
Al dejar el pañal es importante establecer una rutina, y que niños y niñas usen ropa cómoda.
También crear un ambiente amigable, por ejemplo, incorporando un asiento adaptador para el inodoro y un pequeño banco o escalera que les sirva asimismo para lavarse las manos sin ayuda.
Si se sienten cómodos, pueden dejarlos observar cómo ustedes usan el baño, así luego imitan.
Siempre se debe elogiar y recompensar los
intentos, incluso si aún no llegan los logros.
Recurrir a historias o juegos sobre el uso
del baño y explicarles el proceso de forma
sencilla son dos opciones muy útiles.
Sean pacientes y comprensivos con ellos si al principio se hacen pis encima. Es recomendable tener varias mudas de ropa siempre listas.
Animen su independencia permitiéndoles intentar solos cuando se sientan listos, pero permanezcan cerca para ayudarlos si es necesario. Este es un buen momento también para concientizar sobre el hábito del lavado de manos.

PIPÍ, POPÓ, PARA
IR AL BAÑO AHORA AVISO YO.


UN VERANO, CUANDO MEI-LI ERA PEQUEÑA, SE
CONVIRTIÓ EN LA CAMPEONA DE LAS ESTRELLAS.

CADA VEZ QUE IBA
SOLITA AL BAÑO,
RECIBÍA UN STICKER
DE ESTRELLA
Y LO COLOCABA
EN UN CARTEL EN LA PARED
DE SU CUARTO.
PERO NO SIEMPRE SALÍA BIEN.

UNA DÍA, MIENTRAS JUGABA CON SUS AMIGOS MUY ENTRETENIDA
Y ESPERABA SU TURNO PARA PATEAR LA PELOTA, AGUANTÓ
Y AGUANTÓ LAS GANAS
DE HACER PIS HASTA
QUE FUE DEMASIADO TARDE.