Contenido
Portadilla
Créditos
Dedicatoria 1
Dedicatoria 2
INTRODUCCIÓN
NUDO MENTAL 1. LOS MIEDOS
NUDO MENTAL 2. NO FUI QUERIDO NI VALORADO
NUDO MENTAL 3. ME AFECTA LO QUE LA GENTE DICE DE MÍ
NUDO MENTAL 4. TE NECESITO, ¡DIME QUÉ HAGO!
NUDO MENTAL 5. VIVO ABURRIDO
NUDO MENTAL 6. NO MONOPOLIZAR
NUDO MENTAL 7. PERDÍ UN SER QUERIDO: EL DUELO
NUDO MENTAL 8. VIVO LLENO DE IRA
NUDO MENTAL 9. SOY MUY PERFECCIONISTA
NUDO MENTAL 10. VIVO PRESIONADO
NUDO MENTAL 11. ME CUESTA CAMBIAR MI MANERA DE PENSAR: LA RIGIDEZ
NUDO MENTAL 12. PENSAR OBSESIVAMENTE EN UN TEMA
NUDO MENTAL 13. NO SABER PRIORIZAR
NUDO MENTAL 14. LA FALTA DE COMPROMISO AFECTIVO
NUDO MENTAL 15. SENTIRSE INFELIZ
NUDO MENTAL 16. TÚ ERES MI TODO
NUDO MENTAL 17. LA CULPA VERDADERA Y LA CULPA FALSA
NUDO MENTAL 18. HAGO TODOS LOS DÍAS LO MISMO: LA RUTINA
NUDO MENTAL 19. ESTOY ENFERMO
NUDO MENTAL 20. EL DOLOR
NUDO MENTAL 21. ME CUESTA ACEPTAR LOS LÍMITES
NUDO MENTAL 22. ESTOY EN CRISIS
NUDO MENTAL 23. CREÉRSELO: EL ORGULLO
NUDO MENTAL 24. NO SÉ BIEN QUIÉN SOY
NUDO MENTAL 25. LLEVARME MAL CON LA GENTE
NUDO MENTAL 26. NO SÉ QUÉ HACER CON MI VIDA
NUDO MENTAL 27. EL PASADO DOLOROSO
NUDO MENTAL 28. SER IMPULSIVO AL HABLAR
NUDO MENTAL 29. SER TACAÑO: CUANDO GASTO ME SIENTO MAL
NUDO MENTAL 30. NECESITO UN GRAN CAMBIO EN MI VIDA
BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA
NOTAS
Dedicatoria 1
A los que cada día buscan crecer y mejorar un poco más
Dedicatoria 2
AgradecimientosA todos mis amigos
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
Nuestra mente funciona las veinticuatro horas, permanentemente estamos pensando. La calidad de los pensamientos determina la calidad de nuestra vida. No podemos ir más lejos que los pensamientos que tenemos. Muchos de ellos son «nudos mentales», ideas, creencias, que nos traen dolor, sufrimiento, limitación, angustia. La mayoría de estos nudos mentales que todos tenemos solemos resolverlos por nuestra cuenta, algunos más rápido, algunos más lento, pero otros nudos mentales nos limitan y nos traen dolor durante mucho tiempo.
En este libro, querido amigo, analizaré los treinta nudos más frecuentes que todos hemos tenido, tenemos o tendremos en algún momento de nuestra vida. No desarrollo mucho el nudo en sí, dado que es un pensamiento limitante, claro de entender, sino que pongo el énfasis en una idea para poder pensar de otra manera, ver el problema desde otro ángulo y así «desanudarnos».
Espero que este libro te ayude a pensar, a reflexionar y ver las situaciones de otro modo, y a tener un poco más de paz mental.
NUDO MENTAL 1. LOS MIEDOS
NUDO MENTAL 1
LOS MIEDOS
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Idea liberadora:
Los miedos no se superan,
se les pone al lado un sueño más grande
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Un cavernícola hambriento sale de su cueva en busca de alimento. Entonces, ve un mamut. ¿El cavernícola tiene miedo del mamut? Sí, claro. ¿Y qué hace? Vuelve a la cueva. Sin embargo, el hambre le gana y vuelve a salir. Ve al mamut. ¿Tiene miedo? Sí. ¿Y qué hace? Toma una piedra, inventa un arma, la mejora, mata al mamut y se lo come. ¿Por qué se enfrentó al mamut?
