El primer paso que necesitas dar para convertirte en un buen emprendedor es determinar cuál es tu pasión. Las personas que quieren ser felices necesitan encontrar lo que realmente les gusta hacer y las hace vibrar por dentro. Encuentra aquello por lo que pierdes la noción del tiempo y entonces encontrarás tu pasión. Cuando dedicas todas tus energías a las cosas que te apasionan, nunca más vuelves a sentir la pesada carga de un trabajo, nunca más vuelves a odiar los lunes ni a amar los viernes; en definitiva, eres feliz porque te dedicas a hacer cosas que te gustan. Si aún no has encontrado esa sensación, sigue buscando, no desistas en tu búsqueda, sigue haciendo cosas diferentes, porque de esta manera llegará un momento en el que inevitablemente encontrarás lo que te apasiona. Quizás aún no te lo hayan dicho, pero posees talentos innatos que nadie más tiene, eres único, especial y ¡diferente! No existe nadie igual a ti en todo el planeta, y esa particularidad te permite imaginar y crear cosas que a nadie más se le podrían ocurrir.

¿POR QUÉ UN DIARIO?

Cuando empecé a leer mis primeros libros sobre educación financiera podía pasarme horas y horas leyendo sin parar. Quería subrayar los libros enteros porque todo era importante para mí. Recuerdo que tenía que buscar un cuaderno y apuntar todas mis ideas para que no se me olvidaran y, sinceramente, era un poco incómodo. Por eso me propuse que, si algún día escribía un libro, le evitaría ese problema al lector. Así surgió la idea de Diario emprendedor, un libro donde puedes escribir tus grandes ideas al mismo tiempo que lees. Así pues, el libro está pensado para que, después de leer cada capítulo, lo medites y anotes tus reflexiones personales en el apartado de «Diario personal». Recuerda, este diario no es acerca de mí, es acerca de ti. Una vez que hayas leído todo el libro guárdalo como si fuera un tesoro, y el día que cumplas tus más grandes sueños busca este libro y repasa tus notas personales, que dejaste escritas aquí. Estoy seguro de que te hará mucha ilusión ver cómo ha sido tu trayectoria.

MOMENTUM

Este es tu momentum,* el momento de poner todo tu dinamismo y energía en marcha. Seguramente tienes grandes ideas, pero es hora de incrementar la energía para que se realicen. Tener éxito requiere tiempo y esfuerzo, pero si no creas tu momentum ahora no tendrás lo que se necesita para que tus proyectos se hagan realidad.

Diario personal

* Momentum: ímpetu, impulso, progresismo.

Diario Emprendedor

Comienza donde estás

«Comenzar sin dinero es una ventaja. No se necesita dinero para empezar a ayudar a los demás».

Derek Sivers

Empezó con una pequeña pizzería en 1960 en una localidad de Michigan y durante ocho años intentó sacar adelante su negocio de pizzas. Pasados esos años había acumulado una deuda de 1,5 millones de dólares que le llevó a la bancarrota. Sin embargo siguió probando suerte con otros negocios, pensando que su oportunidad estaba en otra parte y no en las pizzas. En medio de esos intentos de negocio (perfumerías, limpieza de coches, etc.) siguió endeudándose y pidiendo créditos sin obtener resultado alguno.

Un día pensó que podía volver a empezar en el ámbito en el que había comenzado, hizo una valoración y comprendió que las pizzas eran su pasión. Buscó una idea novedosa y se dio cuenta de que, en Estados Unidos, si alguien quería comprar una pizza tenía que ir a buscarla a la tienda. Entonces se le ocurrió que podría llevar las pizzas aún calientes a las casas de sus clientes usando su propio coche, y así lo hizo. Fue el nacimiento del delivery pizza (servicio a domicilio). Años después creó las populares promociones 2 × 1, 30 minutos o gratis, y actualmente su cadena es la segunda pizzería más grande de Estados Unidos y cuenta con más de 9000 establecimientos alrededor del mundo.

