Cuando leemos un libro, le abrimos espacio en nuestra cabeza a la mente y a las ideas de su autor. Por lo general, luego de leer las primeras páginas, podemos sentir si además le abriremos un espacio en nuestra memoria y en el corazón. Muchas veces leemos un libro por obligación. El texto quizás nos queda en la mente durante un tiempo, pero luego sus huellas desaparecen en lo profundo del pasado. En otras ocasiones, leemos un libro por curiosidad, por el anhelo de aprender, por el gusto de una buena lectura. Es allí cuando entra en juego el filtro del alma y nos dice dónde almacenaremos aquello que leemos o si simplemente lo desecharemos y se convertirá en uno de los muchos libros que pasarán a engrosar nuestra biblioteca sin haber culminado su lectura.
Este es un libro al que con facilidad se le abre espacio y cuya esencia y contenido quedan guardados muy rápido en el corazón de quien lo lee, ya que quien lo escribe lo hizo con amor, inteligencia y grandes puntadas de buen humor. Este último elemento, en especial, nos ayuda a todos en esa tarea. En muchos de los pasajes del libro me encontré a mí misma sonriendo, pues sentía que estaba acompañando a Laura en los pintorescos y muchas veces divertidos escenarios de su vida por los cuales nos conduce. Ella utiliza su historia como hilo conductor para enseñarnos de la misma forma en la que ella aprendió y logra con facilidad atraparnos en su amena lectura.
Creo que un libro debe aportar elementos nuevos a la vida del lector y Espacios que sanan lo hace de muchas y variadas formas. Laura nos invita a recorrer de su mano el mundo invisible (que ella tiene la habilidad de tornar visible) de los espacios que nos rodean y nos invita a hacernos conscientes de cómo ese mundo interactúa con nosotros. Nos guía para aprender a percibir el alma de las cosas y, de paso, a recordar que debemos conectarnos con nuestra alma.
Es un libro útil y con ideas novedosas que de manera sutil nos ayudan a transformarnos. Creo que, tras leer el libro, es difícil que algún lector deje los espacios que lo rodean tal cual están, pues este texto nos invita a actuar, a mejorar, a transformar nuestro entorno y a reflexionar. Espacios que sanan es una lectura dinámica que, sin llevarnos a la culpa por el desorden, nos conduce a que deseemos organizar, limpiar, despejar y armonizar nuestros espacios para que reflejen el ser luminoso que somos. Además, es un libro que se disfruta, que nutre, que te hace sonreír y que tal vez te recuerde las ventajas de ver lo invisible en lo visible, tal como lo hizo Laura, aunque evitando el sufrimiento y desgaste por el que ella pasó.
Las personas que innovan son puntas de lanza que tienen que abrirse camino ante obstáculos difíciles y, así mismo, tienen la misión de abrirles y suavizarles el camino a otros. Laura está cumpliendo con esa tarea y yo, personalmente, espero que muchos lectores descubran dones y talentos similares a los de ella, de modo que puedan ponerlos al servicio de sus comunidades.
Escribir un libro es tejer con hilos de memoria y creatividad tus ideas y mensajes para comunicarlos a unos desconocidos que, al leerte, se vuelven muy cercanos.
Elsa Lucía Arango E.*
* La doctora Arango es egresada de la Universidad Javeriana, especializada en medicinas alternativas. Es una de las profesionales más reconocidas en este ámbito de la salud. Es autora de varios best seller: Experiencias con el cielo (Grijalbo, 2015), Mundos invisibles (Grijalbo, 2016), ¿Cómo es el cielo? (Beascoa, 2018) y Legado de amor (Grijalbo, 2020).
Quiero empezar por confesarte algo: escribir este libro ha sido un reto muy grande, pero, a la vez, una de las experiencias más enriquecedoras de mi vida profesional. No fue fácil poner en papel tantas ideas que no paran de darme vueltas por la mente, abrir mi corazón para que conozcas mi historia y aterrizar lo que hago cada día para entregártelo de la mejor forma. Dicen que los grandes momentos de la vida siempre causan un poco de nervios y así se siente esto.
