¿Qué es el dinero?
¿Qué representa el dinero en tu vida?
¿Te lo preguntaste alguna vez? ¿Te lo preguntaste de verdad?
El dinero es útil como medio general de cambio, como unidad de medida, de pago, e incluso de ahorro. Estas aplicaciones son conocidas como “las funciones clásicas del dinero”. ¿Pero el dinero solo es una herramienta que simplifica el comercio? ¿No es acaso mucho más que eso?
Si alguien dice que el dinero es papel pintado (o un registro electrónico en un banco) y otra persona asegura que es un símbolo de poder o de estatus, ambas personas estarían en lo cierto. Si una persona define que el dinero es un “valor material” por lo que puede comprarse con él, y otra afirma que el dinero es un flujo de energía, también podría asegurarse que las dos están diciendo la verdad. Al hablar de la esencia del dinero, de su sentido, de su ser, la cuestión se torna indefectiblemente subjetiva.
Incluso si alguien asevera que “el dinero es bueno” y mejora el mundo, sería verdad; pero si se expresara lo contrario, también podría ser verdad. Posiblemente una tesis más profunda y atinada sería decir que el dinero no es bueno ni malo, ni tampoco mejora o empeora el mundo por sí mismo. Depende del uso que le demos, o de lo que estemos dispuestos a hacer para conseguirlo.
Lo que el dinero representa para una persona, puede ser muy diferente para otra. Como ocurre con todas las cosas, en definitiva. Cada interpretación es verdad según cada quien, y todas las interpretaciones conviven, sean parecidas o contradictorias entre sí. Muchas veces dos interpretaciones subjetivas antagónicas se las arreglan para coexistir superpuestas en la misma realidad objetiva de algo.
Este libro es una inyección de energía, un susurro de buena suerte. A la vez, es un entrenamiento técnico y un baño de sabiduría filosófica a tus finanzas personales. En este libro vamos a hacer juntos un viaje, hasta lo más insondable de la temática. Una aventura hasta el centro del dinero.
¿Qué es el dinero?
¿Un símbolo de poder? ¿Una potencialidad de todo lo que te permite comprar? ¿O la promesa de algún tipo de futuro, de seguridad, de tiempo libre?
¿Es un medio o un fin en sí mismo?, ¿es algo exclusivamente material o una energía que se expresa en lo material?
¿Cuál es tu relación con el dinero? ¿Te vinculás desde la carencia o desde la abundancia? ¿Heredaste un paradigma de ahorro saludable, o uno de acumulación ambiciosa? ¿Estás en un paradigma de disfrute y gasto inteligente, o compra compulsiva y gasto sin control?
¿De dónde vienen tus creencias respecto del dinero? ¿Te potencian o te limitan? ¿El dinero te infla el ego, te da seguridad personal? ¿Qué sentís cuando hablás de dinero? ¿Qué tanta atención le prestás a tus finanzas personales?
¿Qué emociones te atraviesan al momento de hacer algo con dinero? ¿La ambición, el miedo?
¿Conocés los sesgos cognitivos típicos que arruinan nuestras decisiones financieras? ¿Tenés una visión, una intención de ahorro a largo plazo?
¿Te gustaría gozar de una saludable renta pasiva? ¿Planificás, presupuestás? ¿Te ponés objetivos de largo plazo y metas de corto plazo? ¿Entendés bien el riesgo cuando invertís? ¿Cómo es tu actitud frente al riesgo financiero? ¿Te endeudaste alguna vez?
¿Conocés ciertos conceptos básicos relativos a finanzas? ¿Estás al tanto de que reinvertir sostenidamente los intereses hace crecer tu inversión de manera exponencial?
¿Sabías que el tipo de cambio real es la medición histórica del poder adquisitivo del dólar en un país determinado, y es clave para entender cuándo el dólar está barato o caro?
¿Intuís cómo descifrar la “carrera” entre las tasas de los plazos fijos, la inflación y la devaluación? ¿Reconocés el momento ideal para pagar en cuotas o “aceptar” el descuento en efectivo? ¿Sabés a qué velocidad pierden valor los dólares inactivos?
Algunas de estas preguntas van a ser la guía de nuestra aventura, un mapa emocional y financiero del dinero y nuestra relación con él. Pero no te asustes, lo vamos a hacer de una manera amena y didáctica. Vamos a descubrir juntos las mejores respuestas posibles. Este trabajo te va a brindar el marco general de las respuestas, para que vos elijas con convicción tus propias verdades individuales.