Esta es la historia de Tom Monaghan, el fundador de Domino’s Pizza.

MUY POCOS COMIENZAN DONDE ESTÁN

No sé en qué tramo de tu camino te encuentras ahora mismo, pero quiero que sepas que, estés donde estés, tienes la oportunidad de empezar a hacer realidad tus propósitos.

El problema de la mayoría de la gente es que vive esperando el momento correcto, tener la financiación necesaria, estar en el lugar o en el país indicados. Sin embargo, el mejor momento para emprender tus proyectos es ahora, porque nunca serás tan joven y estarás tan lleno de vida como hoy; generalmente a los que esperan el momento correcto se les va la vida esperando.

Es necesario que empieces hoy mismo a cambiar tu futuro, no importa si aún crees que eres muy pequeño, o si sientes que no tienes mucho que ofrecer, no permitas que esos pensamientos aniden en tu mente porque todos tenemos algo que ofrecer, algo que aportar, algo que puede cambiar la vida de alguien más. Amancio Ortega, fundador de Zara, es un buen ejemplo sobre cómo comenzar desde donde estás. Empezó a construir su imperio desde su pequeño taller en La Coruña, España, y actualmente es el tercer hombre más rico del mundo según la revista Forbes, con tiendas en más de 77 países. La vida es así, las mejores oportunidades visitan a aquellos que trabajan con esmero, independientemente de dónde se encuentren.

Tengo un amigo del que he aprendido mucho, su nombre es Miguel Silva. Él y su amigo José Ramón García decidieron crear una empresa de tecnología, pero en vez de pensar en mudarse a Silicon Valley decidieron empezar donde estaban. Así fue como crearon la empresa tecnológica Blusens en su ciudad natal, Santiago de Compostela. Y en tan sólo 10 años han llegado a distribuir sus productos a más de 30 países.

Es probable que tengas una buena idea, pero si esperas mucho tiempo para llevarla a cabo puede ser que cuando te decidas sea demasiado tarde; puedo asegurarte que no existe un mejor momento para empezar que ahora. Este es tu momento, esta es tu oportunidad, el mundo entero y yo estamos esperando a que nos sorprendas con tu genialidad. Definitivamente, la mejor manera de hacer algo es empezarlo.

EMPIEZA SIN DINERO

Pensar que lo primero que se necesita para emprender es tener dinero es un error muy común entre los emprendedores. El error radica en el enfoque: lo primero que debes preguntarte cuando inicias un proyecto no es cuánto necesitas para llevarlo a cabo sino qué tan útil puede ser para la sociedad.

Para ser útil no se necesita financiación. Fíjate en la palabra «primero», hago énfasis en ella porque creo que el principio de todo proyecto consiste en querer ayudar o resolver la necesidad de alguien más, todo lo demás es secundario. Cuando creé la marca Niños Emprendedores me costó mucho trabajo conseguir la financiación necesaria. Pero, a pesar de que no tenía dinero para empezar me enfoqué en ser útil. En una ocasión, invite a un montón de niños, padres e incluso abuelos del pueblo en el que residía en aquel momento al día de «sueña en grande y disfruta de una limonada». Primero, compartí con ellos una charla de cinco minutos acerca de los sueños, y después empezó la revolución. Unos niños estaban a cargo del sistema de producción exprimiendo limones y asegurándose de que la limonada tuviera un buen sabor. Otros trabajan en la logística, montando mesas y distribuyendo todo el material, el equipo de marketing era genial, diseñaron carteles y un logotipo, y por último estaba el equipo de ventas, haciendo cuentas y desarrollando la campaña compras uno y te llevas dos. Fue increíble, pero lo más memorable para mí fue que no sólo se divirtieron sino que aprendieron a emprender un proyecto. Sinceramente ese día ellos fueron mis maestros, me hicieron darme cuenta de que una venta de limonadas no tiene nada de diferente de los negocios que hacemos los adultos. El objetivo siempre es el mismo, vender; pero muchas veces olvidamos cuáles son los verdaderos propósitos. Meses después alguien se interesó en lo que hacía y la inversión llegó para esa marca, pero si hubiera pensado que era mejor empezar teniendo algo seguro probablemente nunca hubiera hecho nada.