Porque el hambre era mayor que su miedo. El cavernícola regresa a la cueva. Al poco, sale nuevamente y ve otro mamut. ¿Tiene miedo? Sí, pero esta vez el hambre también es más grande que el miedo, así que se enfrenta al mamut, lo mata y se lo come. El hombre vuelve a la cueva. Al día siguiente sale, ve otro mamut y también a un conejito. Decide dejar al mamut y se come al conejito. Al otro día sucede lo mismo: sale de la cueva, ve a un mamut, pero pasa un conejito al que no le tiene miedo. Se come al conejito y vuelve a la cueva. Un día sale de la cueva la mujer cavernícola. Ve a un mamut y a un conejito. ¿Tiene miedo del mamut? Sí; sin embargo, piensa: «Podría comerme el conejito, pero me gustaría dejarles a mis hijos el recuerdo de que su madre fue una cazadora de mamuts.» Entonces, la mujer se enfrenta al mamut, lo mata y se lo come. ¿Qué la motiva?, ¿el hambre? No; la motiva un sueño que es más grande que su miedo.
El miedo es un mecanismo fisiológico de defensa. Esta emoción aparece cuando la persona percibe un peligro (real o imaginario), una amenaza. El miedo es normal y beneficioso si la amenaza es real, puesto que nos ayuda a preservarnos, al permitirnos actuar rápidamente y con eficacia. Además, el miedo es necesario para nuestra adaptación al medio y a las más variadas situaciones.
Una persona en busca de sus sueños no aplaca sus miedos, los reconoce. ¡No debemos tener miedo de tener miedo! Todos tenemos un anhelo de superación, pero si ese anhelo está disminuido, el miedo nos gana. Necesitamos soñar cosas más grandes que los miedos que tenemos, porque cuanto más grande soñamos, más grandes serán los mamuts que nos animaremos a matar.
El problema está cuando no tenemos sueños grandes, porque siempre vamos a buscar los conejitos. Tenemos que ir tras sueños grandes y decir: «Yo no nací para matar conejos, ¡nací para matar mamuts!» El sueño de la mujer cavernícola era dejarles a sus hijos y nietos un legado de valor. Su sueño era más grande que su miedo.
No podemos solucionar lo que pasó, pero sí podemos hacer que sucedan cosas nuevas. Aferrémonos a nuestro sueño, y lo positivo ocurrirá.
¿Te consideras un soñador? ¿Tus sueños son suficientemente grandes y locos? ¡Sueña sueños grandes y locos!
PREGUNTAS
• ¿Por qué nos animamos a hacer cosas?
Hay una tensión entre el miedo y las ganas. Nos animamos a hacer cosas porque tenemos una necesidad insatisfecha y deseamos satisfacerla.
Si no tenemos miedo es porque no estamos haciendo nada interesante con nuestra vida.
El tamaño de la persona es más importante que el tamaño del problema. ¡Tenemos que crecer más que nuestros problemas! Orison Swett Marden, fundador de la revista Success Magazine, dijo: «Los obstáculos te parecerán grandes o pequeños dependiendo de si tú eres grande o pequeño.»
• ¿Cómo contribuye el miedo a la solución de un problema?
Frente a una situación que nos produce miedo, el cuerpo reacciona para maximizar las posibilidades de supervivencia. Todos nuestros sentidos se agudizan para estar más centrados. Esto sucede de forma automática, lo que es una gran ventaja, porque no tenemos que preocuparnos de activar todas estas reacciones, y de este modo, nuestra tarea simplemente se concentra en analizar la situación y tomar la mejor decisión frente a la amenaza.
• Tengo miedo de formar pareja. ¿Cuál puede ser la causa?
Muchas veces el miedo a formar pareja denota una baja necesidad personal y una alta presión social. Ahora bien, si una persona le confiesa que tiene miedo de formar pareja a su eventual pareja, esto es un mecanismo de seducción. La persona expresa un temor y esto genera cierto deseo de protección en el otro.
• Tengo miedo de empezar un trabajo.
El miedo a empezar un nuevo trabajo es un conflicto entre necesidades. Por ejemplo, Colón tenía que decidir: arriesgarse a morir en el océano o ser un comerciante medianamente próspero en Italia. Este conflicto generó tensión entre lo que podía lograr aventurándose en el mar y lo que lograba en Italia. En su caso, la ambición pesó más que la idea de quedarse en el lugar de comodidad. Para vencer el miedo a empezar algo nuevo tiene que haber una incomodidad que nos mueva, que nos motive; en el caso del hombre de las cavernas, su incomodidad fue el hambre, y para la mujer cavernícola, el deseo de dejar a sus hijos una herencia de valentía.