Este libro, leído a conciencia, entendido en su profundidad, va a destrabar ciertas cuestiones energéticas, va a disolver creencias limitantes, va a darte lucidez en tus decisiones técnicas. Te va a acercar a una vida más abundante y fluida en lo que al dinero respecta. En el tiempo, llevará tus finanzas personales a un nuevo nivel.
Te lo garantizo.
Este libro es una guía integral e íntima. Es integral, porque combina tipos de conocimiento que en apariencia no parecen tener que ver entre sí, pero que hacen a nuestra buena relación con el dinero y las finanzas personales por igual. Me refiero a conocimientos que podríamos considerarlos como “soft” (conceptos blandos) y a otros como “hard” (duros). La plata, las finanzas personales son un tema “soft” y “hard” a la vez.
Por el lado de los “soft”, se nos juegan aspectos sutiles de nuestra vida en cuestiones de dinero, como nuestras creencias, nuestros patrones psicológicos e inseguridades, nuestro ego, nuestra espiritualidad en algún grado. Tal vez, incluso, cosas todavía más intangibles, más etéreas, más incomprensibles, como la misteriosa combinación de azar y destino en el devenir de nuestras economías caseras. ¿Existe gente con buena estrella para cuestiones de plata? ¿O en verdad se trata de gente que aprendió a dominar el tema y toma buenas decisiones consistentemente?
Por otro lado, conocer los matices técnicos de las finanzas personales pareciera, para la vida actual, una gran ventaja. ¿O acaso resulta suficiente la inteligencia emocional para tomar las decisiones financieras correctas? ¿Alcanza con vibrar en la abundancia, o entender al dinero como un flujo de energía?
Creo que hay que saber otras cosas también. Cosas que lucen obvias y básicas para quienes estamos en el tema, pero que no lo son para la mayoría de la población.
Por ejemplo, poder armar un presupuesto e identificar áreas de mejora, tanto por el lado de los ingresos y de los gastos. O ir encontrando puntos óptimos en la combinación de trabajo, tiempo libre, ahorro y gasto; o saber en qué invertir según en qué momento de la vida estemos y de cuánto patrimonio dispongamos.
Parecen asuntos bastante evidentes, pero la experiencia me ha demostrado que no lo son tanto. Comprender al menos en parte estos aspectos más “hard” de la temática es algo que se integra y se potencia con las habilidades “soft” desarrolladas.
Una buena y linda casa donde vivir tiene paredes y techo sólidos. En este sentido, podríamos decir que los “matices más blandos” para fluir con el dinero abundante y saludablemente (las creencias inconscientes y la inteligencia emocional “financiera”) son los pilares y las paredes de la casa. Condiciones necesarias, pero no suficientes. Los aspectos más duros son el techo de la casa.
Así como las paredes sin techo no sirven, el techo sin paredes, tampoco. Este es el punto distintivo de este libro: la integración, porque en definitiva la casa es un todo, una unidad de paredes y techo armónicamente integrados. Si algo funciona mal, todo funciona mal.
Hay cientos de libros que hablan de vibrar en la abundancia, romper con las creencias limitantes en cuanto a la plata y agradecer por adelantado las cosas materiales que queremos, para generar una manifestación (“crear” realidad). Por otro lado, también existen infinidad de libros de los aspectos técnicos de finanzas personales. Este libro integra ambas cosas, de fácil lectura, con prácticas y con ejemplos cotidianos y basados cien por ciento en casos reales.
Este también es un libro íntimo. ¿Por qué? Porque es una especie de diálogo entre nosotros, donde te voy a contar lo mejor de todo lo que yo aprendí en tantos años de carrera. Tengo muchísima experiencia asesorando a personas con sus temas financieros, desde gente en situaciones económicas vulnerables hasta personas con muchos millones de dólares.
A lo largo de tantos años de trabajo, me fui dando cuenta de que ayudar a las personas con este tema es parte de mi misión en la vida. Pero no solo ayudarlas a invertir o planificar mejor sus finanzas, sino una ayuda mucho más “trascendental” respecto al dinero. Para que eso sea posible, es necesario cierto lazo, cierta confianza, cierta apertura entre el consultante y el profesional.
Estas páginas son el equivalente a ese lazo. Por mi lado, vas a encontrar toda la honestidad, la calidez y la apertura posible para darte lo mejor. Cuanta más sinceridad haya por tu lado, más provecho vas a sacar. Este es un libro de dinero, pero en el fondo es mucho más que solo dinero. Porque aprender sobre algo implica aprender también sobre uno mismo.