De la misma manera que sucedió con Niños Emprendedores ha sucedido con muchos grandes emprendedores de la historia. Cuando pones tu corazón en algo grande y bueno para los demás, la financiación siempre llega a tiempo, tan sólo debes procurar que la financiación te encuentre trabajando.

Me encanta la historia de Derek Sivers. Él fundó cdbaby.com en 1997, una de las primeras páginas web en vender música de artistas independientes. En su libro Sigue tu pasión afirma que el hecho de no haber tenido financiación fue una enorme ventaja para él. Más adelante también cita: «Si quieres ser útil, siempre puedes empezar ya con solo un 1% de lo que hay en tu gran visión. Será una humilde versión prototipo de tu gran visión, pero ya estará en marcha. Irás por delante de los demás, porque habrás empezado de verdad, mientras que otros estarán esperando a que la línea de meta aparezca, como por arte de magia, en la línea de salida». Derek vendió su empresa 11 años después de haberla fundado por 22 millones de dólares. Ser útil para alguien más es tan valioso que no tiene precio.

ENFÓCATE EN AQUELLO EN LO QUE ERES BUENO

La forma más efectiva para empezar, sin lugar a dudas, es enfocarte en aquello en lo que realmente eres bueno. Debes preguntarte qué haces mejor que los demás. Es una pregunta sencilla pero importante, porque la respuesta te proporcionará la pauta que necesitas para iniciar tu proyecto.

El error que cometen muchas personas que quieren emprender algo es enfocarse en los negocios que son rentables. Es entonces cuando se aventuran a iniciar un tipo de negocio que no les gusta, en el que no son buenos, sólo porque ven que para otra persona sí lo ha sido. El hecho de que sea rentable para otra persona no significa que pueda serlo para ti también. Este tipo de personas hacen que una idea deje de ser una excelente idea, no cometas ese error. Enfócate en aquello en lo que eres bueno.

ALGUNOS BUENOS EJEMPLOS DE PERSONAS CON ENFOQUE

  • Mark Zuckerberg, creador de Facebook, enfocó su negocio en aquello en lo que era realmente bueno: programar.
  • Tom Monaghan, creador de Domino's Pizza, se enfocó en lo que sabía hacer mejor: hacer pizzas.
  • Warren Buffett también se enfocó en lo que conocía de primera mano: invertir.

Puedes contestar a estas preguntas y escribir las respuestas en tu Diario personal:

Encuentra el enfoque de tu idea y entonces tendrás un buen proyecto. Estar enfocado es el detalle que te hará diferente.

Diario personal
Diario Emprendedor

El poder de una visión

«La persona más pobre de este mundo no es aquella que no tiene un centavo sino aquella que no tiene visión».

Dante Gebel

Se celebraba la inauguración de Epcot Center en la ciudad de Orlando, Florida. Habían pasado ya cinco años desde la muerte de Walt Disney, quien había concebido el proyecto y había trabajado fuertemente para que se llevara a cabo. Un reportero se acercó a Roy Disney, hermano de Walt, que en aquel momento se encontraba al frente de la corporación, y le dijo:

—Debe de ser un momento difícil para usted; un día de gran alegría pero también de inmensa tristeza porque Walt nunca pudo ver culminado este parque, que era uno de sus grandes sueños.

Roy sonrió, lo miró fijamente a los ojos y respondió:

—Joven, está usted equivocado. Walt vio culminado este sitio. Y, precisamente gracias a que lo vio culminado mucho antes de que se comenzara a construir, hoy usted y yo lo estamos viendo.