• ¿Cómo son los miedos en la infancia?
En los bebés los miedos son innatos. Los niños muy pequeños siempre temen a los ruidos fuertes y a los objetos que se acercan rápido. Para calmarlos y brindarles seguridad hay que acariciarlos y tenerlos en brazos.
Alrededor de los 2-3 años, a los miedos anteriores se les suma el miedo a la separación. Esta es la razón por la que los niños pequeños no se dejan tomar en brazos por personas que les resultan desconocidas. Ellos distinguen a las personas que conocen de las que no. Saben perfectamente quién es su mamá y quién su papá, y no quieren separarse de ellos. Durante esta etapa también tienen miedo a los animales (debido a sus movimientos y ruidos).
A los 3-4 años, además del miedo a los ruidos, a los desconocidos y los animales, también tienen miedo a la oscuridad y a quedarse solos, porque saben que dependen de los demás. Son posesivos con su familia. Tienen miedo a los seres imaginarios (fantasmas, monstruos, etc.), ya que no distinguen lo real de lo imaginario; también tienen miedo a las tormentas. Estos miedos son los que más persisten en el tiempo, son los más exagerados.
A partir de los 6 y hasta los 11 años aproximadamente, sigue el miedo a los fantasmas; sin embargo, los otros miedos empiezan poco a poco a decrecer. Los principales miedos se dan en el ámbito de la escuela y la familia. En esta etapa los niños tienen miedo a:
1. Ser ridiculizados.
2. Las exigencias de los padres.
3. El rechazo (confunden crítica con rechazo).
• ¿Qué podemos hacer los padres?
Lo mejor que podemos hacer es mostrarles a nuestros hijos que son amados y protegidos. Debemos elogiar sus logros, enseñarles a tener fe en sí mismos y hacerlos sentir apreciados con frases como: «¡Qué bien has hecho esto! ¡Qué mayor eres!» (a los hijos les gusta sentirse mayores).
Por otro lado, también es bueno permitirles que expresen sus miedos. Dar ejemplo también es un punto a tener en cuenta, ya que tanto el miedo como el valor son contagiosos. En el ejército, por ejemplo, antes de una batalla la tropa recita algún canto o vitorea para no decaer y darse valor.
• ¿Cuáles son los miedos en la adolescencia?
Los adolescentes tienen miedo a:
1. Quiénes son, su identidad.
2. La desaprobación de sus padres.
3. El futuro (cuando se ven incapaces recurren a la droga y al alcohol).
• ¿Cómo podemos ayudar los padres a nuestros hijos adolescentes?
1. Nunca ridiculizarlos y decirles, por ejemplo: «¡Venga, miedoso!»
2. Siempre podemos alentarlos, pero nunca empujarlos a hacer algo que temen.
3. No sobreprotegerlos: «Deja que yo lo hago por ti.»
4. Nunca transmitirles nuestros miedos. ¡Los hijos no son nuestros confesores, amigos, socios, psicólogos o contables!
• ¿«Miedo» y «ansiedad» son lo mismo?
No exactamente, aunque las reacciones son semejantes. El miedo es específico a un objeto real o imaginario, y es momentáneo. Por su parte, la ansiedad es un estado permanente, generalizado, que persiste en el tiempo y no tiene un objeto específico.
• ¿Qué pasa con los miedos «imaginarios», los miedos falsos?
El noventa por ciento de nuestros miedos nunca sucederá: los miedos son ilusiones que vivimos como si fueran ciertas.
El peregrino y la Peste (John Maxwell)
Cuentan que un día un peregrino se encontró con la Peste y le preguntó adónde iba. «A Bagdad —le contestó esta—, a matar a cinco mil personas.» Pasó una semana y cuando el peregrino se volvió a encontrar con la Peste, que regresaba de su viaje, la interpeló indignado: «¡Me dijiste que ibas a matar a cinco mil personas, pero mataste a cincuenta mil!» «No —respondió la Peste—. Yo solo maté cinco mil, el resto se murió de miedo.»
• Tengo miedo de perdonar. ¿Por qué?
Quienes temen perdonar creen que el perdón los hará parecer débiles o que de alguna manera perdonar sería como permitir que se repita el maltrato que recibieron. Muchas personas no quieren perdonar para mantener los beneficios de ser víctimas.