Por la parte hard, estoy licenciado en Administración, tengo un magister en finanzas, muchísimos años de mi vida trabajé en un banco internacional muy reconocido. Al momento de escribir estas palabras, ocupo el rol de gerente financiero en otro banco. Además de infinidad de personas físicas, brindé asesoramientos y capacitaciones en toma de decisiones económica-financieras tanto a pequeñas empresas y organizaciones sin fines de lucro, como a enormes compañías multinacionales como Techint, Coca-Cola,
Panamerican Energy, Codelco, Walmart, entre ellas. Asesoré a casas de Bolsa y de cambios, sociedades de inversión y bancos por fuera de los que tuve un trabajo fijo; e incluso a importantes organismos públicos y personas que trabajarían luego como ministros de economía y presidentes del Banco Central en Argentina.
Por el lado de lo académico, fui docente de grado y posgrado (UBA) y brindé infinidad de cursos de especialización en universidades privadas argentinas (CEMA, Di Tella, UCA, San Andrés, entre otras).
Pero nada de todo esto es lo más interesante ni lo principal.
Lo más importante es el otro conocimiento que fui incorporando de a poco a mi carrera y mi vida. El “lado B”: el mundo emocional, intuitivo, espiritual. Con los años yo mismo me fui dando cuenta de que “el lado B” impregna profundamente nuestros mundos financieros, sea que hablemos de la economía casera de un individuo o la de una gran empresa. Por cierto, si de grados de importancia hablamos, te diría que lo que estoy llamando el “lado B”, debería ser el “lado A”.
Una persona con buena inteligencia emocional que no sabe de finanzas es probable que en promedio y en el largo plazo tome mejores decisiones financieras que alguien que sabe de finanzas, pero con poca inteligencia emocional. Lo mejor, por supuesto, es estar en dominio de ambos tipos de habilidades.
En este sentido tuve la suerte de haber hecho un trayecto largo e interesante. Hace veinte años que incorporé cotidianamente técnicas de meditación y respiración consciente (que aprendí en la organización internacional El Arte de Vivir). A lo largo del tiempo me capacité en decenas de entrenamientos avanzados, cursos y retiros; y me formé como instructor.
Hoy brindo diversos talleres, no solo de autoconocimiento e inteligencia emocional, sino también de toma de decisiones e incluso inteligencia emocional financiera. Me he nutrido de soft skills en otros ámbitos también, más relacionados al coaching y la psicología.
Mucho de este conocimiento lo fui retransmitiendo e integrando en mis otros libros. El más comparable a este libro es, posiblemente, El arte de decidir, donde combino saberes de estadística y teoría de la decisión con conocimiento sobre el ego y las emociones. Tanto en toma de decisiones como en materia de dinero y finanzas, lo soft y lo hard, lo sutil y lo material, vienen juntos y —si bien es mejor que nada— siempre será insuficiente estar en manejo de solo uno de ambos matices.
“Los más inteligentes son los que aprenden de los errores de los demás”, dice una popular expresión. Por eso, en este libro, además de todos los conceptos y las prácticas que vamos a compartir, también te voy a contar algunas de las más asombrosas incoherencias financieras que he visto en mis casi 30 años en el rubro.
Lo más interesante es que algunas de estas incoherencias las vi no solo en gente que no sabe de economía, sino en expertos profesionales, en traders (operadores bursátiles) y gerentes generales de bancos, en inversores sofisticados, personas de muchísimo dinero.
No llevarse bien con el dinero en planos psicológicos o energéticos, cegarnos por el ego, o el impulso —la “calentura”— a la hora de tomar decisiones financieras, puede tirar por la borda todos los conocimientos técnicos adquiridos en una licenciatura o un magister en finanzas. Te prometí sinceridad, así que dejame decirte que algunos de estos grandes errores los cometí yo mismo, a pesar de mi amplia trayectoria. Te voy a contar uno de los más jugosos.
Hay varias ideas-fuerza financieras (tanto en el mundo filopsicológico como en el ámbito técnico) que si respetás sostenidamente en el tiempo, vas a poder llegar muy lejos, al punto de vivir de rentas como muchos sueñan. Te propongo, entonces, disfrutar del camino, del proceso de construcción de unas finanzas saludables en tu vida. Pues, en última instancia, el viaje es más importante que el lugar de destino.
Yo estoy acá para vos.
Avancemos juntos.