Roy ponía en evidencia algo que conocía bien. Se dice que Walt Disney fue capaz de realizar proyectos precisamente porque era capaz de visualizarlos ya terminados cuando apenas eran una idea en su mente. La idea de Disneylandia se le ocurrió mientras paseaba con sus hijas Sharon y Diana. Imaginó un gigantesco parque de atracciones para los niños, donde pudieran encontrarse con los personajes de sus dibujos animados.

Cuando buscaba financiación, llevaba a los banqueros al lugar que había escogido en las afueras de Los Ángeles, y, desde una colina cercana, les indicaba con voz entusiasta dónde estarían las entradas, la calle principal y el castillo. «¿Lo pueden ver?», preguntaba. Y los desconcertados inversores trataban de imaginar lo que Disney veía allí, en medio de aquel terreno baldío.

NECESITAS VISUALIZAR

Las visiones nacen en el corazón, pasan por la mente y, tarde o temprano, con la acción, se vuelven realidad. Todos necesitamos una visión, no importa si es atractiva o no para los demás, sólo importa que tú estés seguro de ella, que la ames y que beneficie a alguien más.

Visualiza conmigo un momento, cierra los ojos y desconéctate por un momento de todo. Piensa en cómo te gustaría estar en el futuro, cómo te ves dentro de 10 o 20 años. ¿Dónde te gustaría estar y qué te gustaría estar haciendo? Si has logrado captar esa imagen futura de ti mismo, guarda esa imagen en tu mente y a partir de ahora recupérala cada vez que flaquees en tu propósito y descubrirás que vale la pena luchar por ese futuro.

Quizás pienses que ahora eres muy pequeño o que no eres una persona demasiado importante, pero ¿sabes qué? Nadie nació siendo grande o relevante, todos debemos ganarnos a pulso lo que anhelamos. Sueña a lo grande, imagina a lo grande, esfuérzate a lo grande y tendrás resultados grandes.

TODO SALDRÁ BIEN

Es común en los emprendedores la impaciencia. Todos desean llegar rápido a sus objetivos, pero hay que ser consciente de que eso difícilmente sucederá. En capítulos anteriores he dicho que no existen atajos para el éxito, solamente esfuerzo y perseverancia. Tu visión puede que tarde un tiempo en realizarse, pero cuanto más rápido aprendas, más acelerarás la curva de aprendizaje. Debes ser consciente de que habrá malos momentos mientras tu visión se realiza, es normal sentirte desanimado a veces y pensar que tu visión nunca se realizará. Pero eso no pasará, no al menos si estás decidido a esforzarte arduamente para evitarlo. Cuando los pensamientos pesimistas invadan tu mente, recuerda que eres especial, que Dios es justo y no se olvidará de tu esfuerzo.

Imagina por un momento que tuviera una máquina del tiempo con la que ir a visitar a tu «yo» del futuro. Imagina que veo que las cosas no han salido como esperabas, ¡que han salido aún mejor! Imagina que te está yendo muy bien y que tu estilo de vida es muy deseable. Luego, al volver al presente, imagina que te explico todo lo que he visto sobre ti. Sé honesto: ¿seguirías viviendo angustiado o preocupado por tu futuro? Estoy completamente seguro de que no y de que probablemente verías ridículas tus dificultades de hoy. Afortunadamente no tengo una máquina del tiempo y afortunadamente no necesitas ir al futuro para saber que esto pasará.

Debes mantener el ritmo de trabajo constantemente y no olvidar que si eres humilde, honesto, íntegro, esforzado y apasionado, estarás condenado a una vida próspera y llena de felicidad. No te preocupes por el mañana, cada día tiene su afán, sigue dando pasitos seguros como las tortugas. Ya sabes qué le pasó a la liebre confianzuda: más vale ir lento y seguro que rápido y con un exceso de confianza.