Escribir un libro es el sueño de muchos y, por supuesto, fue mío alguna vez. Así que hoy comparto mi alegría contigo, pues tienes en tus manos mi sueño cumplido. ¡Dejé aquí mi corazón y espero que lo percibas de esa manera!
Nunca me imaginé que aquella niña de corazón blandito pudiera encontrar tanta fuerza en lo que para muchos era fragilidad. Pronto sabrás por qué te lo digo. A veces, lo que parece una debilidad puede ser nuestra mayor virtud. Nuestros dones especiales nos vuelven únicos y, además, nos hacen encontrar el camino o darle vida a un proyecto con un impacto inimaginable.
Lo cierto es que ni yo sabía que tendría tanta información para compartir. Siendo sincera, cuando trabajas sin pretensiones, con pasión, con cariño y con el corazón, dejas a un lado la falsa creencia de que te las sabes todas, pues lo que haces te gusta tanto y lo disfrutas tanto que siempre hay más por descubrir.
Y te hago otra confesión: fue delicioso darme cuenta de que este camino me ha entregado tantas competencias, detalles y experiencias que son, al final, las responsables de haber creado un concepto pensado más allá de lo más puro del diseño. Algo más humano, más cercano, más real, más consciente.
Me hace inmensamente feliz que tengas este libro en las manos. No te conozco, no sé quién eres, dónde vives o a quién tienes al lado, pero quiero que sepas que, desde ya, tú y yo estamos conectados, pues mi interés por que tu vida sea más agradable, tus espacios te llenen de armonía y tu alma brille de la mejor forma nos unirá en este proceso. Espero, de todo corazón, que estas herramientas, conocimientos, recomendaciones y reflexiones te lleguen al tuyo.
Me halaga y me honra que creas en mí y quiero agradecerte por eso. Te entrego estas páginas con mucho cariño y te advierto que aquí no solo encontrarás el típico libro de diseño, con unos consejos y respuestas puntuales, sino algo que va más allá, pues me esforcé y le dediqué muchas horas para entregarte algo diferente.
Este libro tiene un propósito mayor. Quiero llevarte a un viaje de conocimiento lleno de reflexiones profundas que te harán pensar, de explicaciones sencillas que te llenarán de datos interesantes y razones reales para implementar el diseño holístico, de descubrimientos cotidianos que no te habías detenido a analizar, de historias y anécdotas que te ayudarán a entender y de muchas herramientas aplicables que te llevarán a la acción.
Espero que el recorrido por los espacios en los que te mueves sea de gran utilidad y que juntos logremos que se conviertan en un refugio de paz, felicidad, bienestar y prosperidad. Vamos a llevar el diseño a otro nivel. Además, si sentiste interés por esta lectura, es porque estás preparado para ponerla en práctica.
Gracias por darme la oportunidad de demostrarte que el diseño se hace más con el corazón y con el alma que con la mente. Te pido que te dejes llevar y que no dudes nunca en contactarme si crees que te puedo ayudar de alguna otra forma. Laura Casas Studio y mis redes sociales están siempre abiertas para recibirte, ayudarte y acompañarte en la transformación.
Para iniciar, te pido que abras tu corazón, que le subas el volumen a tu voz interior y que destapes todos tus sentidos, esos mismos que a veces damos por hechos, pues vamos a darle un giro a tus espacios. Yo estoy aquí para acompañarte. ¿Estás listo para empezar? ¡Pues aquí vamos!
Con cariño, Lau.
Es muy probable que si estás acá es porque tienes un interés profundo por los espacios, el interiorismo, la arquitectura y todo este mágico mundo del diseño interior. Quiero decirte que ese interés significa que tu mente está buscando aprender más y sincronizarse con tus gustos.