• Me da temor hablar de cosas feas que me ocurrieron en el pasado.
Cuando hablamos de lo que tememos, eso deja de ser peligroso. ¡Rompe el secreto!
• ¡No me gusta perder ni a las canicas! ¿Por qué?
Lo que tememos perder se transforma en nuestra debilidad. Todos tenemos debilidades, y hay que aceptarlo, porque somos fuertes y débiles. Pero cuando no queremos perder en nada, «ni a las canicas», manifestamos que estamos llenos de debilidades y pocas fortalezas. Sin embargo, cuando aceptamos que sí tenemos algunos temores, los importantes de la vida, esas debilidades se transforman en fortalezas por haberlas aceptado y limitado.
NUDO MENTAL 2. NO FUI QUERIDO NI VALORADO
NUDO MENTAL 2
NO FUI QUERIDO NI VALORADO
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Idea liberadora:
A se sana con A y no con B
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Necesitamos ser sinceros para identificar si nos falta A, porque si nos falta A, tenemos que conseguir A, ¡no sirve que sea B!
Todos los seres humanos tenemos desde el nacimiento dos necesidades básicas que buscamos satisfacer:
1. Estima
Tener estima es una necesidad psicológica y emocional que compartimos todos los seres humanos. Todos necesitamos que nos miren, que nos escuchen, nos valoren, nos feliciten, nos motiven, nos acaricien, nos respeten. Los padres somos los primeros en satisfacer esa necesidad en nuestros hijos.
2. Intimidad
La intimidad es una necesidad emocional. Todos necesitamos construir un vínculo de afecto con el otro, abrirle nuestro corazón a alguien y que esa persona nos abra su corazón a nosotros. La intimidad habla de conectarnos, comprometernos, intimar con el otro, darnos a conocer y conocer al otro, y tener una relación afectiva profunda.
A estas dos necesidades básicas las llamaremos A. Cuando A no está satisfecha buscaremos satisfacerla, y muchas veces lo haremos con B, es decir, con placer fisiológico (droga, alcohol, dinero, etc.).

Veamos algunos ejemplos de B:
B = Sexo
Hoy los jóvenes se sacan fotos seductoras, provocativas, y las suben a la red. Lo hacen para atraer las miradas, porque necesitan que los miren. Los contactos ponen «me gusta» y les comentan: «¡Qué guapa eres!» Esas conductas provocadoras son B. Mientras que el joven no reconozca que le falta A, por más que insista con B siempre quedará insatisfecho.
Hay hombres que chatean con mujeres y les dicen cosas bonitas, y también hay mujeres que «histerizan», seducen constantemente al jefe o a sus compañeros de trabajo. Estas son conductas de seducción B. ¿Por qué lo hacen? Porque necesitan A: ser mirados, valorados. En el fondo, lo que tienen es una insatisfacción de estima.
También hay hombres que dirigen comentarios agresivos o incluso piropos ultrajantes a las mujeres. Algunos no los dicen pero los piensan. ¿Qué les pasa a estas personas? Están cabreados, porque hay algo de A (estima o intimidad) que no está bien, y entonces ese cabreo, esa frustración, lo conectan con lo sexual. De este modo, se libran del cabreo expresando frases cargadas de agresividad. Hasta que no sean sinceros y vean dónde está su problema, seguirán intentando sanar A con B y siempre estarán frustrados.
B = Dinero
Una persona que trabaja a destajo para juntar dinero, que se angustia cuando tiene que gastarlo, que vive pensando cuánto cuesta esto o aquello, y que en vez de ver en el dinero una herramienta lo convierte en un fin, tiene una carencia de estima o de intimidad que trata de sanar con dinero, ahorrando compulsivamente o apegándose a las cosas materiales que la hacen sentir poderosa. Por ejemplo, dice: «El coche es mío y nadie me lo toca», «Que nadie use esa silla porque es mía», «Ese es mi escritorio».
De esta manera logra una autonomía aparente a partir de la dependencia de este objeto.
Los objetos deben funcionar como herramientas y no generarnos una dependencia.
Es normal que si nos rayan el coche o perdemos dinero, por ejemplo, nos moleste o nos dé rabia, pero no es normal que esto nos cause sufrimiento. Hay personas que literalmente continúan sufriendo cada vez que ven el rayón en la pintura de su coche o recuerdan que perdieron dinero.
Si puedes dar un objeto, lo tienes.