NECESITAS UN GOLIAT

Seguramente has escuchado la historia de David y Goliat. A mi padre le encantaba contarnos esta historia, supongo que porque se sentía muy identificado con aquel muchacho que comenzó sin nada y tuvo que enfrentarse a grandes retos en su vida.

A lo largo de nuestra vida todos nos encontramos con gigantes que nos ponen a prueba, y lo cierto es que, tarde o temprano, todos necesitamos un Goliat al que enfrentarnos para poder darnos cuenta de nuestras posibilidades.

Lo importante es esto, David nunca hubiera llegado a ser rey si no se hubiera enfrentado a Goliat. Lo que convirtió a David en rey no fue su fuerza, sino su actitud. Cada problema, cada gigante, es una oportunidad para crecer y para alcanzar tu visión; no la desperdicies quejándote.

EL HIERRO CON HIERRO SE AFILA

En una ocasión en la que estaba desanimado por las críticas negativas que otras personas hacían de mí, una amiga me dijo estas palabras: «El hierro con hierro se afila». Reflexioné durante muchos días hasta que comprendí que el carácter de un verdadero líder se demuestra en los momentos difíciles.

Cada prueba en tu vida, cada golpe, cada dificultad tan sólo está moldeando tu carácter. Mantén tu frente en alto siempre y, si en algún momento sientes que todo se está derrumbando a tu alrededor, recuerda que estás preparado para superar cualquier dificultad. Tener una actitud correcta en esos momentos te transformará en un mejor líder y en un modelo a seguir para los demás. Las personas que tienes alrededor apoyarán tu visión porque habrás probado que estás hecho de hierro.

SÉ UN LÍDER

Es la influencia lo que distingue a un líder de un dictador. El éxito en el liderazgo ocurre cuando una persona toma tu visión y la convierte en suya. Si quieres ser un buen líder debes aprender a transmitir a las demás personas tu visión.

Si eres un emprendedor y estás empezando a construir tu empresa, tu misión consiste en contagiar tu visión a las personas que están trabajando contigo. El problema de muchas empresas y líderes es que, aunque tienen una visión, no todas las personas de su equipo se encuentran trabajando conjuntamente para alcanzarla.

Uno de mis ejemplos favoritos de liderazgo es Steve Jobs. Aunque como persona tenía innumerables defectos, sabía muy bien cómo influir y transmitir su visión del concepto de Apple a los demás. Fue su influencia la que llevó a toda la empresa a enfocarse en producir los mejores productos del mundo.

Sigue trabajando en tu liderazgo y aprende a ser una persona influyente.

SÉ DIFERENTE

Bill Gates tuvo una visión cuando tenía 19 años: que algún día todo el mundo podría tener un ordenador personal en su escritorio. En los setenta su visión parecía ridícula. Un ejecutivo de IBM replicó su argumento diciendo que no había ninguna razón para que todo el mundo quisiera tener un ordenador en casa. Sin embargo, años más tarde, Bill y todo su equipo de Microsoft estaban metidos en una avalancha de negocio que no paraba de crecer. El resto de la historia ya la conoces y Bill Gates sigue estando entre los tres hombres más ricos del mundo.

Esa es la clave: busca una visión mucho más grande que tú, que te obligue a salir de tu zona de confort, que te obligue a exprimir tu cerebro, que te haga diferente. Todos tenemos una zona de confort donde lo hacemos todo razonablemente bien, pero sólo las personas diferentes se atreven a salir de ella en busca de algo mejor.

TODAS LAS NOCHES, ANTES DE DORMIR

Una vez que la tengas, átate tu visión al cuello, despierta, come, merienda, cena y duerme con ella. Que nada pueda apartarte de tu visión. Cada día debe ser una oportunidad para crecer, no te vayas a dormir sin haber aprendido algo que te acerque a tu visión. Pon en práctica este principio todos los días hasta que tu visión se realice.

Diario personal