Sin embargo, si tienes este libro en tus manos, puedo asegurarte que tu alma lo estaba buscando para darte todas esas respuestas de por qué te sientes de cierta forma en los espacios y cómo puedes comenzar a transformar tus rincones mágicos para vivir más feliz.
¿Alguna vez has entrado a un espacio y te ha gustado tanto, pero tanto, que no quieres irte de ahí? O, por el contrario, ¿has llegado animado a un lugar y has salido totalmente descargado, sin energía, con emociones de baja vibración, estrés y fastidio sin entender por qué? A mí también me ha pasado y mucho más de lo que te imaginas. De hecho, ese fue el motivo principal por el cual, a mis 14 años, estuve medicada con antidepresivos después de ser diagnosticada con ansiedad.
Seguro te estarás preguntando qué tiene que ver sentirse bien o mal en un espacio con estar medicada y con un trastorno de ansiedad. En los próximos capítulos te lo contaré todo. Espero que mi historia y la información que te voy a entregar se queden en tu mente y en tu corazón para que veas el poder tan lindo y mágico que tienes.
Primero, voy a contarte sobre la historia que me trajo hasta aquí, pues solo cuando hice click con mi propósito, me convertí en la diseñadora de interiores holística que soy. Pero, además de eso, quiero que pongas en práctica todo lo que te voy a explicar porque este libro estará lleno de rituales, recomendaciones y herramientas que te ayudarán a sanar tus espacios, a darles una nueva vida y a entender que cada espacio cuenta una historia.
Préstale atención a la primera parte, pues te demostrará que todos tenemos el don de sentir lo que pasa a nuestro alrededor. Unos lo hacemos de forma más fluida que otros, pero en realidad todos podemos conectar, pues para esto solo necesitamos una cosa: estar allí.
Y ponte manos a la obra con la segunda parte, ya que ahí encontrarás mis grandes secretos y te enseñaré las diferentes formas de sanar espacios que uso a diario desde que creé mi propio método, Sanando espacios, ese que he ido perfeccionando y que ha ayudado a muchísimas personas.
Hay algo que quiero que tengas presente de aquí en adelante: solo podrás entender esta historia y darle valor al contenido del libro si estás dispuesto a escuchar la voz de tu alma y a permitir que la sensibilidad maravillosa que la vida te regaló se comunique contigo sin barreras ni muros.
Cuando pensamos mucho y tenemos mucho ruido alrededor, la mente empieza a gritarnos y olvidamos estar en el presente. Da la sensación de que en realidad no pudiéramos conectar con nada. Pero cuando conectamos con nuestros sentidos, podemos percibir de verdad lo que está pasando a nuestro alrededor.
¿Alguna vez escuchaste decir que las paredes tienen oídos o que tu espacio escucha? ¡Esto es cierto y por eso estamos aquí! Los espacios tienen energía y cada elemento presente en ellos es energía de diferente vibración. Nosotros tenemos una energía que cambia mucho más rápido que la de los espacios porque pensamos y sentimos. Y, cuando lo hacemos, emitimos vibraciones que se quedan en los espacios que habitamos. Como los espacios no piensan y no sienten, toman la energía que nosotros depositamos en ellos y la van guardando.
Nuestra energía se va adhiriendo en las paredes, en la pintura, en los elementos y en los objetos y después de un tiempo todo comienza a vibrar como nosotros. ¿Qué pasa después? Como los espacios no pueden transformar la energía por sí solos, comenzamos a percibirla nuevamente, aunque las emociones sean otras. Por eso es nuestra responsabilidad limpiar y armonizar los espacios.
Esto lo empecé a sentir sin saber que era así y después de muchas experiencias, algunas agradables y otras no tanto, comencé a recoger información y a aprender con mis maestros, mi profesión y mis vivencias.
Si tú estás listo para iniciar, yo estoy lista para acompañarte. ¿Vamos?