Si no te puedes desprender de él, el objeto te tiene a ti.
B = Trabajo
Como no pueden disfrutar de otras áreas, muchos hombres y mujeres centran el placer en el trabajo. Así, trabajan todo el día y aseguran que lo hacen porque les da placer, pero en realidad es porque están frustrados en el placer de otras áreas (relaciones afectivas, relaciones familiares, etc.). Se pasan la vida trabajando para sanar A, pero por mucho que lo hagan, el trabajo nunca podrá sanar una relación afectiva. Cuando para sanar A recurrimos a B, sufrimos, porque A nunca acaba de sanar.
B = Reconocimiento social
Hay personas que constantemente descalifican a los otros. Estas personas necesitan definirse por comparación con los demás, porque su plataforma emocional es de mucha inseguridad, de baja estima, y buscan admiración por contraste. Ponen lo malo en el otro como una manera indirecta de decir: «Yo soy el bueno.»
Las personas que buscan ser admiradas compiten con los demás para sobresalir. A veces llegan a hacerlo de una manera infantil: dicen tonterías, se mueven de un lado a otro, llaman la atención cuando hay que prestar atención. Supongamos que tenemos una banda de músicos con tres cantantes. Uno de ellos, para sobresalir del resto, canta más fuerte que los demás. Entonces los demás también empiezan a cantar más fuerte para que su voz se oiga. ¿Qué sucede? Se produce un show de ridiculez. La gente percibirá cómo estos músicos compiten. Si comparamos esto con el ejemplo de los tres grandes tenores (Pavarotti, Domingo y Carreras), vemos que trascendieron juntos porque no había competencia entre ellos. Y cuando no hay competencia, se produce sinergia y multiplicación de la fuerza del equipo.
B = Desapego
Una persona desapegada no establece lazos con otras personas. Hipertrofia su autonomía y la refuerza diciendo: «No necesito nada ni a nadie. Todo me importa muy poco.» O: «Yo solo vivo el ahora», porque evitan el compromiso que implica el mañana.
Las personas desapegadas guardan una distancia afectiva, son inmunes a los sentimientos. Por miedo de ser lastimadas, «pegan» primero, es decir, antes de que sus sentimientos sean lastimados prefieren negarlos y actuar como si no los tuvieran.
B = Dolor y castigo
Muchas personas buscan el dolor y se castigan a sí mismas en su intento de sanar A.
B = Manipulación
Hay gente manipuladora, mentirosa, que engaña, envuelve, se aprovecha de las personas. ¿Por qué lo hacen? Porque tienen una estima tan baja que necesitan manipular para sentirse inteligentes. La verdad es que en lo profundo de su ser tienen una carencia. Entonces recurren a B (manipulación) para sanar A (su carencia).
Por mucho que intentemos satisfacer A con B, C, J o M, A jamás se satisfará con ninguna de esas opciones, porque A únicamente se sana con A.
Por eso necesitamos ser sinceros para identificar si nos falta A, porque si nos falta A, tenemos que conseguir A, ¡no sirve que sea B!
PREGUNTAS
• ¿Por qué hay hombres a los que les gustan todas las mujeres?
Hay hombres que se sienten impotentes en algún área de su vida y esto los lleva a tener la necesidad de sentirse omnipotentes. Es lo que ocurre con aquellos a los que les gustan todas las mujeres y aseguran que ellos «pueden con todas». Pero no es que les gusten las mujeres, sino que están tratando de llenar A, una carencia de estima, buscando ser admirados por su potencia sexual. Los hombres que fantasean con todas las mujeres, o las mujeres que fantasean con todos los hombres, lo hacen porque así se sienten omnipotentes, cuando en realidad es que hay algo de A que les falta y se sienten impotentes.
• ¿Por qué hay personas que viven una doble vida y tienen una doble moral?
Muchas personas buscan seducir sexualmente aunque tengan pareja. Porque no tienen «malestar», o si lo tienen, lo racionalizan. Por ejemplo: un hombre que tiene esposa e hijos, y por otro lado tiene una amante, se justifica diciendo «es solo sexo», «me lo merezco», «a ella le gusta». Esto hace que los dos ámbitos no se conecten entre sí. Entonces, la persona cauteriza su conciencia y vive en un ámbito de una manera, para luego pasar al otro y vivir de otra manera. Una conciencia sana es «un puente» entre todas nuestras áreas que nos hace buscar coherencia y valores en las mismas.